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jueves, 15 de marzo de 2018

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ATRILYUGO.blogspot.com: franco el hombre de la lista de shindler salvó a m...:                                                       ...

franco el hombre de la lista de shindler salvó a multittud de sefardies








 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

     

A Helen Parra-Hugh, mi hija


INTROITO

Francisco Franco tenía dos lemas de trabajo. El primero era no meterse en política y ya se sabe en su mesa de trabajo se apilaban montañas con pliegos de cargos y tres clases de papeles: los que resolverá el tiempo, los que resolveré yo y los que se resolverán solos. Tampoco era un abusón. La segunda máxima es una excrescencia mental de su galleguismo: paso de buey, ojo de halcón, diente de lobo y hacerse el bobo. Con estos predicados le fue bien y aunque no fue un dictador o una dictadura sui generis semejante sabiduría talmúdica le permitió morir en la cama en cumplimiento del dicho bíblico: “pondré a tus enemigos bajo el escabel de tus pies”. La verdad es que su presencia en el poder no se entiende sin el concurso de fuerzas supernaturales y que durase desde 1936 hasta 1975 al frente de la jefatura de España en un país tan bambolearte como es España tan sujeto a las tribulaciones y miserias de las disputas de campanarios no es concebible a no ser por una suerte de milagro. Él creía en ese destino mesiánico y se sentía imbuido de él. Esa fe de Israel que no tiene na da que ver con lo exterior, lo ajeno y lo político- Franco procuraba meterse poco en política- sino con un convencimiento de la presencia del Espíritu en el mundo que sopla como quiere y cuando quiere. En el fondo él no era más que un iluminado un quijote pese a su aspecto sanchopancesco y pequeñito que creía en el resurgimiento espiritual de España y en esa idea mesiánica que se aproxima a la noción del buen israelita que todos llevamos dentro pero que nada tiene que ver con hechos externos: matanzas, contubernios, maquinaciones, intrigas, moratorias, comunicados, artículos de fondo, la mentira y las justificaciones humanas que se oponen a la verdad y a la bondad de Dios. Él amaba esa Sefarad y no otra. Era un esotérico y gracias a ese esoterismo se permitió una restauración de la cultura española. Las prensas se pusieron en movimiento. Los filósofos se pusieron a trabajar. Los novelistas a contar y los periodistas a informar. Pocos países conocieron una renacencia tan singular como la que vive la cultura castellana bajo su  égida. Las fuerzas oscuras, ya lo sé, dirán lo contrario. Pero lo mismo da. Él opugnó a esas fuerzas oscuras y las venció con el mismo ardimiento con que Miguel arrinconó al dragón infernal y lo arrojó a la gehenna. Los que hemos pasado la infancia cantando los salmos de Job y estudiante el Viejo Testamento y los Evangelios en latín naturalmente solo nosotros podremos captar ese amor de Franco hacia Israel como la Jerusalén de la paz, la Civitas Dei, el Sumo Bien, la concordia, el Perdón, la Aquiescencia del pasado y la reconciliación con el mismo, la presencia de la divinidad que se moda del modo inefable y por sendas escondidas y sorprendentes. Ese era el Sefarad que él captó y que se identificó con la Cruz, el Reino de dios, el reconcomiendo de Cristo como salvador del genero humano. El mesianismo precisamente que es uno de los rasgos atávicos con que se presenta la hispanidad en la historia. Nada tenía que ver por supuesto con Hitler al que despreciaba (los dos se despreciaban mutuamente) y consideró que su obsesión con el este puesto que el dictador alemán era un poco bolchevique y llevó a la política esas obsesiones bolcheviques le llevó a la ruina. No se puede conquistar el mundo sin tener bien amarrado el mediterráneo. Hubo otro acontecimiento que no han explicado con suficiente claridad los historiadores y es qué pasó para que de la noche a la mañana se denunciase el pacto Malenkoff-Ribentropp y de la noche a la mañana el Reich declarase la guerra a Rusia. ¿Era el hombre del bigotito un agente secreto de las fuerzas oscuras, de los grandes bancos, de los magnates del carbón y del acero que le adularon hasta mas no poder y lo encumbraron dotándole con una fuerza aérea y divisiones acorazadas para que fuese a estrellarse a la estepa causando no solo la ruina de su pueblo sino agrediendo a la misteriosa e inconquistable Rusia donde siempre estuvo la reserva espiritual de Occidente por ser puente y puerta hacia el oriente, la Rusia misteriosa de las grandes estepas y de “shirokaya natura” (inabarcable naturaleza). Ese desgaste sólo depararía la ruina de Europa y de la cristiandad. Rusia a pesar de los comunistas seguía siendo un país cristiano. La gran calumniada. La misteriosa Rusia que siempre oculta una carta bajo la manga. Esa es la rusia mítica que se encontraron algunos de los expedicionarios de la Blau a los que presento parcialmente en este texto. ¿En que ratonera nos hemos metido? La reacción de algunos dellos como rodrigo Royo, Tomás Salvador, Luis romero, Victor de la Serna, Dionisio Ridruejo, Fernando María Castiella, Pedro Laín Entralgo, Álvaro de la Iglesia, no es de odio sino de piedad y de compasión. La estepa les mostró su sonrisa de “rusalka”[1] y el diente de lobo. A pesar de las consignas de Serrano Suñer de “Rusia es culpable” no nos había hecho nada. Y los soldados aprenden a distinguir los matices convenientes entre el régimen político que tenían los rusos a la sazón y el pueblo ruso: sufrido, paciente, llano, dotado de una rica y ancestral cultura de naturaleza cristiana. El centinela de occidente es el  primer líder de Europa que empieza darse cuenta de que la invasión de aquel inmenso y misterioso país era un atropello, un atropello que sorprende incluso a los militares alemanes que manejaban el plan B de un entendimiento Berlín Moscú y que para implantar un nuevo orden los enemigos a batir eran Wall Street y la City londinense, la Banca Lombarda y el XVII Arrondissement. ¿Cuál fue la razón por tanto de semejante locura? No se comprende. El análisis entonces es claro y patético. El Führer era un cimbel de los agentes tiránico y totalitarios que obran dentro de la historia y que se oponía a esa paz con Dios y consigo mismo que el caballo de batalla de batalla del cristianismo. Una añagaza y un pretexto para después. No traía consigo un nuevo orden sino el desorden y aquel Reich que duraría mil años no duraría más que doce como las doce tribus de Israel, los doce planetas, los doce meses del año, los doce apóstoles. Los vencedores de las potencias occidentales adoptarían algunos de sus métodos como por ejemplo la maquinaria propagandista, el individuo como una nonada un grano de arena en el gran engranaje estatal. Un productor. Un número de consumo. Materia para la estadística y la casuística. A redropelo y malgré lui don Adolfo se convertiría el campeón de la tiranía en el mundo de las supuestas libertades. Sigue vivo. No ha muerto y si se muriera habría que resucitarlo. Lo resucitan todos los días. Borrar la memoria ¿no es cierto? Pero dominar vuestros recuerdos. Porque en esta era monocorde y obsesionada por un único tema al parecer todo oscila en torno a una idea eje. La economía, la política e incluso la literatura donde se hacen encajes de bolillos y resulta eficaz el adagio de Goebbels de que una mentira mil veces repetida pasa a ser una verdad. Las obsesiones colectivas no son buenas, merman la capacidad de toda la mentalidad a no ser que Mister H, llamémosle así, no sea más que una argucia para tanto gatuperio, tanta corrupción, tanta imagen virtual, tantos dimes y birretes. Decían los astrólogos que en el año 1972 empezaría una nueva era la de Acuario y ello significaría el final de la era cristiana. Aquel año le tengo yo muy presente porque me ocurrieron bastantes cosas que serían largas de enunciar aquí pero que avalarían la noción de que efectivamente entonces se produjo un auténtico cambio de ciclo, los pastores abandonaron el rebaño o los lobos se disfrazaron de piel de cordero y hubo un mutis por el foro. La desbandada que tantos teníamos. El ciclo como suele acontecer en las mutaciones históricas no acontecería de modo brusco sino de forma paulatina y 19762 sería el inicio de un proceso que culminaría en 1989 y en el 75 muere Franco y sobreviene un poco la debacle. Los que hasta momentos antes de su muerte le habían adulado se convierten en enemigos acérrimos.  A notros nos tocó pasar a la oscuridad y comenzamos unos ejercicios espirituales de prueba y de silencio y sumidos estamos desde entonces en la rabia y en la impotencia. De forma que sea una de las figuras españolas más escarnecidas y de las que más injustamente se haya hablado. Con ese talante probo de colocar las cosas en su sitio me puse a la tarea de escribir este libro. Lo que más me llenaría de estupor es la falta de reconocimiento de aquellos a los que tanto había ayudado a cruzar el Rubicón. Ciertamente la frase atribuida a Stalin pero que es de Churchill en realidad de que el  “agradecimiento es un sentimiento que sólo tienen los perros” les viene a todos estos tornadizos cual anillo al dedo. Los santos no van a la guerra pero con tales mimbres se urde el cesto de la política. De no haber sido escuchados los consejos que diera Franco a Herr X en su famosa entrevista de Hendaya para que se desentendiera de Rusia y para que concentrara sus esfuerzos en el dominio de esa palangana mediterránea que ha dado agua a todas las civilizaciones. Se lanzó a la conquista de Rusia, loca idea de una paranoico. Su megalomanía le impidió conocer que sus espaldas estaban descubiertas. Si hubiera hecho caso al general gallego a  lo mejor hasta hubiese ganado la guerra o ésta se hubiera prolongado demasiado largo para que los americanos que desconocen ka guerra en su propio solar y siempre las preparan lejos de su domicilio hubieran pedido tregua. Mister X cayó en la trampa. En cuanto al tema de los judíos lo cierto es que Franco directa o indirectamente ayudó a salvar a muchísimos pero claro está el agradecimiento es un sentimiento degradante en un ser humano privativo tan solo de la raza canina nunca de las personas. Otro aspecto que me ayudaron a entrever el problema de fondo era que las masacras fueron un resultado fortuito de los actos de guerras, no desde un punto de vista teológico o mítico con que en la actualidad quiere enfocarse la cuestión. Los soldados de la Blau salieron con chicas judías en Vilna algunas de ellas agentes de la NKVD que fueran internadas en un campo no fue sino un episodio más de aquella guerra cruel, un atropello tan delirante como el de las masacres que comenten los americanos en Irak o el arrasamiento por Ariel Zarrón de los campos de de refugiados de Sabra y Shatila. No. No se puede convertir, aparte de que existe un doble rasero a la hora de clasificar los muertos encima de la mesa para que los de la cámara de vivisección de la historia tengan su propia tarea contando las víctimas de la cámara de gasas, pasando por alto las de la fosa común, en religión lo que fue obra y consecuencia de los enconos políticos de aquella hora. Me encargó el libro un hombre de la Fundación Francisco, el profesor Suárez Fernández, que no quiso luego ni recibirme (a la sazón aquel hombre iba y venía a Jerusalén y no sé si era cristiano pero su actitud me pareció muy poco cristiana, menos elegante y de una mala educación que me recuerda la frase despectiva de Churchill de la gratitud y los perros) cuando fui a presentarle las 250 páginas del texto en 1986 y que he digitalizado ahora 21 años más tarde y con la particularidad de que los papeles de Franco por obra del citado profesor desaparecieron y fueron llevados con toda impunidad a nadie sabe que parte de la misma forma que desaparecieron los papeles policiales del archivo de Carrero Blanco. Me consuelo con el aserto de que si los perros son agradecidos tampoco se puede alimentar con margaritas a los cerdos. Todo eso no me arredra en mi demanda de esclarecer un aspecto importante de la personalidad e incluso de los orígenes raciales de Francisco Franco en su amor a Sefarad, la España mesiánica, la que se convirtió a Cristo y se pasó a la Iglesia con armas y bagajes en el siglo XVI. Para él representaba el sueño del bien. La utopía.  Y a lo mejor es que en esta dicotomía que veo en estas dudas que me asaltan al respecto es que no existe univocidad de conceptos. Unos hablan un idioma el del perdón y el del resentimiento. O a lo mejor es que todo el montaje se viene abajo. El regimiento de los pueblos del mundo en una sola grey y en un solo pastor. Es el sueño Zionista pero al revés y el mito o la creencia de Sefarad nada tiene que ver con él. Es otra historia. Esta idea mesiánica este milagro de la Providencia en la cual creyó Francisco Franco trasciende su gran obra y su pensamiento. Claro que ni la historia ni los españoles le hemos hecho justicia. El agradecimiento es un sentimiento degradante que sólo tienen los perros. Churchill al pronunciarse de esa forma era un poco bolchevique todo lo contrario que el caudillo español que avanzaba con paso de buey oteaba el horizonte con ojos de águila, tenía la dureza del diente del lobo y para perdurar tanto tiempo en el cargo por supuesto tuvo que hacerse el bobo. Esta postura, dadas las circunstancias de la vida española, puede dar cierto resultado. Don Tancredo espera a su toro sentado en un taburete y  el dontancredismo siempre fue muy habitual entre nosotros, gente de frágil memoria, el exabrupto pronto y la visceralidad a flor de piel. Un ser tan frío y templado como fue aquel y en las circunstancias en que vivió nuestro país fue un legado del Altísimo. Esta visto que ocupa un largo trecho de nuestros anales porque con él o contra él muchos de nuestros compatriotas han sabido vivir. Tiempo de clarividencia que despertaron enconos o nostalgias pero nadie supo tener una visión de futuro como él. El país que tenemos, la corona que ciñen algunos sobre sus sienes, el pisito, la hipoteca, el trabajo fijo y las vacaciones pagadas que motorizados estamos y hechos a vivir, anodinos, en una cultura de la queja, se la deben todos a él. Mas, ahí nos las den todas y cada cual agacha la cabeza y a cobrar. Bien es verdad que andarán mucho tiempo renegando. Pero no acierto a comprender por qué se llevaron sus papeles a Israel. ¿Por qué el historiador que me encargó este libro fue para conmigo tan descortés? Extrañas cosas han pasado y pasan, y las que te rondaré morena, en nuestro país. ¿Sentía un amor secreto Franco por los judíos? ¿Qué papel desempeñó en la configuración de las democracias de Occidente aquel al que llamaban centinela de Occidente? Los ingleses nos han contado la historia de España y nos la contaron del revés. Nos han contado su historia. Estoy pensando en uno de los  de la Pléyada: Paul Preston que fue alumno mío de español en Hull. Iba para periodista pero se quedó en libelista. Mediano estudiante de una universidad de segunda categoría nos vende su mercancía de insultos y de tergiversaciones contra España y contra Franco. Y no me detengo a analizar casos parecidos o similares pero pienso que este ocultar la verdad de lo que pasó y lo que pasó forma parte de una conspiración. ¿Judeomasónica? ¿Qué tiene que ver la masonería con el judaísmo? ¿Por qué son más esforzados los hijos de las tinieblas que los de la luz? La sentencia de Jesús al hablar a los fariseos sigue ahí como una espada en alto. Inapelable veredicto.

 

 

 

 Capitulo I  TIEMPOS RECIOS

 

 

Un día de noviembre de 1976 pocos días después de mi llegada a Nueva York para hacerme cargo de la corresponsalía de la agencia Pyresa en Estados Unidos me telefoneó Bill Stricker jefe de prensa de la US Information Agency para darme cuenta de una noticia curiosa: En la Sinagoga Central de Manhattan iba a tener el 20 de noviembre un responso o kadish en sufragio del alma de Francisco Franco Bahamonde. Mr. Stricker me dio instrucciones para que no dejase de asistir pero que me tocase la cabeza con un sombrero y a ser posible con un solideo o hipa como manda la liturgia asidita y que vistiese de negro. La noticia no dejó de sorprenderme. La noticia no dejó de sorprenderme por lo paradójica. Resulta que él a la sazón tan vapuleado jefe de Estado cuando soplaban los vientos huracanados de la transición y todo eran movimientos de acoso y derribo contra su figura (el año anterior habían quemado la embajada de España en Lisboa y trataron de asaltar la de Londres) tenía amigos y padrinos ocultos. Un cabo de año poco predecible – pensé- pero ajenos a la campaña de improperios e injurias contra su persona los fieles de la religión que nunca olvida, el pueblo más viejo y más zurrado de la historia y que al igual que Francisco Franco había sido objeto de persecuciones y escarnios, guardaba su memoria con veneración y responseaba por su alma. Aquel 20 N en los bancos austeros y la atmósfera impresionante de la sinagoga más rica de  las Americas, todo recogimiento y de una gran solidez – era la parroquia de los Rockefeller- sentí una especie de iluminación. Al igual que Saulo camino de Damasco. El rito hebreo es hermoso pero muy sencillo. Algunos de los sufragios fueron pronunciados en ladino, el viejo castellano con resabios cervantinos que han logrado conservar los sefarditas de la diáspora. El emotivo kadish me pareció un acto de reparación a uno de los hombres más escarnecidos por aquellos días y aun lo sigue siendo y uno apenas acierta a comprender cuál sea la razón de tanta ira. Israel siempre fue una caja de sorpresas. Lo blanco y lo negro. Lo alto y lo bajo. La luz y la oscuridad a un tiempo. El culto al libro y a la ágrafa anarquía. Algunos judíos no le olvidaban. Otros lo quemaban en efigie. El New York Times por ejemplo. Sorpresas de América. Dicterios y soflamas con la boca grande y susurros y suspiros bajo cuerda. Nunca entenderé a los judíos. Sin embargo, aquellos hijos de la diáspora le estaban agradecidos al general por haberles echado una mano en una de las épocas más duras que atravesó el pueblo de Israel en su peregrinar por la historia. Es un hecho cierto que los embajadores en Berlín, en Budapest y en Atenas, salvaron a muchos pobrecitos de las cámaras de gas. El hecho resulta incuestionable y no me queda sino preguntarme (lo trataré de explicar a lo largo de estas paginas) si Francisco Franco no fuera judío. El apellido al menos lo es como el de tantos y tantos españoles. Somos un pueblo mestizo y mucha sangre hebrea pulsa nuestro torrente sanguíneo. Y para convencerse de eso mismo no hace falta recurrir a Américo Castro que a lo largo de su historiografía explaya este concepto muy profusamente otro tanto que Menéndez y Pelayo, quien, aun católico a machamartillo, siempre siente una simpatía bajo cuerda hacia los heterodoxos hebreos perseguidos pero dominantes en el pensamiento católico de la Contrarreforma. Viene a parar en que toda la Mística castellana está en deuda con los conversos si no es que es del todo conversa. Esa veta oculta del marranismo la plasmó Cervantes en su frase célebre: “Con la Iglesia hemos topado, Sancho”. La gran literatura castellana del Siglo de Oro y el mesianismo que llevó a los conquistadores y encomenderos a América se resiente de esta tendencia. Pero no nos apresuremos a entrar en las tortuosas veredas del laberinto español. También España, como Rusia, es el molde de un enigma. Por otra parte, al escuchar aquellos improperios desgarrados que me recordaban las lamentaciones de Jeremías reparé en el hecho de que a veces la religión y la política aunque vayan juntas son cosas muy distintas. Sobre la procedencia del apellido Franco (así llamaban losa sefarditas a los godos y a los judíos procedentes de otras juderías de Europa) un tema en el cual no entro ni salgo, ni tampoco en su fisonomía del todo semítica que a los moros causaba respeto y simpatía pues decían éstos que poseía baraka. Lo que sí es destacable es el aspecto carismático de aquel hombre que consiguió sobrevivir a un tiro en el vientre, a varios atentados y a los proyectiles de unos disparos que una mano invisible parecía desviar en su trayectoria. Tenía un don que electrizaba a sus secuaces y enervaba a sus detractores. Sin un término medio. Sin ser apasionado no parecía ser hombre de medias tintas. Su concepto de la vida como milicia y no hay que negar que fue un buen soldado por más que la crítica reciente le tache de general incompetente nos acerca a compararle con aquellos caudillos bíblicos enviados por Jehová para salvar al pueblo de Israel: Josué, Moisés, Absalón, David. Para Franco España era Israel. En su juventud parece que fue agnóstico y no muy religioso. Al menos no se le consiguieron fervorines de este tipo puesto que su padre al que llegó a aborrecer por el trato a su madre perteneció a la masonería como tantos y tantos militares en tiempos de la dictadura de Primo de Rivera[2]. De viejo acabó en gran rezador por influencia de su esposa, Carmen Polo y se hizo muy católico. Devoto de Santa Teresa cuyo brazo portaba siempre consigo[3], cuando era teniente en las avanzadillas del Rif portaba al cuello una medalla del Rey David. Decía que le daba suerte. Con motivo de aquel funeral en la Central Synagogue envié una crónica a mi agencia. El despacho aunque publicado en los diarios de provincias de la cadena no apareció en Arriba, el buque insignia de aquella Prensa del Movimiento en la cual aprendí todo lo que sé de este oficio y donde no había censura. Jamás me tacharon una línea. ¡Ah como añoro aquellos tiempos dorados de profesión! Hoy cunden los vigilantes del pensamiento por doquier. El periódico falangista en su última etapa se había convertido en una caricatura de sí mismo. Seguramente al redactor jefe le escandalizó o le desconcertó aquel hecho. En el diario de Castellana 142 había una corriente de pensamiento pro árabe. Las aguas estaban revueltas con el tema de la “Marcha Verde”. Los editorialistas hacían encajes de bolillos para no irritar a los moros con inclinaciones porcionistas porque el Magreb con Cubillo y compañía era un polvorín. Es lo que nos contó en una ocasión el actual primate de la Casa Real, Alberto Aza, uno de los fontaneros de UCD: “Hassan si no andamos listos nos quita no sólo Ceuta y Melilla y las Chafarinas sino las Canarias”. Desde luego, España por suerte o por desgracia ocupa una zona estratégica de privilegio. A veces es mejor hacerse el loco pero mi experiencia de politólogo me obliga a afirmar que algunos de mis colegas no saben por donde se andan o no se quieren enterar. Desde luego, en algunas situaciones mejor hacerse el loco porque el saber allega dolor. Por otra parte, España se estaba cerrándose sobre sí misma. Otra vez a mirarse el ombligo. Un redactor jefe que yo tuve, Julio Merino, me decía que no le interesaba ninguna noticia que no tuviera nada que ver con España. La gente de la profesión andaba como despendolada. Además nunca se ha tenido aquí una conciencia de patriotismo a la americana o a la británica. Ni siquiera supimos ser chovinistas como los franceses. Todo lo más masoquistas cuando no ilusionistas creyendo que todo lo extranjero es mucho mejor que lo autóctono. A esos los respondía yo con un tipo de crónica de circunstancias etiquetada en un cupo que decía “en todas partes cuecen habas”. No hay manera. Parece mentira que los descendientes de aquellos porquerizos extremeños que se lanzaron a la aventura de América lleno de curiosidad y de afán de conocer se hayan replegado en su concha del verso machadiano de esa Castilla que desprecia cuando ignora. La transición comenzaba en medio de aborrascadas nubes. El consenso evitó la guerra civil a la cual los españoles somos tan propincuos. Todo se quedó en batallas de papel y parlamentos de palabras para medro y lucro de la profesión periodística. Los españoles estábamos en agraz en cuestión de democracia. Y no es que no seamos demócratas pero quizás el excesivo interés de mimesis nos llevaba a remedar una democracia a la anglosajona de la cual no existe en verdad tradición por estos pagos. De modo y manera que se confunde la velocidad con el tocino. Los árboles no nos dejan ver el bosque y acabamos todos tirándonos los trastos a la cabeza o lanzando piedras contra nuestro propio tejado. A mí me parece que la figura de Franco aunque hombre de exigua talla física es toda egregia. Pragmático. Cauto. Astuto. Sagaz. Podía tener todos los defectos que sus enemigos que le siguen insultando pero en su poder resplandecía una virtud que eclipsaba cualquier sombra de su conducta o su personalidad: su amor patrio, su rectitud de intención. Quería el progreso económico pero sobre todo el intelectual y la mejora moral de su pueblo. A su régimen le cupo la gloria de haber llevado a cabo la revolución industrial. Creó universidades, primó la investigación, propuso los polos de desarrollo. Quiso llevar a los españoles a la reconciliación. En público se manifestaba pro árabe – entendía aunque no hablaba el chausa del Rif- pero en secreto yo pienso que Sefarad era su pasión secreta en lo que tiene esta idea de concepto mesiánico y aunque denunciara la conspiración judeomasónica amaba a ese Israel que es reino de justicia y de paz. Hay que insistir otra vez en que la religión no tiene nada que ver con la política. La Iglesia esotérica o interior camina a la inversa de la Iglesia exotérica o apariencial. Zion imperio difiere del Israel interior y místico que pronuncia muchas veces al día esa bella palabra: shalom[4]. Él se había formado como soldado y curtido  guerrero en el Atlas, en aquel Marruecos que recordaba al Toledo de las Tres Culturas de Alfonso VI donde brilló la tolerancia y frisó alto el espíritu de Sefarad. El de la tolerancia y la convivencia. Puede que fuera una utopía pero a comienzos del siglo XIII en España estuvo a punto de ser alcanzada la utopía. Pero el concepto de  Sefarad es un proyecto a medio hacer. Algo que nunca acabó de fraguarse. Que pudo ser y no fue. Esto es cifra y compendio del mesianismo judaico en su mentalidad de peregrinación y de esperanza. Al final de la cena de la noche de Pascua los comulgantes de la religión de Moisés no se despiden con un “nos vemos. Adiós”. Dicen: “Hasta el año que viene en Jerusalén”. Todo un misterio como envuelta en un halo de misterio, secretismo y de contradicciones fue la personalidad del general Franco.  Caminó hacia la Jerusalén celeste despreciando la terrestre. Condena de palabra la “conspiración judeomasónica” al tiempo que se muestra amigo de árabes y de judíos al tiempo que su ayuda al pueblo judío cuando el Holocausto, un reconocimiento que se le sigue negando, fue primordial. Como también fueron los judíos y los masones los que le auparon hacia la jefatura de Estado. Al menos de su banquero balear salieron los dineros para ayuda de costa en los gastos de la cruzada. El Movimiento pivotó en torno a tres ejes o capitales que patrocinaron la conspiración: Mallorca, Lisboa y Londres. Y del aeropuerto de Croydon es donde despega el Dragón Rapide. Las guerras según decía Napoleón se hacen con dineros. En ellas tan importante como el valor y la estrategia es la caja.

 

 

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Capitulo II:

 NAZARINATO

 

 

El 27 de Noviembre Stricker volvería a telefonearme. Me citó en su despacho de la Tercera Avenida para la mañana siguiente. Acudí lleno de temores. Bill era un  poco el “ojo oculto” orwelliano que velaba porque guardáramos la línea los corresponsales en USA. Quizás el individuo trabajara para la CIA. Mis crónicas a veces le sorprendían porque se salían del contexto ya que en periodismo siempre he tenido la manía de ser un poco interprete hermeneuta de la realidad porque para mí los síntomas, el ambiente, lo que se oculta, son a veces tan importantes o más que la realidad. Me gusta bucear en el fondo. A las noticias que daba la televisión y la prensa norteamericana[5] yo les sacaba miga o le buscaba los entresijos como si se tratase de las tripas de un osezno de peluche. El juego era peligroso y eso estuvo a punto de costarme caro. Estaba preparándose la llamada guerra de las galaxias. Cayó un artefacto en un bosque de Canadá no tripulado y a mí no se me ocurre sino especular con la posibilidad de que el satélite hubiera sido derribado por los antimisiles. No había terminado aún de largar mi despacho por el telex cuando suena el teléfono. Al otro lado escucho la voz enfurecida de Stricker: “Si no rectificas, tienes veinticuatro horas para abandonar los estados Unidos”. Rectifiqué al punto pero ya la noticia había dado la vuelta al mundo. Resulta que le había marcado un gol al Pentágono. Desde entonces me convertí en un corresponsal peligroso. De los que no hablan por boca de ganso. Y lo que yo manejaba como una simple conjetura se había transformado en una verdad. Había empezado la guerra de las galaxias. Era la era Carter. Aún quedaban algunos años para que la siguiente administración Reagan consumase esa aspiración de hegemonía global, lo que significaría el finiquito de la Unión soviética. Los brazos de los servicios secretos eran bastante largos. Desde entonces supe que era vigilado por Stricker que me trataba como un alumno díscolo. Pero aquella vez la voz del jefe de la US Information Agency lejos de la actitud conminatoria de meses atrás tenía un tono más amable. Me felicitaba por mi crónica sobre el kadish del 20 N y me hizo una confesión:

         -Mire, Parra, yo le debo a Franco el estar ahora mismo hablando con Vd. puesto que gracias al Gobierno de Franco pude venir con mi familia a Nueva York. Esta es una deuda impagable.

Guau. El caso de William Stricker – seguramente no se llamaba así porque lo primero que hacían los emigrados del este al pisar tierras americanas era cambiar apellidos- un hombre que hablaba alemán, ruso, polaco, francés y el inglés con un ligero acento alemán como Kissinger era típico de los judíos centroeuropeos emigrados a Occidente. Nacido en Varsovia, militó en los cuadros de la resistencia antinazi. Huido de Auschwitz cruzó a pie toda Hungría y en Budapest gracias a los buenos oficios de la embajada española obtuvo un salvoconducto para trasladarse a Barcelona y de allí a Portugal donde zarpó en barco para Canadá. Allí mudó el nombre. Su apellido de cuna era el de Bejín. Y hasta se parecía un poco al que fuera premier israelí: Manahén Bejín. De nariz aguileña, ojos hundidos algo miopes y labios gruesos. Cuando Europa estaba siendo arrasada por el fuego y el odio y la mayor parte de los países del viejo continente se habían convertido en un pandemonium España era un oasis de paz. Franco Bahamonde fue para muchos de estos seres perseguidos un ancla de salvación. Todos estos náufragos estarían de por vida en deuda con ese Hombre. Si el régimen franquista se hubiera unido sin reservas a los designios de Hitler la segunda guerra mundial se hubiera prolongado demasiado y las matanzas el doble de horrorosas. España ofreció pasaportes no sólo a los judíos sefardíes sino también a los asquenazíes. Al darles la nacionalidad española gozaron de las garantías de una neutralidad que por aquellas fechas se convertía en cuestión de vida y muerte. El número de beneficiarios de estas garantías sobre el que los historiadores no acaban de ponerse de acuerdo puede sobrepasar la cifra de los cien mil. Hoy los hijos de aquellos parias ocupan puestos de rango en la comunidad científica, financiera y periodística del mundo occidental. No hubiera sido  error afirmar que sin Franco el milagro alemán ni tampoco el californiano hubiera sido posible. Una extraña iluminación o fuerza misteriosa indujo al líder español a tener clarividencia de futuro al ayudar al pueblo hebreo en su hora aciaga. Quizás por estrategia política. En parte también por genes y estirpe. Ya desde joven lo definían sus compañeros como un agnóstico o un católico tibio pero cuando se convirtió por influjos de su esposa Carmen Polo abraza la fe cristiana con esa fe y longanimidad que caracteriza a los conversos a los conversos y judaizantes de los que habla Menéndez y Pelayo iluminados por el entusiasmo de la idea mesiánica de España. Como ellos Franco era un advenedizo en medio de una sociedad cerrada. Se refugiaron en la Iglesia y Franco al que sus colegas militares siempre miraron por encima del hombro[6] también encontró en el catolicismo su mejor baluarte y el respaldo de su régimen. No era desde luego un católico sinuoso o vaticanista sino de fe sencilla y ferviente. Ni un tornadizo. En su juventud había leído a Benito Espinosa que era el prototipo de judío y tolerante nada fanático historia. Del filósofo se dice que fue uno de los hombres mejores de la historia. Supo seguir siendo fiel a sus principios. Hay rasgos mosaicos en su personalidad como por ejemplo la tenacidad o su espíritu revolucionario al hacer triunfar el Movimiento contra el régimen establecido y contra una república de corte burgués. Según Isaac Yashevis Singer novelista neoyorquino de origen polaco hay dos cosas en el mundo que los judíos estiman sobremanera: la revolución y el sexo. Esos dos configurados de creatividad llenan toda una vida. La de un pueblo que se las arregló para encontrarse siempre presentes en todas las movidas de la humanidad. Desde la revolución rusa hasta la bomba atómica pasando por la invención del dinero – fueron los sefardíes de Medina del Campo los que inventaron la letra de cambia casi al tiempo del descubrimiento de América. Verdad es asimismo que el judaísmo lleno de vitalidad ha cantado las excelencias del placer venéreo. Sin embargo la abstinencia del placer sexual y de las bebidas fermentadas pertenece igualmente al mundo judío. Son las reglas del nazarinato. Cristo y el Bautista eran nazarenos. Ambos no conocieron mujer y nunca bebieron vino ni sidra. En una nación como la española donde fueron corrientes los líos de alcoba y los escándalos de los poderosos y donde las queridas son una institución (la mayor parte de los reyes  españoles engendraron hijos extraconyugales) a Francisco Franco no se le conoce ni un devaneo. Tampoco se emborrachó, un vicio harto frecuente entre militares. Cuando estaba en el Tercio llamaba la atención por sus costumbres incorruptibles. Era abstemio, longánima en las adversidades. A las circunstancias adversas le echaba mucho valor. Pese a todo no era un gazmoño y hasta le parecía que cuando su unidad salía de operaciones viniese a retaguardia una escolta de cantineras. Amor al deber pero también profundo humanismo y tolerancia con las debilidades ajenas. Por ultimo hay un tercer  rasgo que puede denotar su estirpe judaica. Su amor a los libros, la admiración hacia la ciencia y su pasión por aprender. Relata alguno de sus biógrafos que en alguna ocasión llegó a decir que si no hubiera sido militar le hubiera gustado ser librero. En la chabola mientras otros se marchaban a la ciudad de juerga o de picos pardos él se quedaba leyendo. Le gustaban Baroja y la topografía táctica. Se cuenta que de Pío Baroja aprendió la parábola del buen y del mal judío. Jesús y Marx fueron en efecto dos paradigmas. Las dos caras de la moneda de una misma realidad. Los dos judíos. Semejante supuesto quizás le llevase a honrar a Sefarad. Para él los buenos judíos tenían que ser los españoles. De los asquenazíes del Este no hacía mucho caso pero sacó  cara por ellos cuando nadie les defendía  y la vida de un hebreo valía poco ni al pueblo perseguido le arrendaban los escamochos. A Franco Hitler siempre le pareció un loco. Pero había que domar la bestia. Parar al oso. La presencia uy el calibre de los grandes hombres se demuestra y pone a prueba en las horas difíciles, en el soplo de los vientos de tormenta y en el correr de los tiempos recios que decía santa teresa. Francisco Franco puso a contribución toda la fibra de su fuerza vital ante un decorado de pasiones y de venganzas marcado por la presencia de dictadores y de tiranos. Primero hubo de vérselas con Stalín. Más tarde con Hitler. En un tercer término  hubo de pechar contra la oposición de una ONU envalentonada y donde el lobby judío –devolviendo mal por bien-  hizo todo lo posible para mantener apartado al gobierno español de la sociedad de naciones. En el Edificio Azul[7] proliferaban los insultos contra España de los Gromyko, los Lie, los exilados vascos. Una de las mayores decepciones en la vida del líder fue la noche de octubre de 1947 cuando se supo la noticia de que el recién fundado estado de Israel había puesto el veto al ingreso español en Naciones Unidas. Pero el gallego tenía redaños y no era de los hombres que se venían abajo cuando soplaban vientos contrarios. Antes bien, se crecía ante la dificultad. En todo momento hubo de estar alerta. Sereno. Confiando en su buena estrella. Esa baraka  que le atribuían los sorches de la mehala. Lleno de músculo sabía que había nacido para domar a la bestia y parar al oso. Otros no tuvieron el mismo temple. Quienes vieron a un Churchill en 1945 quebrantado en su salud física y mental a causa del güisqui o a un Nixon avejentado por la crisis del Watergate quizás se extrañen quizás se extrañen ante un Franco entero y pletórico de facultades. Las crisis le engordaban y en su mesa de trabajo había tres clases de documentos: unos que resolverá el tiempo; otros que solventaré y yo y otros que se liquidarán por sí mismo. Flema británica. Retranca gallega o lo que en Ferrol llaman ferrete. Pese a todo no durmió cuando en 1974 tuvo que firmar una sentencia de muerte y lloró y por poco se vino abajo cuando se enteró del asesinato de Carrero. Pero al cabo de unas horas, compuesto y resoluto, pronunció aquella frase memorable. No hay mal que por bien no venga. Era todo un político. ¿Qué fuerza interior le llevó a perseverar con el decoro con que lo hizo sin entregarse a demasías ni a venganzas sanguinarias como hubiera hecho cualquier vulgar dictador? Una fuerza supernatural un espíritu estaba detrás de sí. Acaso fuera esa gracia especial que distingue a los elegidos. Quizá fuera él también un elegido. Un español en estrado de gracia mesiánica. Logró sobrevivir en duras circunstancias y en situaciones a cara de perro. España contra todos valga la frase de Quevedo y Franco contra todos pero ladran, Sancho, luego cabalgamos. El antisemitismo es uno de los males endémicos de la historia. Muchos lo convierten en manida excusa para llevar adelante sus propósitos criminales. Pero también la hispanofobia resulta con harta frecuencia un lugar común del que no se libraron ni siquiera algunos papas. Desde los Borja hasta Pablo VI. Este sentimiento adverso es una manifestación aberrada de la humana condición pronta siempre a buscar chivos expiatorios cuando las cosas van mal o hay planes que se tuercen. Antisemitismo y antiespañolismo se manifiestan pues como dos frutos podridos del mismo árbol con un entronque común. En el s. XVI a los españoles del Tercios de Flandes se les motejaba de judíos. El propio papa Alejandro VI y eso que era de Gandía llegó a manifestarse en términos tan derogatorios hacia ese pueblo que parecen impropios de su dignidad sacerdotal.

