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domingo, 23 de diciembre de 2018


SAN LUCAS PATRON DE LOS ESTUDIANTES DE ALCALÁ. Hoy comenzaba el año lectivo

Desde la edad media para atrás todos los que estudiaban y se afanaban por adquirir sabiduría tuvieron por abogado a san Lucas. En Castilla y sobre todo en Andalucía fue un santo muy popular sobre todo en las ferias. Dos consideraciones al respecto:
-       Era médico
-       Pintaba iconos, según la tradición e hizo un retrato de la maternidad de la Virgen que es el más venerado a fecha de hoy tanto en occidente como en oriente.
-       Era un judío antioqueno que escribe el evangelio de los gentiles, guiado por san Pablo, con una prosa rápida y brillante en la cual se dan los detalles más humanos de la vida del Señor. Pero de su vida se sabe muy poco.

En la Sorbona se abría el curso escolar el 18 de octubre y esta costumbre fue tomada por otra de las grandes universidades europeas, la de Alcalá.

De todos los rincones de Castilla, Andalucía, Portugal e incluso Irlanda y Escocia se veía trotar por los andurriales y vías de herradura camino de la vega del Henares a los estudiantes a lomos de sus pollinos con las artolas rebosantes de libros.

 Los más adinerados, los hijos de conde, los príncipes y los bastardos de los reyes o de los obispos y cardenales viajaban en coche o carroza acompañados de sus pajes. Los clérigos y los frailes siempre en mula hacanea o en burro y éste siempre castrado.

Pero en estas doctas caravanas- va de recua mi dómine, se decía, porque con motivo de la fiesta de san Lucas algunos presbíteros dejaban sus curatos y se acercaban a la ciudad complutense para echar una cana al aire con motivo de las fiestas- no faltaban los picaros, los azotacalles, y como no las ninfas del cantón siempre al husmo de soldados y de estudiantes.

 A Alcalá, putas que llega san Lucas. Tanto Villon en La Balada de los Ahorcados como el gran Quevedo en El Buscón hacen juegos malabares y cuentan chascarrillo a costa del más claro y tierno de los evangelistas sinópticos.

El catolicismo es la única de las grandes religiones mistéricas que se permite cierto relajo y un poco de sentido del humor que a los más pudibundos sonará a irreverente. Y es que la vida de los estudiantes era muy dura.

Siempre lo fue. Abandonaban sus pueblos e iban a la docta aula complutense a estudiar latines, hierbas, algo de astrología, geometría y sobre todo música.

Algunos estaban en cañones y se les veía el pelo de la dehesa pero con el hambre y las travesuras siempre se espabila. Ser manteado por novato, escupido o ir a dar con los huesos en el cagadero estaba a la orden del día.

El bueno de Pablillos por equivocación acaba dándose un baño de mierda en la letrina. Quevedo toma la idea de Boccacio. El año lectivo comenzaba el día de san Lucas.  Era el Michaelmas hasta la Navidad que empezaba con las fiestas del obispillo.

Las clases se reanudaban por san Antón (Quinquelmas) hasta la Semana Santa. El último trimestre era el de Pentecostés que duraba hasta mediados de julio. Los estudios se prolongaban doce años.

Seis de humanidades divididos en tres años de gramática, tres de retórica.  Tres de Aristóteles y otros tres de de Teología. Al término de la filosofía muchos se ordenaban minoristas. Pero no todos seguían la carrera eclesial. La mayor parte al consumar la teología cangtaban misa y volvían a sus diócesis o a sus monasterios.

 Los médicos y cirujanos no solían ser religiosos. Pero sí los botánicos y algún boticario. Al graduarse recibían el bonete los doctores y la orla los bachilleres.

 La universidad se componía de doce colegios. Cada uno se distinguía por una vestimenta especial y el color de la beca que variaba a tenor con la Facultad o la disciplina que se quería acometer.

 Al ingresar en cualquiuer colegio era imprescindible la sotana, la loba y los manteos del traje talar. Los estudiantes vestían de negro y las sotanas eran de límiste de Segovia, el calzón de pana debajo de los hábitos.