         -Donde ponen el culo estos cabrones no vuelve a crecer la hierba pues llevan entre las piernas el rabo de Atila- decía.

He aquí por tanto a todo un romano pontífice parafraseando a Atila. Existe un paralelismo de odio y de incomprensión internacional hacia ambos pueblos. Erasmo lo ponía así de tajante:

         -Mihi non placet Hispania[8]

Y si a Erasmo no le gustábamos tampoco los ingleses y holandeses nos siguen negando el pan y la sal. En Flandes para asustar a los niños que duermen el poco se les amenaza no con la llegada sino conque viene el Duque de alba. Francisco Franco era consciente de esa enemiga que siempre suscitamos pero se echaba los problemas a la espalda y por eso se determinó a sacar de las garras de sus guardianes nazis a los judíos que eran bajitos y narigudos y con las orejas algo exentas igual que él pero a los hombres nunca se les podrá medir por el color de su piel ni por su apariencia física. No le complacían tampoco los hijos de la Pérfida Albión. Y en eso coincidían con él muchos judíos. Cuando terroristas del Irgun apresaban algún banco inglés o saltó por los aires el Hotel David de Jerusalén en los cines españoles cuando se exhibían las imágenes e tal noticia se aplaudía.  Nuestra leyenda negra encontró santuario desde tiempo inmemorial en Inglaterra auspiciada por los sesudos y rimbombantes domines de Oxford y Cambridge con sus togas sus levitas y sus birretes. Cargados de masteres y de abollas, un si es no es petulante acostumbrados a mirar al mundo por encima el hombro. Es muy de envidiar su empaque sin dejar de reconocer que nuestras grandes crisis desde Carranza y Las Casas que fueron frailes dominicos en el Blackfriars de Londres pasando por la Armada Invencible hasta la independencia de nuestras colonias americanas, la reforma, los protestantes, la separación de Portugal su asilo a los disidentes (Antonio Pérez, Blanco White, Madariaga, nuestros heterodoxos, nuestros herejes), las guerras napoleónicas pasaron `por el meridiano de Greenwhich. El Foreign Office nunca tuvo amigos. Sólo intereses y un gran complejo de superioridad que encuentra eco en nuestro papanatismo intelectual. Sólo los que hemos vivido en las Islas nos damos cuenta que esta perfidia late el sentido pragmático, el espíritu cosario y una política exterior que ellos denominan balanza de poderes. Del que fue adalid un judío de origen español Disraeli cabeza visible de los Rotshschild. El puño y la rosa. La familia más poderosa. Los reyes y magnates de todo el mundo se prosternan a sus pies                        

 España e Inglaterra jugaron en la historia mundial papeles antagónicos. Por otro parte el racismo petulante de los ingleses ha llegado a ser formidable y más profundo que el de los propios ingleses. Hitler era un enamorado de la rubia Albión. Londres se opuso empecinadamente a la creación del estado judío y ahorcó a muchos activistas judíos. El pequeño Bejín dio malón a los británicos y David venció a Goliat. La creación del Estado de Israel a juzgar por los periódicos madrileños de la época suscita en la opinión pública una corriente de simpatías. Tico Medina entrevista a Ben Gurion para ABC. Era necesaria la creación de un hogar judío que evitase la opresión y persecuciones a las que se ve sometido el pueblo errante. De ahí en adelante nadie podría insultar o pegar a un judío echándole en cara el pertenecer a la raza que tuvo arte y parte en el deicidio. Los judíos al regresar a la tierra prometida y que hasta entonces habían sido masa urbana y ratas de ciudad tornan a la agricultura dispuestos a convertir los desiertos en un vergel. La verdad es que los kibbutz donde se suprime la propiedad privada y las comunidades vuelven a sus orígenes – los ingenieros de Polonia y los cirujanos de Kiev se convierten en agricultores- suscitan la admiración en todo el mundo. Un español que casi desde que nace aprende a rezar con los salmos de David entre los labios y a invocar a un Dios único y hacedor de todo lo criado nunca podrá ser antisemita más allá de las flaquezas de la condición humana. La prevención que se tuvo en estas tierras hacia la raza elegida estriba sus orígenes en razones religiosas y económicas. Es una cuestión de ojerizas personales y de envidias sobre todo y de disputas teológicas. Dios y la política discurren por sendas distintas. Por eso se puede ser antisionista admirando e incluso amando al  valeroso y audaz pueblo judío. Dentro de esos parámetros se mueve el perfil de la actitud de Franco hacia los descendientes del rey David, cuya estrella, ya lo dijo en más de una ocasión, para él era un talismán de dicha o de baraka. El fulgor que levita sobre la cabeza de los predestinados. Chasco por una parte cuando le comunican la noticia de que Ben Gurion el primer presidente del recién creado estado hebreo aborta desde el Consejo de seguridad el proyecto español de pertenecer a la ONU. Admiración por otra parte hacia aquellos pioneros descamisados del Negev que nunca llevaban corbata o lucían un parche de pirata en su ojo vacío como Moisés Dayan el general invicto. Por otra parte luchaban contra los ingleses y Gibraltar seguía siendo una espina clavada en el corazón de todo español bien nacido. Y el enemigo de mi enemigo es mi amigo. Las relaciones hispano israelíes oscilantes entre el amor y el odio, harto complicadas. No tienen un origen biológico. Es teológico. Las suspicacias arrancan desde la Inquisición y desde los tiempos de la sinagoga de Ámsterdam. Nada personal. Sólo intereses mundanos. Y esa reserva subyace en algunas mentes aun hoy en día porque existe el temor de que la España de las autonomías que pueden haber sido un apaño si no van más allá de lo que establece la constitución del 78 pero representan el peligro de fractura de la unidad nacional no obedezcan tanto a los tejemanejes endémicos de las logias masónicas sino que sea directo designio de los planes de un Eretz Israel que quiere, en pago de las humillaciones a las que estuvieron sujetos los guetos de la edad media, una Europa dominada y a sus pies. El auge de las autonomías coincide con el establecimiento de relaciones diplomáticas con Israel. El lobby judío Vaticano se ha opuesto ferozmente a la canonización de Isabel de Castilla, la fautora de esa unidad nacional de la cual los españoles nos hemos enorgullecido durante siglos y que a principios del siglo XXI ya no es garantía. Los Pujoles lo Ibarreche los Fraga y hasta las Aguirre los Galardones cuentan con las bendiciones sionistas a través del Grupo Bilderberger. De vivir Franco nunca se hubiera incoado este proceso secesionista que tantas vidas ha costado y tanta tinta ha hecho derramar en los periódicos. Pujol y los lendakaris tuvieron quizás una mayor cobertura mediática que los sucesivos inquilinos de la Moncloa. Y la democracia española depende de los decimales de las minorías parlamentarias. Mandan las franjes. Es la España centrífuga contra la España centrípeta. Vascos catalanes y en menor medida se erigen en árbitros del consenso y son los cancerberos que permiten la entrada a los escaños de las cortes. Luces y sombras. La política es el arte de los posibles pero a veces carece de lógica. Durante el periodo 1939-1949 el jefe del Estado hubo de padecer los embates de la artillería de costa del servicio exterior británico y la propaganda de la BBC (Auntie). La tía. La voz de su amo. Franco no se vino abajo. Resistió. Es más no se avino a los deseos de Hitler para reconquistar Gibraltar. Con la ayuda de la Wehrmacht eso hubiera sido un paseo militar pero habría significado una alineación con el Eje.  Gibraltar español, se cantaba oír entonces. Queríamos sacarnos la espina por lo de la Invencible y otras muchas revanchas. El Generalísimo tan pragmático como siempre y cauto como buen gallego siempre pensó que Gibraltar no merecía una guerra. Tenía la cabeza sobre los hombres y la razón predominó sobre el corazón. No se abandonó a la impulsividad de alguno de sus consejeros como Serrano Suñer. Su actitud evitaría el derramamiento de mucha sangre española. No es que le faltasen ganas de tenérselas tiesas con los británicos nuestros enemigos históricos. Londres, baluarte de la masonería que él abominaba. Esto no era óbice para admirar las cualidades del pueblo inglés más allá de los intereses de su gobierno muñidor de la mayor parte de las guerras colonialistas. Su flema, su coraje, su patriotismo silencioso y sin demasiadas alharacas. Pero la Gran Bretaña seguía en manos de los capitostes del triángulo y del mandil y a través de la BBC propalaban sus consignas. Sus planchas. Paradójicamente (algunos no lo entenderán) se proclamaba amigo de los judíos y enemigo de la masonería. Ésta siempre atacó en España incluso vestida de púrpura cardenalicia. Porque también el Vaticano estaba infectado por la logia. Lo que era materia de escándalo que se consideraba católico a machamartillo. En 1963 con motivo del fusilamiento del anarquista Grimau el cardenal Montini futuro papa orquesta una campaña internacional contra el Régimen. ¿Personificaba Francisco Franco el ideal del príncipe cristiano? Tal vez esa admiración diera techo y estructura a uno de los principales afanes de su carrera política. Tal aspiración, empero, sembró su existencia de desabrimientos y de contrariedades. A este respecto son importantes sus relaciones de entusiasmo-fracaso con la iglesia católica. La idea de catolicidad en el Caudillo era una catolicidad a la española y en cuanto tal conversa, dominada toda ella por el mesianismo judío, el afán universalista que fue la base ideológica del imperio con la búsqueda de la Tierra Prometida, la exaltación del Justo, y el retorno a Jerusalén. La nueva Jerusalén celestial. En esos términos quizás quepa sostener la imagen de Franco como príncipe cristiano aunque muy lejos del maquiavelismo al uso. Su manera de entender tenía poco de maquiavélica. Se guía por una aproximación directa a los hechos. Los que estudian su manera de reaccionar –nunca dejó de ser un cazurro gallego sencillo y retorcido a la vez- toparán con esa característica de volver las cosas del revés. De no fiarse en exceso. Inmutable es la esencia pero la aplicación mudable en consecuencia con el avance de las agujas del reloj de la historia y las mudanzas de la política internacional. Tuvo esencia presencia y existencia. Antes de tomar una decisión solía mirar para donde soplaba el viento. Gracias a la pericia de tan eximio timonel la nave española consiguió capear el temporal sin que zozobrase toda la obra muerta sorteando escollos. Fue pericia la suya de nauta pues no en vano venía de familia de marineros[9] pero en él había también la cachaza de los campesinos galaicos. Llevó por eso el barco a flote en medio de furiosas galernas. Por otro lado ni bebía ni fumaba y se quedaba en la chabola leyendo manuales de topografía cuando sus compañeros se iban de putas a Tánger. Era un español atípico. Lo testimonian cuantos lo conocieran. Vivía con la frugalidad de un rabino siguiendo estrictamente las reglas del nazarinato. Eso sí excusando siempre las debilidades humanas y los deslices por cuestión de faldas y de bebida de su tropa.

 

 

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Capitulo III

 

LOS DIFÍCILES AÑOS 40

 

 

 

Los años de su mando fueron taumatúrgicos en cierta medida. Durante su mandato se produce una epifanía constante de realidades en el cuerpo social y espiritual de España a la que él amaría tanto. Contagiando de este amor místico a los españoles. Salvo hermosas excepciones esto contribuyó a crear un ambiente de reconstrucción nacional. Dotó a España de una nueva mística. Por eso los enemigos que siempre tuvo esta nación y recapitulemos la frase antes aducida de Erasmo “mihi non placet Hispania” lo denigran. Lo profazan y avilantan haciendo propalar en torno a su figura rencores y calumnias. Con mala moneda le pagan el mucho bien que hizo pero en política no existe el reconocimiento ni el pueblo elegido se caracteriza por el agradecimiento. El resentimiento el odio y la clastomanía contra todo aquello han hecho ricos a bastante gente. Las guerras suelen dejar una secuela de lisiados de tarados mentales y un conjunto de miserias humanas que van desde el estupro hasta la quiebra de muchas familias pero también arrastran consigo una pléyade de nuevo ricos. Los estraperlistas y los aprovechados del momento son los más peligrosos. España desagradecida tiene una cuestión pendiente con el creador de este Estado cuya memoria sólo recibe azotes y varapalos pero en el que todos viven y las ricas cien familias – no lo habían tenido tan a huevo desde Mendizábal- chupan del bote aumentan sus ingresos mientras se destruye a las clases medias que fueron el puntal del franquismo. Nada tendría de extraño que las formaciones de izquierda denuesten a aquel viejo sistema y renieguen de los famosos cuarenta años – un tópico como otro cualquiera- pero a esta apostasía se han sumado los de la derecha liberal. Aun sigue pendiente la escritura de una historia cabal y objetiva de lo que fue nuestra guerra civil. Por desgracia los anales de dichos acontecimientos nos los escriben los ingleses y los norteamericanos y todos ellos proyectan una imagen de Franco antisemita porque tal forma de asumir la vida es ahora es lo que se lleva y lo contrario hubiera sido impolítico pero tal mentalidad no cuadra con la realidad de los hechos. La historia la escriben los vencedores bien es verdad y Franco ganó la liza de las armas pero perdió la batalla de la propaganda. No se puede entender el franquismo sin encuadrarlo en los recios broncos años cuarenta tiempos de hambre y estraperlo. El estallido de la guerra mundial –Franco lo vio así desde un primer instante puesto que todas las guerras guardan un perfil económico- se fraguó en Wall Street. Cabe al hilo de esto quién armó a Hitler por ejemplo. Fueron los banqueros de Frankfurt y los magnates de la gran industria como los Krupp y los Thyssen conectados con los Rothschilds. Sobre toda guerra gravita un componente económico por encima de las ideologías. Que las ideologías no son sino el pretexto. El caso se había preparado ya con antelación el año 36que fue un ensayo para la contienda general. Sin embargo en los campos de batalla de Brunete el Ebro y el Cinturón de Hierro corrieron pródromos de lo que había de acontecer después en la Ardenas en Stalingrado en Leningrado. Las guerras se organizan con dinero y más dinero decía Napoleón del que Grande Armé no hubiera existido sin el concurso de los Rotshschild. La Casa del Puño y la Rosa van a estar presente en la prevención de las escuadras de Hitler y en los chanchullos y conspiraciones que dieron entrada a la guerra civil. En el Pacto de Munich lo vemos. Inglaterra primero se amiga con Alemania en contra de Rusia y Francia. Con su sentido pragmático y aferrados a su arma letal que tan buenos resultados le diera en su política exterior la balanza de poderes a los británicos le hubiera importado un pimiento dejar a Europa a los pies de los caballos esto es en manos de los bolcheviques. Por aquellos días era “rojo” hasta el deán de Cantorbery por nombre Fisher. En la City y por aquello de que el dinero no entiende de colores ni de patrias pues es sólo verde se negocia con la Rusia revolucionaria. El rey de Inglaterra ya de antemano no había movido un dedo para salvar a su primo de las garras de los revolucionarios en Yekateringrado. Por esto la perdí fía y los oráculos de Auntie por los micrófonos pueden dar buenos resultados. Que Baodicea rija las olas. ¡Oh Bretaña rule the waves! Bajo este cociente surge en España la idea motriz del pangermanismo y la germanofilia más que por convicción por la simple necesidad estratégica de acercarse a Alemania para contrapesar la enemiga que siempre nos tuvo Francia e Inglaterra dos oponentes históricos que en los avatares de nuestro discurrir por el tiempo como nación y alternándose entre afrancesados y anglófilos. Debe de ser un vicio oculto adquirido en los tiempos de la Restauración cuando tras el varapalo del 98 la clase política autóctona se sume en un complejo de inferioridad grande en el mimetismo y los papanatismos irresponsables de nuestros ridículos mayúsculos en la escena internacional. España que tuvo un imperio debía de orquestar la política exterior sin tantos miramientos. Deberíamos los hispanos llamar a las cosas por su nombre en lugar de andarnos con trampantojos y a la agachadiza muy en plan complejo de culpa.

España que tiene un origen godo no puede ser pan germánico pero los de la Institución Libre de enseñanza se fueron todos a estudiar a Alemania desde donde vino don José Ortega y Gasset hecho un brazo de mar y todo un oráculo. España es capaz de haber creado su propia ciencia y su auténtica filosofía. El krausismo no estuvo mal para aquella época pero en la actualidad sería escasamente aplicable. Los españoles supieron matizar desde los godos las diferencias existentes entre el concepto de estirpe (el germánico Sippe) y el de linaje o raza. El idealismo de nuestros antepasados buscó una exaltación de la estirpe no como raza física sino como alcurnia o catalogo de valores entre los cuales se sitúa el honor la lealtad al grupo una cierta elegancia espiritual que aparta al hidalgo de la forma de ser del hombre común del pechero del ilota del esclavo.  Un hidalgo en ese caso podrá ser siempre pobre pero no esclavo de sus pasiones. Para él la honradez tiene preeminencias sobre el nombre y la riqueza. La península ibérica es un pisto de todas las razas. Está claro que no se da aquí el fenotipo típicamente puro que albardó Nietzsche en el mito del Superhombre. Por nuestras venas discurren sangres hebreas o moras y todos somos deudores de algún antepasado que a lo mejor moró en las cárceles de la Inquisición o estuvo sujeto a proceso. El hábito no hace al monje. Así y todo somos vexilarios de la bandera de la hispanidad. Quizás algo que no perdonen los Sacerdotes del Templo es que cuando se produce la conversión de otras religiones la toma de las aguas bautismales se efectúa con todas las consecuencias renunciando al pasado moro o judío del neófito. Para persuadirme de este alcance basta con darse un paseo por las donosas páginas de nuestro género picaresco. La mayor parte de nuestros protagonistas son “germánicos” legionarios licenciados de las guerras de Flandes. Y llegar a la conclusión de que el español puede tener todos los defectos del mundo excepción hecha del racismo. Los soldados españoles expedicionarios de la Blau según trataremos más adelante van a constituir un serio problema para los mandos de la Wehrmacht en el afán de confraternizar con la población judía sobre todo de Polonia y de Lituania.

Quizás haya existido acá una corriente de simpatía hacia los alemanes porque en su carácter ven los españoles lo que a ellos les falta: tenacidad perseverancia sentido de la disciplina método constante y orden. Se trata de dos formas de concebir la existencia. Asimismo existía una deuda de honor con Berlín. La aviación alemana había ayudado a Franco a ganar la guerra aunque esta ayuda no fuera determinante o al menos en el grado e importancia que se le da por historiadores afectos al bando republicano.

Al principio de la guerra segunda mundial el gobierno español se muestra germanófilo con alguna reserva; después tibiamente neutral para terminar en un moderado alineación con los aliados. Entre los nacionalistas españoles Hitler encontraría poco predicamento a diferencia de Mussolini por el cual se disparan desde el principio las simpatías. La reforma económica social y agraria de Falange se inspira en el Duche. Cuando losa rusos entran en Berlín Franco se muestra amistoso aunque nunca servil con las potencias vencedores y hace de su anticomunismo no sólo su tablón de anuncios sobre los peligros que representaría Stalin para Europa, mucho peores que los de Hitler, una estrategia que le va a dar bastante resultado sobre todo para neutralizar los cabildeos en las chancillerías internacionales para restaurar la monarquía ya. Ese sería el gran golpe maestro del general. Como buen gallego nunca atacaba de frente sino mirando para los lados y el secretismo de este perfil hacía que su mano derecha no se enterara de lo que hacía la izquierda. Él era la vera efigie del gallego del chiste: aquel paisano que te encuentras en una escalera y no sabes si está bajando o está subiendo. Venía de las brumas de Ferrol donde algunas noches se barruntan meigas y se escucha el cantar lejano de las sirenas. La borrina hace que el salgueiro que se yergue sobre una ladera pueda ser un gigante despeluzado.

Desde su reunión de Hendaya Franco estaba convencido de que los alemanes iban a perder la guerra.

Un análisis del espíritu y la letra de los discursos en el período 1940-45 con respecto al conflicto beligerante reflejan ese comportamiento de doble pauta. Hay también cierto cansancio sobre las inquietantes perspectivas del porvenir y a causa de los esfuerzos para mantener a raya a los azules incondicionales del Eje, hombres que andando el tiempo  - mirabile dictu- renegarían de sus fervorines fascistas o filo-nazis para encuadrarse en los bandos de la democracia. No quisiera dar nombres pero me obliga la circunstancia a traer a colación ciertos apellidos: los Tovar, Ridruejo, los Laín que fue expedicionario de la Blau, los Mostaza que luego se hizo de la Democracia Cristiana. Durante más de treinta meses Franco hubo de resistir la presión del ala  sura del falangismo que preconizaba sin reservas con Alemania. Para esta facción del falangismo “la neutralidad vigilante” un palabro que inventa Antonio Tovar les sabía a poco. Al fogoso espíritu juvenil de aquellos mozos habría que achacar la práctica de tales extremismos. Franco por su parte no desconocía la maula y sabía de antemano que los grandes enemigos de España están en los propios españoles. Él los conocía bajo el nombre de los demonios familiares. Así que opta por aguantar en el machito haciendo uso de la sabiduría del adagio de si no les puedes vencer únete a ellos. Es indudable que una de las armas para vencer tanto al enemigo exterior como el interior el que nos deparan los demonios familiares que utilizó sería la retranca sacando su pellejo y con ello salvando el de todos.

El fervor filo nazi alcanza el paroxismo  en las navidades de 1941. Entonces muchos ojos tornaban hacia Berlín. La ofensiva del III Reich, los panzers a las puertas moscovitas, había concluido felizmente. El escándalo de las cajas de guerra atronaba por doquier y era difícil resistirse al vértigo de la marcialidad o al brillo heroico de los aceros. El 4 de diciembre tiene lugar la entrevista “cordial” del conde de Mayalde con el Fúhrer en la Chancillería. Días atrás el ministro de Exteriores Joaquín Ribbentrop acusaba a Roosevelt de haber querido estrangular a Japón y a Alemania.

En el cara a cara de Hitler u el conde de Mayalde se escucharan palabras de elogio  para los soldados de la Blau. Spanishe Soldaten? Sehr gut… Sie sind tapfer[10]. La prensa de Madrid acoge con alborozo estas declaraciones de los que dijo Hitler a Mayalde. ¿Volvían los tercios de Flandes? Pese a las palabras elogiosas del caudillo germano lo cierto es que la participación de la División Azul en los combates del Este fue un desastre. A los soldados el valor se les supone y la verdad que fueron valientes como saben serlo siempre los españoles pero aquello fue un arroyo de sangre. Muchos de los que fueron a luchar no sabían a lo que iban y tenían una idea genérica de combatir contra el comunismo, de devolver la visita, mucho más obra de ka propaganda que de un adoctrinamiento objetivo.

Cuando hace algunos di una conferencia sobre el tema en la Revista Fuerza Nueva me percaté de esta ignorancia supina de algunos de los expedicionarios. No sabían a lo que iban y muchos ni siquiera adonde estuvieron. Uno de ellos me interpeló porque cuando yo hable de los combates del Volchov yo los pronuncié a la rusa con Voljov pero ellos habían asimilado la pronunciación alemana y en alemán una ja no es lo mismo que la española. Algunas unidades derrocharon valor siendo la admiración de los propios rusos y del mando alemán pero de otras nunca se podrá decir lo mismo. Fue sobre todo una bonita campaña propagandista para elevar el decaído patriotismo que no intervenía en un conflicto internacional desde que los Tercios victoriosos del Duque de alba entraron en Mastrique.

Evidentemente a este lado de los pirineos los periodistas y corresponsales destacados en Alemania hinchaban bastante el perro. Spanishe soldaten? Sehr gut. Tapfer. Redaños no les faltaban pero en la estepa nuestros infantes y nuestros artilleros – a los del ala Azul no les fueron las cosas mucho mejor- y la moral estaba por los suelos cuando hizo su entrada el general invierno hecho que le haría refunfuñar al general Muñoz Grandes como adelante veremos aquella frase:

         -Si duro es el invierno ruso más dura es mi raíz.

Se trataba de un desideratum porque aquí la realidad era mucho más hosca: La de las esquelas mortuorias en los periódicos de los caídos. España tuvo que verter de luto y tardaría más de un lustro  hasta ponerse otra vez de alivio. Es lo que más recuerdo de mi infancia: las bandas negras del abrigo, los coches fúnebres tirados por troncos de caballos negros empenachados. Los velos. Los recordatorios... Los entierros que en las ciudades de provincia resultaban todo un acontecimiento. A pesar de lo que contara la propaganda el Lago Ilmen fue un infierno de hielo. En muchos hogares se temía la llegada del cartero. Sin embargo hay que agradecer a aquellos muertos en combate el que gracias a ellos la guerra no se conflagrase en más sitios ni adquiriera proporciones incontrolables. Él envió de esta división de voluntarios y con lo más selecto del ejército fue un acto de sumisión al amo nazi con la boca pequeña. Era un échame pan y llámame perro pero por lo que más quieras que tus divisiones acorazadas no crucen los pirineos, Adolfo. Esas teníamos y en esas estábamos; conque andando.

España se decantó por la neutralidad pero la no-alineación en momentos tan críticos va a ser una espada de doble filo. Madrid tuvo que realizar muchos ejercicios en la cuerda floja. Cabriolas funambulistas. Encaje de bolillos. Hay que hacer constar que el nombre de Franco no está presente en las ceremonias de adhesión al Führer. Se adopta una postura de equilibrio equidistante. Ni demasiado lejos para no helarse. Ni demasido cerca para no quemarse. Franco deja a sus ministros progermánicos (Suñer y Muñoz Grande al que por cierto quería hacer Hitler el caudillo de los hispanos) que fueran a su aire sin interferirse en su labor pero diciendo para su capote enemigo que huye puente de plata.

Las navidades del 41 en plena borrachera triunfal alemana por la campaña de rusia Franco envía a Berlín al héroe del Alcázar de Toledo General Moscardó. Dicho general gozaba de prestigio en el ejército pero una serie de avatares personales había hecho dél un alcohólico. Franco no sabía cómo quitárselo de encima. Era una especie de engorroso comodín o ministro sin cartera que acabó organizando los concursos de hípica. Moscardó se encargó de mandar el convoy que partió de la Estación del Norte destino Berlín con aguinaldos para los soldados en el frente del Este: ropa de abrigo cigarros y licores. El tren arriba a su destino empavesados de gallardetes con banderas españolas del águila de san Juan y la Cruz Gamada negra sobre fondo rojo. Tras una entrevista con el Hitler en la Chancillería acude a uno de los frentes, la posición en una aldea rusa que comandaba el general Agustín Muñoz Grandes.

La patética arenga del general carabanchelero conocido por sus ideas antimonárquicas y republicanas (se había pasado a los nacionales) es un testimonio de las dificultades de adaptación al clima y al territorio inhóspito de los soldados hispanos. En la alocución retransmitida por Radio Berlín el orador termina con una frase:

         “El invierno ruso es muy duro pero más dura es mi raza. ¡Arriba España!”

Las temperaturas eran demasiado bajas y la moral de los combatientes muy decaída cayendo el mercurio en aquellos perversos días de diciembre a los cincuenta bajo cero. Cientos de muchachos sucumbieron a los rigores de aquel invierno en medio de los asaltos de los “ruski” y quedaron para siempre en la llanura helada al pie de las tumbas de dos palos cruzados de madera de abedul y sobre ellas un casco de acero. Aquellos voluntarios no sabían lo que era Rusia. Muchos desconocían la razón de su estancia allí. Habían ido en devolución de visitas pero también para hacer méritos por haber pertenecido a los republicanos. Gran número se pasaron a los rusos. Hoy los historiadores hablaban de la Blau como un fracaso. Lo que no hay que poner en duda el valor de aquellos soldaditos. Incluso el enemigo hablaba de la valentía y de su ardor guerrero. ¿Un valor inútil? Sin embargo la División Azul con sus logros y carencias fue un exponente de la concepción pionera de Franco que consideraba un hecho la victoria de los aliados pero que no duda en hacer uso del sacrificio de unos cuantos miles de soldados (cinco mil bajas hubo) para mantener a los antiguos aliados germanos contentos. Quizás, equivocado, su obsesión era el peligro comunista. Cuando yo redactaba estas líneas en 1985 se hablaba aun del peligro comunista. Hoy cuando las  rescribo veintiún años más tardes ya no hay peligro comunista pero Europa sigue estando amenazada. Si viviera a estas alturas el Centinela de Occidente se revolvería en su tumba al comprobar que Rusia no era en realidad enemigo y que el islam instigado por las fuerzas oscuras amenaza a las puertas de Europa donde la descristianización camina de un modo imparable. Quizás sus amigos judíos a los que él salvó la vida tengan que ver con tal estado de cosas. La serpiente ha cambiado de camisa. Son los mismos perros con otros collares.

En aquella ocasión de lo que se trataba era de hacer un gesto deferente hacia los alemanes. Ahora, si viviera, ¿estaría situado de forma incondicional del bando americano-israelí-británico? El amor hacia España que sentía ese hombre nos llevaría a una respuesta negativa. España se deshace, se quiebra por el fuego amigo de las autonomías. El clan sionista es muy poderoso. Controla la televisión y lo que leen los españoles. Son paradojas de la historia. Los guripas de la Blau combatían a los rusos que siempre fueron amigos de España. La propaganda hablaba sin alharacas del Comunismo pero el marxismo era un invento judío. Y estas consideraciones sólo nos conducirían al laberinto. Todo es como una pesadilla.  

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Capítulo  IV

 

FALANGE UN BELLO IDEAL INALCANZABLE

 

El análisis de estos años de cambio de guerra y persecución habría de contexturarse en el plano histórico de un mito. El mito se llamó Falange Española FE. Fue bello como propósito de intenciones revolucionarias en todo cuanto apela al nervio y al brío ocultos en el alma de un país sumido en el caos económico y en las banderías de un sistema político dominado por señoritos y demagogos. La personalidad profética de José Antonio iba a trazas sellando su mensaje con su sangre un ideario o pauta para la reconstrucción nacional. Era un proyecto histórico suscrito más por un poeta que por un político. El proyecto sin embargo pondría en marcha muchas cosas en este país. Para convertirse con el desgaste de la rotaría y del Mito del Ausente en un carro engalanado por fuera pero vacío por dentro. A ese carro se subirían los logreros de la política para hacer carrera y enriquecerse. Fue la peana de la conciencia nacional sí pero también un lugar común. FE llevó la revolución cultural a los lugares más apartados del país. Su labor más importante fue la labor educativa una cuestión pendiente que había dejado la republica que trata de aplicar la máxima de Joaquín Costa de despensa y escuela. Antes de falange en España sólo estudiaban los ricos. Después incluso el hijo del obrero más pobre podía obtener una beca de acceso a la enseñanza superior. Este partido fue un instrumento de promoción de los españoles. Una revolución desde arriba y una revolución desde abajo. Por el pan y la justicia por el trabajo era el lema tratando de reconciliar a los españoles. Por eso que el gran enemigo del falangismo hayan sido los hijos de Milton Friedman y el capitalismo liberal. Es esa derecha a la que debemos los falangistas tantos insultos tantas provocaciones tantas persecuciones. No les gustan a los banqueros nuestros planteamientos revolucionarios como quedó craso y evidente en el caso de Rodrigo Royo Macià que estudiaremos más adelante en este texto que dedicamos a las relaciones de Franco con los judíos así como el comportamiento de los soldados españoles en el Esta para con los judíos perseguidos.

El seguro de enfermedad y el de desempleo fueron felices hallazgos del ministro del ala radical falangista José Antonio Girón. Como movimiento político desdeñaba la panacea marxista de la lucha de clases pero hizo lo indecible y lo que no había hecho nadie hasta entonces para mejorar las condiciones de vida de los menos favorecidos. Sólo apelaba al genuino y autóctono de la base. Quería una reconciliación nacional y, puestos a cotejo en la balanza sus resultados, pesan mucho más los logros que los desaciertos. Aunque claro está fueron muchos los individuos que se subieron al carro de los vencedores y usaron de la retórica falangista para promocionarse. El sistema político que vendría después la llamada Democracia estaría en deuda con Falange. Por lo que tuvo de enunciación de principios y de corriente aglutinadora popular o movimiento de base. Ahora bien decir esto no obsta para que con el correr de los años se convirtiera en una organización mastódontica vacía de contenido. Un gigante con los pies de barro que era utilizado como arma arrojadiza de rencores por los españoles del exilio y sujeto a toda suerte de incomprensiones y contradicciones. Quienes se decían a sí mismo falangistas en algunos casos vaciaron de contenido dicha institución tan noble.

Franco que siempre respetó a Falange y supo aprovechas su inmenso potencial la utiliza a propia conveniencia. No era un falangista. Se sentía monárquico y tibiamente monárquico. Su error mayor no haber proclamado una republica porque serían los monárquicos y los simpatizares donjuanistas los encargados de demoler su régimen. Si se afilió a los falangistas era sabedor de que dicha agrupación Política.

España y los españoles por más que los panzones u los radiofonistas de la COPE nos nieguen el pan y la sal permanece en deuda con la Falange. Las afinidades nazis o fascistas que pueda haber en José Antonio, muy discutibles y no probadas, en nada casan con la forma de pensar de Francisco Franco, un hombre austero y lector empedernido pues su reinado significa el triunfo de la literatura y la letra impresa que nunca se publicaron tantos y tan buenos libros como a lo largo de los “fementidos” cuarenta años. Observador callado y cauto de la realidad. Que en política era un pragmático y simplemente sabía jugar con las cartas que le llegaban porque siempre la baraja estuvo en manos de quienes están. Se le califica de un totalitario pero totalitario no lo fue jamás. La censura de la democracia es mucho más prieta e impenetrable que la del franquismo.

Ni que decir tiene que se vivían tiempos totalitarios. La rebelión de las masas que pronosticó Ortega y que se iniciaron con la depresión del 29 y la gran marcha de los mineros de Inglaterra sobre Jarrow. Ello continuó con la marcha de Mao sobre Pekín. El mundo parecía ebrio de ideologías abocadas después hacia el ocaso. Predominaba la masa sobre la individualidad. Los símbolos los santos y las señas a fortiori habrían de ser mastodontes. A este criterio responde incluso el gigantismo de la agricultura: las grandes concentraciones como la de la Plaza de Oriente. La afluencia a los estadios.

La humanidad parecía estar viviendo su propia borrachera totalitaria. Nunca se produjo un intento de aproximación a los ideales totalitarios de un mundo feliz como el que explicitan Huxley y Orwell en sus novelas utópicas. Estaba naciendo el gran cofrade orwelliano el ojo que todo lo ve el oído que todo lo escucha y dice que viene a reinar en el mundo bajo el nombre de la libertad. Si los 80 y 90 resultaron la materialización de aquellas profecías en los 40 aparecen tan sólo pergeñadas y en esbozo. Son las primeras vislumbres de la dominación cibernética. Estaban llegando los robots. Lo curioso es que se iba a imponer un régimen totalitario de denominación universal en nombre del pueblo y para el pueblo. El estalinismo y nazismo fueron precursores de la aldea Global. No hay escape posible al hombre actual bajo los grandes tentáculos. El comunismo no era una metáfora. Hoy tenemos el comunismo implantado a gran escala embadurnada la cara de libertad y por eso a muchos cuando hablan de democracia los dedos se les vuelven huéspedes o se les hace la boca agua. Los mismos perros con diferentes collares. Se ha cumplido la gran utopía y todos en las garras de la banca. El caudillo pronto se percató del rumbo de aquella corriente arrolladora. Él no creía en el pluralismo partitocrático que había sumido a España en el atraso económico de la lucha de clases pero tampoco esperaba demasiado de las teorías del Nacional socialismo ni de los mitos del superhombre y de la superraza. Era él más bien bajito y culón algo barrigudo en los últimos años. El programa fascista era un frontispicio que a la fuerza había de ser revulsivo como programa de vida para un señor de ascendencia judaica. Por eso no simpatizaba mucho con Hitler aunque tuviera que aguantar el tipo. Su concepción del estado era el de una democracia a la hispánica donde estuviesen presente la familia el municipio el concejo el fuero y las cartas pueblas de los derechos adquiridos donde la vida fuere más sencilla y convival y no en el infierno de la democracia donde los pueblos vuelven a estar divididos y todos recelan de todos y hay luchas tribales entre vecinos. No era un dictador totalitario. Su gobierno tuvo siempre tintes paternalistas algo que nunca le agradecieron lo bastante sus súbditos. Las posibles afinidades de su sistema con los del eje eran tan sólo aparentes. Eso sí: un comunista acérrimo. Esta tesis la mantendría de por vida.

El 4 de diciembre de 1941 el día que cumple 49 años se celebró una manifestación en la Gran Vía madrileña. Las gargantas gritaron hasta enronquecer Rusia es culpable. Era un grito de guerra. El ijujjú de los antiguos guerreros celtas. Aquella manifestación marcó el paroxismo de los furores progermánicos. A partir de ahí se inicia un declive y acontecen unos de esos desencantos tan frecuentes en la política española propios de un pueblo apasionado sujeto a intercadencias y movimientos del péndulo. Grandes entusiasmos y simas de pesimismo. Poco a poco empieza la labor de zapa de quienes albergan serias dudas acerca de la viabilidad de Hitler en sus intentos por derrocar al mundo entero. Y otra vez nos encontramos a los tornadizos surgiendo del mismo seno de la Falange. A cuyas dudas responden los germanófilos con consignas como las siguientes: 1) españoles no habléis inglés. Pero los españoles seguían acudiendo masivamente a los estadios y Matías Prats por los micrófonos de Radio Nacional hablaba de offside de goalkeeper y de corner. Las altas instancias de la Secretaría General del Movimiento todo lo achacaban a que había enanos infiltrados.

Ciertamente. Madrid se había convertido en un campo de Agramante donde iban a su aire los agentes del almirante Canaris y Sir Samuel Hoare – un judío sefardí-. La embajada alemana y la inglesa eran centros de espionaje. Si el Ritz era aliadófilo por el Pasapoga pista de baile se veía bailar el agarrado a agentes de la Gestapo. Madrid era un avispero del espionaje y mundeaban las Mata Hari. Una llegó a ser condesa y todo. A principios de enero de 1942 acontece la primera “purga” en Falange. Hay órdenes estrictas para que se cierren las oficinas de enrolamiento en dicho partido durante seis meses. Se había alcanzado la astronómica cifra de los cuatro millones de afiliados. En la práctica todos los españoles se hicieron falangistas y hasta muchos niños llevaban bordados cuando se acercaban a la pila bautismal en la toquilla o el faldón de cristianar las insignias de Falange. España ya lo dijo don Laureano es un país pendular que carece de sentido de la medida. Todo se hace un poco en demasía. Difícilmente podría hablarse de revanchismo sino de borreguismo. Incluso viejos republicanos de fuste aquellos a los que se catalogaba como “gente de ideas” llevaban el carné del partido hasta en los dientes y en las sacristías se aglomeraban los ex combatientes para que el cura del lugar les expidiese certificados de buena conducta o los avales para obtener un pisito con derecho a cocina. Una de las peores secuelas de la posguerra fue la carestía de viviendas. El anhelo era subirse al carro de los vencedores. Somos un pais de Quijotes pero también de Sanchos. ¿Dónde están aquellos combatientes contra la dictadura? Me parece que muchos estaban enrolados en el partido.

Dos acotaciones al margen. La avalancha de afiliados hizo perder a Falange sus señas de identidad. Al tiempo dice mucho del espíritu de longanimidad con que se comportaron los vencedores para con los vencidos. No se cerraron las puertas a nadie. No se les miró a muchos la ficha salvo que pesaran contra ellos delitos de sangre. No se pidieron ejecutorias de hidalguía. Bastaba con el aval de un cura. No hubo purgas. España vivió su propio Día de Yom Quipu en el llanto por los muertos. En la miseria de los deslazados y de los sin techo. Semejante política de puertas abiertas encontraría detractores en Arrese y en Serrano Suñer dos hombres próximos al Eje. El primero en su capacidad de ministro del Movimiento fue el autor de la orden de depuración de Falange que lleva fecha del 25 de diciembre de 1941. El “Arriba” de esa fecha arremete en un editorial contra los tornadizos que fomentan rencillas internas y minan la solidaridad ideológica de Falange. La frase entonces era: “O Berlín o Moscú”.

Las iniciativas para la depuración partieron de los espías de Berlín los cuales echaban en cara al propio Franco de la infiltración de quintas columnas. El caudillo no toma ninguna iniciativa. Deja hacer y confía en que los acontecimientos hablen por sí mismos. Serrano Suñer poco después de su viaje a Berlín en las navidades del 41 conferencia con Franco y le expone su tesis de que tenía que manifestarse más abiertamente a favor del Eje. Lanza la idea de que marchen hacia Alemania para trabajar en la industria de guerra los primeros “Gastarbeiter”. Eran los trabajadores voluntarios de la amistad. El primer grupo sale de la estación del Norte en diciembre de 1941 entre vítores a Hitler y a Franco. Ramón Serrano Suñer un castellonense de buena familia hombre de foro y con una gran capacidad intelectual y maneras dúctiles y agradables y una buena planta que hacía recordar en él al Anthony Eden hispano era el “cuñadisimo”.  El valido de Franco. Un hermano suyo había muerto fusilado por los rojos. Su anticomunismo feroz le hacía simpatizar con los alemanes aunque después de la guerra haría sus mejores negocios con los americanos. Su germanofilia a medida que empiezan los alemanes a perder la guerra es motivo de su desgaste político. Tan es así que él sería una de las primera víctimas del gran reajuste ministerial de 1943 cuando el conde de Jornada un aliadófilo es situado al frente de la cancillería de Exteriores. Él procuraría un acercamiento moderado de Franco al bando de los vencedores anglosajones.

Por más que los periódicos de Madrid no se cansaban de elogiar la gesta de los panzer en la estepa rusa se habla ya de “defensa elástica” un eufemismo para la retirada y de la gran tenaza alemana. Mientras muchos hogares se llenan de llanto cuando les comunican las noticias de caídos en combate en el frente del Este. Las neurológicas se desparraman por las páginas de los diarios como hojas resecas en los parques en otoño. La sociedad comienza a resentirse de un justificable cansancio. Hartos los españoles de palabrería hueca, buscaban los hechos positivos en sus vidas dominadas por las cartillas de racionamiento y cuando esto no era posible se inclinaban a la evasión de las novelas del Oeste o de Marcial Estefanía. En novelas de enjundia no podían meterse. Nada menos que un Antonio Tovar el jefe de los falangistas se atreve a motejar de novela decadente a la Regenta en un artículo del “Arriba”. Mucho cambiaría este hombre años adelante. Vuelven a surgir dos Españas la real y la oficial. Hay algunos que bajo la cobertura del Régimen se dedican a hacer dinero. Surge la especulación. El agiotaje. El estraperlo. Los editorialistas de la prensa tronaban contra los plutócratas. En medio de aquel marasmo en que no se sabe a ciencia cierta qué es lo que va a ocurrir en el futuro se crea por Juan Aparicio la Escuela Oficial de Periodismo el 20 de noviembre de 1º941. En los planes de estudio se incluyen asignaturas como Lengua alemana y Geopolítica.

Otra feliz iniciativa va a ser la de la repoblación forestal. Franco fue su mentor y la Falange salió ejecutora de aquel programa que pretendía transformar la España reseca en un vergel, siglos de incuria así como las necesidades para transformar la industria pecuaria y maderera en cultivos o el esquilmo de las levas y la corta de árboles para construir buques para la escuadra habían acabados con la gran masa forestal donde se decía que una ardilla podía ir desde Cabo de Gata hasta Finisterre sin tocar tierra saltando de copa en copa. Es también lo primero que se han propuesto los israelíes: reforestar y traer agua para conseguir que la Tierra Prometida sea el lugar donde mane leche y miel. Por lo visto este afán debe de ser una obsesión judía de la cual Franco participaba también. Que de los yelmos salte el agua de las fuentes vivificadoras a golpes de la vara mágica de Aarón. Franco que había nacido en  Galicia estaba obsesionado por el agua. Construye pantanos. Hace la traída de las grandes ciudades. Crea zonas de regadío como el plan Badajoz. Quiere transformar la España desértica y renegrida. Los hados no le acompañan. Los años 40 fueron los años de la pertinaz sequía. Se proponía no sólo la regeneración física sino también la regeneración moral.

Es por esto por lo que crea el Patronato para la Protección de la Mujer el 15 de noviembre de 1941. Es un plan de refuerzo a la familia. La guerra trajo una dispersión de la misma. Para sobrevivir muchas viudas de guerras y niñas abandonadas tuvieron que dedicarse a la prostitución. Una de las primera victimas de las confrontaciones civiles suele ser la mujer. Franca lanza una campaña de regeneración moral para la mujer para que aprenda un oficio y pueda entrar a trabajar. Sin embargo se va de un extremo a otro. De la relajación de la retaguardia y de los frentes a las obsesiones por el sexto mandamiento del Nacional Catolicismo uno de cuyos artífices es precisamente un catalán el primado de Toledo Pla y Daniel. Esta represión que tanto se hizo sentir en la sociedad encuentra su termino en la apertura conciliar de los años 60. aquella obsesión de los curas de entonces por las mangas cortas, la falda y los velos sin los cuales no se podía entrar en la iglesia era excesiva y como este es un pais peninsular que decía don Laureano estuvimos abocados pues no nos quedaba otro remedio al desmadre de los 70. Virtus in medio est. Ni tanto ni tan calvo. Pero tampoco se le puede culpar a Franco de aquella represión de carácter sexual en los seminarios y en los colegios de monjas que tanto estrago moral tanta tara psicológica determinó. En fin la historia nos juzgará.

 

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Capítulo V

 

CLAVES DE UNA ESTRATEGIA CONTRA HITLER

 

Lejos de nuestra intención hacer una palinodia del franquismo en estas páginas. Queremos barajar hechos reales y tratar de explicar la labor de salvación desde una óptica a humanitaria llevada adelante por un hombre providencial con visión de futuro a favor de una raza perseguida y en medio de una cadena de circunstancias adversas tan adversas que únicamente podrían ser remontadas a fuerza de heroísmo de fe y de entrega. La denostada figura del Caudillo a lo largo de los años 40 se debate como la de Prometeo contra una larga secuencia de adversidades. A 45 años vista de todo aquello parece casi una pesadilla hasta el punto de que resulta casi forzoso por qué no tiraría la toalla aquel hombre a la vista de las muchas dificultades que hubo de remontar.

Durante la tradicional alocución de de fin de año en 1941 el Caudillo hace alusión en su discurso al deseo de que ninguna inteligencia se malogre. “Hay que desbrozar el camino del espíritu emprendedor”. También se refiere a la reconciliación entre hermanos y dice expresamente: “Los españoles hemos de desterrar el rencor. Y para siempre. No hemos de edificar nuestra casa sobre arena sino sobre cimientos firmes” y es que según él para vencer al comunismo en España sólo cabía una cosa: implantar la justicia social. Esta idea la repite a machamartillo y la convierte en su vademécum político.

En los primeros días de enero de 1942 durante su viaje triunfal por Cataluña vuelve a repetir esta idea de reconciliación y de fe en la ciencia y en el progreso. Los españoles habían vivido de espaldas a la biología. Una sociedad no puede basarse meramente en planteamientos teológicos. Mutatis mutandis esta es la misma obsesión que cerca de Zapatero en la construcción de un Estado laico. A tal respecto es importante el discurso de Tarrasa: “Catalanes, bien orgullosos podréis estar de vuestro pueblo. Que es una ciudad nueva industriosa sana y lejos del ambiente cargado y murmurador de las viejas ciudades castellanas. Yo tengo en fe en vosotros. Quiero allanar los odios y traeros palabras de aliento y de reconciliación”. Toda una declaración de principios. Siempre creció la sospecha de que Franco hizo de menos a Castilla en beneficio de las regiones periféricas. Los más leales recibieron palo siendo los caramelos para aquellos que más le opugnaron durante la guerra civil: astures vascongados catalanes a los que entrega la linterna guía del desarrollo económico y las inversiones. Durante esta gira por el nordeste no regatea elogios a los catalanes a los que alaba por su laboriosidad y espíritu emprendedor tan abiertamente que deja paso al recelo madrileño.

Si el año 41 fue un año duro el 42 va a marcar el punto de inflexión para las armas alemanas con el desastre de Stalingrado. En España aquella derrota se vivía muy de lejos puesto que el país había ganado ciertas ventajas económicas con la neutralidad. El hambre no había hecho acto de aparición. En 1942 se implanta el plato único. Quizás no se conocieran hambrunas como aquélla desde las del siglo XVII. Faltaba de todo. Pero Franco optimista dice que no hay mal que por bien no venga y como a mal año no hay pan negro dice que España tiene que cambiar. Industrializarse. Había una España que no le gustaba. La de la incultura y la del atraso. Elogia a los catalanes por lo industriosos y critica a los rancios hidalgos castellanos desdeñosos del trabajo manual. Franco se vuelca con la España exterior mientras la interior queda más irredenta y sujeta al azar de las malas cosechas. No había empezado la gran despoblación castellana de los años 60 pero en la España rural se siente la miseria y la incomodidad del trabajo en el campo no mecanizado. También dejó a su aire a los andaluces. Para él la reforma agraria del latifundio era un asunto tabú.

En lo político también intenta modernizar al país. Reimplantando una democracia autóctona la de los fueros y la de los concejos castellanas la de la Mesta que se había practicado en este país donde la via de participación social es el municipio “de sangre gremial y espesa” según suele decirse y que había quedado relegada. Los fueros eran una especie de Carta Magna que los nobles castellanos exhibieron frente al poderío de los monarcas. Y los concejos eran la  primigenia concepción democrática de los ayuntamientos consistorios y cabildos. Desde principios del siglo XII venían reuniéndose en los atrios de la iglesia para solventar litigios entre vecinos asignar pastos y baldío convocar a anúteba o grito de guerra contra las razzias musulmanas. La democracia parlamentaria la representación proporcional tiene un origen anglosajón para los que no todos los votos eran iguales. No valía tanto el voto de un tory como la de un whig.  El carácter de la democracia inglesa es aristócrata y el castellano comunero. Del rey abajo ninguno.

En 1942 aparece registrado por primera el término democracia orgánica. Pero los españoles en aquel momento tenían otras preocupaciones más apremiantes como era el de aplacar su estómago y calentarse porque también escaseaba el carbón. La reforma política ya vendría y las cosas caerían por su pie. Los periódicos hablaban de los encarnizados combates de Stalingrado y en una foto aparece el servidor de una pieza de artillería alemana mostrando un obús de gran calibre en el que se le la inscripción: “Saludos a Stalin”. Rommel es condecorado en Berlín con las hojas de roble y encina (Malo). A los pocos días se suicidaría con una famosa tableta de cianuro. Obedeció al jefe hasta el final. El Führer le había ordenado suicidarse.

Franco sigue obsesionado con la masonería. Para él decir masonería era decir ingleses. No se plegaba a las maquinaciones de la pérfida Albión contra españa. En el Arriba a lo largo del año 42 se decía que “marxistas separatistas estraperlistas y judíos son todo uno”. Estos editoriales antisemitas no los escribió Franco. El jefe de colaboración editorial en el periódico de la calle Larra era Antonio Tovar. En el cuerpo de colaboradores estaban Bartolomé Mostaza, Camilo J. Cela, José María de Areilza y F. Vázquez Montalbán, Pedro Laín Entralgo. Estos señores andando el tiempo darían un giro de más de 180 grados.

La opinión pública se conmueve con la noticia de la muerte de dos periodistas corresponsales de guerra caídos en Rusia. Se trata de Vicente Gaceo y Joaquín Sotomayor. En la esquela de uno de ellos se lee: He venido a Rusia a morir por mis ideales. Quizás me hayan fallado. He venido sólo a morir por Dios. El año 1942 fue el año del tifus exantemático del gasógeno de las bicicletas tandem y de las novedades del frente del Este cada vez peor. Rusia ha ejercido fascinación a través de la literatura su arte y su hermosa lengua en los españoles. Algunos expedicionarios de la Blau hablan en sus cartas de la hermosura incomparable de las noches rusas de los mujiks en sus isbas fumando igual que en las novelas de Gogol y de las pañienkas que piden a los soldados españoles que les regalen unas medias de cristal y algún paquete de Ideales. Por malo que fuera el tabaco español siempre sería más suave que el ruso. Los corresponsales reflejan el ambiente de miseria en que vive el campesinado ruso. También le sorprende la dieta: leche agria y pepinillos.

En marzo se celebra un funeral por Don Alfonso de Borbón que acababa de fallecer en Roma. En las exequias que se celebraron en San Francisco el Grande algunos historiadores ven un primer conato de aproximación del franquismo a la monarquía. Franco cumplía lo que prometió: restañar las heridas de la guerra mitigar los enconos y restaurar la monarquía cuyo derribo fue una de las causas, no la primera desde luego que diera origen a la guerra civil.

Se continua hablando por algunos periódicos de la concepción judeomarxista del mundo pero cuantos editorializaban de aquella forma y hacían encajes de bolillos en prosa de alto coturno propagandística ya sabemos quiénes eran. Los licurgos de la democracia a la sazón jovencitos y con la raya en medio hoy peinando canas se han convertido en arúspices y hermeneutas del eterno cambio democrático y dispuestos por enésima vez a ser heraldos de la dictadura o del marxismo si preciso fuere y las circunstancias lo requieren. El caso es no abandonar el púlpito ni dejar libre la poltrona. Paradojas sin duda del alma española tan castiza. Una historia del franquismo cuando se escriba habrá de ser saga continua de eternas reconversiones y caídas del caballo de Saulo camino de Damasco. El pueblo llano mientras tanto sometido y resignado se mantiene lejos de estas conspiraciones contubernios y ditirambos. Ese deporte se queda para los que mandan.

A más de cuarenta años vista de los hechos la vida española guarda su divertido ceño de siempre. A la vez heroico y trágico. Pero contrariamente a lo que viene propalándose por los turiferarios del cambio aquella España de posguerra no era tan triste como la de los presentes momentos (2007). La faz de los 40 fue la faz de una españa alegre y emprendedora. Un país se había puesto en movimiento y sobre todo que controlaba sus propios destinos. Se mandaba desde Madrid y no como ahora se hace desde Londres Washington o Paris y había toda una nación en trance de encontrar su camino con una política exterior bien artillada y congruente. Para bien o para mal Franco hizo que España fuera un país a tener en cuenta no el risum teneatis de un Aznar acudiendo a las Azores para salir en la foto.

Por aquellos días el antiguo enviado especial del Daily Express a la guerra de España y condecorado por Francia estaba reorganizando la división del M15 en Gibraltar y preparaba el desembarco de los aliados en Italia. Poco después se pasaría a los soviéticos. El público seguía con avidez los acontecimientos y discutía las proezas del Ala Azul que mandaba el coronel Salas Larrazabal. Paradójicamente el novelista más leído por aquellas calendas era un judío. Sus libros eran devorados junto al brasero en la mesa camilla las largas tardes de invierno. Zweig alcanzaba tiradas de miles de ejemplares. El pasatiempo favorito de los españoles aparte de leer a este autor austriaco era el juego de cartas y las charlas del Padre Venancio que era un poco verde. Todo un obseso sexual lo que casaba con el freudianismo de Zweig aunque todavía no se había puesto de moda el psicolanilsis. Cuando Zweig se suicida se suscita una conmoción general y he aquí que Antonio Valencia desde las páginas del Arriba dice textualmente: Es una manía nefasta de nuestros compatriotas leer a autores semitas.

Cunden las soflamas en letra impresa apelando a la moralidad. Había mucho sexo oculto y el sexo hacía olvidar a los españolitos del hambre. En los periódicos se habla del valor nutritivo de la naranja. Muchos niños recogían por la calle los mondos de este fruto que tiraban los pasantes y se los comían. Se propagan las consignas a favor del consumo de cítricos. La vitamina C decían los informadores servía para combatir el escorbuto. Los reportajes sobre la campaña de Rusia el fútbol y las faenas de Manolete y Arruza constituían la evasión periodística de las mentes. El español es muy vividor y siempre tiene afán de superación, conscientes de vivir un momento histórico. Estamos atravesando una etapa crítica de cambio. El mundo dejará de ser lo que fue hasta ahora” dijo Franco en uno de los discursos en la primavera del 42. El fervor de la reconstrucción nacional es algo de lo que hablan tanto vencedores como vencidos. También de política hidráulica y de repoblación forestal. Se crearon veinte universidades y algunas tienen clases nocturnas. En las remotas aldeas los campesinos hablan de estudios para los hijos. De igual de oportunidades. De becas. He ahí otro rasgo típicamente judío de la sociedad española: el academicismo y la ciencia como formula de promoción social. Hay que darles carrera a los hijos, franco funda el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. El Instituto Arias Montano. El de Cultura Hispánica. Al revés que en Inglaterra donde sólo accede a la educación superior la elite en España las universidades se masificaron y algunas lograron prestigio internacional como la de Medicina de la Complutense y las Escuelas de Ingeniería. Franco creía en la democracia de la igualdad de oportunidades. Ello siempre puede ser un freno a la plutocracia y al mundo de la usura y del dinero que a él pequeño burgués le causaba un gran pavor. El Estado habría de ser provisor de las necesidades: derecho al trabajo a la vivienda y a la enseñanza gratuita con un sistema hospitalario cubierto por los fondos públicos. El bien común cristiano tiene que ver con el capitalismo exacerbado. En Usa si no tienes para pagar la cama del hospital te podrás morir en la calle. Y es el paraíso de las libertades ese país el buque insignia de las democracias. Tampoco allí la libertad de conciencia se ejerce porque los órganos de opinión están en manos del dinero. Los pioneros israelíes de los kibbutz de Ben Gorrión y de Gorda Meir no quisieron que el nuevo Israel fuese un estado capitalista. Optaron por la fórmula socialista. En su pasión secreta hacia Sefarad Franco quiso imitar a los pioneros de Palestina. Estas granjas agrarias que ridiculiza con tanto tino Jorge Orwell en su Rebelión en La Granja eran koljoses soviéticos con comunidad de bienes y donde no existía la moneda. Los hijos eran patrimonio estatal. Maneras bolcheviques en una nación subvencionada por los grandes capitalistas. Durante mis años en Nueva York supe que gran parte de los réditos y comisiones de los impuestos municipales que devenga el estado de Nueva York se destinaban como ayuda al estado de Israel a fondo perdido. Por esto los israelíes no suelen preocuparse del dinero y algunos ultra ortodoxos recibe un sueldo del gobierno para dedicarse día y noche para el estudio del Talmud y para crear intensamente porque algunos hasídicos con familias de hasta quince y veinte hijos se convierten en patriarcas bíblicos. De este modo ocurrió el milagro de que todo el lumpen de los guetos europeos al emigrar a Israel se convierten en campesinos. Toda una nueva experiencia. Los genes del Generalísimo quizás le estimularon a amar a la tierra, al respeto a la naturaleza, aguardando el turno de las cosechas y ciclos estacionales; en una palabra, vida natural. Es una de las ideas motrices de su régimen la reforma agracia, la distribución parcelaria, el aprovechamiento del suelo. Franco un judío heterodoxo aun sin saberlo amaba a su pueblo y quiso lo mejor para él; lo que nunca había tenido: justicia social y una repartición equitativa de las riquezas. ¡Arriba el campo! Eso sin llegar nunca a los excesos de las comunas palestinas ni de las unidades de producción agrícolas bolcheviques. Y gracias a esta política agraria e hidráulica suya que determina que media Extremadura se convierta en labor de regadío se apagó la sed de muchos españoles aunque algunos continúen empeñados en no reconocerlo. Se alumbraron fuentes y pozos artesianos, lo que fue inventivo de hasta cuatro siembras y cuatro cosechas en algunas partes. Contra verdad no hay fuerza. Esos saltos de agua levantados durante la Oprobiosa aliviaron y en no poca medida la seca padecida por estas tierras peninsulares sometidas a  ciclos pluviosos y de carestía de lluvia en intermitencia en los 80. La defensa de los embalses heredados del régimen anterior por el ministro de turno en el gabinete socialista, Julián Campo, le valieron a éste su sustitución por Felipe González. Con respecto a los bosques y humedales que durante la dictadura se plantaron éstos sufren el acoso de una mano criminal que azota las arboledas españolas en los últimos veranos. La arrogancia, el oscurantismo depredador y la ignorancia de unos y otros se han confabulado de consuno para llenar otra vez nuestra geografía de claveros. Algo que no consiguieron las múltiples guerras que hemos tenido de la cruz a la fecha. Los estúpidos culpan a Franco de haber plantado mucho pino y poco roble o castaño. Bien. El Caudillo no hizo sino poner en práctica algo que aprendió de Carlos III el Rey alcalde quien transformó la península en un inmenso bosque de melojo y de pino algareño. Los que ahora pegan fuego al bosque alegando que aquellos pinos los plantó el dictador y son pinos asesinos evidencian su ignorancia y su encono. Tiran canto contra su propio tejado cabría suponerse. Pero no son más que agentes pagados por organizaciones criminales de las empresas de la construcción, las que se han empeñado en asfaltar de chalés y cemento el litoral. ¡Qué buena era don Carlos III a pesar de ser Borbón! En sus múltiples lecturas y Franco era un apasionado lector de cuanto cayera en sus manos aunque tenía en literatura gustos poco convencionales aunque exquisitos porque era un gran admirador del novelista asturiano armando Palacio Valdés cobró afición a la naturaleza. La literatura a él que era topógrafo militar le llevó a ser cazador. Un día leyó el Libro de Cetrería del Duque de Almazán donde se contextúa que en tiempos de Juan II una ardilla podía circular desde el Pirineo hasta tarifa saltando de quima en quima. Tan espesa era nuestra arboleda. Un brutal esquilmo de nuestra reserva forestal debe de haber ocurrido desde los Tras támaras del siglo XIV hasta fines del XX. Francisco Franco sintió la añoranza de aquella España tupida de olmedas, nocedales, quejigales y encinares. El árbol es riqueza. Sus raíces sustentan el humo de la tierra. Pensó que con la reforestación se podría devolver su riqueza primitiva al país. En cuanto a la regeneración moral tras los estragos del ateismo, las profanaciones y el descreimiento generalizado de la República, se aboga por la familia. Ésta se convertiría en el eje nucleico de la política social. Franco trata de favorecer a la primera célula social como germen de patriotismo protección económica y social y auge de estatus económico. Se dan por aquel entonces premios a la natalidad y se instituye el carné de Familias numerosas. Fue un defensor de la familia a machamartillo casi por rebeldía. Para él protegerla devino casi obsesión y de ahí ese aumento de la clase media que fue el cimiento seguro de la constitución de la democracia. Sin dicha clase media, el parlamentarismo no hubiera sido posible. El que había nacido en el seno de un hogar desunido y donde su padre Nicolás intendente general de la Armada había abandonado a su madre se declara a favor de las leyes antiabortistas y la indisolubilidad del vínculo conyugal. Han circulado algunos infundios sobre las difíciles relaciones con su progenitor. Han corrido rumores de que lo dejó morir en una pensión de la calle Fuencarral. No es cierto. Lo llevó a morir al Pardo y le dispensó unas dignas honras fúnebres como cabría suponer de un buen hijo. Cuando visita Madrid el Conde Ciano una de las primeras realiza es un responso ante la sepultura de don Nicolás en el cementerio de la localidad cercana a Madrid. Así y todo el Intendente de la Armada del que se habla muy poco y del que apenas si se conocen fotografías forma como un enigma. O en todo caso es una nebulosa en la biografía de Francisco Franco. La ausencia de noticia se debe sin duda a su disgusto con el mundo de las comidillas y la murmuración a la cual son tan aficionados los españoles. Guardó celosamente su vida privada. Hay de todas formas un elemento trágico en los Franco y misterioso: su hermano Ramón el piloto el héroe de la operación Plus Ultra y el que se sublevó contra la monarquía y estuvo condenado a muerte por haber encabezado un golpe de estado sus relaciones fueron frías pero cordiales. Ramón murió en una operación aérea y en extrañas circunstancias en Mallorca al poco de comenzar la guerra. Pero a Nicolás lo mantuvo cerca de sí. Fue unos de los conspiradores del Movimiento en su capacidad de embajador en Lisboa. Franco adoraba a su madre y a su hermana la locuaz Doña Pilar. En cuanto a su matrimonio con Carmen Polo de Franco no cabe otra cosa que decir que fue un matrimonio modélico sin ostentaciones y de familia media española. Su hija Mari Carmen, a la que llamaba la “Nena” y la “Morucha”, viajaba en tren regular e hizo el servicio social como cualquier muchacha de su tiempo. Nunca hubo lujos en su hogar y a diferencia de otros políticos tan amantes del despilfarro él se condujo de forma austera. Fue un padre un marido y un abuelo modélico espejo en el cual habrían de mirarse los españoles de su generación.