Los dormitorios eran corridos o con camarillas separadas por biombos o cortinas pues muy pocos gozaban de habitaciones independientes El regimen diario de un estudiante de Alcalá hacia el siglo XVI  era más o menos así:

-       levantarse a toque de campana a las seis en veranpo y a las siete en invierno
-       al saltar de la cama todos rezaban sus oraciones de rodilla bajo la vigilancia de un mayordomo.
-       Aseo seguido por la ingestión de un caldo en una escudilla
-       A las seis y media-una hora más tarde en invierno- comenzaban dos horas de estudio precedidos por el cántico del venicreator. El estudio se combinaba con la clase de prima que era la primera del día. Era lo que llamaban “dar licción”
-       Misa rezada
-       Se almorzaba a las once de la mañana
-       Al mediodía rezo del angelus seguido de una lección.
-        de canto y música
-       varias clases hasta las cuatro.
-       A las cuatro y hasta las cinco quiete o recreación
-       Una hora de estudio
-       A las seis se cena, la comida más fuerte del día
-       De seis a nueve paseo por Alcalá
-       A las nueve se reza el rosario en comunidad
-       Diez de la noche toque de oración y todos a dormir avisados por el arrullo de la campana en el toque de Ánimas.

Los domingos y fiestas de guardar no había lección pero preceptivo asistir a la misa cantada. La jornada se combinaba con paseos y ejercicios de equitación. Los nobles estaba autorizados a ceñir espada y parte muy importante del currículo eran los ejercicios de esgrima y de equitación. Para los que iban a ser soldados. Pero para los tonsurados era muy importante la asignatura de Música.

feliz pascua de la Navidad a mis lectores

DESEO FERVIENTEMENTE A TODOS CUANTOS ME SIGUEN EN ESTA BITACORA A LO LARGO Y A LO ANCHO DEL MAPAMUNDI UNA FELIZ PASCUA DE LA NAVIDAD UNA FELIZ NOCHEBUENA, BUEN ANIMO Y BUEN TIENTO, SALUD Y TEMPLANZA EN LA ESPERANZA DE QUE EN ESPAÑA VOLVAMOS A TENER UNA PATRIA GRANDE Y LIBRE SIN SEPARATISMOS. QUE EL ENTRANTE 2019 NOS DEPARE DICHAS Y BENDICIONES. TE DEUM LAUDAMUS

feliz pascua de la Navidad a mis lectores

DESEO FERVIENTEMENTE A TODOS CUANTOS ME SIGUEN EN ESTA BITACORA A LO LARGO Y A LO ANCHO DEL MAPAMUNDI UNA FELIZ PASCUA DE LA NAVIDAD UNA FELIZ NOCHEBUENA, BUEN ANIMO Y BUEN TIENTO, SALUD Y TEMPLANZA EN LA ESPERANZA DE QUE EN ESPAÑA VOLVAMOS A TENER UNA PATRIA GRANDE Y LIBRE SIN SEPARATISMOS. QUE EL ENTRANTE 2019 NOS DEPARE DICHAS Y BENDICIONES. TE DEUM LAUDAMUS