La campaña de Rusia lo crudo del invierno y el tremendo esfuerzo bélico que hubo de llevar a cabo Alemania se saldaría con un balance negativo para el Reich. A partir de marzo del 42 el fiel de la balanza comienza a oscilar del lado de los aliados. Los discursos de Hitler se hace cada vez más a cara de perro y mantienen un tono desesperado paranoico histérico. En España la opinión pública empezó a pensar que había llegado el final. Las noticias que venían de las escenas del combate eran alarmantes. Aumentaban las bajas de la División. En febrero sin embargo Muñoz Grandes es recibido en la Chancillería y condecorado con la Cruz de Hierro con hojas de encina y de laurel. Fue cuando pronunció su sentencia de “Spanische Soldat Sehr gutt”. Muchos de los eran veteranos de Teruel Brunete y el Ebro. Con independencia de que militarmente la aventura fuera un desastre aquellos veteranos dejaron en alto el estandarte de los regimientos en los cuales estuvieron encuadrados. Pero arriesgados en la batalla lo que no podían soportar aquellos guripas eran el tedio de las trincheras y las bajas temperaturas. Se empiezan a detectar algunos brotes de indisciplina y de desertores. Mucho morían arrecidos. A medida que se derrumba el frente del Este se produce un regreso escalonado. Infantes sustituye en el mando a Muñoz Grandes. En aquel primer licenciamiento regresaron al termino del invierno de 1942 Emilio Lorenzo el gran catedrático de Anglística y Germanística de la Complutense. Álvaro de la Iglesia. Fernando María Castiella. Víctor de la Serna. Rodrigo royo y Dionisio Ridruejo. Las desdichas y frustraciones de la guerra en Alemania la escasez de víveres el odio y el resentimiento a los que se considera culpables o incitadores de aquella guerra hace que arrecie la persecución contra las minorías étnicas. Había que buscar chivos expiatorios de un conflicto que sus capitostes habían urdido lográndose poner en franquía si eran ricos en el extranjero dejando atrás a los pobres a los sastres a los carpinteros a los zapateros remendones. Será su coartada. Las guerras traen injusticias  pero la Verdad causa baja desde un primer momento dando lugar a la mentira programada; esto es: la propaganda. Los rusos en el Este estaban siendo implacables. Aldea en la que entraba toda la población civil alemana era sometida a vejámenes y por supuestos todas las mujeres eran violadas. Se había pensado por el alto mando enviar a la población hebrea remanente o que venía huyendo del avance soviético enviarla a Madagascar pero a tal fin se necesitaban muchos marcos de presupuesto y la economía germana estaba en ruinas. Stalin ya los estaba enviando a Siberia. Los alemanes habilitan los tristemente famosos Campos de Concentración. Himmler y Martín Bormann y el propio Goebbels prometen vengarse con la Die Endlösung pero  no en todos los campos se pensó que era conveniente con exterminar a los reclusos. La mayor parte perecían de hambre. Eso sí: cuando fallecían eran incinerados en hornos crematorios. La filosofía sobre lo que aconteció allá se basa en testimonio de los newsreels británicos acerca de las atrocidades cometidas por los capos pero ese dolor no basta para hacer del mismo toda una religión que extermine una culpa histórica. Una nueva religión un nuevo testamento no se puede basar nunca en la venganza ni en el rencor. A España las noticias que llegan al respecto son confusas o amañadas por la mano vigilante de los servicios de información alemanes. De un modo indirecto el público en general empieza a tener noción de las persecuciones contra ellos a través de las crónicas de los corresponsales en la Francia ocupada. Los cables no son alarmistas. Se trata de inculca a los lectores la idea de que se trata de una cuestión de mero trámite. Pero el gobierno de viví obliga a todos los ciudadanos de ese origen a llevar pegada a la solapa La Cruz amarilla. Regresan por tanto a Europa los sambenitos. Hubo corresponsales como José Ramón Alonso un viejo colaboracionista de los nazis y un sujeto muy peligros cuando escribía en las paginas de Pueblo y el arriba que recalcando las tintas se ensañan con los pobres portadores del baldón de la ignominia. Alonso el ovetense se explica: “La medida es lógica si pensamos que Francia se ha convertía en un basurero israelita y algo había que hacer”. Este periodista de infausta memoria que luego se hizo muy demócrata desde luego era un partidario a las claras de la solución final. Dios lo haya perdonado.

Por el fervor y el entusiasmo y el despliegue de banderas que registra la estación del Norte en la mañana del 23 de abril de 1942 donde se había congregado un inmenso gentío agitando insignias españolas y con gritos de viva España podría colegirse que venían ejercito vencedor. Nada más cierto de la realidad. En el expreso de Irún llegaban dos mil militares de la Blau repatriados. Era un ejército vencido. Cuatro de los veinticinco vagones del tren eran convoyes hospital. Unos cuatrocientos venía heridos o con mutilaciones a causa de la gangrena o congelaciones recibidas en la estepa. Nombres de lugares tristes como Ilmen Novgorod o Smolensko saltaron entre lágrimas a algunos labios. Una tercera parte de los que salieron en la segunda remesa a luchar contra el Comunismo había perecido o fueron hechos prisioneros. Dionisio Ridruejo fue uno de cuantos tuvo la suerte de regresar en aquella primera expedición. Pero él no hizo el viaje de vuelta en ferrocarril como los demás sino en un junker fletado desde Templehof a Barajas por los nazis. El camarada Ridruejo era aguardado en el aeropuerto por el ministro de Exteriores serrano Suñer y el Ministro Secretario del Movimiento, Arrese. Pedro Laín Entralgo por aquellas fechas era consejero nacional de Falange y fuguró en la delegación que salió a recibir al representante del Partido. Algunas ratas empezaban a abandonar su barco. Algunos repatriados hicieron declaraciones. Todos se sentían muy felices de regresar a sus casas y con ganas de “olvidar todo aquello”. Hay un punto en que coinciden los manifestantes: la crudeza del invierno y que aquella guerra no se parecían nada a la que habían vivido en España ni se parecería a ninguna otra más. Era un conflicto sangriento geográficamente muy extendido y en el que el arma aérea y los tanques llevaban la voz cantante haciendo alarde de un poder destrucción como no se había nunca conocido. Todo parecía como un experimento para probar la capacidad letal de algunos inventos. Las prisas por regresar a sus cantas y el velado desencanto de la experiencia o el llanto por los camaradas fallecidos en combate marcarían de por vida a aquellos españoles recios. La tarja del  dolor les había dejado una muesca. Se habían ido casi unos niños y regresaban hombres curtidos veteranos de guerra y de la vida. En el alma de algunos de ellos se operó una suerte de transformación. Pero de esa crisis catártica va a nacer una de las generaciones más imponentes de hombres que ha dado este país. Dicen algunos que Rusia transforma. Que tampoco es un país como el resto. El retorno de la Blau coincide con el nacimiento de una facción crítica al Régimen. Amargo siempre suele ser siempre el retorno del soldado. Dionisio Ridruejo va a encabezar esa corriente de oposición. El fracaso de aquella campaña no sólo frustró algunas de sus ilusiones sino que les cambió por completo. El hambre y la carestía de vida se encargarían de doblegar no pocos ánimos. Tiempos de escasez. Arrecian las campañas de prensa contra los consumeros y estraperlistas. Un chiste en el amanecer de Zaragoza muestra a un españolito de a pie que se dormía bien arropadito en mantas cerca de una despensa surtida una lumbre bien guarecida un albornoz de felpa una zapatillas calientes y una buena pipa.

 

 

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Capítulo V


 

EL GRAN PERIODISMO DE AQUELLOS DÍAS

 

Un repaso a la hemerografía a la sazón nos reafirma en la idea de que se escribía bien un buen castellano y latía en el alma española un espíritu de superación y de reconciliación. No existían comisarios de la autocensura ni miradas orwellianas que peinaban las planchas con sus ojos de Argos. La escuela de periodismo creada en el 40 había servido para convertir el periodismo en una profesión. De aquí la lectura de lo que se escribía en los papeles por esas fechas deje un buen sabor de boca en el lector. Juan Aparicio aquel granadino de la alpujarra y jonsista era no sólo un archivo viviente sino que, hombre bondadoso y paternalista, abrió el camino a muchos. Algunos de sus alumnos vieron interrumpidos sus estudios por la llamada de las armas y se alistan en la Azul. Estos soldados periodistas van a estar a la altura de la hora histórica que les tocó vivir. Es la hora de los grandes corresponsales de guerra. Ellos cuentan lo que acontece en la taiga. Se emborrachan de cerveza rubia y de cantos de Lilí Marlen y Yo tenía un camarada o recitan en las trincheras los versos heroicos de Píndaro. Escriben desde el frente contando sus fatigas: el pan cocido de varios años, la mantequilla y el paté y la buena petaca de tabaco algo que nunca debiera faltar en la escarcela del guerrero del III Reich. Destaca entre ellos Rodrigo Royo uno de los hombres más grandes del periodismo español. Polonia se parece a la Mancha…ante nosotros desfilan perezosos y apagadas la estrella de David cosida a sus espaldas. ¡Pobre gente! Firma sus crónicas bajo dos seudónimos: “Carlos” y “Patrón de España”. En una carta a su madrina de guerra Magda elogia al pueblo alemán y dice que ha visto caravanas de judíos que se replegaban ante el avance ruso en la ciudad de Augustow cerca de Grodno. Los ciudadano portadores del baldón no son molestados ante bien compadecidos por los locales que les proporcionan agua y víveres… seguimos avanzando después de verlos pasar. Bajo nuestros pies el polvo que quema. Al anochecer sopla una brisa refrescante, querida Magda. Es el aire de la estepa. En insertos posteriores publicados en periódicos de la cadena del Movimiento el Camarada Carlos Patrón de España describe sus impresiones a la llegada a una isba de campesinos rusos con sus olores nauseabundos y las “piltrafas humanas creadas por veinte años de socialismo”. Nos vamos aproximando a la frontera lituana. Grodno, su capital, es una ciudad simpática con su catedral católica y su judería… estrellas amarillas nuevamente… cuando entren los alemanes esta gente lo va a pasar mal. Son las primeras noticias que tienen los españoles de lo que está ocurriendo allí y del tema del holocausto. Se nota a veces la mano de la censura alemana que no dejan pasar las frases de conmiseraciones de los soldados españoles hacia los judíos con los que se solidarizan y confraternizan. Cuando regrese a España Rodrigo Royo y publique su novela Guerra se contará allí por menudo cómo fue arrestado por salir con una chica judía en Vilnius. Y serían precisamente los hebreos los que salvarían a Luis Pablos de una muerte segura cuando es hecho prisionero por los partisanos y sus captores ven que la insignia de su unidad no era alemana sino española. Estaba Vilna hermosa sobre la primera nieve de octubre con sus troikas y sus cascabeles. La dejamos atrás y seguimos caminando la gran marcha hacia el Este en dirección de Minsk. Dormíamos en los almiares acogedores pero traicioneros pues la zona estaba infectada de partisanos. Los caminos se hacen impracticables con los primeros lodos cuando dejamos la autopista. Los carromatos de intendencia se hunden en el cieno de la taiga… hay bailes en retaguardia a los que acuden algunas panienkas que te dan un beso si les regalas unas medias de cristal y si entras en una isba y le pides algo de comer a los campesinos estos te responderán con una sonrisa: niema caroba niema maleiko (no tenemos vacas no tenemos leche)”. Aquellos jóvenes habían ido a combatir una guerra que no era la suya. Abren los ojos ante un mundo conflagrado y lleno de odio. Su actitud es resignada sorprendida y llena de añoranza de la patria que dejaron atrás. Para combatir la murria y fomentar la solidaridad de los cuadros la Blau tuvo su propio diario de campaña. Se tiraba en Vilna y su director era Antonio de Zubiaurre, maño. Al principio era un periódico mural confeccionado basándose en retazos de la Codorniz y donde las noticias deportivas eran el plato fuerte. El fútbol era la mejor forma que tenían de evadirse de aquella realidad de la guerra y pensar en España. Esta hoja de campaña llegó a tirar 20000 ejemplares. Fue un raro espécimen de insólito periodismo de trincheras. La redacción estaba en Riga. Entre los muchos problemas que hubieron de afrontar los autores fue el de la ñ. esa letra no existía en el alfabeto letón. Los cajistas tenían que hacer virguerías por falta de vírgulas. Muchos de sus redactores y colaboradores no regresaron jamás. “A muchos de ellos ya no los podré abrazar. Cayeron allá” comenta Zubiaurre en una entrevista en el Amanecer de Zaragoza.

Eran tiempos sin rumbo pero la espontánea visión del mundo y la marcha de la guerra que ofrecían aquellos cachorros del periodismo que en Rusia maduraron a una realidad infausta – la estepa los transformó- va alzar sospechas no sólo en los mandos del ejercito alemán donde se pensaba que los soldados españoles eran valientes pero un tanto indisciplinados, además de pelear en una guerra que no comprendían, que no era la suya, sino también acá de los Pirineos. La noticia de que algunos combatientes se habían pasado al enemigo y que ayudaban a los judíos perseguidos determina un clima de recelo. Empieza la caza de brujas. Vuelve la censura y durante algunos meses la prensa española se va a negro con respecto a las noticias que vienen de allá. La Blau de Cabrera Infantes no es ya la de Muñoz Grandes y cunden aires de derrota. Las noticias que se ofrecen con cuentagotas se publican censuradas. En las ediciones del Arriba del 43 podrá el curioso lector si se pasa por las hemerotecas que hay columnas en blanco.

El día que David Jato es nombrado delegado nacional de Información y de Investigación Mickey Roney se casaba con Ava Gadner. Las noticias del corazón del todo escapistas priman sobre las sesudas y peliagudas realidades de aquel entonces. Empieza a implantarse el gusto por la prensa rosa pues ya de siempre, desde las corralas y desde los patios de Monipodio, los españoles tuvieron inclinación hacia el cotilleo. El 29 de noviembre del 42 había caído Stalingrado en manos de los alemanes poco después de que la cruz gamada ondeara sobre lo alto del Elbrus (5.360 m) el pico más alto del Caucaso, pero el dominio sería por poco tiempo. Las fuerzas de Von Paulus iban a ser víctimas de una gran encerrada y sobre el hielo de aquella urbe a orillas del Volga se daría principio a una de las batallas más sangrientas de la guerra mundial. Paralelamente los panzer germanos conquistan Ucrania el granero de Europa y entran en las tierras negras. La Wehrmacht rescata a un grupo de niños de la guerra –dos eran asturianos- que habían sido internados por los bolcheviques desde Kiev y son repatriados desde Berlín. Una buena noticia. Arrese se entrevista con Hitler y con el Reichleiter Martín Bormann y parece ser que a raíz de dicha entrevista surgen nuevas purgas en FE. Planea sobre muchas mentes el miedo de la caza de brujas. El conde de Mayalde templa gaitas para apaciguar el disgusto de Hitler con Franco y con los españoles. Éste le llegó a manifestar sin ambages al diplomático que Franco le había engañado en Hendaya. Mayalde le contestó:

         -Nuestra lealtad, mein Fúhrer, hacia Alemania es incuestionable.

Bajo cuerda el buen conde hace lo indecible para acoger en su legación recién inaugurada y un edificio impresionante para acoger a algunos judíos perseguidos alemanes. Eran esposas o familiares del personal de la embajada. Mayalde aparte de un buen diplomático, reconocido ganadero que no se perdía una feria de San Isidro, fue un gran alcalde de Madrid, puesto que para no rasgar la tradición España suele producir políticos que son una auténtica calamidad pero muy buenos alcaldes y este estuvo en el cupo aunque a pesar de lo mucho que hizo por los judíos no lo pusieron en la lista de Schindler como tampoco a Sanz Briz ni a Franco. Ni siquiera un gracias por los servicios prestados. Acusaciones de fascista y tente tieso. Todos estos olvidos, ingratitudes, desmemorias cuando solo se memoria lo que cumple e interesa, más que los procedimientos inquisitoriales, sirvan para poner en cuarentena de dudas el magno acontecimiento sobre el que parece girar toda la vida moderna: El Holocausto. Muchos de buena fe y que no tenemos nada en contra del pueblo judío nos preguntamos si la historia se ha puesto al servicio de la propaganda y de si en esta obsesión no habrá de las recomendaciones de los gusanos goebbelsinos de que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad y si la insistencia es de un millón estamos ante un verdadero dogma de fe. Sea como fuere, el “fascista” conde de Mayalde practicó la máxima evangélica del buen samaritano.

3-XI-1942: nace El Español una revista que durante varios lustros ha de ser el aglutinante del nuevo periodismo en ebullición. El susodicho Juan Aparicio lo dirige. Pronto va a ser nombrado Delegado Nacional de Prensa de la Secretaría del Movimiento. Hay grandes colas a la puerta de las sucursales de auxilio social. Se impone el plato único. Los españoles nunca tuvieron a pesar de su hético semblante que les daba aspectos de caballeros de la triste figura, del escorbuto y de la tuberculosis que hacía estragos mejor salud. Ahora nos pesan en esta democracia quizá demasiado las carnes.

Un mes más tarde los americanos hacen saber a Franco a través de su embajador en Madrid Carlton Hayes que preparan una serie de operaciones en el norte de África y le conmina a estarse quietecito pues le conviene. De lo contrario se procedería a una invasión del territorio español montada desde Portugal. Franco calla y no le queda otro remedio otorgar al ser sabedor de los planes de Roosevelt. Empieza para él un tiempo de prueba. Las preocupaciones le hacen engordar como a mucha gente. En el reajuste ministerial de las navidades de aquel año salen Arrese[11] y Serrano Suñer. Sustituidos por el joven Fernando Castiella[12] que a pesar de que tenía 34 años acababa de ser repatriado de la División Azul y de Fernández Cuesta amigo de José Antonio. Los incidentes a la salida de una misa en el santuario de Begoña en la cual los falangistas dieron muerte a un monárquico se cifran como la causa de este viraje político. La causa de todo fue Varela. El héroe de Brunete no contaba con muchas simpatías en el ejército. Quería reducirlo a la mitad. Además conspiraba a favor de don Juan. Sea como fuere el caso era que Franco tenía que cambiar el rumbo y volver a jugar con otras cartas después del desplome alemán. La entrevista con Hayes más que una entrevista habría que calificarla como un ultimátum. El norteamericano un hispanófilo especialista en los Místicos se vuelve en conspirador a favor de los monárquicos. El Caudillo lo mantiene a raya gracias a su sangre fría. Aciagas horas vivió su gobierno en aquellos finales del 42 cuando el mundo latino celebraban el bimilenario de Tito Livio, aquel paduano que fue padre de la historiografía clásica. Sus anales plagadas de largas cláusulas y de enrevesados hiperbatones brindaban un escapismo más saludables que los comentarios deportivos del diario Marca. El español siempre fue esa índole escapista. Nos gusta evadirnos de la realidad. O con los goles del delantero de turno o con los libros. Que viene el rey. Esta frase murmurada en voz baja y que yo escuché en baja a mis padres como si fuera un mal presagio quizás fuera una profecía del marasmo en que habría de caer nuestra patria. El personal se reunía en torno a la mesa camilla. Las conversaciones eran en voz baja. Se temía una conspiración. Un editorial del Arriba lo reconoce: Hay tensión para los que vivimos desde Algeciras hasta la orilla del Nervión. Se fraguan estrategias asustadizas en los cenáculos. Las simpatías hacia la Wehrmacht se cuestionan por muchos, a sabiendas de estar apostando a un caballo perdedor. En las navidades del 42 mucho más austeras y gélidas que las del precedente no hay aguinaldos para los soldados de la Blau. Y se insiste en un aspecto: aquellos destacamentos fueron de jornada no por simpatías hacia el régimen nacional socialista sino por la repulsión que siente todo español hacia el comunismo. Queda dicho. Pero viene la hora de los espías y nos encontramos en la capital de España con un ambiente denso de sospechas y de delaciones. Nadie se fía de nadie. Los españoles dejaron de hablar de política. Cualquier individuo que nos topáramos por la calle vestido de gabardina gafas oscuras y sombrero de ala ancha podía ser un espía inglés o un agente de la GESTAPO. Churchill sopesaba la posibilidad de orquestar un golpe de estado para derrocar a los franquistas. Eso exaspera a muchos falangistas contra los monárquicos anglófilos. Y se dice que las maniobras para restaurar a Juan de Borbón en el trono del que había abdicado su padre era una maniobra de la masonería. Otra de tantas. En España la nobleza ha sido por lo general anglófila y el pueblo anglófobo. En Fortuny entró a reinar en la embajada británica un israelita: Lord Templewood un pariente de Disraeli y el hombre de los Rotshschild en España. Don Samuel Hoare tejió la tupida maraña de la conspiración para transfretar judíos prófugos de Alemania a Estados Unidos y a Palestina. Se crea el hogar judío en Barcelona. Conspira contra Franco al tiempo que recibe de éste carta blanca para por razones humanitarias salvar a cuantos más judíos fuese posible que ya lo hemos dicho él admiraba a esta raza pero como buen gallego se previene en frontera o mejor dicho en sorna y cachaza y neutraliza los intentos destabilizadores de Gran Bretaña apelando al empuje de sus fuerzas de derecha. Los falangistas organizan ante la legación inglesa una manifestación de las que hacen época. El ministro de la gobernación Camilo alonso Vega manda a toda la policía armada que encuentra a disposición para evitar el asalto a la embajada y en un instante en que Templewood le pide que haga algo por él don Camilo le dice:

         -¿Quiere embajador que le mande a los civiles?

Contesta el embajador:

         -señor ministro, lo que tiene que hacer es mandarme menos manifestantes.

La plaza de Bilbao era un clamor al grito de “Gibraltar español”

En pleno Blitzkrieg y con las bombas de la Luftwaffe haciendo zarzamillo barrios enteros de Londres un conflicto armado con España hubiera debilitado más de lo que estaba a John Bull. Franco se las tuvo tiesas. De no haberse llamado a andana el bueno de Templewood y los Palmerston de turno a lo mejor los aliados hubieran perdido la guerra. Londres sigue manipulando sus hilos secretos. Juan Pujol un periodista era el hombre de los británicos en España y los alemanes no se enteraron. El gobierno decreta la movilización parcial, hay síntomas de movimientos de tropas no sólo en la frontera portuguesa sino también en la otra vertiente de los Pirineos. Allí se activa la resistencia francesa y el maquis. Churchill tanteaba el terreno. Quería reconquistar las Baleares y que ondeara de nuevo la Union Jack en Mahon. A este respecto fue de un gran valor el soplo de Canaris quien dijo que a los alemanes lo que verdaderamente les interesaba era tener una base de operaciones en las Canarias como plataforma de un eventual ataque continental a los Estados Unidos pero ya era un poco tarde. En Berlín cunde el recelo, insistimos contra el conde de Mayalde, al que se acusa de favorecer a los judíos y de capitanear una operación rescate en la que se movilizarían todos los diplomáticos españoles de Bucarest Sofía Roma Atenas y Budapest. Se otorga pasaporte español a todo aquel que pudiera demostrar que tenía ascendencia española.

Mayalde es sustituido por Ginés Vidal y Saura. Le aguarda una tarea dificultosa. Hay problemas con la División Azul que se resiente de indisciplina. Ha habido un gran número de bajas y como consecuencia muchos han desertado. Surgen asimismo fricciones entre militares españoles y alemanes en la misma línea del frente. Los oficiales de la Wehrmacht no comprenden la inconsciencia y desprecio a la vida de sus colegas hispanos que saltaban las líneas para hacer un prisionero o coger agua y que no seguían el código de seguridad de la milicia alemana. Un capitán pontoneros les llama locos. Spanishe Soldaten sind tapfer un verruck. No se preocupan de cubrir la retirada y hablaban con los rusos en las aldeas o salían con muchachas que podían ser enlaces de los partisanos. Como consecuencia de este malestar licencian a varios batallones y los mandan a casa. Hay crispación en Madrid mientras tanto pues no parece sea broma lo de la invasión de los ingleses. Acotamos un articulo de Bartolomé Mostazo otro germanófilo de ocasión: España siempre con Alemania... mano a la espada y por el imperio hacia Dios. Que se escuche la voz de mando y España se abalanza. Caray con el zamorano. Mostaza era muy pequeñito casi insignificante, yo lo tuve o padecí como profesor en la Escuela de Periodismo pero caramba como se las gastaba. Hasta los sesenta fue el comentarista de política internacional de Radio Nacional de España. Había dejado sus planteamientos germanófilos y se hizo de la Democracia Cristiana. Escribía en el YA.

 

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Capítulo VI

 

VENCED AL COMUNISMO CON JUSTICIA SOCIAL

 

Los artículos de periódico del Dr. Goebbels en Das Reich, citados con profusión por algunos corresponsales, a medida que la guerra avanza hacia su fin se hacen más sucintos pero marcan un baremo de referencia para determinar que en 1943 la persecución antisemita alcanza su cenit. “Los judíos-escribe el edecán de Hitler-están a punto de perder la partida. Ellos fueron a la vez los inspiradores del bolchevismo y de la plutocracia. Hemos desenmascarado su complot”. Luego Goebbels se explaya en un análisis acerca de cómo el Dios judío es un dios nacionalista que abomina de los demás y que pretende la esclavitud de toda la humanidad sometiendo a todas las razas que no sean la de la circuncisión. Pero no sucedían los acontecimientos como los pintaba la propaganda de Berlín. En enero del 43 Stalin va a disolver la Internacional comunista. Las ideologías dan en quiebra. Lo importante para el líder ruso no era saber quien llevaba la razón sino ganar la guerra. El régimen considerado ateo y que había convertido las catedrales del Kremlin en museos del ateismo cuando la patria se halla en peligro suplica el auxilio de los popes. Los sacerdotes ortodoxos aparecen de nuevo con sus sotanas desgarradas y sus luengas barbas bendiciendo con agua bendita a los voluntarios que van al frente. Ocurrió de la misma forma otrora. Napoleón fue derrotado en Vorodino en nombre de la Madrecita Rusia y de la Santa Ortodoxia. Roosevelt mientras su esposa judía baila con el pueblo en times square en corro y a la manera que suelen hacerlo los hebreos cuando llegan a Nueva York noticias de nuevas victorias aliadas acusa a Japón de estar preparando una guerra de gases. Él tenía la carta de la bomba atómica bajo la manga. El gobierno americano siempre tan sibilino había dado luz verde al Proyecto Maniatan. En el desierto de Almagordo se conducían en secreto las primeras pruebas nucleares sospechando que los físicos alemanes estaban en el secreto de los mecanismos de la fisión. Los alemanes, pioneros en el lanzamiento de cohetes, no tienen tiempo para desarrollar la temible arma secreta de la cual hablaba Hitler y que no eran otra cosa que los V2 un invento del ingeniero Cerner Von Braun al que luego capturaron y llevaron a trabajar a California. El 12 de junio de 1943 aparece una carta en los periódicos de un expedicionario de la Blau que desde Riga pide libros para entretener el ocio de los parapetos para sus compañeros en el frente. Sin embargo no se trataba sino de un mensaje cifrado que venía más o menos a decir: “Estamos dejados de la mano de dios. Esto es el final”. Ese mismo día en Brandenburgo el mariscal Rommel, héroe del Alamein, el “zorro del desierto” era condecorado. Con la medalla y las hojas de roble recibió de manos de Hitler una cajita con las cápsulas. Pero sólo se suicidaría nueve meses más tarde. Francia se estaba llenando de caperuzas y de gorros frigios. En la prensa de Viví aparecen caricaturas derogatorias de León Blum al que se califica de “moderno barba azul”. Y José ramón alonso vuelve a la carga: “No os preocupéis por ese. Es judío desde la enésima generación”. El gobierno Laval había recluido al ex primer ministro en un campo de los Pirineos donde se le permite contraer nupcias por sexta vez. Sobre la figura del “rojo” León Blum flota una sombra de misterio. Era el delincuente internacional más buscado. Los alemanes habían puesto precio a su cabeza pero consigue salvar la piel de la misma forma que don José Ramón que en paz descanse –comment allez vous monsieur- consigue hacerse demócrata. Tenía anchas espaldas y buena percha. Le caía tan bien la chaqueta de comisario como la americana cruzada para ir a la Castellana a aclamar a Eissenhower. Lo pasado pasó. Pelillos a la mar. Dicen que Blum sobornó a los carceleros. Consigue ganar la frontera de España con mejor fortuna que Walter Benjamín el cual llega a Port Bou pero pensando que los guardias españoles eran compinches de la GESTAPO se pega un tiro en la sien. El novelista alemán no tenía buena información. España era puerto de libertad y casi un coladero como tantas veces. Con celeridad  de vértigo se suceden las noticias. Nunca fueron los diarios tan novedoso ni con tanto interés como entonces. Por ejemplo el 23 de junio de 1943 con motivo de cumplirse el segundo aniversario del inicio de la operación Barbarrosa contra los soviet los alemanes reconocen que va a ser difícil soportar el rodillo soviético y los organillos de Stalin. El idioma alemán siempre se ha prestado para la acuñación de términos lapidarios. El rodillo ruso es más que una frase también en la España de los 80 se hablaba del rodillo socialista. Cuyos epígonos eran hijos de gente de la Blau o de los mandamases de FE. Pero no digo nombres. Corramos un tupido velo. El deán rojo de Cantorbery el arzobispo Fischer es condecorado con la orden de Lenin en el Kremlin. El ilustre excéntrico prelado se declara incondicional admirador de Stalin que por cierto en aquellas fechas estaba a partir un piñón con sus eclesiásticos. Se produce un accidente aéreo sospechoso en el aeródromo de Gibraltar. Un avión de la RAF se sale de la pista. Perecen todos sus ocupantes. Abordo iba el general Sikorsky jefe del gobierno polaco en el exilio. ¿La mano larga de la NKVD? ¿O fue el fuego amigo de los ingleses? Sikorsky pasaba por ser uno de los enemigos acérrimos de Stalin e incondicional de los británicos. Los polacos estaban sacudiendo duro a los alemanes y se habían unido a los soviéticos que acabarían zampándose también Polonia en su avanzada hacia Berlín. A las pocas horas del suceso. El FO se apresuró a decir que el accidente había sido fortuito. Puede sin embargo que jugando a er sospechosos y por aquellos de los tan traídos y llevados intereses británicos pues a ser pérfidos a los ingleses nadie les gana la mano. Asi que presionados por Stalin no dudaron en ofrecer en bandeja la cabeza del incomodo gobernante polaco para congraciarse con el Oso del Kremlin. Gran Bretaña carece de amigos. Sólo intereses. Y su reina come sola en palacio. Una heroicidad. Un destacamento de la Blau para proteger la retirada de la Wehrmacht defiende la posición  “Finger”[13] a costa de 180 bajas. Pero no pasaron los ruskis. A los supervivientes el mando alemán les condecora y les da un permiso para pasarlo en Riga. Entre los héroes se encuentra nuestro querido Rodrigo Royo. Un tiro le destroza el talón. Pero no seria un caballero mutilado. Sería un cojo toda su puta vida. En Francia se debaten las leyes antisemitas. Con el rigor intelectual que les caracteriza, dites donc, es muy difícil precisar quien es judío y quien no y quien debe arrancarse o quedarse con ella tan tranquilo una estrella amarilla. El gobierno Laval está pasándolo ya muy mal. El 10 de julio de 1943 Eissenhower ataca Sicilia. Los acontecimientos se precipitan como una melaza. Es la fuerza imparable de la historia. Europa entera va a transformarse en una inmensa brasa estremecida por los impactos de la artillería de costa o de los impactos de los V-2. En medio de esta carnicería España se mantiene al pairo como flotando en medio de los acontecimientos. Los españoles podrían dormir sin zozobra. Sin embargo un hombre pequeñito se echa la cruz de todos sobre sus hombros. Hasta altas horas de la madrugada estaba encendido el flexo del Caudillo trabajando de noche. Era la luz del centinela de Occidente. Haciendo la ronda y sin dormirse en la posición. En el cuartel cuando era comandante en África las imaginarias eran habituales. Ahora los turnos de vela eran un poco más complicados que los de un capital de cuartel. La bombilla seguía encendida. Faro de salvación para muchos españoles. Mientras otros especulaban sobre la solución  final, él trataba de reconstruir el país buscando la reconciliación entre los españoles. El 26 de julio de 1943 el general Bodoglio sustituye a Mussolini y por esas fechas Enrique Himmler era elevado al cargo de ministro de la gobernación. Eso significaba que los servicios secretos se hacían amos y que la GESTAPO determinaría el internamiento de los judíos europeos. La idea era dejarlos morir de hambre como represalia a aquella guerra que había sido provocado por las logias judeomasonicas. No cogieron a los peces gordos y como siempre ocurre fueron los más pobres e inocentes lo que pagaron la deuda de la supuesta conspiración marxista que ocasionó la revolución de octubre y produjo seres tan deleznables y tiránicos como Beria implantando el comunismo al tiempo que exaltaban el capitalismo en América. La suerte de Hitler estuvo echada al ir contra Rusia que parecía derrotada por las hambrunas de los años veinte y las brutalidades del terror rojo. Había que buscar chivos expiatorios. Pero no se puede matar a los judíos. Trae mala suerte. Algunas cabezas pensantes del régimen hitleriano había pesando plataforma a toda aquella masa de desarrapados a Sudamérica a Madagascar y se sugirió la idea de llegar a un acuerdo con Stalin para concertar su emigración masiva hacia Siberia. ¿Hubo una voluntad de exterminio masivo o de genocidio? ¿Se los exterminaba sistemáticamente o se les recluía como desafectos y elementos peligrosos? Después de todo en la democracia norteamericana los independistas puertorriqueños fueron condenados a cadenas perpetua por el mero hecho de rechazar la constitución de Jefferson. ¿Hasta donde llega la verdad y en qué se diferencia de la propaganda? ¿En nombre del Holocausto puede el estado hebreo recluir a los palestinos en campos de concentración imitando a sus odiados nazis? ¿Es una alegación legítima o un pretexto para dominar el mundo? En España se celebra mientras tanto el milenario de la fundación de Castilla por el conde Ferrán González el primer mojón de nuestra españolidad. El benedictino Fray Justo Pérez de Urbel escribe una biografía de aquel augusto personaje el primer hijo de la raza mientras los analistas militares ponderan cuánto tiempo podrán aguantar los alemanes el empuje anglosajón. Los yanquis se han reservado para el final y parecen dispuestos a entrar en Europa a viña vendimiada cuando ya los ingleses y los rusos les han hecho el trabajo sucio. Es una guerra donde ingresan nuevas tácticas y se ha probado un armamento sofisticado y contundente. Esta guerra se parece muy poco a las demás. Guderian se inventó el Blitzkrieg o tormenta de acero avances relámpago y utilizando al límite la capacidad de sorpresa. Sus tanques en dos años conquistaron para el Reich dos millones de kilómetros cuadrados. La replica soviética es la guerra defensiva polarizada en el desgaste del incursor. Cuando se repliegan los germanos y hacen la defensa elástica los ruski atacan en oleadas en un derroche de armas cortas, artillería ligera y un derroche de hombres. Los americanos se afirman preferentemente en la guerra aérea de los superbombarderos B-52 que dejan ciudades enteras como la palma de la mano sembrando el terror en la población civil. Únicamente después de haber machacado el objetivo con la preparación artillera y antiaérea avanzan sus infantes. En agosto del 43 el VIII Ejercito aliado se encontraba a las puertas de roma y los periódicos de todo el mundo imprimen aquella imagen patética del papa Pío XII saliendo a consolar a los heridos tras un bombardeo de las Fortalezas Volantes con los brazos en cruz pidiendo clemencia al Cielo y algunas manchas de sangre en su dulleta blanca. No hubo necesidad de arrasar Montecassino pero un general australiano que descosía que allí se encontraba la cuna de una civilización la europea la cristiana convierte el cotarro de los sagrados muros monacales en un farallón de ruinas. Todo un presagio de lo que acontecería más tarde. Holocausto bien pero los aliados hacían una guerra de exterminio. En Leningrado que había resistido heroicamente a los nazis cuando los rusos rompen el cerco los combates fueron ferocísimos. Los carobos siguen esperando las cartas de sus madrinas de guerras. Todas se llamaban Conchita. Muchos no verían jamás a sus dulcineas ni saldrían con vida del infierno de Novgorod. Franco utiliza el centenario del nacimiento de Fernan Gonzalez como un acto de sabia propaganda. Al grito de Santiago cierra a España. Pero Castilla la gentil está muy empobrecida. En las fotografías aparece algo más aventajado Franco. Más grueso y un poco más clavo. En Burgos pronuncia varias arengas. Aunque no era un gran orador y tenía una voz atiplada sus discursos suscitan raptos de pasión en las multitudes. Dice que Castilla es el vértice de la nación pero que se han de respetar los usos y costumbres y la lengua de otras regiones que son también España. Las ovaciones de los burgaleses se prolongaron hasta seis minutos. Y eso que no se había propuesto firmar un discurso. “Sólo unas breves palabras”. Al igual que él el primer conde de Castilla  era de baja estatura “rubio e pulido”. Nuestro movimiento, dijo Franco, es la herencia de Fernán Gonzáles. Algo que aspira a la grandeza y unidad de las Españas. El ministro de Educación Ibáñez Martín tuvo asimismo una serie de intervenciones brillantes en estos fastos, los primeros juegos florales que se celebran en España tras la guerra. Ibáñez Martín dijo que el castellano se fraguó en los castillos: Osma, Gormaz, Alcubillo, Peñafiel, Castilnovo. Y en los monasterios: Silos, Veruela, San Pedro de cárdena. A sus abades, mitad monjes mitad soldados, les cupo la tarea repobladora y civilizadora. La hija del jefe del Estado, Mari carmen Franco Polo, fue la madrina de aquellas fiestas que constituyeron todo un acontecimiento en el verano de 1943. Nuestro personaje demostró su talante para arrastrar multitudes. Tenía carisma o, como decía el moro, baraka. Siempre sabía lo que tenía que decir a las distintas audiencias. Si en Tarrasa su atención se fija en el carácter industrioso y progresista de los catalanes, en  Burgos se centra en la lealtad, en la reciedumbre y el empuje de los hijos del Cid y de los que el conde Fernan Gonzalez es paradigma. Precisamente de éste iba a elegir la divisa con que se acuñaron aquellas primeras pesetas de “Caudillo por la Gracia de Dios”. Esta añoranza  del pasado de una España gloriosa trae de colofón un deseo de reforma política, desarrollo material y modernización... Se continúa insistiendo  en la tarea de repoblación forestal. A los fundadores del nuevo Estado  no les gustaba la España desolada, como un gran apéndice de la Mancha que en su acepción árabe quiere decir “seca”. El primer paso a dar era transformar  el yermo en vergel, luchar contra la sequía mediante la edificación de saltos de agua. Por otro lado, Franco tenía el alma campesina y era como todos los gallegos gente apegada al terruño. Otro lema que se propone es: viviendas dignas para todos los españoles. La política de casas baratas y de viviendas protegidas no ha sido mejorada por ninguno de los gobiernos que le sucedieron. La búsqueda de ideales autóctonos  y típicamente españoles da como resultado una proliferación de literatura neorromántica reexaltación de valores patrios. Autores que habían caído en el olvido vuelven entonces al palenque de la fama. Algunos periódicos del Movimiento tantean el regreso a la novela por entregas de los que pueden ser muestra la ya susodicha Guerra de Rodrigo Royo o los folletines de  Wenceslao Fernández Florez. Se dedescatalogan novelistas como Navarro Villoslada y Gil y Carrasco. Fernández y Gonzalez vuelve a estar de moda. Pocos periodos en la historia de España excepción hecha de la Restauración viven un renacimiento literario de tal calibre. Se editan autores nacionales. Colecciones baratas como Austral contribuyen a la popularización de la cultura. Las gentes se encariñan con Menéndez y Pidal y sus brillantes calas filológicas y filosóficas en el mundo de la Edad Media. Está de moda lo nuestro como nunca lo estuvo. También hay gran. Se inauguran los Estudios Cifela y se abre la Escuela de Cine interés por crear un cine autóctono. Uno de los corresponsales españoles en Berlín narra sus impresiones sobre su visita  a la tumba de Enrique Gil y Carrasco autor del Señor de Bembibre  que había fallecido allí en 1846 a los 31 años. Era un tío bisabuelo de Gil Robles, un personaje que a juzgar por lo que cuenta en su crónica no le cae bien  al corresponsal del Arriba, Delgado Olivares. Gil y Carrasco que había conseguido una beca para estudiar en Berlín los Archivos Prusianos era bibliotecario. Fue un novelista precoz que amen del Señor de Bembibre en que historia la leyenda del último templario en Ponferrada escribió Barabato. Allí se empapa de romanticismo y vierte ese espíritu en sus escritos. Se explaya un mundo lánguido de ruinas y castillos, libros para leer junto al brasero, para evadirse de la infausta realidad de los tiempos de cólera y guerra. Monasterios abandonados. Historias de aparecidos, filtros y bebedizos. El tao del Temple, la resurrección del culto a la Walhalla en las noches de cuchillos largos. El Señor de Bembibre apareció bajo el pseudónimo de Ibrahim clarete y es una aproximación al Temple cuya orden acaba de ser rehabilitada por el papa Benedicto XVI pidiendo perdón por la quema en París de su gran maestre Jacques de Molay. Las historias de templarios fueron popularizadas en Alemania por Goethe. El tema es un adentramiento en las fuerzas cósmicas de lo paranormal, lo telúrico. Estos frailes mitad monjes mitad soldados  se sintieron fascinados por la reconquista de Jerusalén para la cristiandad y parece ser que eran unos sionistas al revés. En su liturgia adoptaron fórmulas hebreas y árabes. Paradójicamente Hitler había acoplado al nacionalsocialismo algunas de las simbologías honradas por el Temple. La esvástica es copia del tao. Este romanticismo siempre sedujo a la inteligencia española. Goethe. La Institución Libre de enseñanza. Giner de los Ríos padre del krausismo. Ortega y Gasset que era el filósofo más popular a la sazón y que pronto regresaría del exilio. El bachiller Enrique Carrasco un escritor precoz y malogrado en la flor de la edad puso su granito de arena. Era un caballerete delgaducho de tupé acartonado y que gastaba bandolina. “Que había venido a estudiar a los románticos a Alemania – recuerda Delgado Olivares- y aquí se fue”. Había que evadirse de la realidad y fomentar el escapismo, un arte en el que son duchos los españoles en su gran capacidad de resistir. Franco estaba acorralado. Los americanos estaban ya en Italia y los ingleses se aprestaban a invadir España desde Portugal. Barcos de guerra surtos en la bahía de Gibraltar apoyarían un desembarco por Andalucía. Don Juan en un alarde muy poco patriótico y sin importarle el derramamiento de sangre intrigaba desde Londres. Por la BBC hablaban Arturo Barea y Salvador de Madariaga. En sus soflamas decían que la caída del régimen era cosa hecha. Pero desconocían al hombre. Franco estaba hecho de otra pasta y en las situaciones difíciles solía desplegar un gran valor. No contaban con su sangre fría ni con su capacidad de reacción calmada. Durante esos meses se refugia en sus libros. Lee en voz alta alguna tarde para su mujer y su hija Carmina a la que llamaba la “morucha” novelas de Palacio Verdad. A doña Carmen Polo le gustaba la Aldea Perdida y el Cuarto Poder en el cual se registra el amor al paisaje del amor asturiana y su escepticismo o rechifla frente al parlamentarismo. Palacio Valdés es un autor que cree en la ternura y en la bondad así como la capacidad del ser humano para el progreso dentro de una vena humorística y nada tremendista. Por otra parte don Armando era un gran patriota. Sus libros reconcilian al lector con la vida y le ayudan a soportar sus dolamas y trabajos. Pero a veces la historia de España parece escrita por un Turco. Nadie ha tirado cantos contra su propio tejado con tanto brío como algunos literatos e historiadores de los nuestros. El día que vuelva la tranquilidad de los espíritus e impere la razón y el buen acuerdo entre los españoles los críticos habrán de reconocerle los méritos al novelista de Entralgo que supo escribir buenos libros. En cuanto a la vida diaria del Caudillo, sus esparcimientos habituales en aquel tiempo de guerra eran los habituales de un militar. Cuando el tiempo lo favorece sale a dar paseos por los encinares del Pardo o se dedica a uno de sus pasatiempos favoritos: la caza. Prefiere no hablar de política y mantiene a raya a los ministros y a los inevitables tiralevitas que llegaban a palacio con cartas de recomendación. Le gusta la sencilla gente, habla con los monteros y guardas del Patrimonio  y con los guardias civiles que están de servicio. El gesto adusto e inescrutable que adopta en los consejos de ministros se transforma en sonrisa campechana cuando conversa con los humildes. Esta llaneza o cazurrería gallega es uno de los rasgos de su temperamento. “No hemos buscado soluciones eclécticas sino verdades totales inspiradas en el Evangelio. Y estamos dando al mundo un ejemplo de serenidad y de sabiduría. Los parlamentos siempre se olvidaron de las clases privilegiadas, ajenos a las penalidades y problemas reales del pueblo”, proclama en un discurso pronunciado en La Coruña. El Evangelio era su libro de cabecera, su aguja de marear. Su gestión política fue una búsqueda de las verdades totales: la caridad, la solidaridad humana y la ayuda a los desamparos. Creía justamente en lo que creen los justos de Israel. Y en el mentado discurso coruñés vuelve a proclamar su vocación de neutralidad. Como militar algo sabía de los estragos y penalidades de toda guerra. Y esa neutralidad salvó a redropelo de lo que ahora no admiten muchos a centenares de miles de hebreos. Fueron centenares los que en el 43 viajan a América a bordo del “Marqués de Comillas”. Desembarcan en La Habana y de allí siguen hacia Nueva York donde rinden viaje. Franco al contrario que Hitler creía en el ser humano. Había que ser longánime con el vencido y los vencidos y dignos de compasión por aquellas fechas eran los judíos como hoy son los iraquíes a los que Bush ha destruido su país. En 1943 el embajador español en Bucarest recibe instrucciones para conceder la nacionalidad a todos los sefarditas que puedan acreditar su ascendencia. Así lo cuenta el corresponsal Nieto Funcia corresponsal en los Balcanes en una crónica en la cual se refiere a otro español Trajano el emperador que conquistó Dacia consiguiendo establecer un puente de conexión con Asia. Había nacido en Coca. En la ley de doble nacionalidad parece ser que se adopta la fórmula de manga amplia. Se estrechan las relaciones entre España y la Rumania de Antonescu. Vino entonces la primera ola de rumanos sin alcanzar las pavorosas oleadas de emigrantes de dicha nacionalidad que padecemos en 2007. España acoge a los recién llegados casi todos de origen judío con los brazos abiertos. Entre ellos está el lingüista Ovidio Tarlea que luego se casara con la madre de Laura Valenzuela que era viuda de guerra. Otros: Vintila Oria. Jorge Uscatescu. Valentí Popescu. Oria en su novela “Dios ha nacido en el exilio” refleja el drama de los hebreos en la diáspora en la tesitura que nos ocupa. España siempre ejerció una especial fascinación en aquel país latino rodeado de eslavos de forma que el castellano y el rumano albergan un mayor parecido como lenguas romances, siendo lenguas extremas y distantes, que por ejemplo el castellano y el portugués. Los dialectólogos lo explican porque a orillas del Ponto operó la Legio VIII victrix cuyos cuarteles estuvieron en Astorga y Ponferrada. A Rumania fueron a parar los primeros expulsados por el decreto de unidad religiosa de los Reyes Católicos en 1492. Consiguieron negociar con los turcos un salvoncudco y bajo la protección de sultán se hicieron grandes comerciantes con la península a través de los venecianos. Descendiente de aquellos judíos era Elías Canetti. La familia procedía de Cañete pueblo de Cuenca. Por aquellos días de la primavera del 43 llega a la redacción del diario de la calle Larra un joven flaco de rostro aguileño y de boca muy pronunciada. Se llamaba Emilio Romero. Le acababa de dar de alta en el sanatorio antituberculoso de Tablada. Había nacido en Arévalo y había dirigido un periódico de la cadena en Alicante. Su pluma empieza a brillar en aquellas páginas junto a la de Camilo José Cela, José María Fernández Rua, Julián Marías y Julio  Caro Baroja, Tomás Borrás, Rafael García Serrano y Fernando Vázquez Montalbán el hermanísimo de Manolo. En –Emilio Romero vamos a tener a uno de los grandes espadachines buen hablista y escritor ameno de toda aquella generación. Mientras, en Italia, se vive un tiempo de renuncios. Los italianos abjuran en masa del fascismo y escupen sobre el cadáver de Benito Mussolini y de Clara Petacci. Son abatidas las águilas negras. Graznan los ánsares del Capitolio y bajan anidar entre nosotros las urracas. Don Antonio Tovar le ha cogido tirria al pobre don Leopoldo Alas Clarín que no puede defenderse el pobre pues lleva 42 años criando malvas. Tilda a la Regenta de “novela decadente” y termina su crítica en Arriba con esta flor:

                   -No me gustan los boudoir. Prefiero el humo de las fábricas.

Pues muy bien. Sin embargo un autor republicano, el asturiano Juan Antonio Cabezas, que vive en la Avenida de Reina Victoria sin problemas, lanza una magnifica biografía del escrito ovetense. La publica Austral en edición de bolillo. A pesar de que un hijo del autor fue fusilado por los nacionales - ¿tuvo que ver Antonio Tovar en el asesinato?- la justificación de la segunda gran novela en castellano después del Quijote y de los mejores cuentos del idioma (Doña Berta, Cuervo, Superchería, El Cura de Vericueto) se produce durante el franquismo. Siempre albergué mis dudas de que el “chaquetero” Antonio Tovar no estuviese en el asesinato de aquel hijo, su único hijo,[14] que también se llamaba Leopoldo el año 37 al poco de reconquistar los nacionales Vetusta. El cainismo habita entre nosotros y a mí siempre me dio mucho miedo. Otra paradoja que no me explica: la furia con que los conversos después de abrazar la religión cristiana hostigan a sus antiguos hermanos de credo. Ese odio campa por sus respetos en la historia española donde el catolicismo ha dado pasa a un cristianismo sui generis. Los inquisidores eran conversos. Por supuesto. Aquí siempre una de las dos Españas ha de helarte el corazón. Un trauma inacabable. Uno no comprende por ejemplo el furor de Torquemada que era malsín contra Diego Santangel el banquero de los Reyes Católicos que quiso evitar mediante pago de dineros el edicto de expulsión. El odio es aquí recio y espesó como la sangre municipal. La envidia está en todas partes pero en España ese sentimiento llega al paroxismo. Quizás por eso España sea algo a medio hacer. Un proyecto inacabado. Dentro de este agrio perfil y marco cainita que nos ampara Franco fue uno de esos raros líderes que surgen en este atribulado país con ansias de pacificación, anhelando que se restañasen las heridas. De pronto surge como un exorcista contra los “demonios familiares”.

 

 

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Capítulo VII


 

UN SOÑADOR PARA UN PUEBLO

 

Cuanto más se estudia la obra y personalidad del Caudillo el trasfondo del tiempo le instalara como un redentor social entre nosotros que supo construir el edificio de la España moderna. Cuando Europa era un inmenso black out al anochecer a causa de las alertas aérea en las viejas ciudades españoles estaban abiertos los cafés hasta altas horas y cuando en Londres y en Berlín se ayunaba aquí había pan aunque fuese de centeno. Algunos historiadores ponen el énfasis en la dureza de la posguerra española. Eso no fue en nada en comparación con la de los británicos, italianos, franceses, alemanes y belgas y eso que tuvieron un Plan Marshall. Y nada se diga de la miseria y escualidez de los rusos con millones de hogares destruidos y niños convertidos en vagabundos. Dramatizan los historiadores sobre todo los británicos, Paúl Preston y compañía. Cuando estudian nuestros años 40 y 50. Ven la paja en ojo ajeno y no ven la viga en el suyo. El caso de España aunque singular nunca ha de tenerse por un hecho aislado por ejemplo de la Inglaterra de Ernesto Bevin o de la Alemania de Adenauer. Las posguerras inglesas y alemanas donde surge el fantasma del hambre fueron más rigurosas que la nuestra. Es una aberración culpar a Francisco Franco de todos los males. El 23 de septiembre de 1943 el secretario de Estado Anthony Eden informa a los Comunes de la captura de Rudolph Hess y por la otra banda Stalin rehabilita en sus funciones al patriarca Sergio de Moscú y de todas las rusias con las bendiciones del  primado de Inglaterra Fischer “el Rojo”. En el Este algunos soldados de la Blau siguen enviando sus colaboraciones a los periódicos. “Hojas del árbol caído juguete del viento son” rezan nos versos melancólicos. La palabra imposible no existe en el vocabulario de un soldado alemán. Susrsum corda. Los bochos parecen dispuestos a vender cara su retirada. Un expedicionario el periodista Fernando Torres héroe anónimo como todos los de la Blau relata la crudeza de los combates sobre la nieve en contraposición a la calma y hermosura de las noches dela estepa. Sus pensamientos se sumen en una sima de temores cuando se encuentra metido dentro del hoyo de un pozo de tirador aguardando el asalto de la infantería rusa. Habían sido embolsados. En su diario Fernando Torres incluye la parta patética del sargento Luis alonso que escribe a su hijo al que no conoce:

“Querido Luisito: Te mando unas letras para que tengas recuerdo de tu padre que te escribe desde tierras lejanas. Por ti he venido a luchar aquí. Porque como iba  Europa sería imposible que tu llegases a ser hombre”

Firmado: Luis Alonso, sargento del Regimiento  de Infantería N. 17

La misiva fue encontrada en el bolso de su capote cuando su cuerpo fue recogido yerto entre la nieve por los camilleros. El sargento había caído en combate. ¿Cómo es Rusia? Torres reflexiona: “En Rusia todo pilla a trasmano y un poco lejos del centro. Menos mal que existen los trineos. En nuestra compañía tenemos uno fabricado en madera de abedul nuevo flamante y hecho a la medida de nuestros sueños. Es grata la llegada del trineo. Sus cascabeles anuncian que tenemos carta de España o un paquete con matute de casa”. Pero los ruskis, también es mala pata no se andaban con contemplaciones que la guerra es la guerra y solían atacar cuando sonaban en la collera del caballo aquellos sonajeros. Cuando venía el correo era su hora de ofensiva. También tenían costumbres sacudir “cuando sentían que escuchábamos – dice Torres- misa. A un pater el padre Ipiña lo dejaron seco en el momento de alzar y a otro capellán el aragonés Ramón Marcellán Mayayo le dispararon un bazoka. Quedó ciego. Huyendo de las matanzas la población civil huía hacia el sur. Niza llega a tener tres millones de habitantes casi todos ellos desplazados y transeúntes. Pero el régimen de Laval tenía los días contados. Se suprime la orden de que los hebreos lleven en la ropa distintiva de estrellas amarillas. La banca Morgan estaba ayudando a Stalin contra Alemania de la misma manera que antes había dado los créditos para construir su poderosa industria de guerra a Hitler. Lenin también tuvo por jefe de la bolsa un banquero judío de origen alemán afincado en Petersburgo por nombre Schiff. Mucha gente en Europa pensaba que aquellas multitudes de huidos eran victimas de su propia guerra. Es más; ellos eran la guerra. Gestionar, provocar y manejar conflictos a veces reporta buenos dividendos. Sin embargo los que juegan con fuego se queman. Estos banqueros linces para los negocios y que piensan que sólo cuentas que lo demás cuentos apoyan a los dos bandos contendientes una táctica aprendida en el Talmud. Eso vuelve a su raza en prácticamente invencible. Es el pueblo de la sabiduría. Esta dualidad los impermeabiliza. Los vuelve muy humanos y al mismo tiempo profundamente inhumanos. El instigador  de la política de persecución contra los judíos, Darquier Pellepoix, un antiguo pistolero del hampa marsellesa fracasó en su propósito de desjudaizar Francia una política comenzada bajo la ocupación y que secundaría el hombre de la calle. Los franceses dejaron su chauvinismo colgado de una percha y se dedicaron a proteger y esconder  abiertamente a los perseguidos hebreos. Las leyes de Pellepoix-luego las de Vallat- caerían en la indiferencia. La ocupación alemana desencadenaría la resistencia (pasiva en un 80 por ciento) de los franceses a la invasión. La II GM no fue una guerra como las demás. Tampoco la ocupación del país galo por la Wehrmacht fue típica. Todo lo contrario. Para los alemanes el ser destinado a algún lugar de la Dulce Francia era considerado un premio o unos días de permiso que les hiciera olvidar la fatiga y el esfuerzo de los combates del Este. No hubo conflictos con la población civil sobre todo con el elemento femenino que pronto confraternizan con Los Hans y Los Schmidt. Apenas hubo violaciones, estupros y quemas de pueblos horrores tradicionales en una invasión por tropa forastera. La Wehrmacht hizo honor a su propaganda de que el soldado alemán era todo un caballero. Nunca perdía los modales. Esta corrección política se echaría en falta luego en como se comportarían los yanquis en Baviera y sobre todo en los contingentes rusos que embolsan Berlín. Forzar mujeres no sólo forma parte del trofeo de guerra sino toda una estrategia eugenésica contra la raza aria. La ira del Fúhrer atruena en Berlín. Lucharemos hasta el último la última peseta. Era el grito de la fiera acorralada “Volveremos ceniza a la coalición judía universal que conspira contra la humanidad”. Palabras terribles. Es su discurso del 23 de febrero de 1943. Y sigue: “Lucharemos contra los bancos de Nueva York y de Londres en contubernio con los judíos bolcheviques de Moscú. Ellos son la mascara de la bestia sin rostro los agentes del dinero. Tened cuidado con estos plutócratas. Quieren convertir a Europa en una manada de esclavos. Se burlan, pillan, roban, todo lo llenan de ruinas y se sienten con derecho a asesinarnos porque nos consideran el mismo rango que las bestias. ¿Palabras proféticas o era que el capitoste había pasado la noche insomne abusando del Veronal? En este delirium tremens alcanza el perfil del psicópata. En sus intervenciones llega a identificar el nuevo Orden Democrático con el anticristo. Según él el imperio de las tinieblas estaba a punto de instaurarse. Lo malo es que estos salivajos de ira wagneriana de la cual hacía gala el chalado en sus catilinarias salpican malamente a algunos en España. Hay plumíferos como José Ramón Alonso –comment allez vous, monsieur?- el que había de cerrar la Prensa del Movimiento en su capacidad de hombre punta de los intereses americanos y siervo de Manuel Gutiérrez Mellado –fu todo un ejemplo de chaqueteo político puesto que se apostaba a todas incluso a un bombardeo- que aplauden estas feroces arengas de la Chancillería de Berlín. Dice el a la sazón corresponsal de Arriba que los judíos controlaban el 80 por ciento de la producción nacional germana y el 90 por ciento de la francesa... Y en Oran-concluye- son los amos. El agit prop es un viaje de ida y vuelta. Laval había ordenado confiscación de los bienes de los judíos. El 30 de enero de 1943 al cumplirse el décimo aniversario de la toma del poder Hitler destapa el tarro de las esencias:

                   Mientras los dirigentes israelitas de los partidos y las

                   Hienas financieras destruían la base política alemana  y mientras los agitadores judíos alentaban a revolución bolchevique nos encontramos al acceder a la jefatura de estado con que catorce años de parlamentarismo habían triturado a muestra patria. En este tiempo conseguimos eliminar el paro. Conseguimos un renacimiento de la vida cultural: el cine, el teatro y los libros que publicamos son nuestros. Los judíos esparcían el odio contra el pueblo alemán.

Pasa después a referir que Europa estaba en deuda con Alemania que no había regateado esfuerzos para contener la horda asiática[15]. Ello no era óbice para que tres años antes hubiera pactado con Stalin. A partir del año 43 el Judaísmo se convierte en una de sus obsesiones favoritas. ¿Qué hacer para librarse de los judíos? Había pensado en reenviarlos a Madagascar o a Liberia pero al parecer asesorado por sus consiliarios Himmler, Bormann, Goebbels, se inclina por la opción más drástica: dejarles morir de hambre. Ensayar sobre sus maltrechos organismos pruebas de ingeniería genética. Era una medida drástica pero “ellos habían comenzado una guerra de exterminio contra el Reich”. El hijo del carpintero de Linz-su padre era alcohólico y maltrataba a su madre- tuco una infancia y una juventud atormentada que se debatía entre la inversión y los complejos. Fracasó como acuarelista y erró como un vagabundo por Viena y otras ciudades de Austria. Nunca había brillado en la escuela por su simpatía su fortaleza física o su talento. Como soldado en la primera guerra mundial no pasó de cabo y tampoco se distinguió por su valor. En esto Franco y Hitler eran muy diferentes aunque Los Plutarco de turno intentaron establecer entre ellos vidas paralelas. Franco era un militar de los pies a la cabeza con mucha sangre fría. Hitler un demagogo y un histérico. Pero el austriaco le ganaba en oratoria y en la fuerza de su mirada. Hitler debía de tener imán en los ojos. Arrastraba a las masas igual que los taumaturgos de la Edad Media. En Hitler hay un ideólogo. En Franco un estratega que en la entrevista de Hendaya le puso al jefe alemán nervioso. Se dice que con mucha suavidad en aquella entrevista en la estación le echó en cara su obsesión con los judíos y que esa inquina le daría mala suerte. Franco como experimentado militar de academia nunca empezaba una batalla sin contar con un máximo de seguridades de que la iba a ganar. La campaña contra Rusia le parecía una locura. Un estratega que tuviera dos dedos de frente jamás la acometería... Tenían sin embargo un punto de contacto: su aversión al comunismo. El alemán veía en el marxismo una añagaza judía para destruir la civilización europea. El español por otra razón más pragmática y menos visceral pero fundamentalmente similar: el Frente Popular, la quema de iglesias, la persecución religiosa, la anti-España, las fuerzas del mal. “Allí donde yo esté no habrá comunismo”. Esta frase archirepetida le salvó de un eventual juicio de Nuremberg a su régimen. Aguardarían a después de su muerte para quemarlo en efigie las fuerzas ocultas. Stalín tampoco era un comunista. Amaba a Rusia y la engrandeció. La anguila se muerde la cola. Se descartó de los judíos y agradeció al patriarca Sergio los servicios prestados permitiendo una cierta rehabilitación de la iglesia ortodoxa. Tanto Stalin como Franco y acaso Hitler llevaban sangre judía. Ninguno de ellos analizando las características delos pueblos que dirigía creía en las democracias occidentales y el régimen globalizado que se da en llamar ideocracia comandado por Wall Street la City londinense y la banca de Frankfurt. A la globalización no le interesan los sistemas nacionales que pueden hacer sombra a su imperio pero fomentan los separatismos y nacionalismos allí donde pueden sacar ventaja. Es la fórmula del divide y vencerás. Entre Hitler y Franco desde su encuentro en Hendaya se detecta una fuerte antipatía. Stalín encarnaba las fuerzas del mal. Sólo  hubo química entre Franco y Mussolini. Los dictadores adoptan fórmulas similares del Nacionalsocialismo y Estalinismo: insignias, fraseología y una propaganda en que se aspira al ideal de perfecciones humanas evitando todo lo peyorativo e imperfecto de la vida, el culto al cuerpo, la técnica, las obras publicas, los grandes ministerios, las autopistas, las grandes fábricas de automóviles. Los españoles copian el Volkswagen con el que Hitler quiso motorizar a las clases populares en el 600. Consiguen metas impensables en el mutualismo, la seguridad en el trabajo, las pensiones de vejez y de viudedad. Precisamente todo aquello que habían predicado los socialistas y marxistas y no habían conseguido. En América el New Deal  está muy lejos del wellfare state que se alcanza en Europa. El ministro José Antonio Girón el que fuera uno de los punteros del franquismo por más que discutido estudió en Alemania el sistema de seguridad social para adaptarlo a España. El ministro así lo explica en un artículo publicado en Arriba enero del 43 explicando las razones que le impulsan a adoptar el régimen de la seguridad social germano de medicina gratis y de cobertura de desempleo para los trabajadores. El Fuero del Trabajo que no pudo aplicarse por razones obvias al perder los alemanes la guerra hasta bien avanzado los sesenta. Pero aquel falangista vallisoletano al cual tanto deben las clases trabajadoras se adelantó en la jugada al Wellfare State de Clemente Attlee implantando el tan traído Híncame Taxi de los laboristas que tantas quejas suscitó en la empobrecida Inglaterra de final de la guerra. Era una fiscalidad demasiado fuerte que caía precisamente a expensas de los menos favorecidos al tiempo que suscitaba la disconformidad de las clases dirigentes. Algún historiador inglés como Hugh Thomas así lo ha reconocido. En la España de los cuarenta se vivía mejor que en la Inglaterra del hambre y de las cartillas de racionamiento los comedores populares y la “cheap food” basada en los víveres que enviaban las colonias (Sudáfrica, Rhodesia, las Antillas, el Indico). Inglaterra no perece de inanición merced a sus colonias. Por otra parte las biografías de Franco y de Hitler corren por sendas opuestas. La vida de adulto de Adolfo acusa los efectos de una infancia infeliz. Todo el esquema de su trayectoria vital es una lucha. Dotado de una extraordinaria fuerza de voluntad contra un medio adverso – no era un loco porque los locos carecen de esa potencia del alma- se abre paso en medio de un ambiente hostil. El hombre a la cabeza de uno de los mayores imperios que haya tenido la humanidad trabajó como peón de albañil. Había nacido en Baruan sobre el Inn, localidad de Austria, en 1889. Hizo de carpintero u se buscó la vida en multitud de oficios manuales. Fue pintor fracasado y un mal soldado. En Ypres cuando hacía guardia en su posición a causa de un ataque con gas quedó paralizado. El golpe afectaría a su sistema nervioso y padecería de por vida crisis de rabia que parecían delirium tremens. Ahí radican los síntomas de locura que detectan en su personalidad los biógrafos. En el zarpazo del gas mostaza. ¿Era homosexual? Hay algunas inclinaciones pederastas en inclinaciones paidófilas observables en su autobiografía Mein Kampf libro en el cual acusa a los judíos de haber provocado todas las guerras del mundo. Ese rencor antisemita bien pudo ser un amaño de vetas escondidas de su inconsciente subliminal. Un párrafo del libro lo delata: Sentí escalofríos cuando por primera vez descubrí en el judío al negociante calculador venal desalmado curtido en el tráfico irritante de los vicios y escoria de la gran urbe en la usura los agiotajes emboscados en un odioso cosmopolitismo. Aquello me dio nauseas y he pensado desde entonces en la cuestión judía. Esa mente torturada del Führer puede haber estribado en las secuelas que le dejaron en su organismo los vapores del Gas denominado Cruz Amarilla que utilizaron los ingleses en las batallas de la Gran Guerra y le dejaran marco por estigmas psicóticos para toda la vida. Esta personalidad muy poco tiene que ver con la de Franquito que era de joven majo pequeñito y dicharachero a los que sus compañeros de armas y hasta los moros y los hebreos de Tetuán les tenían cariño. En las mehalas en que sirvió los árabes le apodaban el suertudo. Baraka es una palabra hebrea que quiere decir bendición. Sin esa bendición de lo Alto no se puede hacer nada en el mundo y en cierto modo él era un privilegiado. Sentía esa llamada. Tuvo amigos hebreos cuando estuvo destacado en el Rif y algunas veces asistió a servicios religiosos en la sinagoga de Tetuán y dio pruebas de su filo semitismo al escoger por escolta personal a la Guardia Mora integrada por rifeños. El español que es mestizo por naturaleza y se ha mezclado por naturaleza con otros pueblos  no puede creer en el mito ario. Los españoles son fruto de las tres culturas y su catolicismo está lleno de influencias semitas tanto islámicas como mosaicas porque España se fraguó en su lucha contra el Islam y la cruz se impuso a la Media Luna y al Candelabro en la Península Ibérica. Somos hijos de no pocas luchas y bastantes influencias pero por influencia de los godos siempre se tuvo en mucho la cuestión linajuda y de la pureza de sangre lo que convierte al carácter nacional en clasista pero nunca racista. España un proyecto a medio hacer un pisto de raza tal vez un cacao mental. Así y todo el país más maravilloso del mundo. Tampoco quien se inspiró en los condes de Castilla y en el Cid para plasmar su titulo de caudillo en las recién troqueladas pesetas podía hacer de la cuestión semita y un casus belli. El Cid era un mercenario. Tan pronto pelea contra el moro como contra el cristiano. Dependería del que más pagara. Con la adarga se ganaba el pan y andaba vagando por las tierras de pan llevar. No olvidemos que fue un rey cristiano el que lo desterrara y sembrase sus campos de sal. Era un muzárabe héroe epónimo mártir de la palabra empeñada y no olvidemos tampoco fueron dos judíos de Carrión Raquel y Vidas los que llenaron su bolsa y le ayudaron a preparar la retirada del destierro a tierra de moros. Cierto que allí Rodrigo Díaz de Vivar no fue tan ejemplar y cabal porque devolvió los famosos  cofres que Vidas y Raquel le entregaron cargados de oro repleto de arena. Un primer rasgo en nuestra épica de la picaresca nacional. Cierto que devolvió el Cid el préstamo pero no dándole el ciento por uno como exigían los códigos usureros sino gato por liebre. En la edad media el pueblo de Israel arrastró el estigma del deicidio y la noción de practicar la usura. Hubo pogromos en Inglaterra en el siglo XIII y el rey Eduardo III les expulsó. También lo fueron de Francia pero estas expulsiones no habla nadie. No están en boga. Para expulsión de la de 1492. Shakespeare creó el personaje de Shylock epítome de la sinuosidad la tacañería y la traición. Y no queremos negar que el tópico de Shylock o de judío en el sentido de prestamista no se encuentre en la tradición española pero hay otros remoquetes más nobles que describen a los judíos como hombres inteligentes para los negocios listos y leídos. También se describe a las mujeres hebreas como de condición limpia y hermosa. Para cerciorarse de tal supuesto basta con abrir las páginas del Romancero. Entonces ¿Franco y Sefarad un amor secreto? Vayamos por partes que como decían los escolásticos partim eumdam partim diversam. Para él España era la tierra prometida. El verdadero Israel. La cultura perfecta. En esa acepción ha de ser considerada y valorada la frase titular de este libro. Amaba y creía en el Israel interior el amado por los profetas y salmistas y el que honra a Cristo fuente de toda dicha espiritual y de concordia entre los hombres no de guerras materialismo y oprobio de las mentes bajo una capa de libertad. Esto es en la Judeocracia la Plutocracia y el demonio del mundo por unos pocos banqueros no tocaba pito. Digamos con el salmista Speret Israel in domino. Esto es a los justos a los elegidos ya los defiende Dios. Franco era un hombre de gran fe. Nunca se propuso estudiar el judaísmo como hizo Hitler desde planteamientos racistas. Ni escribió esa especie de Talmud a redropelo que es el Mein Kampf pero también le gustaba escribir y hasta escribió un guión de cine Raza una obrita que evidencia la bondad claridad y sentimientos altruistas de amor a España, virtudes estas que excusen sin duda las posibles flaquezas literarias del texto. No era un ideólogo ni un visionario. Utilizaba el sentido común y a veces la cachaza gallega se convertía en una bata para estar por casa. Jamás se planteó la cuestión de si en el mundo había o no una cuestión judía ni se atrevió a aventurarse en aquella frase famosa de Hitler de que el judaísmo basa su fuerza en la no-creencia en las ideas totales. La mirada de Franco era clara sencilla apacible mientras los ojos de Hitler revelaban cual ascas luminosas que debajo había un hombre atormentado. Esos ojos electrónicos del Führer hipnotizaron a todo un pueblo desde el 30 de enero de 1933 hasta el 30 de abril de 1945 y puestos a elucubrar sobre fechas y confluencias astrales digamos que la Noche de los Cristales acontece un 9 de noviembre de 1933 y ese mismo día 56 años mas tarde cae el muro de Berlín  celebrada esta caída en todas las juderías del mundo como un triunfo del destino de Israel. Se vino abajo la gran muralla y las fronteras abrieron sus pórticos. Parecía la materialización profética de los Attolite portas o del derrumbe de las murallas de Jericó. EL pueblo había leído a sus clásicos y había leído bien la biblia. Pero al hilo de esto cabe posar una escalofriante interrogante: si los danzantes del 9 de noviembre en Times Square, en Alexander Platz y en Trafalgar Square, llevan razón ello significa que los evangelistas eran unos embusteros que no hubo resurrección y que Jesús era un impostor que se hacía pasar por el Mesías. Si eres hijo de dios baja de esa cruz. Un 20 de noviembre mataron a Carrero a José Antonio y a Durruti y murió Franco. ¿Casualidades o designios? Si no Resucitó vana es nuestra fe. Cada uno conmemora sus propias efemérides y cuadra sus centenarios. Si se puede afirmar categóricamente que Franco no era antijudio y que sacó la cara frente a Hitler la prevención que sentía hacia los masones era bastante clara. En múltiples ocasiones se pronuncia contra la masonería algunos dicen que porque siendo cadete se le vedó el ingreso en la logia de Zaragoza. En el ejercito de aquellas fechas abundaba esta clase de secta dada la afición a la conspiración que sienten los españoles y masón tiene nombre apetecible de conspirador. ¿Quién es masón? El que va delante de mí en el escalafón, murmuraban algunos jefes y oficiales. Cabaniellas era masón lo mismo que Mola y Queipo de Llano. Sin embargo entre los generales afectos a la Republica parece ser que excepto Miaja eran todos católicos muy practicantes. Rojo y el general Escobar son los ejemplos más significativos. Nosotros nos inclinamos que Franco odiaba a los masones por patriotismo. La masonería y las sociedades secretas son un vicio inglés. Nacen en Gran Bretaña hijas de la sinagoga y de la capilla protestante con miras a una dominación subterránea universal. En España proliferarían tales asociaciones en el XIX dentro de un contexto anglófilo, haciendo prosélitos en las filas del ejército, la marina, la iglesia, la medicina. Surgieron como asociaciones secretas las Sociedades amigas del País. La masonería tuvo capital importancia durante la guerra civil porque gran parte de los generales sublevados pertenecían a redes secretas: Cabanellas, Aranda el héroe de la defensa de Oviedo, Mola, Sanjurjo… Entre clero y nobleza el mandil y el triángulo encuentra adeptos siendo así que los masones son artífices de la Ilustración y de la enciclopedia y a pesar de que estaban de parte del progreso y la mejora de condiciones de vida y eran enemigos de la superstición siempre fueron mirados con una cierta reserva por los de abajo. Los prejuicios inquisitoriales conforman algunos rasgos del carácter español. Se mira a los judíos y a los masones como traidores al pueblo, agentes del extranjero, importadores de las ideas nuevas, las cuales en Francia en Inglaterra o en Estados Unidos podrían dar resultados, pero que aquí surten siempre enfrentamientos. El sambenito. Y pagan siempre justos por pecadores. No escucharán tu voz. Te convertirán en un autista. El año 43 va a resultar un año culminante contra la masonería. Más adelante lo veremos. En los medios de comunicación se publican algunos trabajos en los que se hace directamente responsable a la masonería de la Semana Trágica de Barcelona, de la Revolución de Asturias, donde los obreros contaban con el beneplácito de la logia escocesa, y del desastre de Anual. Los lideres separatistas Aguirre y Companys que traicionaron a la republica y dejaron al presidente Azaña más solo que a romero Robledo aunque católicos en apariencias estaban confabulados con las sinagogas de Ámsterdam y la de Londres que fueron las causantes de la Secesión de Portugal y de las guerras de Flandes. A lo que se ve esta hispanofobia, un hecho real y que hay que recomendar que tenga en cuenta y que se guarde del mismo a todo historiador de buena voluntad que acometa la tarea de estudiar nuestros anales, viene de largo. No se perdona por lo visto que Castilla tuviera el privilegio de haber llegado antes que nadie a américa, de haber derrotado al Islam y de haber sido el baluarte de la catolicidad. La frase de Erasmo “mihi non placet Hispania” sigue retumbando en nuestros oídos y la hemos escuchado en Oxford, en Londres en París en Bruselas y en Amberes y por supuesto en Nueva York. Nos hemos sentido muy solos los que hemos querido denunciar la mentira y visceralidad de semejante frase incluso entre nuestros mismos compatriotas que se refugiaron en el comodín de si no los puedes vencer únete a su facción. Franco tuvo que vencer ese baldón y lo sambenitaron. Nuestra vida nacional (la cosa viene de antiguo) parece manipulada por anglófilos y francófilos y los patriotas reales se topan de manos a boca con la frase del Cantar de Mío Cid " Castilla face los omes e los desface". El año 43 esparce sus redes la masonería. Su maniobra era clara; un golpe de Estado para derribar a Franco y coronar rey a Don Juan de Borbón que era hijo de una inglesa. Azaña también se apuntó a la logia de Alcalá. Fue masón pero un masón traicionado. Lo utilizaron, le sacaron el jugo, después se descartaron de él. España era un ascua ardiente de masonería en el año 36 desde el presidente del consejo de ministros hasta el último secretario del ayuntamiento. Dada la afición a los conventículos que como los toros casi constituye una fiesta nacional desde el Siglo de las Luces la masonería multiplica sus redes en las tertulias y charlas de café, los clubes literarios, el club, la capillita política los juegos florales y las susodichas asociaciones de amigos del país, sociedades gastronómicas, orfeones y ellas sustituyen a las antiguas cofradías gremiales importantísimas en el medievo y de marcado carácter católico aunque quizás haya que tener en cuenta de que masón es lo mismo que masón - el que amasa-o cantero. Construyeron catedrales y longas. Eran los depositarios del saber gnóstico y los símbolos del cartabón, la plomada y el mandil de los picapedreros que se pone manos a la obra nos remite a estos años del esplendor de Chartres y Reims y del Pórtico de la Gloria. La norma del sigilo en que se sabía el saber técnico de padres a hijos da origen a las sociedades secretas y cobra carta de naturaleza en la Compañía de Jesús que es una consorcio masónico. Las elites, los grupúsculos. España en manos de las Cien Familias. Pertenecer a la masonería era sobre todo en el ejército un aval de prestigio. Una carta de recomendación para el triunfo. Y hala a conspirar. A medrar. Ya lo decía Baroja socarrón: “Todo español viene al mundo con madera de conspirador”. El punto álgido de la conspiración antifranquista, la  hora H, es noviembre de 1943. El ejercito aliado esta aparejado en el Alentejo para entrar por el sur. La Royal Navy maniobra cerca de Oporto. La caída del Generalísimo se da como cosa hecha. A Londres peregrinan los Prieto, los Negrín, los Gil Robles y el inefable don Salvador de Madariaga templa gaitas oficiando de maestro de ceremonias de la confabulación. La prensa de Madrid contraataca. España nunca se vendería al inglés. Se acusa al heredero de Alfonso III de borracho y de antipatriota.  Juan Aparicio desde las columnas del Español destapa el viejo tarro de las esencias anarquistas y republicanas de antiguo militante de la FAI tránsfuga al jonsismo parea despacharse a su gusto contra el pretendiente a quien tacha de candidato manejable y hecho a la medida de los ingleses por “indotado y por zoquete”. Se asiste a una campaña de furor republicano a cargo de Falange. Franco la soporta per4o sin entusiasmo [siempre “utilizó” a los falangistas, que los amigos son para las ocasiones] pues siempre dio a entender que fue monárquico a pesar de que los monárquicos y los judíos fueron los que más le atacaría y lo quemarían en efigie a su muerte. Estoril es un volcán en erupciones de un constante ir y venir entre rumores y amenazas. Las logias lo tienen a pedir de boca y a boca de cañón. Proliferan las panchas y las palabras al oído según los ritos del mandil. Que hundan al tirano de la misma forma que hundieron a Primo de rivera. Y la boca se llena de grandes frases como sea la mejoría del abasto. Y se colapsó y de qué manera. Surge el gasógeno y los autos circulan por Madrid con un caparazón a posteriori. Campañas al oído y ojo avizor es la norma. Sin embargo los servicios secretos españoles descodifican el tenor de las consignas y los anglófilos quedan en evidencia. Son desenmascarados algunos cofrades que quedan en ridículo como Martínez Barrio. The Wizard que se sienta sobre una roca al sol en Lisboa como los lagartos. Los falangistas orquestan una buena campaña de contraataque – la importancia de la prensa es capital y superaba en contundencia a las de los obuses y las ametralladoras- para neutralizar la trama que venía de los hijos de la Pérfida Albión. ¿Y Gibraltar? Gibraltar español.