sábado, 22 de diciembre de 2018


New years Eve 1986
I just had been searching for the whereabouts of my daughter Helen for sixteen years. That was a pin in my heart and it hurt. Silly of me all that time wondering and thinking and being restless. When I boarded that plain in Barajas only had an address in Epping obtaining though a letter from a relative in the Telegraph a year before or so. The Bolton’s were a close knitted family, had a kind of allegiance stemming from their old clans. They were mixture of Welsh and Irish. I took a plane with a meagre sum of a few pesetas ignoring that the standard of living has gone up, too. England had joined the Common Market, an I remembered – how could I forget- that New Years Eve, Edward Heath being premier, it was an obscure day with an early sunset and London looked a ghostly town, and it went to bed English and dawn found the big nation European. However they never ceased to be British. Union Jack, John Bull, Christmas Pudding, bacon and eggs, porridge, the bath on Sunday Evenings and Psalms, and No Sex, please, we are British, as the title went of a famous comedy by Michael Douglas Hume staged at Soho theatres in may days, the good old days. Off course, England went European but the Red Lion continued non-stop in its insularity. Yes I remember that Sylvester Evening of 73. Loneliness at my digs and I went looking for Helen.
My life those days was a recipe of mischievous sequels of complains and grudges without following the recommendations of never complain never explain. Suzanne who was a good observer made a good remark about us. “You are a bunch of complainers or quejicas, she said it in Spanish and to a certain extent she hit the nail right on the head. Nevertheless our lack of constancy, our apathy that certain tendency of blaming somebody else’s for our own failures is nothing compared with perfidy the passionate coolness of John Bull looking at every one with high brows. The British could be very supercilious and hypocrites. We, Spaniards, are big liars.
Thoughtfulness had been one of my defects, but, full of courage of determination, I felt like an Spanish conquistador when boarding that Jumbo full of madrilènes going, as usual for the Christmas shopping Oxford Street like in the good old days and English Nationals from mixed families.
The woman next to me was a teacher in Torrelodones and I think she was going through a bad patch on her marriage coming back to mother I suppose. Innocent and careless as I always used to be and thinking that everybody is cheerful and in a good mood – in my youth I read a lot the Gospel and thought that the true life had to be the perfection Jesus taught in his parables thus I became an utopian a dreamer and also naïf or rather a practitioner of panphilia (in the Greek meaning of the word) and that believe or philia turned to phobia when I grew older but I cant get rid of those spells of good expectations and believes in mankind, they sometimes appear when I feel in good mood. With that attitude you are bound to disaster, Hillary. You build walls without countermark. Houses of sand but the Lord forgives you, idiot
I also thought and was mistaken that planes going to Heathrow were like those friendly trains I took when I was living in Doncaster where everybody talked to each other offered cigarettes and partook sandwiches with cups of tea from the thermos apart of confess to strangers the sins of your life. So here you are again sitting in a plane that is taking you to Perfidy Albion. I always liked impossible things; perhaps was the reason of my infatuation with that country. In the University took Anglo-Saxon for speciality and dreamed of that paradise of robin hood’s wood, full of bishops, courtiers, minstrels, castle, the lady leaning out of the window, Romeo and Juliet, Shakespeare, the chants of the Beowulf, English tea, Alec Guinness, London fog, the shoes of a bobby, Alf Garnett, the carry on films, pints of bitter, rides in the double-decker bus, travel with my aunt, squalid living in digs, the smokes of a pipe, Anglican priest and sextons extinguishing candles in old cold churches neither cibary nor remonstrance no images nor saints no rosaries the cult of the Lady finished, Our Lady’s chapel closed for good. Henry the Eight and Anna Boleyn. Crammer and Thomas More. I had confusing idea of all that. May be my perception was misgiving. Bur I always was the odd man out. I liked things my way. Larry, you are going to be dashed to pieces. No. England was much less convivial. The good old days of the post-war year the swing sixties and the couldn’t-care-less seventies had given way to the iron days of the Iron Lady the flogging of the TUC and the mind of the I am alright Jack. More individualistic and rich mouths became more reserved.
I did not try to chat the bird but I explained to the woman that I was going to England trying to meet my estranged family. Oh God perhaps she was in the same boat. Her marriage was falling to pieces like mine was years ago and I could not recover from the psychological impact on me. I gathered she hated the Spaniards. She talked to me in Spanish but when the plane reached the English aerial dominion she shifted to her mother tongue and became derogatory and incriminating almost rude.
        “Oh dear. Larry, you always get yourself into trouble. Better you should have kept your mind shut”.
We went into an aerial bump and the whole plane started to shake. Bad omen. We landed in Gatwick with nearly an hour delay. The schedule was a Heathrow landing but three was something wrong with one of the engines or the wings the pilot did not explain and the crew were also a bit shaky. It was a freezing day. Took one of my expensive cigars and started to puff in the middle of the arrivals area. People looked at me startled as if I were a Martian or something.
        “People don’t smoke tobacco nowadays in this country. Only cannabis”
        “Oh dear Larry you always landed into trouble. Su said that you always land in your feet –it was one her favourite ready made phrases evaluating me-.
But elle etait trompé. I have been an unlucky sod most of my days but it serves me right for moaning all the time as if I were Jeremiah. Never explain never complain, the old adage goes. We live in a classless society and, since childhood, the Spaniards of our generation believed in rank, hierarchy, suffered from piles, insecurity complexes and guilt and were under the rod of confessor-maniac. We had no principles, only those of the Catholic Church. And those big words and ready made speeches deliver to our under conscience in remorse, oh you dirty rascal, you have wet dreams and scatology by degrees. We believed in rank, hierarchy, principles, those big words and ready made speeches delivered to our subconscious in long academic evenings of tedium only to fodder our indomitable ego.
Needless to say, excited as I was in that winter morning [December brings with the dew of the cold night melancholy of time past] in 1986 a year after than we moved house and went to live outside Madrid before the flood of immigrants in our capital and I felt on top of the world. At last travel as in the good old days. I have become a no person since Franco died. But now I was roaming the spaces holding tight in my pocket that letter in which a Heagerty, senile, with bending and not so firm scripture, gave the address of the Hughs. Pie and the sky around the world was mine. Trouble with you matey is that you have watched many a film and through that you lost contact with the real world. The image of Britannia o Baodicea ruling the waves represented to me. I was the lord and master of my destiny. I saw looking below the big waves like tiny spots of froth and the Ocean a big mass of dark blue magma, the morass where our fight began. The vertical pond hiding the Infinite. The horizontal flatness portraying the idea of endless purposeless. It must be cold down there. There I was riding the storm. Very excited 