 

 

 

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Capítulo VIII

 

UN ADMIRADOR DE PALACIO VALDÉS

 

La guerra continúa mostrando su faz adversa a las armas germanas. A las desdichas de la Wehrmacht en su forcejeo ruso ha de sumarse el avance incontenible del VIII Ejército USA por la península itálica. El colofón de la operación sería el lamentable bombardeo de Montecasino cuando ya no había prácticamente resistencia alemana pero la destrucción de este bastión de la cristiandad por quienes dicen defender la democracia y la Ideocracia es un síntoma y un símbolo de la descristianización que había de subseguir. Europa estaba en la estacada. Pero antes cerca de la tumba de San Benito y santa Escolástica y combatiendo lejos de los muros sagrados del monasterio que piden a sus enemigos sean zona de exclusión, cosa que no respeta el general australiano que mandaba la fuerza, habían hecho una defensa numantina. Tuvieron más de quince mil bajas. En España la agencia Orbis alemana que distribuía el material gráfico cierra su planta. La gente está harta de guerra y busca el escapismo recreacional y mental. Una forma de salirse por la tangente. La ciencia es universal; no hay ciencia de lo concreto y de lo particular” escribe Azorín en el diario Arriba el 23 de octubre de 1943. Ruiz Jiménez que pronto será nombrado ministro de Educación prepara el advenimiento del movimiento “Pax Romana” que será vehículo de entrada para la Democracia Cristiana. En las salas de cine se proyecta la película inglesa Goodbye Mr Chips en la que un excéntrico profesor de Oxford se enamora mientras caen las bombas sobre el claustro. Sin embargo la aparición de este dómine pasilargo que lleva siempre la toga y ese bonete cuadrado de los dons oxonianos con levita y tan ridículo bajo las arcadas de los colegios mayores de la escolástica ciudad inglesa suscita las iras de los germanófilos, se escuchan pataleos y gritos de sonoro tostón y vaya un rollo. En un cine de Zaragoza se meten con una chica topolino que había pedido auxilio al acomodador cuando un aprovechado emulo de Mr. Chips intentó sobrepasarse. Se organizó una gresca entre partidarios de los ingleses y de los alemanes que al grito de Gibraltar español se liaron a mamporros y hubo de suspenderse la sesión con algunas contusiones y varios espectadores en la comisaría. Se asiste a plena luz del  día a un reverdecer de las banderías que dividieron a los celtíberos durante la primera guerra mundial. El momento es parecido aunque la segunda no fue tan ventajosa desde el punto de vista económico. Si en la primera se labraron grandes fortuitas y disminuyó el paro obrero, alzándose muchas fabricas para vender a cada uno de los litigantes productos de primera necesidad, en la segunda no hay tal. Toda la industria había sido pulverizada por la contienda civil y la agricultura sin recursos. Además los anglo norteamericanos habían decretado un bloqueo comercial y naval semejante al que padece Cuba en la actualidad. No pudo España por tanto beneficiarse de la neutralidad. Con una excepción el de la minería del carbón para abastecer a la Navy y el wólfram que buscan ingenieros químicos alemanes en el Bierzo para la fabricación de armamento. También buscan cromo. Franco jugó la carta alemana del wólfram y no por simpatías hacia Hitler sino porque hubo de hacer, como tantas veces a lo largo de su carrera política, virtud de la necesidad.  El mineral tan codiciado era un triunfo en la partida de cartas que jugaba España para su supervivencia. El embargo del petróleo establecido por Washington hacia mella en los depauperados bolsillos, y gracias al gasógeno invento mágico los taxis en Madrid van tirando, pero ¡qué se habrá creído ese Roosevelt! Y total que Churchill pronuncia un discurso de ablandamiento con España en los comunes y Franco empieza a enviarle las primeras partidas del codiciado wólfram. La puja por el mismo es intensa al creerse que servía para fabricar el arma secreta con que amenazaba el infatuado búster Hitler a los británicos con una segunda batalla de Inglaterra mucho más mortífera que la precedente. En el Pardo se hizo un paso privado de “Goodbye Mr. Chips”. El caudillo queda encantado con la película. En el fondo fuera tal vez un anglófilo hombre de costumbres modestas y sencillas amante del té de las cinco y la reunión de mesa camilla. Todo un burgués. Quizás le encanaba el “British way of life”. Nada tenía que ver lo uno con lo otro. Una cosa son los afectos y otras los negocios y los intereses británicos y los españoles no han sido casi nunca coincidentes. Nos la cosíamos con papel de fumar. Si no hubiera sido anglófilo Franco, no hubiera pronunciado aquella frase de Gibraltar no vale una contienda y de haberse incardinado entre las potencias del Eje la segunda guerra mundial hubiera durado el doble o a lo mejor no la ganan los americanos. Así lo reconoció Winston Churchill en su memorable discurso en los Comunes de 1944. De otro lado pocas figuras como la de Franco han suscitado tanto interés en las Islas como la Francisco Franco que destapó el frasco de las esencias en una mezcla de fascinación y de odio. No ocurría desde Felipe II. Su presencia en el mundo hizo correr bastante tinta. En mis años de corresponsal en Londres tuve la satisfacción de entrevistar a Arthur Koestler aquella figura tan controvertida. Creador del Kommitern y de la Lucha contra el Fascismo que viajó a Palestina y regresó desencantado del Sionismo. El judío húngaro que escribió El Cero y el Infinito. Que estuvo condenado a muerte en una cárcel de Sevilla y salvado en el ultimo momento – su captor Alfonso Lindo era un doble agente que trabajaba para Franco y para el M05 con Kim Philby- y que sostenía que la guerra de España fue el resultado de una conspiración judeomasónica como preparación para la según da guerra mundial en la cual él fue participe. Koestler que empezó escribiendo en yiddish, luego en húngaro, después en alemán y acabó haciéndole en inglés recabando uno de los puestos de novelista de los más brillantes en la moderna literatura inglesa. Cuando estaba en capilla  fue canjeado por la viuda del capitán Haya. Intercambio que se hizo a través de Gibraltar. Con el pueblo hebreo tenía Franco una unidad de destino y él indirectamente fue protagonista pasivo de la creación del Estado de Israel. Todas esas cosas y más que me dejo en el tintero. Dejar de reconocerlo sería faltar a la justicia. Pero insistiendo si admiraba el coraje judío Franco detestaba a la masonería porque aparte de que no fue seleccionado para la logia cesaraugustana las imágenes que contemplaba en Ferrol siendo chaval de la vuelta acaso del ejército derrotado de Cuba y Filipinas quedó muy prendido en su retina. Entre los últimos de Filipinas se encontraba su padre Nicolás Franco que fue superintendente de la armada. Hay un hecho innegable: el auge del poder de los cenáculos masónicos en Estados Unidos e Inglaterra coincide con el eclipse del imperio español y sus colonias. También miraba con prevención hacia los yanquis culpables de la voladura del Maine uno de los primeros actos de terrorismo en que las cosas siguen oliendo a autogolpe, a sabotaje y sus relaciones con la poderosa Norteamérica manteniéndose en un nivel de cordialidad nunca fueron serviles. Así las condenas a la masonería en la prensa de aquellas fechas con la connivencia y la pluma de Carrero Blanco que, según Ramón Garriga, era otro enemigo declarado de las logias, no escatiman calificativos ni epifonemas. “La masonería es un poder satánico que aspira a la dominación de los dos hemisferios… Macabros son sus ritos de iniciación porque macabros sin sus dominios”. Comienza una caza de brujas. En 1943 se cierra por orden gubernativa Ka Verdad de Oviedo, periódico de la cuerda que patrocinaba el general Aranda. Esta pudo ser la causa de una pequeña purga de militares. Kindelán es enviado a Palma de Mallorca. Aranda queda en su pazo de Villademar según se baja a Cudillero y a Yagüe lo recluye en su pueblecito soriano de san Leonardo. Varela es enviado a Marruecos como Alto Comisario. Enmudece para siempre la voz de Queipo de Llano. Franco se lo tomaba con filosofía. No manda fusilar a los potenciales como hubiera hecho Stalin o enviado la ampolla de cianuro (Hitler) simplemente les envía el motorita preponiéndoles ascensos gloriosos que en el fondo significan el ostracismo. Debió de haber leído a Maquiavelo en sus años de África. La política es el arte de lo posible y para ejercerla hay que tener los `pies en el suelo y la cabeza fría. No se puede ir a ella nunca en volandas. La capitalización de estos conocimientos le sería muy útil en aquel 1943 definido por algunos como el año de los grandes conspiradores. Había que maniobrar para aguantar el tipo y adelantarse a la jugada de los partidarios de Don Juan de Borbón quienes ya daban por hecha la frase de “váyase usted mi general y muchas gracias por los servicios prestados” que había acuñado Salvador de Madariaga. Pero todos estos estaban vendiendo la piel del oso antes de abatir al fiero mamífero. Estaban cantando victoria antes de tiempo. Franco trata de entusiasmar a sus súbditos con las campañas en pro de la repoblación forestal que se enfocaba como si fuera una cruzada y la redención de nuestros yermos. “Ningún terreno es improductivo… En nuestra patria toda la tierra tiene un destino… Plantar árboles es una empresa espiritual”. Eran frases pronunciadas por aquellos días para conjurar el fantasma del desaliento de un pueblo famélico de luto porque había ganado/perdido una guerra civil y sobre cuyas cabezas flotaba la espada de Damocles de una invasión armada. En las montañas peleaba el maquis. Era una lucha sorda y sórdida con múltiples bajas por ambos lados pero de los lances y enfrentamientos la prensa no hablaba. Este mutismo formaba parte de la guerra sucia. La única forma que hay de derrotar al terrorismo. Franco lo sabía e implementó el silencio como arma de combate para rendir al contubernio y los maquis formaban la avanzadilla de aquel contubernio  que azuzaban los anglo norteamericanos utilizando al príncipe de Asturias de cimbel. Por otra parte Franco también sabía las artes de la propaganda antes de que la publicidad fuese inventada. De un modo directo y sin ambages. Es un ganador. Un triunfador neto. Nada de intelectual. Ya hemos visto que sus gustos literarios se cifraban en Palacio Valdés con un poco de don Pío y algo de Pérez de Ayala pues a Unamuno y a Ortega no los tragaba. Tampoco era eximio orador y para colmo tenía la voz algo atiplada. No era esbelto ni gallardo como el cuartelero Yagüe o el apuesto Mola con su vozarrón de oficial de mayorías pero tenía tantos redaños como los dos juntos. Callaba, sonreía y nunca descomponía el gesto. Era un español atípico. Nunca se cabreaba. En  la acción se conjugaba con la reflexión. Y actuaba sin precipitación. Únicamente cuando la ocasión lo pedía. Una vez que adoptaba una postura, en ella era implacable y hasta el final. Esta veta de determinación y sigilo, conjugadas, cuando se pongan a funcionar, hacían de Franco un enemigo temible. Tal ocurrió cuando el 26 del XI del 43 publica un artículo en ARRIBA bajo el pseudónimo de Julio Romano que era su alias periodístico en el que ataca implacablemente al parlamentarismo del siglo XIX que tanto daño había hecho a España y pone como ejemplo la trama de la novela de Armando Palacio El Cuarto Poder que tiene un desenlace trágico cuando una villa idílica junto a la costa cantábrica llega el demonio de la política y los enfrentamientos de las elecciones, la manipulación caciqueril y todo ese ambiente de trapicheos que oculta la España de la transición. Denuncia al fondo de reptiles con sus lenguas viperinas en la prensa. El ambiente de las covachuelas y las cesantías. El periodismo se convertía así en una profesión infame de babosas y de reptantes sabandijas, calidades del oficio que le hacen comparable al de la prostitución. Que pasen los periodistas y coman que decía el conde de Romanotes. Es la vieja costumbre de abrir el duerno a los plumíferos una inveterada constitución del poder en este país. Viene a decir que el parlamentarismo de la Restauración fue una historia larga de corrupciones que acabaría con el desastre del 98, el de Anual y la Semana Trágica. El franquismo trató de subsanar aquellos errores sistematizando la profesión periodística hacendosa independiente como un servicio al Estado y no al cacique de turno o la empresa financiera. Es la idea fundacional de la Escuela de Periodismo de Juan Aparicio. Franco era un solador para un pueblo. Por desgracia a su muerte los caiques han vuelto y de ¡qué manera! Nuevamente los periódicos y radios se han convertido en la voz de su amo. No es que esté dolido conmigo mismo. Es que acabo de escuchar al bufón cantamañanas de la COPE y su recua de copleros copines pardillos y teatreros – Las Zarzas lejos- el ZZ del nuevo ABC los blogs de don Jesús del Gran Poder que en paz descanse las burradas y parrafadas del Tirantones. La escena política se transforma con ellos en un verdadero circo. Uno acaba añorando la profesionalidad de aquellos periodistas del ayer: Carlos Sentís, Augusto Assía, Delgado Olivares, Rodrigo Royo, García Serrano y otros muchos.  Ellos daban categoría y fueron la prez de una profesión que, aunque modesta, siempre tendrá que ser digna. Para Franco el periodismo no era una micción absoluta. Las prensas y los micrófonos al servicio de la verdad y la belleza y una cierta elegancia. Por desgracia estamos regresando a lo de antes. A los líos de las corralas y al esquema planteado por el mensaje del Cuarto Poder. El autor asturiano parece que anuncia la llegada de esos prebostes de la radio española para los que en la lucha política y mucho más en tiempos de elecciones vale todo. Esos periodísticas que insultan. En 2007 hemos vuelto a las iras y ambiciones del Cuarto Poder. Esos bufones cantarranas, esos demagogos de plazoleta, los copleros y coperos y pincernas del agit prop. Que no es cosa solamente de la izquierda sino también de la derecha. El 5 de diciembre del 43 el mundo se despierta con la noticia de la Conferencia de Teherán. Roosevelt, Stalin y Churchill perfilan un nuevo orden. Este encuentro en la cumbre sería cabeza de serie de otros dos similares que tendrían por marco Potsdam y Yalta. Stalin logró un acuerdo tácito para “resolver la cuestión española” cuando se acabase con Hitler con las potencias. Seguramente no podía olvidar la derrota del Ejército Rojo y tenía que saldrá una deuda pendiente. Mientras, se intensifican los bombardeos de RAF contra suelo germano. Berlín, Hamburgo, Colonia en las noches tremendas se convierten en antorchas vivientes. Dresde cubierta de fósforo es arrasada con un poder de destrucción como se conocía en la historia de la humanidad. El nombre de Dresde ha de ser conservada en la memoria de los historiadores del Holocausto. ¿La conservan? Este arrasamiento masivo es el prólogo que preludia una destrucción mayor: la de la bomba atómica. Esta ciudad alemana habrá de convertirse en hermana de martirio de las ciudades de Hiroshima y Nagasaki. Otros nombres para un Holocausto. ¿O no? Sobre Leipzig en una sola noche cayeron cinco mil toneladas de fósforo. Nuremberg se va a unir a la lista de las madrugadas de terror en las noches de diciembre del 43. La segunda guerra mundial fue el inicio de la modernidad y del totalitarismo. Lo que está en juego más allá de las ideologías es el nacimiento de un gobierno mundial. Si se quiere también, el conflicto representa el triunfo formal de la tecnología sobre el ser humano. Se están ensayando las armas secretas. Los campos de Agramante del Blitzkrieg sirven de tubo de ensayo para la puesta en marcha de la cohetería balística intercontinental. Otro aspecto positivo de tan pavorosa guerra es el desarrollo de la aviación comercial, las telecomunicaciones y el tremendo impulso que da la medicina. Sobre todo en el campo de trasplantes de órganos, injertos y cambios metabólicos. Hitler con sus prédicas sobre el Superdotado estaba dando paso a una tecnología que se adelantaría a sus jugadas criminales. Era un hijo de Nietzsche. Nacía el superhombre pero de una forma más pavorosa que él pensara.  Y sin embargo en la gran hecatombe del holocausto nazi encontraría Israel su victoria. Deberíamos preguntarnos con San Pablo:

                   -¿Muerte donde está tu victoria?

Alemania se siente acorralada. En la Wilhelmstrasse se lanzan panegíricos apelativos al valor y a la disciplina de un pueblo que tiene su dinamita en la fuerza de voluntad colectiva.

                   -La palabra imposible no existe en el vocabulario de un soldado alemán.

Así reza una de las consignas impartidas por las unidades de Wehrmacht cuando Berlín tuvo noticia de que las potencias vencedoras se aprestaban al reparto de los despojos del Reich con la misma impavidez con que los soldados germanos se jugaron a la taba en el Monte Gólgota la túnica del Salvador. Acababa de sonar la hora de un tiempo nuevo. Goebbels es nombrado jefe de los servicios de propaganda. Se hace recia la persecución contra los judíos o los despojos que había quedado en suelo alemán. Berlín siguiendo los códigos de norma de la poliorcética se apresta a una defensa numantina. Cincuenta pasillos subterráneos se excavan para servir de refugio contra las bombas. La población civil es entrenada en la lucha contra cuerpo y se reparten por los barrios berlineses máscaras antifaz. A media que se propaga el avance ruso Berlín se está convirtiendo en una ciudad fantasma en la cual junto al espectro del miedo y la sombra del espionaje acechan los fantasmas del hambre y de la escasez. Un invierno terrible por la crudeza del clima sería el preludio de la hora extrema. En medio de esto la maquinaria de guerra alemana y la de propaganda en manos de Goebbels sigue funcionando con contundencia. El mando se resistía a claudicar. La rendición hubiera evitado que corrieran los ríos de sangre. De otra parte, el instinto sanguinario de los británicos en venganza por los bombardeos de Londres y de Coventry les lleva a perpetrar barbaridades en suelo alemán. Parece mentira en los abanderados del cricket deporte de caballeros según dicen y del fair play. Durante la segunda guerra mundial lo cierto es que en la ocupación de Alemania salió la bestia que llevaban dentro. Fueron los primeros en bombardear objetivos civiles no estrictamente militares. Las normas de la guerra preconizaban de siempre que las retaguardias y la población civil habrían de quedar inmunes a la lucha. Ello no ocurrió entonces. No ocurrió así. Antes bien las mayores víctimas se contaron entre mujeres, niños, ancianos en ataques indiscriminados. Por el contra, la Luftwaffe en sus bombardeos de territorios inglés había seleccionado complejos estratégicos y centros de producción. La batalla de Inglaterra hizo palidecer en verdad los raids de la RAF contra las ciudades germanas. J.B Priestley perdió su puesto de comentarista en la BBC por la sangre fría con que Churchill sin piedad e implacable dio la orden de sembrar de ruinas y de destrucción las ciudades de silesia y de Sajonia. Nada mejor que una orgía de fósforo y de fuego para exacerbar el espíritu de odio. La moral de los berlineses había empe3zado a cuartearse pero las autoridades le arponean con la consigna siguiente:

-         Ahorra. Espera. Calla.

Arrecia la persecución contra los agentes extranjeros. Todas las radios de Berlín son confiscadas por la GESTAPO. Se castigaba con la pena de muerte sintonizar emisoras extranjeras. También se castigaba severamente el comercial con productos de primera necesidad como el carbón. Varios Kohlendieber (ladrones de carbón) son ahorcados en la vía pública. La persecución contra los judíos alcanza proporciones insumidas en vísperas del año nuevo de 1944 donde Guy Groucet un hombre de Laval augura que “si pudiéramos desjudaizar Europa la paz sería cuestión de semanas. Pero hay otro peligro. El de la guerra bacteriológica. Con motivo de la pascua de la navidad de 1943 se firma un decreto de amnistía para 153000 prisioneros políticos que cumplían cadena en las cárceles de Ocaña, Cuellar y el Puerto de Santa María. El numero de liberados va creciendo. El año 42 los amnistiados fueron 76.000. El anterior, sólo 21.000. Yagüe había preconizado la amnistía general pero Franco se mueve de forma mucho más cauto pero alude en sus discursos constantemente a la tolerancia y al perdón cristiano. La excarcelación completa de todos los penados, bien él lo sabía, sobre todo, si mediaban delitos de sangre. Al otro lado de los Pirineos. Llegan caravanas de hombres y mujeres famélicos. España era entonces tierra de acogida pero no llegaban en pateras. El consejo de ministros aprueba un decreto para dar asilo a cinco mil huérfanos polacos. A las puertas de 1944, el año de mayor mortandad de toda la guerra, Albert Spree, ministro de armamento del Reich y luego uno de los procesados en Nuremberg, declara por Radio Berlín que Alemania está en trance de construir un arma supersecreta. El descubrimiento alarma a Roosevelt quien acusa a Alemania de estarse aprestando para la guerra bacteriológica. Era una maniobra de distracción. USA ya tenía la bomba H. En Paris se tiene noticias de muertes extrañas en la población a consecuencia del gas mostaza. Hay gripe en Inglaterra y en Alemania (Grippenkrieg).  Un bacilo hará eliminar a ejércitos enteros. En adelante las guerras no las ganaría el valor sino simple formula químico matemática. Estamos ante una primera versión de la guerra de las galaxias. El 18 de diciembre de 1943 se producía el regreso de los Último de la división azul. Todo olía a derrota. Muy diferente fue el retorno de la marcha triunfal de años atrás. La noticia la trajo el ARRIBA en un recuadro insignificante en última página.  La orden de rompan filas la dio el general Infantes. No hubo recepciones ni cantos. Cualquier manifestación de este tipo, se dijo, hubiera exasperado a los embajadores británico y norteamericano. El general Infantes sería destinado a un oscuro regimiento de Jaca donde asumiría el relevo de la lucha contra el maquis que hasta entonces había llevado Yagüe. Otro de los depurados aparte de la caída-con paracaídas- del cuñadisimo Serrano Suñer seria la de David Jato el jefe de Falange. Cela escribía “Pabellón de Reposo” y se publicaría “La Fiel Infantería” de Rafael García Serrano. Otro escritor del cual empieza a hablarse es del gallego Gonzalo torrente Ballester que militaba en las filas de Falange y fue fundador de la Editora Nacional (FE) en la que se escribirían muy buenas monografías históricas del sentir español. El New York Times elogia la política del Conde de Jordana. Hombre próximo a don Juan se le calibraba como morro del cambio pero con Franco no había que fiarse tampoco mucho. Otro comentarista del mismo diario afirma que la neutralidad española había sido altamente positiva para los intereses de Gran Bretaña y USA. El comentarista se llama Dengg y da noticia de que España se había convertido en un refugio de apatridas perseguidos mayormente judíos. Pero siguiendo con la política de que las grandes potencias carecen de amigos, sólo intereses. Estos elogios van a preceder a un garrotazo inesperado: el embargo total de suministros a España. Franco tampoco se lo esperaba. Años adelante al final de su vida llegaría decir que el pueblo desconoce el agradecimiento y la compasión ante la bondad y el perdón cristiano. El conde de jornada dice en unas declaraciones de 1944: “Habrá que responder a la procacidad con la reflexión mesurada y dueña de sí misma. Estamos padeciendo un ambiente calumnioso contra nosotros”. El régimen de Franco tiene que enfrentarse a una conspiración en marcha. Es tiempo de silencio. ¿Admiraba Churchill a Hitler? No lo sabemos pero durante varias intervenciones en los Comunes hace elogios de la raza aria. Llegó a decir que ingleses y alemanes eran parientes lejanos. Mientras esto decía ahorca a activistas del Likud y del Irgun judío que trataban de echar a los ingleses de Palestina. Londres había llegado acariciar con beneplácito la idea de buscar un hogar judío en Madagascar. Por aquellos días la ayuda de Franco a los judíos era mucho más sin reticencias pero unos cardan la lana y otros portan el agua. El historiador hebreo, Avni, establece la cifra de unas 50.000 personas la de judíos que se salvaron gracias a Franco.