 

jueves, 22 de noviembre de 2018


PSICOLOGÍA DE UN ADULTERIO

Tema eterno que dio pábulo a la novela y al teatro, así como a la crónica negra, desde la vida misma, ceba el monstruo de la literatura de bulevar y también de la novela psicológica. Madame Bovary ha tenido no pocos secuaces. En la actualidad es asunto de la tragedia de todos los días porque aquí está el origen del crimen pasional y la violencia de género. Un adulterio en la alta sociedad de Oviedo le hizo escribir a Clarín su Regenta. Es asunto recurrente en Galdós pero a mi juicio pocos autores lo han tratado con tanta solercia y dominio de las pasiones que irrumpen nadie sabe por qué dentro de un matrimonio y destrozan familias originando crímenes y desgarros como Ricardo León en “El Amor de los Amores”. En esta novela se retrata a Juana la esposa de don Fernando Villazal y Samaniego de cuerpo entero. Es la historia de los amores de esta mujer hermosa y de origen humilde con Felipe un anarquista miembro de la masonería, de escasas virtudes físicas y morales pero dotado de grandes poderes de persuasión. El usurpador del amor de los amores es taimado, rastrero, hipócrita y traidor. Sólo la bondad y la elegancia de don Fernando permiten que acceda como un miembro de la familia a la Torre. Se enfrentan en estas tinieblas la luz del ángel con la serpiente maligna, la caridad frente al egoísmo, la hidalguía y señorío español de la pureza de la sangre contra la villanía del converso. Y vence aparentemente el diablo. El mensaje de este libro coloca muy en entredicho las enseñanzas del mandato nuevo: hay que amar los enemigos. Sin embargo don Fernando al permitir la entrada en su casa a Felipe deja que el demonio allane su morada y le robe lo que más quiere: su esposa y su hacienda. He aquí una diatriba contra la filantropía y el buenismo. Dice el evangelio que no se puede quitar el pan de la boca de los hijos para dárselo a los perros Siempre oí decir que la caridad bien entendida empieza por uno mismo y la comisión del amarse unos a otros es una utopía que la iglesia como institución casi nunca ha seguido. Ese es el enigma metafísico que plantea esta estremecedora nación. El señor de la Torre que estaba ciego milagrosamente recupera la visión cuando da a luz doña Juana para comprobar que el hijo de la parida no es suyo. Es “un gitanillo”. La familia se deshace, la casa se destruye. El protagonista renuncia al mundo y se lanza a los caminos como ermitaño abrazado a su dolor y a la cruz. Doña Juana en los primeros capítulos cuando el autor describe al antagonista muestra aversión hacia la persona de Felipe. Sin embargo es victima de una pasión irresistible hacia aquel hombre mal encarado, ladino, de ojos hundidos y sin ninguna atracción física. En contraste, no siente nunca por su marido Fernando ninguna admiración, lo trata como a un niño, lo humilla en público. Ricardo León avizora en este desdén un fallo que derivará en tragedia. La mujer tiene que ser dominada no sólo física sino psicológicamente por su esposo. Surge la lectura, los palos, las voces, las lagrimas, los tiros, las cuchilladas y todas esas tragedias del hogar que nos relatan a diario los informativos y son el afrecho de muchos programas matinales de la tele que viven del morbo y del dolor ajeno sin que se analicen en profundidad los orígenes y las causas. Decir violencia de género es algo muy genérico y traído por los pelos. Nuestros psicólogos, nuestros periodistas llevados por el sensacionalismo se quedan tan solo en la epidermis. Es el síndrome de Madame Bovary. El fracaso del matrimonio en occidente, el amor de los amores se va a pique arrastrando a la profunda sima a nuestra sociedad. Ricardo León no sólo nos deleita con este libro publicado en las primeras décadas del pasado siglo sino que nos brinda a los españoles una lección de ética. Abordando un tema que quizás carezca de solución como el adulterio

jueves, 8 de noviembre de 2018


RAUL DEL POZO ME DA ASCO

 