“España, imbuida de un espíritu cristiano y universal,                        de amor a todas las razas, contribuyó al rescate de    numerosos hebreos perseguidos y procedió de tal manera más debido a intereses espirituales que por razones políticas”

Así rezaba un texto  distribuido por España en Naciones Unidas en 1948 en el afán del gobierno de Madrid de pertenecer a la sociedad de naciones. Franco como buen español supo ser quijote. Israel acababa de conseguir la independencia aquel año. En 1948 Ben Gurion vetó la propuesta pero siete años más tarde votaría a favor. En abril de 1945 recibiría Franco en el Pardo a David Lawrence del US&World Report, muy conectada a los grupos financieros de Wall Street al que concede una larga periodistas. De la larga conversación con el periodista estadounidense entresacamos  el texto que va a continuación. Contra lo que era su costumbre el Caudillo   se manifiesta así de tajante:

Niego en absoluto que seamos antisemitas. Durante la guerra europea hemos pasado por momentos difíciles en nuestras relaciones con Alemania por defender precisamente a los judíos. Protestamos hasta el punto de escandalizar a n nuestros amigos por protestar enérgicamente contra el mal trato a los judíos. España se puso de su parte. Y le contaré dos anécdotas al respecto. En una ocasión se presentó ante mí un general español y confiarme su situación. Estaba casado con una alemana de ascendencia hebrea, la cual había sido conducida a un campo de concentración. Estaba muy apenado el general y me pidió que hiciese algo por él. Inmediatamente  puse un telegrama a nuestro embajador en Berlín para que se presentase en la Wilhelm Strasse y que comunicara a las autoridades que nosotros nos interesáramos por dicha señora a la estábamos dispuestos a acoger en España. El ministro alemán se escandalizó pues no concebía que nosotros pudiéramos tener tanto interés por una… judía. Puso toda clase de impedimentos. Además no sabía el Koncentration Lager pudiera encontrarse la mujer. Entonces nosotros le dijimos que en Auschwitz y fue así que el funcionario no tuvo más remedio que extender un salvoconducto al embajador Mayalde quien se personó en el campo y entre el júbilo y las lagrimas de la interesada consumó el rescate. Y en otra ocasión fue la mujer de Arrese la que viajó a Berlín. Yendo en un tranvía, ésta cedió el asiento a una pasajera que portando la estrella amarilla viajaba con una criatura en brazos. La esposa del ministro se levantó para cederle el asiento ante las protestas del revisor y del resto de los viajeros. “A mí no me importa-dijo-. Si ella es judía, yo soy española. Y las dos somos seres humanos”. Al ver la firmeza y el coraje de la extranjera todos se vinieron abajo”

España volvió por donde solía: por su quijotismo atávico. Aquí se suele tener un sentido de la justicia. Pero en otros pasajes de la misma entrevista se refirió a que en España no hubo leyes antisemíticas como las tuvieron Francia y Alemania y en parte también Italia. Quizás porque a los españoles sólo nos gusta vestir el uniforme de la libertad. Tampoco existió nunca un problema judío por motivos raciales. ¿No es este por ventura el pueblo de los “manolos”? En algunos pueblos de la Castilla profunda se suele besar el pan cuando se cae al suelo y donde todavía se bendice al modo judío. Rancias costumbres que ni la Inquisición ni el viento de la historia consiguieron erradicar. Es el pueblo del Éxodo y si en los años 40 sirvió la Península Ibérica de puente levadizo, en los 80, cuando se preveía la desintegración de la Urss la avalancha en masa tuvo a Austria y a España por marco. Manolo Blanco que en el año 43 era corresponsal de Arriba en NY fue uno de los primeros periodistas en hacerse eco de la evasión. Publica un artículo Una brecha en las alambradas. En su crónica el corresponsal gallego y falangista alude a la acción ejemplar, heroica en algunos casos, de los cónsules españoles en Berlín, Bucarest, Praga, Budapest. Son nombres que deberían estar escritos con letras de oro en el Libro de la Vida: Romero Radigales. Julio Palencia. Bernardo Rolland. Ballarzana. El historiador hebreo Haim Avni sostiene que la desorientación y el confusionismo imperante en aquellos momentos evitaron que la operación de rescate fuera más eficaz aunque también dice que el responsable no fue el gobierno español sino las propias organizaciones judías que no trabajaron con la cohesión o el desinterés mostrado por los gobiernos de Washington o de Londres. A la sazón los ingleses eran enemigos de los judíos y trataron con todas sus fuerzas diplomáticas evitar la migración de los desplazados hacia Palestina donde eran potencia colonial. ¡Cosas de la Pérfida Albión que hoy olvidan algunos desmemoriados! Para los americanos lo importante era acabar la guerra. No existía una política al respecto y, cuando la había, estaba sujeta a las intercadencias y el papeleo burocrático de las administraciones sucesivas. El desanimo, falta de interés, egoísmo o mera cobardía quedaron compensados por el empeño puestos en la empresa por los cónsules españoles. Julio Palencia, sirva por caso, hospedó en su casa de Budapest hasta que ocurre el repliegue alemán de Hungría y faltándoles las provisiones se alimentaban de leche y galletas. En esta lista de Schindler española se utilizaron dos procedimientos: el del amparo directo y la acogida personal y el del salvoconducto diplomático. Tan es así que el propio Ben Gurion pudo viajar desde Paris en el portamaletas del coche de un diplomático español que nunca quiso decir su nombre. Franco brotó en aquel diluvio universal una verdadera arca de Noé. La inseguridad de la aventura y la premiosidad del momento determinaría que no quedara mucha constancia del hecho. Aquí funcionó como en tantas historias anónimas del Holocausto el boca a boca. Incluso entre los propios interesados al cabo de más de sesenta años de los autos se observa renuncia a hablar del caso de una forma determinado. Sólo son referencias en general. Algunos de los que quedaron en el camino no se salvaron porque así lo quiso el destino o por la propia desconfianza que les impedía a aceptar la mano tendida de los franquistas como ocurrió con Walter Benjamín. Sencillamente no se fiaban de España donde en una ocasión histórica fueron expulsados. Veían en la amistad una trampa que les tendía la GESTAPO. El conde de jordana que también tenía miedo a la Gestapo por lo visto les hizo esta recomendación:

                   “Que no vengan en masa. Que lleguen en grupos y que pasen por nuestro país como el sol pasa a través del cristal sin romperlo y son mancharlo”

Este ministro de Exteriores, Jordana, sería artífice de la operación rescate. A los prófugos solo se les brinda un refugio provisional en transito hacia Portugal y posteriormente hacia américa. La forma clandestina de la maniobra evitó que los alemanes montasen en sospecha. Quienes culpan a Francisco Franco de no haber hecho más no tienen en cuentas los elementos de la geopolítica. Y la política es el arte de lo posible. Por otra parte en las cancillerías occidentales no se observa un gran interés por el caso y era a ellos a los que cumplía la tarea. Luego las relaciones Madrid-Berlín pasaban por una mala fase. Y Franco también temía a Hitler. En los documentos acreditados a los evadidos del furor nazi no aparece nunca el calificativo judío. Se les designa meramente “españoles en el exilio”. Ginés Vidal trabajó lo indecible para diferir la partida de grupos de hombres y de mujeres habidos por la Gestapo para tomar “el tren de trabajos del Este”. El diplomático ha de recurrir a su acumen de castizo para frenar la maquinaria implacable de los SS que una vez puesta en marcha no se detiene. En algunos casos utiliza la súplica ferviente; en otros, el engaño y, cuando estos no funcionan, apela al orgullo de raza de ser español que entonces renacía

 

 

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Capítulo IX

 

SOLDADITOS DE LA BLAU

 

Un interesante y hasta ahora inexplorado relato es la actitud de los soldados y oficiales de la llamada División Azul hacia los judíos del Este. Ya no quedaban de estos en el frente de Leningrado pero los militares tomaron contacto con dicha población cuando acudían a Riga con permiso o convalecientes de sus heridas. En el varano de 1941 los expedicionarios españoles atravesaron zonas donde operaban los partisanos de la mente donde los “nuestros hostigaban y daban malón, con suerte alterna a los soldados invasores des de unidades operativas denominadas Escuadrones de la Muerte.

El texto corresponde a un párrafo del libro del historiador judío Bobe Mendle Yidfden in Letland[16]El escritor cuenta en la página 218 de su libro cómo un oficial de la Blau ayudó a escapar a varios judíos de Riga perseguidos por los alemanes. Este oficial tan atípico al que se refiere Merndle seguramente no era un oficial sino un soldado raso de infantería que se había alistado en el grupo cuando sólo contaba 18 años. Yo tuve la suerte de conocerlo. Uno de los mejores periodistas del franquismo y de la retransición. En 1967 lanzó un periódico el SP en el cual se adelantó a su tiempo tratando de ocupar el espacio político que luego sería cancha de El País. Fu hombre de avanzada y de trinchera dotado de una visión de futuro y olfato político. Lo traicionó el Opus. Fue un mártir de la derecha. De esas cien familias que se han repartido el juego en este país donde las hojas volanderas de un incendio parece que hacen de las suyas y muchos a la mañana nos levantamos con resaca. Hay que combatir el cinismo de unos pocos que se imponen a la cordura y el patriotismo –sometido- de la mayoría. Por defender a la España unida con las armas en la mano como lo hizo él fueron descatalogados y preteridos. Rodrigo Royo marchó a combatir la rusia bolchevique. Se le congeló un pie en el frente de Leningrado. Tocaba el violín para sus compañeros de trinchera y en los momentos vacantes que le dejaba la lucha escribió un diario de campaña que luego serviría de base a una de las mejores novelas de guerra de aquella época de grandes novelistas y escritores, reflejando la experiencia directa de los combatientes de la Azul. Una experiencia traumática y estremecedora como únicamente podría escribirla un gran español al que no le gustaban las consignas de la retaguardia: los Laín, los Tovar que luego se pasaron al otro bando. Las ratas pronto empezaron a abandonar el barco y él nunca lo abandonó. La pluma de Rodrigo royo Maciá-era valenciano de Alcira- fue genial y tuvo la visión de protestar ante la masacre sistemática que hacían los escuadrones de la muerte en Grodno sobre los judíos. El protagonista de la novela de Rodrigo se salva de la muerte gracias a un judío. Rodrigo luchaba siempre con el pecho al descubierto. Su historia es una historia brillante y al mismo tiempo cruel como son las biografías de todos incomprendidos. Porque certifica el dicho cidiano de que España hace a los hombres y los deshace. Este lamento del Cid sigue siendo un epitafio para demasiada grandeza española. Es, asimismo, un triste sino, una maldición bíblica, que convierte a este país en predio de mediocres tiralevitas advenedizos. Ellos son los que siempre trepan a lo alto la cucaña. Por ese camino nos hemos convertido en el paraíso de la chapuza. Mal gobernado. Peor informado y tantas veces ruin. Aquí los que conocen la aguja de marear los validos e intrigantes sobreviven. Muy pocas naciones de la tierra premian como virtud lo que es un vicio revelador de la inmadurez nacional y de la falta de ideales: el chaqueterismo. En España es una pasión inveterada saber bailar al sol que más calienta. No quedar descolgado o desventaja cuando da la vuelta la tortilla y aspirar con delectación los humos del botafumeiro. Quienes actualmente se deshacen en elogios al sistema democrático fueron los mismos o los hijos de los mismos que entonaron loas al Fascio y al Nazismo. Son los descendientes de los que después de haber aplaudido las feroces leyes antisemitas francesas, como José Ramón alonso que en paz descanse después de la ocupación se pasaron al Pentágono deshaciéndose en elogios a la constitución masónica de Jefferson y comparsas. No los puedes vencer únete a ellos. Estos individuos son aquí caldo de todas las salsas. Se trata de gente de poltrona y retaguardia consumados logreros expertos en el arte de nadar y de guardar la ropa. A esta clase de personajes que tanto proliferan en España no pertenecía afortunadamente Rodrigo Royo Maciá. Él era de fibra de quijotes. Un combatiente nada más. Como testigo de una de las grandes matanzas de la humanidad no puede por menos de alzar el grito contra semejante genocidio: Los alemanes habían congregado en Grodno a la mayor parte de los judíos de Polonia. Sentí una gran compasión hacia aquella gente que iba obligada a ceder el paso cuando se encontraba con otro transeúnte que no portase la Estrella. Eran escupidos y maltratados de palabra y de obra. Por muy poderosas razones que pudieran albergar los alemanes contra el pueblo judío nunca vi motivo para semejante ensañamiento” declara. Su novela “Guerra: la historia de la vida de Luis Pablos y dedicada al asturiano Ortiz que murió sobre mis espaldas” fue publicada por entregas en el Diario AMANECER  de Zaragoza de la cadena del Movimiento y donde pasó algunos meses de redactor Rodrigo antes de lanzarse a la aventura norteamericana. En Nueva York sería ascensorista. Luego crupier y violinista del Milton hasta que es nombrado corresponsal del Arriba en Washington. En Nueva Cork ejercían Blanco Tobío y Guido Bueno. Yo creo que fue el mejor corresponsal que tuvo la cadena. También cubría como volante el área de Hispanoamérica y en uno de sus viajes a Colombia conoció a la que sería su mujer. Era Rodrigo de rostro alargado y perfil aguileño rojizo los cabellos que luego se tostaron y cando lo vi por última vez blanco. Su faz recordaba a la de aquellos capitanes de los Tercios donde la hidalguía el orgullo la valentía y la bondad se dan la mano. Estaba visto que no era de esta época y por eso fracasó o lo fracasaron. Un autodidacto, un visionario y un quijote, era también uno de los hombres mejores que he conocido. De los más generosos. En 1981 herido de muerte y cuando se embarca en la última aventura de papel (quienes él había promocionado desde SP los Balbín los Alpuente  los Máximo los Riobóo los de la Viuda, que no vinieron precisamente luego con el turrón, le hicieron traición; lo dejaron solo) tratando de relanzar el Informaciones de la familia de la Serna que quebró y no lo volaron Rodrigo medio arruinado y enfermo pagaba la nómina de sus colaboradores con lo que ganaba a la ruleta en el Casino de Madrid. Era un libertario pero un hombre en el mejor sentido de la palabra bueno. La metástasis pulmonar le había puesto cerco pero él seguía fumando obstinadamente el tabaco rubio de su juventud:

                   -Sé que me quedan pocos afeitados. Hora es ya de escribir una novela. Seguramente la terminaré en el cielo. Será una buena novela de amor.

La persecución de los acreedores le pilló dando de comer sopas a un gatito sobre una imponente mesa de caoba en su despacho de director en la calle San Roque. Rodrigo sonreía con tristeza y encendía uno de sus penúltimos malboros. Acababa de regresar de Mexico donde había escrito una novela premiada y dedicada a su amigo Ismael Herráiz en la cual denunciaba las últimas corrupciones del régimen de Franco. De las mordidas exoneraba a Franco cuya amistad conservó siempre y con el cual había ido a cazar y a tirar al plato en el club de Campo. Pero culpaba a los tecnócratas a los aláteres del Caso Matesa. Rodrigo se había alineado en la facción crítica de Falange pero no supo capitalizar esta rebelión como hicieron otro. Los Ismael Medina los Páez los Capmanys los Cebrián entraron en la órbita del dinero.  Ellos escribieron con sus conductas interesadas el prólogo de la gran corrupción de la Idiocracia que nos invade. Pueblo somos de idiotas. ¿De idiotas o de ilotas? Voto a bríos y a la Ideocracia del INRI. Que esto tiene mucho y con la palabra INRI está todo prácticamente dicho.

         -¿Eres tú el Rey de los Judíos?

         -Tú lo has dicho.

         -¿Eres Tú el que ha de venir o esperamos a otros?

Y Cristo entonces dio la callada por respuesta. No quisiera que sus labios se contaminara del odio de las mentes turbias de sus delatores.

Hombres de la estirpe recia de Rodriga habiendo ganado la guerra luego resultó que perdieron la paz o porque se descuidaron o porque fueron demasiado generosos y condescendientes con el enemigo –esa serpiente que se agazapa- o no estaban avisados de lo que se venía encima y jugaron con las cartas boca arriba cuando el enemigo lo hacía utilizando las ocultas pues como dice el Evangelio los hijos de las tinieblas son más ardidos que los de la luz y a tal respecto no puedo por menos de insertar aquí un articulo que publiqué yo en una Web de Internet y que luego sería borrado por la mano negra:

RODRIGO ROYO Y EL BANQUERO SIN PILILA

Antonio Parra

Hace un par de semana murió Luis Vals Taberner banquero y antagonista del Establishement la gran novela de la transición que firma Rodrigo Royo periodista y escritor el gran ninguneado e ignorado. Cosas de la vida y de la muerte. La parca gran niveladora triturará en tría y expurgo de olvido los orígenes de una gran pendencia transformada en un proyecto de futuro que quiso poner en pie aquel gran periodista valenciano y español del que me cupo el honor de ser amigo, confidente y colaborador.  A cada uno ha puesto en su lugar. Creo que del amigo Vals, miembro honorario de la Obra, el banquero sin pilila pues mucha facha, muy soltero, mucho ruido y pocas nueces que invitaba a Carrillo a comer y le regalaba cohíbas de mil duros, y de niño meón, que una noche nos llevó de putas a Rodrigo y a mí para hablar de negocios y aquello fue el mayor gatillazo que vieron los siglos  para desilusión de aquellas chicas de tarifa y buen culo pues resulta que aquel punto tenía voto de castidad y lo mismo que en el convidado de piedra daba el pego hace que cena y no cena etc.,  creo que no hablará nadie. Aun estoy temblando de lo que ocurrió aquella noche toledana. Aun se me parten las carnes al recordarlo.

 Sin embargo, mucho me temo que Rodrigo Royo aunque las fuerzas oscuras hayan intentado borrar su memoria, su vida, la de una gran periodista llena de pasión, truculencias y sobresaltos, como su obra serán hitos de referencia en las facultades de periodismo.

Le llamábamos el Rorro cariñosamente porque bien mirado era un quijote un hombre solo en pugna contra las aspas inquebrantables del sistema. Estaba más sonado o al menos así nos lo parecía entonces que las maracas de Machín pero era un genio. Uno de los mejores periodistas y escritores que dio Valencia desde Blasco Ibáñez – Alcira era su pueblo creo recordar- y entregó a las prensas la novela que les adjunto y cuya lectura recomiendo. Prosas falangistas, ilusión revolucionaria pues la verdad sea dicha y mal que les pese a algunos mendas la revolución social no la hizo aquí ni don Carlitos Marx ni don Pablito Iglesias ni los fabianos  ni los curas oiga.  Ni la madre que les parió. Todo – ni un hogar sin lumbre ni un español sin pan, derecho al trabajo a una educación y a una seguridad social gratuita- vino de la mano de un señor de Valladolid que se llamaba José Antonio Girón. El Rorro se empeñaba en conseguir para los españoles algo que tampoco tuvieron estos a lo largo de siglos de su azacaneada historia: la garantía y el derecho a una información veraz e independiente cuando todavía acariciábamos el sueño venidero y factible de una grande y libre y no ésta que no la conoce ni su comadrona. Ay, amigo, topó con los poderes fácticos contra esas cien familias de los poderes fácticos que han regentado los designios de este pobre país que le pusieron la proa y nuestra nave se fue a pique. La culpa la tuvieron aquellos banqueros sin pilila, podridos de dinero que viajaban a Suiza con maletines cargados de fajos de billetes. Fuimos los primeros en denunciar la corrupción del caso MATESA y los escándalos del gas natural que ha hecho que edificios enteros de la Ciudad Condal hayan estado saltando por los aires. Todo a resultas de un pufo. Yo te pongo el gas y tú me das a mi comisión. El gas que te voy a instalar es de cota baja por lo que puede haber fugas y desequilibrios en el suministro, pero eso no importa aquí la pela es la pela que para eso somos catalanes. La descripción con aquel individuo del Paseo de Gracia, un usurero de Barcelona que se realiza minuciosamente entre las páginas 130 y 142 de la novela “El Establishment” son verdaderamente antológicos. Nadie ni el propio Dickens siquiera ha conseguido plasmar con tanta solercia descriptiva y vividura lo que es un Shylock. Banquetes de catalanes, meriendas de negros, conjuras judías que desde Barcelona y desde el tiempo de los Reyes Católicos puesto que lo del Descubrimiento e incluso la Expulsión de los hebreos el año 1492 no fue más que una pendencia entre diferentes capillas del pueblo electo vienen disparándose contra la línea de flotación de esta b arca de Pedro a la cual denominamos España. No diga eso, don Verumtamen a ver si lo aspan. Pues eso no está permitido. Es positivamente incorrecto.

 Por eso fundó SP porque concebía la vocación periodística como un servicio público al contribuyente, al pechero, a la ciudadanía según gusta ahora de llamar ZP a los compatriotas. Ese es un hijo de la Revolución francesa. ¿Ciudadano cómo quieres morir? Con cuchillas Revlon. Su visión me produce cierta hilaridad y me hace recordar un famoso anuncio de hojas de afeitar de décadas atrás. La guillotina no ha parado de segar cabezas desde entonces. ¿Te acuerdas de cuando entonces? Uy como no me voy a acordar Pero ¡qué delito has cometido hostias! Pues ser un patriota y un compatriota. Has ido de legal por la vida y así le pinta a usted, don Verumtamen.

En esta novela narra su autor el proyecto y el fracaso del lanzamiento de un periódico en cuatricomía rotaplana composición en offset (se adelantó varios lustros al tiempo que le tocó vivir) el Compás que no es otro que el aludido SP que se tiraba en Guadalajara. Con la Iglesia hemos topado, Sancho. A Rodrigo le aplicaron los 999 números un 666 al revés de “Camino”. San José María hizo el milagro de ponernos a todos al hilo y a la puta calle joder. Desde entonces y siendo cristiano pues aquella inmensa duda no hizo reblandecerme sino afirmarme en los principios sólidos de mi fe sigo pensando que ese libro con el Evangelio tiene muy poco que ver. Pero España sigue doliéndome en el corazón como a mi maestro Rodrigo, Ibrahim Heredia el protagonista de esta novela un corazón generoso que abrió mis sendas y en alguno de cuyos personajes me he visto reconocido… José Ángel González “un escritor disparado hacia la consecución del Nóbel por la robustez cervantina de su prosa y la solidez de sus imágenes literarias” o Ambrosio Sánchez Gijón (Félix Ortega) cuyos artículos de tema nacional e internacional nada tienen  que envidiar a los ensayos de Ortega y Gasset. Félix escribía largo también y creo que fue el mejor de todos nosotros. Los que salimos de aquel vivero y de los que Royo hace mención: Iborra, Ángel Vilches, Julio Merino, Juan Pla, Calviño, Julián Ayesta, Dámaso Catalá, Perreta o Gaciño al que describe perfectamente con aquella su perilla de revolucionario ruso salido de alguna covachuela del San Petersburgo de 1906. Porto, y hasta la Loli que era la hija de la señora de la limpieza y la telefonista que nos traía el café a aquel garaje destartalado de la calle Santiago Cordero en el barrio de los traperos del viejo Madrid cuatrocaminero donde estaba la redacción de SP.

Se me han quedado grabadas algunas escenas de la novela como aquella en el que el banquero Rueda (Vals Taberner) recibe a un colega en una habitación alfombrada de billetes de mil pesetas. Y te mandaba pisarlos para desbastarlos para que perdieran la humedad y adquiriesen pátina de antigüedad cuando estaban nuevos. “Se sabía –dice de Valls- el hombre más guapo de Europa y el mejor vestido”. Luego ni fu ni fa como quedó comprobado en la noche de alternes por los derrumbaderos de la Costa Fleming. El señor de la caja fuerte luego resulta que era un amo sin pilila. Cosas veredes.

Y algunas frases: “Le dolía ver el uso que se había hecho en el país de tanto esfuerzos tantas vidas ofrendadas a los buitres históricos de España”. También me reconozco en este pase: “Cuando estábamos en la ONU él lo pasaba a sus anchas. Tenía un despacho en el tercer piso del edificio azul, un despacho de corresponsal maravilloso con vistas al East River y al otro lado se podía ver Queens y el Bronx”. Seguí la misma senda que mi preceptor y yo también fui corresponsal en la ONU con un despacho con vistas al perfil urbano de New York. Que nos quiten lo bailado.

Lean por favor El Establishemt. Esta novela es un “must” como dicen los ingleses si quieren saber lo que está aconteciendo ahora mismo en nuestra desgraciada patria. Hay muchas maneras de destruir a un hombre y de matarle sin quitarle la vida. Se le cerca se le quitan los créditos se le retira la confianza y después el saludo. Queda acorralado y hecho un pelele hablando solo por las calles en medio del mundanal ruido. Los conspiradores de ahora no tendrán pilila ni utilizan pistola como los nihilistas pero siguen matando a gente muy de guante blanco, eliminación sistemática del que incordia que va a parar a las horcas caudinas del gulag de la incorrección política. The beat goes on y las sacas del Madrid de antaño no han terminado en este Madrid de 2006 cosmopolita y brutalmente global. Va otra vez de banqueros catalanes y de asesinos que matan sin necesidad de pegarte un tiro y sin descomponer el gesto. Pero son mucho más peligrosos que sus abuelos anarquistas. Royo un valiente le quitó la máscara por una vez a la bestia sin rostro.

16/03/2006 

Lo encerraron, lo ningunearon, pusieron su nombre entre comillas que es lo mismo que decir que borraron su nombre. Su postura crítica con la Blau y la denuncia de las demasías sanguinarias de los germanos en el Este debieron de merecerle a Rodrigo bastantes disgustos. La publicación de Guerra en unas modestas hojas volanderas de periódico de provincias debió de pasar sin pena ni gloria. La severa censura imperante debió de dejarla pasar heladas trincheras de la estepa. El libro es un alegato contra la guerra y es una de las mejores que se escribieron entonces. Lo que han escrito Torrente Ballester o Cela se quedan en simples ejercicios de estilo al lado de este monumento literario que está exigiendo a gritos su reedición. Cuando en las noches de SP –aquellas noches de Santiago Cordero, la redacción estaba en un garaje al lado de una vaquería y de un almacén de traperos- nos juntábamos algunos redactores en torno al maestro, éste nos contaba historias de Rusia y él resumía su aventura en la cantinela de los labios de los campesinos al entrar en las isbas: “no tenemos vacas, no tenemos leche”. La palabra rusa de “Kosovo” (vaca) les marcó de por vida. Pronto supieron que eran unos perdedores. No fueron posibles las requisas. Tampoco para el amor. La frase define a la perfección el ambiente de angustia y de depauperación que fueron compañeras de viaje en las largas marchas por tierras del Este. Italia fue la ventura de los tercios de Flandes. La Blau no tuvo tal suerte. Rusia no era Italia. En el prólogo de “Guerra” que es una novela autobiográfica explica las razones de su alistamiento. Argumenta que no le llevaron allá razones de carácter político, sólo el afán de aventura y de ganar nuevas experiencias. España mi natura. Italia mi ventura y Rusia mi sepultura. Lo hubieran podido decir todos aquellos con el clásico. Nací enfermo de emigración porque ser español resulta un poco sinónimo de aventura. La obra encuentra un gran arranque con una descripción que mete de lleno al lector en la narración desde el primer instante. Refiere los gestos hostiles al paso del convoy por Francia. Los peatones franceses desde los pasos a nivel y los guardabarreras saludaban con el puño en alto y con gestos obscenos. Hay matices logrados como cuando se refiere a la punta del cigarrillo que fumaba un compañero y que a Luis Pablos le recordaba el ojo del cíclope. Estamos ante el ojo del cíclope que nos observa mientras deambulamos en las tinieblas. Con música de hierro y traqueteos de raíles aquel tren francés les acercaba a la tierra de la música, los productos farmacéuticos y la de los soldados conscientes. En el transcurso de la narración el autor pone a contribución sus artes narrativas. El libro es un tour de force de novelista y del reportero que llevaba adentro y siempre fue. Por ser el compendio de un hecho real (la muerte en primera línea de Ortiz aquel asturiano valeroso y entrañable) la novela se transforma en un testimonio impresionante de la segunda guerra mundial narrado por un muchacho valenciano que aun no había cumplido veinte años. El contraste entre Francia y Alemania es algo que destaca: En Estrasburgo salieron a recibirnos las muchachas. La alegría de aquellas chicas rubias y en perfecto orden nos sacó de nuestro letargo. Salieron a la estación a recibirnos con jarras de cerveza. La hospitalidad de aquellas valkirias alemanas sirvió de contrapunto a la hostilidad manifiesta con que nos acogieron los franceses. Francia es el país de la línea recta y de los malos modos. Los que posteriormente hemos cruzado varias veces Francia podremos constatar esa primera impresión. Francia es una vieja dama gris a la que le huelen los pies. Y después de una semana larga de raíl y de los incesantes traqueteos de aquellos trenes de madera por rutas infestadas de partisanos se produce la llegada a Berlín. Caminos de media Europa. Aquellos soldaditos bisoños no vieron tantos bosques juntos como al cruzar la Selva Negra. Vieron la puerta de Brandenburgo y pasearon bajo los tilos engalanados con sus ramas cargadas de esvásticas colgantes de la Avenida Unter-den-Linden. Para algunos la arribada a Berlín sería rendir no solo viaje sino el fin de su vida. Fueron enviados al campamento Grafenwöhr y al cabo de tres semanas de instrucción empezaría la gran marcha hacia el Este. A pie. Era el mes de julio de 1941. Rodrigo Royo perteneció por tanto a la primera agrupación de divisionarios la que mandaba el general Agustín Muñoz Grandes un militar republicano “asimilado”. Mucho se ha discutido sobre la entrega del mando de la Blau al general fue un ascenso o una forma que encontró Franco de quitárselo de en medio. Don Agustín era un caramanchelero que había estado al frente de la Guardia de Asalto y servido a la República. Se pasó a los nacionales donde demostró su valor aunque los Varela y los Yagüe y los Sainz de Buruaga siempre lo miraron por encima del hombro. La opción Muñoz Grandes fue un hecho que causó extrañeza en el mentidero de Madrid dando pábulo a toda suerte de interpretaciones. Franco era imprevisible y siempre se caracterizó por su secretismo. Tanto Varela como Yagüe bebían los vientos por encabezar aquella agrupación que partía a luchar contra el comunismo en devolución de visita por los asesinatos del Madrid rojo, por la quema de conventos, el fusilamiento de curas y monjas, la quema de conventos, la profanación de imágenes y en la Rusia los desmanes que acabaron con el zarismo. ¿No eran judíos los primeros capitostes del Politburó? También puede ser pero todo el odio se concentra contra Stalin que precisamente no era judío sino un cristiano ortodoxo que tenía ordenes sagradas de diacono y cursó estudios de Teología en el seminario de Tiflis. Stalin el padre de la Unión soviética también era un ser misterioso. En la guerra de España se sintió traicionado por los trotskistas y no aguantaba a los perdedores por lo que su regreso a Moscú a muchos de los chequistas les aguardaba un campo de concentración. No perdonó a un hijo suyo que se había casado con una judía y acusó a sus médicos judíos de querer envenenarlo pero esos son datos también la historia. El Padrecito persiguió a los hebreos con más saña que Hitler. También las estaba viendo venir. El imperio de la ideocrcia. ¿Terror ahora más o menos que entonces? Buena pregunta. Los gulags y los KZ abrieron la puerta para las cárceles del alma y el control absoluto que explican novelas como “1984” de Orwell o “El Cero y El Infinito”. Franco se inclina por la elección de un militar relativamente oscuro y que había pertenecido al otro bando. ¿Cuál era el objeto? ¿Acaso no le daba demasiada credibilidad a Adolfo Hitler ni confiaba en su victoria y por tanto despacha para que combatan a su lado a militares de segundo orden en lugar de la flor y nata del Ejército Español? ¿Quería tener a Yagüe amarrado en Madrid porque el general soriano pudiera ser peligroso en Alemania desde el momento en que se rumoreaba que era el hombre de Berlín para encabezar un “pustz” contra el Generalísimo para instaurar un gobierno Quisling en la Península? Tras la entrevista de Hendaya el Führer sacó sus conclusiones con respecto a Franco. Esta es una de las conclusiones que defiende Ramón Garriga en su biografía sobre el general Yagüe.  Cierto o no hay un hecho destacable y es que Franco aun siendo partidario de la inexorabilidad del Destino no consideraba indispensable a nadie. Siempre prefirió a los mediocres para ministros. Cuando iba de paisano prefería los tonos grises y siempre aconsejaba a sus colaboradores que hicieran lo que él no meterse en política. Le atraía el perfil pragmático del funcionario norteamericano y del civil servant británico. Quería un régimen administrado por pretores y quaestores prácticos a la romana y no por ideólogo. El tardofranquismo heredaría ese espíritu adocenado y conformista aunque al parecer siempre instalados en la cultura de la queja pero parco tanto en las descalificaciones como en el aplauso. En el franquismo se llamaba rojos sin contemplaciones a los del otro bando. En el tardofranquismo, sin embargo, a los opositores, a los terroristas y a los antisistema se empezó a denominarlos esos descerebrados. Eficacia se llama esa figura. Eficacia al canto. Por eso se dio Franco buena mañana para hacer sus combinaciones en los reajustes ministeriales para que el carro del gobierno no cargase delantero de falangismo o trasero de tecnócratas o el peso de los democristianos se fuese para los lados con uno de esos habituales bamboleos que pega la iglesia católica. Franco no les quepa, señores, la menor duda aunque tuviera una voz aguda de vicetiple era un sabio. Bajito algo panzudo y culón. Llevó la rienda en unos tiempos en los que el look importaba un bledo. Hoy más que el pía mater de un candidato interesa menos que su cara bonita y su buen tipo. El que les caiga bien o mal a las mujeres. El mundo de hoy aparentemente tan pacato por dentro tan cruel apuesta por la apariencia. Apuesta por el hedonismo que tanto sedujo a los nazis. Sólo que el de aquellos era genuino pero el de los ideocratas es sucedáneo. Otro latiguillo al canto: lo ersatz y lo de la mentira repetida un millón de veces que se convierte por arte de birlibirloque o la tercería de la propaganda en un dogma. La dictadura de los productores ha sido reemplazada por la de los comunicadores. Bajo la égida de unos y otros todos nos hemos convertidos en unos proletaria. Lumpen. Masa. Materia gravable. Pecheros de hacienda. Mirones de la Caja Atonta sin capacidad de reacción. Franco sus razones practicas debió de tener para detestar a los políticos de oficio. A esos remilgados señores del tupé a lo Sagasta o con la raya en media como Lerroux les achacaba todas nuestras catástrofes del siglo XIX. No era ni mucho menos un oscurantista pero creía que al mundo de la política había ir con las manos limpias y salir con los bolsillos llenos (en eso dio una verdadera lección) y que estos al igual que los escritores han de ser un poco los ingenieros del alma. En eso coincidía también con su contemporáneo y antípoda pero los extremos se tocan el don José Stalin. Hoy sobran cabezas de chorlito que dan buena imagen pero que dentro no llevan nada y faltan profesionales del alma. Hay carestía de humanistas. Por eso se han puesto tan de moda los psiquiatras. En cualquier caso, la designación de Muñoz Grandes, el general rojo y amigo de Hitler, supuso un acierto. El carabanchelero demostró sus redaños y conocimientos de estratega en los duros combates del lago Ilmen y del Ladoga. Fue condecorado con la cruz de hierro de primera clase, recibió las hojas de roble y encina que sólo se dispensaba a los vencedores germanos. “Duro es el invierno ruso pero más dura es mi raza”. Su arenga por Radio Berlín fue de las que hicieron época en los anales de la oratoria castrense. A su regreso fue ascendido a capitán general y a pesar de sus críticas al capitalismo y discrepancias con el Caudillo fue uno de los amigos más íntimos del general. Coincidían en muchas cosas. En la austeridad. En la concepción militar de la existencia, la presencia de ánimo y el amor a España. El 31 de julio de 1941 la División Azul estaba jurando bandera en el campamento Grafenwöhr a diez kilómetros de Berlín. Les tomaría juramento por parte alemana el general Kochenhausen y por parte española el general Troncoso. El corresponsal de ABC Miquelarena testigo de aquel acto escribiría en la edición del primero de agosto del diario de la calle de Serrano:

En medio de la bandera roja y negrea con la cruz gamada del Reich flameaba nuestra roja y gualda. Sentíamos que allí se estaba escribiendo una brillante página de nuestra historia porque el general que les tomó juramento ante Dios y nuestro honor de españoles lo que jura un español siempre lo cumple.