Incensario para la Díaz la sultana de Andalucía rubia de bote y chocho morenote. La gran corrupción el puterío. Los viejos ridículos de Juan y Medio, señor del cortijo de prostaticos solitarios, que buscan novia. Andalucía hiede a pescadito grito y cante jodo. El amigo del Pozo periodista franquista disfrazado de comunista siempre fue un profesional del jaboneo y la adulación. Fue un informante de la Social de Franco y ahora escribe en el Mundo, refrotando todo lo que puede Nos veremos en las trincheras. Es un tipo que me da asco. Con respecto a Teresa es la patrona de los cristianos nuevos, mentirosa mística, propulsora de este catolicismo que tenemos.

lunes, 5 de noviembre de 2018

VIVA FRANCO ARRIBA ESPAÑA QUE SE JODAN EL MORISCO SANCHEZ Y EL JUDIEGO TORRAS. HAY QUE DARLES CAÑA A LOS ENEMIGOS DE ESPAÑA. MENOS COLOQUIOS. LEÑA AL MONO

20N 2015 recordando al General

Remigio el hombre se levantó en aquella mañana espléndida de un Madrid otoñal calma en las barriadas por enésima vez sin logarlo había hecho propósito de dejar el tabaco. Pensó que a lo mejor no era aconsejable y más en una fecha de tanto bombardeo informativo, tantas idas y venidas, reconvenciones y explicaciones (los de la tele estaban mareando la perdiz, los del Mundo inmundo escribían sesudos editoriales, pobrecillos no saben escribir, les sobra mala leche y les falta oficio) por la masacre de París. Cesaron de verter mierda los imbornales catalanes, Rajoy seguía haciendo la bombilla. Evidentemente, se trataba de un 20N muy distinto porque había moros en la costa. Mucho miedo en el alma ¡tantos baticores y que poquísima vergüenza¡ los medios embadurnaban cada mañana el mundo de mentiras y el planeta se transformaba en una gran pintada que caray habían abierto la puerta al islam barra libre entrada a discreción y el caballo de Troya empezó a pegar respingos sacando de su panza a los nuevos aqueos, todo cuanto llevaba dentro furor de la ira contenida el alfanje y el dogal de  muchos siglos. Aquiles el de los pies ligeros iba hacia ellos. Pero ahora las guerras modernas se ven tranquilamente desde un sofá delante del televisor como si se tratase de una apasionante sitcom donde los corresponsales destacados al lugar de los hechos inflan el perro y se repitan más que la cebolla. Es bueno esto para el efecto llamada y el síndrome de acojone. Cierra, hombre de dios, esa bisagra, tranca la puerta con el alamud pero no hay barra trasversal de cierre que valga. Se cuelan en oleadas. Los trae el mismo gobierno. Esto sí que es un doublé talk orwelliano para tener al personal agarrado por los mismísimos. Remigio bermejo dijo:
—Hoy lloremos al General. Hace cuarenta años yo estaba en Londres
Y bajó al esconce donde se apilaban sus libros pidiendo lectura irridentes de su ociosidad jubilar. Remigio Bermejo quería ser villano en su rincón pero el gusanillo de la profesión le hacía cosquillas en los cojones y no podía por menos de sentarse ante el ordenador como aquella madrugada de hacía 40 años se bajó al teletipo a transmitir una crónica apresurada de reacciones, larga y oceánica, en la cilla donde estaba el ghost y algunas botellas de Madeira añada de 1898 que lindamente en honra del general se bebió a sorbitos siguiendo la tradición irlandesa de “mojar” al difunto en el velorio.
—Nada de preocuparse ahora mismo os echo un galgo. Quietitos.
En el fondo, a él le agradaba este silencio del camposanto de su biblioteca. Allí montaban una guardia de estrellas y sueños en fila sus amigos los que nunca le engañaban y le hablaban mudos en su elocuente quietud de las veinticuatro redondas blancas. Se descolgó con un kadish o salmo responsorial que inundó el patio de vecindad. Los primeros currantes encendían las luces de la cocina y calentaban el té para marchar al trabajo y no se asustaron al oír su voz descangallada. Por lo menos no era un tiro. Habían sonado hacía tres cuartos de siglo muchos disparos en aquella barriada que era entonces un olivar. El General, tras pasar el mando a Varela, ganó aquella batalla a los Internacionales y los moros invocando a Alá y pensando en las huríes habían corrido a gorrazos a los gubernamentales. Miaja, la Dolores, y el Campesino se dieron de baja, volvieron grupas hasta la Casa Campo que perdían el culo, pero a los españoles con las glorias se nos fueron las memorias y no perdonaron a aquel general gallego bajito con mando en plaza en Tenerife que pasó el Estrecho con sus legionarios. Los vencedores se transformaron en vencidos al correr de las décadas.
Un modorro de León todo Cejas Circunflejas  se puso a correr el hectómetro velocista de fondo de la inanidad y la mentira. La travelo y las góticas le reían a su puñetero padre las gracias. Ji, ji, ji. Puso él las cejas y otros los cojones. Parió la agüela la memoria histórica.
—¿No estaba todo perdonado? Le dijo Bermejo al conquense que por aquellas fechas andaba por Regent Street embutido en su chupa de cuero de aviador republicano fardando de melenas y de pantalones campana más despistado que un burro en un garaje.
El nuevo idiotipo había cambiado la contraseña. Recordaba aquella fría madrugada londinense. Le llamó desde Madrid Paco Martos su redactor jefe y su ángel de la guarda. Pronunció una sola palabra. Dijo:
—Ya
Y colgó el teléfono. La larga agonía del general estaba consumada. Se sentó ante el teletipo de la bodega donde moraba en su madriguera el fantasma del conde Kelly y ametralló una crónica apesadumbrada. La historia de España abría una nueva página. Se acababa de casar en segundas nupcias. Su mujer que no se encontraba en aquel Londres crápula y finisecular bien del todo, acostumbrada al buen vivir de Oviedo y a las praderas asturianas,dormía plácidamente y no quiso despertarla.  En el sotabanco de South Kensigton  la daban miedo los fantasmas. Pensó mejor no despertarla.
A las nueve se abrieran las puertas de la embajada a medio batiente en señal de luto. Se izó la bandera de crespón negro. En el oratorio vertió algunas lágrimas. Gracias al general había conseguido un trabajo y le mandaron de corresponsal a Gran Bretaña. Fue obra de la casualidad. ¿O un milagro? Era el designio de los dioses. Ya. Paco Martos su ángel de la guarda le había reconciliado con la ardua profesión del periodismo. Fue un personaje clave en el diseño de su trayectoria vital de igual manera que aquel inspector de policía en Asturias, que había sido su compañero de terna en el seminario, el amigo Llorente, que lo liberó del orco inmundo donde trató de meterle un cura progre. No era un simple estomago agradecido. Es que lo mismo que el General amaba a España y el nombre y el amor de su patria vibraba entre los puntos de su pluma por más que se supiera  incomprendido.
La persecución el oprobio y las cadenas no llegarían de repente sino poco a poco en un suave que me estas mas tanto pero era la nueva táctica de la serpiente que había mudado la camisa y cambió su estrategia. Nada de fusilamientos ni actos espectaculares sino a la chita callando. Y tapándoles a los insatisfechos la boca con dineros y sobornos.

Había que marchar en adelante a la agachadiza casi pidiendo perdón pero parapetado con un coselete antibalas. Sólo la pluma sería su único ajuar de combate cuando sonó al otro lado del teléfono cruzando el océano aquel “ya” fatídico denso profundo y trágico como la misma España. Fue a misa a los servitas encomendó el alma de Franco y luego se dirigió a estampar su firma en el libro de duelo jornada de puertas abiertas en Belgravia Square. A los pocos días una mano negra estuvo a punto de quemar aquella embajada horas después de que fuese reducida a cenizas nuestra legación en Portugal. Seguramente que empezaría el hule. A los hispanos nos gusta zurrarnos la badana. Vivimos en perpetuo sobresalto de guerra civil