Aquel verano del Tercer Año Triunfal habían ocurrido muchas cosas. La más significativa, el hecho que iba a marcar el momento de mayor gloria de Hitler y la primera paletada en su tumba, fue cuando en la madrugada del 22 de junio la Chancillería del Reich sin encomendarse a Dios ni al diablo y con absoluta sorpresa declara la guerra a los rusos. El pacto Malenkoff-Ribbentrop quedó hecho ceniza. Seguramente una mano negra enemigo del género humano lo sancionó. Y se cree que Hitler quedó en la lazada que le tendieron sus banqueros judíos y sus asesores políticos muy cortos de visto porque la mayoría del generalato alemán se muestra reacio a la vista de la envergadura de la operación Barbarrosa. En Madrid esta declaración de guerra contra el comunismo desata una oleada de entusiasmo. Rusia era culpable. Había que ir contra la barbarie roja. Poco sabía el pueblo español fanático y mal instruido que una cosa son los mandatarios soviéticos de origen extranjero y otra cosa el pueblo ruso sufrido paciente de hondas raíces cristianas que el ateismo oficial nunca conseguiría erradicar. En ocasiones como aquella los fabricantes de pistolas, hora del fanatismo y la sinrazón, y la de los  ataúdes, hicieron su agosto. El warmongerism y el jingoísmo son especialidades de esta mano negra de las fuerzas ocultas. Warmongering es un vocablo que responde a la mentalidad bucanero del pueblo británico. De la misma forma que se fabrican casas o se construyen muebles también se pueden organizar contiendas. En ellas gana siempre la banca. La banca nunca pierde. Concibieron las relaciones exteriores basadas en el conflicto. Que chupen la sangre las sanguijuelas de Wall Street que las guerras se combaten con dinero y con dinero. La historia no es causa efecto del azar sino el resultado de una conspiración. La enseñanza pertenece al Talmud. Don Ramón Serrano Suñer el cuñadisimo casado con otra ovetense, Zita Polo, la hermana de doña Carmen, le faltó tiempo para lanzarse a la calle y al grito de Rusia es culpable abre un banderín de enganche de voluntarios que quieran ir a combatir a los rusos. ¡Pobres rusos! El sufrido pueblo ruso había sido victima de los revolucionarios judíos. La revolución de octubre fue también el resultado de una conspiración en la cual estuvieron los discípulos de Carlos Marx el ahijado de Disraeli y el pueblo fue sujeto paciente y víctima de aquellos contubernios. El día de San Juan del 41 una multutidunaria manifestación recorrió las calles madrileñas. Falange reclama voluntarios para ir a combatir el comunismo. Se alistan a miles. Desde el balcón del primer piso de Alcalá 41 Serrano Suñer había dicho:

“Camaradas, no es hora de discursos pero sí de que nos pronunciemos como falangistas de forma contundente y definitiva: Rusia es culpable. De la muerte de José Antonio. Y de la muerte de tantos y tantos de nuestros camaradas. El exterminio de Rusia es exigencia imperativa de la historia y del porvenir de Europa”

En esa delenda est Rusia el orador convertido en demagogo no sabía muy bien lo que decía aquel señoriíto alicantino que pertenecía al sector acomodado no al popular de los falangistas y que luego a la muerte de Franco cambiaría de chaqueta y de prohitleriano acérrimo se convirtió al liberalismo norteamericano hasta las cachas. Serrano Su8ñer no sabía bien lo que decía. Rusia es inconquerible e invencible pues suele ocurrir con el pueblo ruso que de tan humilde y servil puede transformarse en indómito. Es el país cristiano que con mayor fervor canta a la resurrección. Ahí puede que radique su descomunal fuerza. No sabemos si Rusia era o no culpable pero don Ramón Serrano Suñer fue al menos el culpable – un poco lo que ha ocurrido con Bus con Blair y con Aznar- de cerca de seis mil españoles desparecidos en combate y de más de quince mil prisioneros. Quizás se había dejado llevar Serrano por un ciego instinto de revancha. Los rojos habían fusilado a un hermano suyo. El 2 de julio el ministro de Exteriores concede una entrevista al corresponsal en Madrid del Deutsches Allgemeine Zeitung en el que rebaja el pistón y corrige un tanto el entusiasmo del primer momento. Debía de haber analizado sus palabras más en frío pero también pudiera ser Franco hubiera estado al quite y dice taxativamente: La posición de España es la de la beligerancia moral al lado de nuestros aliados; beligerancia que ha de ser coordinada con nuestra presencia física en el campo de batalla. Que no tendrá otra limitación que la impuesta por las circunstancias actuales. Tenemos el convencimiento político de que la lucha emprendida por el Reich en el Este es mucho más que una guerra cualquiera: es una cruzada del orden europeo contra la barbarie asiática. Así que matizando que es gerundio y matiza que algo queda. Un repaso a la semántica de la hora abonaría dicho concepto: la lucha contra el comunismo era el combate en pro de la defensa de Europa. La fraseología recuerda el miedo de Roma a las hordas de Atila. Los demagogos se habían rellenado en el fácil concepto de Cruzada y todas las cruzadas desde que el mundo es mundo resultan harto peligrosas. Había que vencer al comunismo con las armas en la mano. La única respuesta que cabía era la de la pólvora según el ministro de Exteriores que había hecho caso omiso de los intereses económicos, las apetencias estratégicas o el expansionismo hitleriano a la búsqueda del espacio vital. En el fondo no estaba equivocado pero aquella no era toda la verdad sino parte de la verdad. Si Rusia era culpable no era tampoco posible el dialogo. El agitprop suele dar muy buenos resultados. Económicos. Lo decíamos arriba e insistimos. Hay siempre que buscar un chivo expiatorio. Stalin se había convertido en el malo de la película. Bien era un dictador. Padre del totalitarismo pero existía en el Oeste otro tipo de totalitarismo de diverso grado. Franco veía las cosas de una forma más práctica que su segundo de abordo y cuñado: el envío de aquellas tropas podría salvar la cara frente al Eje. Era una aportación nominal. Con eso se aseguraba lo que parecía inevitable en 1941 evitar que los alemanes invadieran la Península para tirar al mar a los ingleses desde lo alto del Peñón de Gibraltar. Aquella no era su guerra. Tampoco una cruzada. Por su parte Rodrigo Royo va a escribir en contra de las predicas de Serrano Suñer desde el balcón de su ministerio un alegato contra aquella guerra injusta y desaforada. Hitler también fanfarroneaba mientras los hombres de su VI Ejército en el barro el fuego y la nieve de Stalingrado veían las cosas de diferente manera. El tono melancólico y antimilitarista recuerda un poco el de autores como Remarque y Hemingway que entonaron desde sus libros un adiós a las armas. Y ya desde los primeros párrafos nos advierte: “En las batallas hay que pasar desapercibidos. Lo peor que le puede suceder a un soldado es que se fijen mucho en él. Un guripa ha de estar resguardado por el anonimato. Su destino es ser un número”. También anota el trato inhumano como si fueran acémilas a los judíos que pasaban en manadas cerca de Grodno. “Yo les daba cigarrillos. Aquellas polacas eran extraordinariamente hermosas”. Estaba prohibida la confraternización con la población civil. “Pero nosotros nos pasábamos esas ordenes por los cojones”. Entra a continuación en tema lúdico. Si los soldados alemanes cumplían a rajatabla las ordenanzas él recalca:

Al día siguiente de llegar al destacamento muchos de nosotros  presumíamos de hablar ya el idioma de Israel… y no exagerábamos porque las judías a pesar de haber estado veinte siglos esperando al Mesías besaban igual que las cristianas que habían sido redimidas ya 1941 años atrás.

Así que Pablos se la juega. Poco le importa transgredir el código de justicia militar. Si sigue por ese camino puede acabar ante el pelotón de fusilamiento pero el temple anarquista y defensor de las mujeres sale a relucir frente a la maquinaria de la disciplina germana. También da cuenta de que en Grodno hubo no sólo flirts entre soldados españoles sino también algún que otro casamiento. También les daban las sobras del rancho. “En nuestro campamento unos cuantos hombres y mujeres se encargaban de calentar el samovar. Nos fregaban los platos y nos lustraban las botas para después pedir humildemente un trozo de pan. Había hambre en Polonia en especial para los judíos”. Luego hubo una juerga en el gueto. No podía ser de otra manera entre incautos españoles a los que su sed de aventura no les hace recapacitar sobre el peligro y allá entre los vapores del alcohol y el humo de los cigarros el protagonista entra en contacto con una prostituta llamada Güeña la cual estaba en connivencia con los partisanos. Son aprehendidos y llevados por una callejuela a una casa donde el cohen al ver el uniforme alemán escupe en el suelo pero Pablos y su compañero estaban borrachos. “Nos encerraron en una habitación iluminada solamente por la luz de una vela y nos hicieron tumbar en el suelo. Mi compañero y yo temblábamos de miedo. Uno de los hombres sacó un machete y ya se disponían a pasarnos por las armas cuando uno de ellos se fijó que sobre la guerrera de la Wehrmacht lucía en nuestra bocamanga la bandera de España. El que parecía mas viejo empezó a hablarnos en un castellano antiguo. Nos dieron café para espabilarnos y ordenaron a Güeña que nos condujeran a nuestro acuartelamiento” Extraña historia de perdón y de reconciliación y amistad en medio de una guerra de exterminio. “Yo, soldado antibolchevique-declara solemnemente Rodrigo royo- vestido con el uniforme del ejercito alemán pero portando en la manga izquierda el emblema de la división con los colores de la roja y gualda había caído, estando borracho en manos de un grupo de agentes de la resistencia. Ellos en lugar de ejecutarme se apiadaron y me condujeron a mi unidad como hubiera hecho el mejor de mis camaradas. No me habían protegido a mí sino al recuerdo de España. A un alemán seguramente lo hubiera asesinado”. Este pasaje constituye el eje central de la novela “Guerra”. Un episodio de caridad y de humanidad en medio de aquel ambiente de odio. Quizás el recuerdo de Sefarad esté presente en la memoria del pueblo de Israel cimentando unas relaciones extrañas de amor y odio entre españoles y judíos. A Güeña la novia judía fue a visitarla varias veces en su casa de la calle Mikiera 10 pero “en una ocasión cuando fui a verla dos individuos de la GESTAPO apostados en el portal me impidieron pasar y al poco vi bajar a la pobre muchacha esposada entre dos solados. Se la llevaron y nunca la volví a ver más. Ningún crimen había cometido Güeña. Sólo el de ser judía, lo que era un estigma en aquellos tiempos”. El alma del pobre recluta se rebela contra semejante injusticia. Después prosiguió la marcha hacia el Este en jornadas de hasta 40 kilómetros diarios. Se sorprende de que en el avance alemán se vean pocos batallones motorizados. Los regimientos eran hipomoviles “de tracción de sangre” y la descubierta la hacían avanzadas de ciclistas. En las aldeas con las casas de techumbre de bálago ven rostros atemorizados y ocultos en sus misérrimas chozas y la frase de siempre: “No tenemos vacas carecemos de leche”. Las primeras hostilidades las encontraron en la autopista de Minsk. “Fuimos disparados por la espalda. Hubo unas cuantas bajas. Dijeron que eran judíos pero nadie se preocupó de constatarlo”. Otro dato a tener en cuenta. Las partidas de guerrilleros estaban organizadas por comisarios soviéticos y los comisarios durante la revolución de Octubre eran judíos en su mayor parte pero  para Luis Pablos este dato carece de interés. La maldad y la bondad son privativas de la condición y carece de genes y de estirpes. Todos podemos ser a un mismo tiempo santos y verdugos. Luego Royo nos ofrece una visión de la guerra tal cual es: despiadada, degradante, venal, hostil. Se impone el reto de sobrevivir en medio de unos compañeros a los que el ambiente les torna mezquinos. “Todos se disputaban la mejor porción de rancho y el huevo de mayor abrigo en la chabola. Y hay que soportar sobre todo a sargentos chusqueros con sus galones de oro recién estrenados que se sienten diosecillos entre la tropa”. El juego de la guerra es un juego de supervivencia. El primer objetivo es conservar el pellejo. Lo importante es sobrevivir aniquilando al contrario. El heroísmo no surge más que en contadas ocasiones. Lo que predomina es el odio, el tedio y la agresividad entre los camaradas. Hay que acostumbrarse a la ominosa presencia de los cabos de vara de quienes parten a veces órdenes absolutamente absurdas. Por otro lado la vida al aire libre “nos torna como animales y nuestra vida se torna meramente vegetativa”. Se despiojaban en el río y por las noches los soldados se dormían bajo las estrellas pensando en las almohadas de casa y la cama bien caliente que les preparaba su madre. Uno termina por acostumbrarse a la vida semi animal meramente vegetativa. Pero a veces me sentía muy solo y notaba que por mis mejillas rodaban lágrimas recordando a los tuyos, tu pueblo, tu España. Y una voz me interpelaba: por defenderlos a ellos viniste aquí a luchar a Rusia. Y aguardabas con ansiedad la llegada del correo. Era el momento más grato del día. Las sacas las traía el hipomovil de intendencia o el camión de municionamiento. Gracias a estas cartas se apuntalaba nuestra moral. El correo es algo importante en la vida de un soldado”. El estilo desgarrado del texto sorprende por su franqueza y dotes de observación. Por fin la División alcanza su objetivo en Novgorod donde estaban las avanzadillas de la resistencia rusa y al llegar a la aldea de Tschertzilino observa como los alemanes habían ahorcado a miembros de la resistencia. Entre los ajusticiados estaba una mujer con un letrero sobre el cuello que decía Spahe-lazutxhikaia([17]). La muchacha era una judía. “El rostro yerto de la moza marcó mi primer encuentro con la muerte. Su cuerpo se balanceaba pingando de la rama de un roble que había a la entrada de la aldea. Me conmoví. Pero fue mi bautismo de fuego. Mi contacto con la muerte. Los muertos que encontraría después a ciento ya dejaron de impresionarme. Empezó a nevar. Sobre el cadáver aquel letrero me recordaba un poco el cartel que pusieron sobre la cabeza de Cristo en el Gólgota: INRI. Jesús Nazareno el rey de los judíos. ¿Sería también Jesús el Rey de los judíos? Pensé. Y en esto empezó a nevar. Al cabo de poco tiempo el paisaje ruso parecía envuelto en la magia de un cuento de hadas. Aquella magia melancólica eran mi punto de destino”. Estaban en el corazón de la Rusia profunda a la vista de la sagrada ciudad de Novgorod capital de la ortodoxia que espeja sus cien cúpulas en forma de bulbo sobre las aguas del Lago Ilmen. En Tzertxcgulino estaría su posición. Llegó el pater y toda la compañía empezó a rezar el rosario. Habían penetrado en el mundo de Dostoyevsky y de Miguel Strogoff. Rusia para Rodrigo Royo era igual a como él la había soñado a través de sus lecturas adolescentes. Una babuscka[18] se acercó a nosotros y nos dio a besar un icono cuando terminamos de rezar. Nos miraba transida de compasión pues le recordábamos a algún hijo suyo que también era soldado al otro lado de las líneas. Es entonces cuando entra en contacto con el asturiano Ortiz y sellan un pacto. Si te matan a ti yo me comeré tu mantequilla y si me matan a mí tú te comerás la mía. La acción se precipita de modo fulgurante. En uno de los ataques de los ruskis muerte Ortiz y Pablos es encontrado en un pozo de tirador con las extremidades inferiores semicongeladas. Trasladado a un hospital de sangre de Riga tienen que amputarle parcialmente un pie y es en Riga donde se desarrollan las ultimas escenas de la novela entre el delirio y las voces de los enfermos que llaman a su madre. La herida se le gangrena y perece en medio de horribles colores. En Riga con la muerte de su protagonista quedó sepultada la mitad del alma de Rodrigo Royo. La otra viviría pero al regreso a España ya nada volvería a ser igual. El último capítulo de este serial aparece en el citado “Amanecer” de Zaragoza el 23 de mayo de 1944. es una novela derrotista y tal vez por eso no tendría el auge y el reconocimiento de los tonos triunfalistas. Encarna sin embargo el espíritu divisionario: la sangre y el valor inútil, la crueldad. La incertidumbre del futuro y una generación que venía marcada por la pérdida de aquella guerra. El hambre. La sed. Los poltrones. Los chaqueteros. Las mentiras sobre rusia. Muchos de ellos a su regreso a la patria se sentirían unos incomprendidos. La dificultad existente para demostrar casos reales de confraternización y de salvamento de judíos por los soldados de la Blau se cifra en la falta de datos. Este salvamento que lo hubo se haría sin papeles y de tapadillo. No quedó por tanto constancia. Los aliados occidentales no desperdiciaron ocasión para pasar factura al régimen franquista por haber enviado a estos quince mil hombres. A la sazón se vertieron desde Londres infundios y especies absurdas como que en un pueblo de Toledo se estaban fabricando cohetes V-2. También se ha acusado a Franco de antisemita. Cosa que de la lectura de estas líneas se comprende como una falacia. Una de tantas como fabrica constantemente la propaganda. Ahora bien el anterior jefe del estado en política era un intuitivo y sabía que hay fuerzas oscuras que han conspirado contra España a lo largo de su historia. Esto no es una perogrullada. La actitud de Luis de Pablos hacia Güeña es todo un gesto. No importa cuantos judíos se salvaron gracias a la mediación española. No hay cifras exactas. Pero conque se hubiera salvado uno habría que dar por válido el esfuerzo. Todos estos hechos pueden contribuir a la creación de una leyenda misteriosa y contradictoria en torno a la personalidad de Francisco Franco. Por supuesto, destaca su clarividencia del futuro forjada en milagrosas intuiciones. Detrás de estos recovecos se ve que el general era más que un filántropo un hombre que cree en la verdad y en la justicia. Más que a un político su temple se acerca al de un artista. El 20 de junio de 1944el gobierno español firma un tratado de ayuda a los refugiados españoles en Francia. La mayor parte son republicanos. Se les envía un millón de francos, auxilios médicos de primera necesidad, ropas de abrigo y mantas. También se adhiere a la plegaria del Papa Pío XII el cual tras el bombardeo por los americanos de la Ciudad Eterna aparece en uno de los barrios romanos con su sotana blanca tinta en sangre y extendiendo los brazos en cruz envía un mensaje al mundo pidiendo a los gobernantes que pare aquel furor sanguinario y que concluya la guerra. En nombre de Xto. Y de la caridad cristiana. La súplica papal cae en saco roto. Unos días después el 6 de junio los ingleses desembarcan en Normandía. El día más largo como reza el título de una película. Cuando la guerra toca a su fin los combates se vuelven más encarnizados. Por todas partes se fusilaba sumariamente, se violaba a mujeres y los soldados sobre todo los norteamericanos que nunca fueron un ejemplo de buen comportamiento se daban al pillaje. Pero ante la oleada de crímenes la opinión pública parece anestesiada. Los hombres se vuelven insensibles ante el dolor ajeno. Los justos miran para otra parte. La verdad había caído en desgracia y únicamente se escuchan los alegatos de la propaganda. Hasta el año 44 la opinión pública hispana había estado bajo el dominio e influencia de Berlín pero en los comedios de dicho año culminante en el que nació el que suscribe vamos a estar bajo el radio de la propaganda británica. Las campañas de la BBC aunque por el momento no consiguen desbancar al régimen al menos consiguen un objetivo: minarlo por dentro llenándolo de dudas y de facciones. En julio Madrid suspende sus envíos de wólfram a Berlín y los contingentes de este mineral que era abundante en el Bierzo cambian de ruta y desde Bilbao son fletados al puerto de Londres. El 6 de agosto el embajador británico en Madrid quien por cierto era un sefardí Sir Samuel Hoare pronuncia una conferencia en la Cámara de Comercio de Barcelona reconociendo la ayuda española a los refugiados. Otro talante. Se percibe un cambio de rumbo. Pero el problema de los emigrados hebreos es una mota en el arenal si se le compara con el horror de tantas muertes y destrucción. Se dice que unos cincuenta millones de europeos han quedado sin hogar como consecuencia de la fatídica guerra.

 

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Capítulo X


EL OCASO DE LOS DIOSES   


Los ingleses pese a la perfección de sus servicios de información no acababan de enterarse del todo bien sobre qué era lo que ocurría en Madrid. El vértigo de los acontecimientos y la contradicción de los mismos eran como para volver tarumba al mejor de los m-15. Kim Philby el famoso espía que dirigía por tales calendas la Iberian sección de los servicios británicos de inteligencia exterior daba muestras de estupor y no sabía a qué carta quedarse. Estuvo por devolverle la medalla condecorativa con que el cuadillo había premiado sus servicios a la causa nacional cuando fungía como corresponsal del Daily Press. Todos los corresponsales británicos trabajaban para los servicios de inteligencia de su pais como quedó patente en el caso Koestler. Se crea entonces el grupo escorial por algunos poetas falangistas. En su primer numero el camarada Tovar dice: “el monumento del escorial es la síntesis del imperio y por el imperio hacia dios”. Quedó fenomenal con esa frase. Era profesor de griego y su estilo no podía ser más grandilocuente. Había dirigido la radio nacional de españa cuando sus micrófonos estaban instalados en salamanca. Tovar encabeza la última oposición a franco desde el bunker hitleriano juntamente con Cela y Torrente Ballester (nadie lo diría) y a todos ellos la derrota de las armas alemanas les hace caer en desgracia. Cela pierde su empleo como censor. Tovar se exilia a los Estadosunidos al igual que Torrente. Ridruejo empieza a formular sus primeras críticas al sistema. Areilza se va de embajador a Buenos Aires y Laín se encierra en el bunker de la facultad de medicina. Julián Marías ya no puede tener una beca para estudiar en Alemania. Era discípulo de Ortega el germanófilo. Así que se va estados unidos y luego a Israel. Una guerra de consignas aturde mientras tanto a la sociedad española. Algunas de ellas quieren decir mucho y otras no quieren decir nada. Queremos el orgullo de una patria exacta. Armoniosa. Indivisible... tan absurdo sería un caudillo sin falange como una falange sin caudillo. En los vítores estudiantiles de Salamanca vuelve a inscribirse el lema isabelino de tanto monta monta tanto. El desenlace de la guerra, muchos sin saber a qué carta jugar, determina ejercicios en la barra fija. Merodean los sonámbulos y hacen caña los funámbulos. Dentro del repertorio cabe todo. Hasta el triple salto mortal. De lo que se trata es de encontrar un acomodo digno al nuevo orden de cosas después de la derrota de las armas alemanas. El bizantinismo del fraseo oscuro y rebuscado se impone sobre las conversaciones. Algunos como quien no quiere la cosa y porque no las tenían todas consigo de que Hitler fuese a salir mal parado de la contienda dan una de cal y otra de arena. Claro que el ser anodino el no descollar en nada fue una sabia norma de conducta para los que quisieron hacer carrera durante el franquismo. España es un pais pendular y el péndulo oscila del lado de donde sopla el viento y desde donde se escucha el sonar de los tambores. La política española es una poco la versión al modo trágico de la comedia con faldas y a lo loco. A espaldas de Franco se creó un sistema de meritorios plagado de corruptelas y de amiguismo. Más absurdos. En Budapest aparece un edicto del gobierno prohitleriano que prohíbe a los judíos ser propietarios de perros de caza. Por lo visto el que semejante escoria llevase del ronzal por las calles de Budapest espléndidos dogos de complexión neumática constituía una afrenta ala raza aria que había conseguido el “Dobermann” un perro de ataque a su imagen y semejanza. A los judíos tiene bemoles la cosa únicamente se les permitía ser propietarios de perros vagabundos o chuchos. Les estaba vedado el pedigrí. Pero esta aberración era un indicio de que la locura nazi estaba dando sus últimos coletazos. En política el generalísimo cada vez de forma más ostensible se inclina hacia el bando aliado. El discurso de sir Samuel en Barcelona ha infundido notables esperanzas.  Pero en política nada es predecible. No hay nada seguro. Todos estaban tan tranquilos cuando el embajador norteamericano Hayes es convocado a Washington para evacuar consultas. Roosevelt se comporta cada vez de forma más enigmática. Hay en su cabeza síntomas alarmantes de demencia senil. O era la arteriosclerosis que le causaría la muerte. Churchill también desparramaba su conducta en altos y bajos en correlación con esa moodiness o carácter caprichoso de los británicos. O a lo mejor era el güisqui. Ni el inglés ni el norteamericano supieron apreciar la vocación occidental y cristiana del caudillo. Pero la verdad es que en cada uno de estos dos países anglosajones a uno y otro lado del atlántico el cristianismo es algo adjetivo. Lo sustantivo es la americanidad o la britanicidad que se convierten en ambos países en una religión de estado. Sólo convocan al cura para bendecir el catafalco o proclamar las coronaciones. Su creo político es laico. A Churchill y a Roosevelt sólo les preocupaba una cosa ganar la guerra y la victoria tenía que ser total. Sin reservas. Los que acusan a Franco de no haber hecho concesiones, historiadores anglosajones como esos bocazas de Preston o de Gibson, ven la paja en el ojo ajeno. Sus dirigentes no sólo querían vencer a Alemania, humillarla destrozarla. Todo es del cristal de que se mira. Churchill precisamente nunca descollaría por su amor a los judíos. Con tales antecedentes se explican las actitudes antisionistas de los británicos en palestina y hasta el temple sanguinario con que se emplearían los soldados de la reina en los sucesos previos a la consecución de la independencia cuatro años más tarde. Cuando se inaugura Radio Nacional el 18 de julio de 1944 parece como si franco tuviera una premonición acerca de cual sería la gran batalla que habrían de librar él y los suyos en la posguerra. Una batalla planteada desde el cerco ideológico la cuarentena económica y el vacío universal. De esto entendemos algo los que hemos padecido la soledad del español. Ese tipo de guerra psicológica sólo podría ser combatida a fuerza de argumentos. Desde la emisora estatal se iban a manejar buenas bazas. En una españa que carecía de todo la estación radial se va a convertir en instrumento de cohesión y firme bastión contra el cerco que estaba empezando a concertarse. Desde sus instalaciones en Arganda sería Radio Nacional una de las emisoras más potentes de Europa. La onda corta alcanzaría el área de Hispanoamérica donde aparte de contribuir al apuntalamiento de nuestro idioma en el Nuevo Mundo serviría de fuerte espaldarazo al régimen. Todos los países de habla hispana muy pronto se mostrarían afectos a la causa de Francisco Franco excepción hecha de Mexico y de algunos otros y gracias a ellos comenzaría el deshielo y la posibilidad de que España fuera admitida en la ONU. En Madrid se funda al poco tiempo el Instituto de Cultura Hispánica. En la pugna que libramos los españoles de entonces con el mundo anglosajón había algo más que la oposición a un régimen. Las fuerzas de la anti España siempre hablaron inglés. Ellos tienen otra forma de ver el mundo. Se enfrentaban dos fórmulas diferentes de entender la vida. Eso lo supo ver Franco mejor que nadie que pronto se erige en heraldo de la Hispanidad. Ello le valdría no pocas humillaciones y dicterios en el exterior. Pero a los anglosajones Franco sabía batirle con sus propias armas. Hoy España sometida a la férula anglosajona quizás tenga cuestionada su propia existencia. Porque la Ideocracia sólo ha servido para traer la angustia el odio la envidia y los resquemes que abren la cueva de los murciélagos donde se agazapan los demonios familiares. El porvenir del idioma de Nebrija también puede encontrarse en entredicho pese a los triunfalismos. El 20 de julio de 1944 Hitler saldría ileso de un atentado. Se libraría por segundos o mejor dicho por pies ya que el retraso de unos minutos evitaría la bomba que iba destinada para él y que había sido colocada debajo de una mesa de roble por el coronel Von Staufenberg. Se celebraba un consejo de ministros. El autor del atentado sería pasado por las armas al día siguiente. Los rusos ya estaban en Varsovia. Radio Berlín emitía soflamas pidiendo la muerte de los traidores. Pero Hitler cernía  su destino en el Schiksal y vio una especie de milagro en haber salido con vida del percance. Creía en las fuerzas del destino. Era un gran aficionado a la astrología. El tirano acorralado se crece y va a desencadenar una de las grandes persecuciones contra los disidentes como no se había conocido en la historia desde la época de Nerón de Diocleciano o de Iván el Terrible. Bielorrusia perdió la mitad de su población. El atentado de Von Staufenberg salvó el honor del pueblo alemán. Franco escribe una carta al Führer rogándole que para salvar vida y ahorrar una mayor efusión de sangre busque una armisticio. Esta carta enfurece a Hitler. Siempre le había encontrado un tanto exasperante. Con sus 1.67 de estatura su aspecto de retaco su voz infantil pero dicha carta le va a sacar de sus casillas. Según refiere Luis Abeytúa en Lo que sé de los nazis Hitler hizo un comentario: “Traidor” y la echó al fuego del bunker. La situación del gobernante español no puede ser más delicada. La exasperación alemana se conjuga con la abierta hostilidad inglesa. Franco hace lo que siempre supo hacer: atrincherarse en el blocao y resistir. Se vuelve más religioso y se encomienda a la providencia. En una visita a Ávila tiene una especie de visión. Había ido extremadamente agitado y regresa con el espíritu en calma. Esto lo atribuye a un milagro de Santa teresa. Las monjas de la encarnación le envían una reliquia de la Santa fundadora y desde entonces hasta casi el día de su muerte le acompaña el brazo de Santa teresa. Pasa muchas noches en oración. La lucecita del flexo del Pardo nunca se apaga. Franco trabaja o reza. Y así sigue gobernando la nave de españa con tesón. Tiene una gran fortaleza física pero la ansiedad le abre el apetito y Franco empieza a engordar. Se le ve más encanecido. Fueron tiempos de grandes dudas y vacilaciones. Otros menos enterizos no lo hubieran podido resistir pero por las trazas Franco pareció que en su comportamiento cauto y aparentemente irresoluto había leído el Talmud que ordena que entre dos soluciones la mejor es la tercera lo que él lo traducía en los tres montones de papeles que se pilaban en su mesa de despacho. El primero “los resolveré yo”; el segundo, “los resolverá el tiempo” y el tercero, “se resolverán solos”. No me des respuestas, la conozco todas. Sólo invoca mi nombre y persevera. E3sta cautela suya esa sonrisa esa lenidad de carácter tan suyas eran netamente judías. Con los años fue sin embargo perdiendo la sonrisa que hizo popular a franquito en su juventud. Su pensamiento a veces parece empapado de sabiduría rabínica. Tenía un no sé qué que no era tan solo baraka. Era un varón de reflexión y de buen consejo. Casi nunca obraba con precipitación o llevado de sus impulsos. Dejando que el nudo de los acontecimientos se resolviese a su albedrío. El 3 de agosto  va a perder a uno de sus colaboradores más importantes: el conde de Jordana (1876-1944) quien fallece repentinamente mientras se encuentra en San Sebastián como consecuencia de un infarto. Era un militar monárquico de convicciones profunda compañero de armas del general Franco en la guerra de África en la que gana algunas medallas al valor. Había sido amigo personal del Rey Alfonso XIII y de Primo de rivera. No era un militar de corte africanista sino un liberal de espíritu abierto que en su juventud había pertenecido a la masonería. Muy trabajador. En su despacho del palacio de Santa Cruz había días que pasaba 24 horas sin levantarse de la mesa de trabajo despachando con sus asesores. Este exceso de trabajo quizás fuera la causa de su muerte. Fue el artífice del aproximamiento del régimen a los aliados y tiende un puente entre Franco y don Juan de Borbón. Gracias al mismo Franco empezó a entender que no habría otra salida que la solución dinástica. Don Juan y Franco pese a su carácter antitético estuvieron siempre condenados a entenderse. Jordana fue también el inspirador del rescate de los mosaicos franceses alemanes italianos y franceses así como todos los sefardíes de los Balcanes. Es sustituido por José Felix de Lequerica Erquicia. Era un bilbaína nacido en 1891 que había pertenecido al partido de Maura y se había educado con los jesuitas. Franco siempre tuvo una predilección hacia los vascos a los que encarga la gestión de Exteriores. Admiraba a este pueblo por su talante emprendedor y por su espíritu empresarial. Si bien fue cicatero en las ayudas a Castilla se volcó misteriosamente con las márgenes. A su muerte vascos y catalanes van a ser los árbitros de la democracia hasta el punto de que por una de esas contradicciones de la vida española lo centrifugo predomina sobre lo centrípeto. Lequerica inicia una saga en el Palacio de Santa Cruz que continuara con Gregorio López Bravo y con Marcelino Oreja- Lequerica fue otro hombre puente. Y sucede otra paradoja. En aras de los intereses de España Falange se hace aliadófila. Se han acabado las ideologías. Los alemanes quisieron cambiar el mundo y fracasaron. Había que hacerse más Sancho y abandonar el quijotismo. La saga continúa. El pueblo español que es vitalista y acomodaticio opta por plegarse a la nueva situación. El mundo se sorprende cuando se publica la noticia de que León Blum y el conde de Rotschild a los que se les daba por muertos víctimas de los nazis aparecen en Bolivia. Los dos habían cruzado la muga de los Pirineos y con salvoconducto español consiguieron embarcarse hasta América del sur. El gran banquero judío y uno de los institutores del Frente Popular, León Blum, habían salvado el pellejo gracias al sistema de Franco. Nunca se lo agradecieron pero eso tampoco importa demasiado. ¿Franco y Sefarad un amor secreto? Es posible que amase al verdadero Israel pero al menos ni sus más encarnizados detractores pueden acusarle de antisemita y gracias a sus buenos oficios el mundo actual ha sido posible. Dicen que Rotschild al llegar a la aduana de Irún ofreció al carabinero la suma de un millón de pesetas de aquellos tiempos oferta que el probo funcionario rechazó en aras altruistas. Para él la mayor fortuna de todos los tiempos se presentaba como un humilde refugiado político una persona humana a la que era necesario socorrer. Por lo que respecta a León Blum y su frente populismo fue uno de los franceses que habían ayudado a la republica. Todavía tuvo fama de Barba Azul por su afición a las mujeres pero a pesar de todo eso también era una persona humana. Eros y la Revolución son las dos aficiones predilectas de la gente de su raza. Tampoco es concebible un mundo sin judíos. Había otra clase de infiltrados en aquella desbandada. Eran los maquis. Elementos disolventes según la prensa núcleos de resistencia residuos de la guerra civil. De ellos apenas hablan los diarios. Simplemente se les aplica la ley de fugas. El ejercito alemán abandona la frontera francesa el 22 de agosto de 1944. en una sencilla ceremonia el coronel Kruger de la Wehrmacht se despide del coronel Ortega. Es izada la cruz gramada de la aduana en el puente internacional de Hendaya. La liberación de Paris se produciría tres después el día de San Luis 25 de agosto. Los alemanes habían perdido nada menos que 2.367 aviones en las batallas de Normandía y de las Ardenas y perdieron cinco divisiones panzer. El régimen español empieza a jugar la carta del anticomunismo. Eso sería su salvación. Supo hacer bien la maniobra de cambiar los cañones por la mantequilla y la leche en polvo, aquel horrible condimento que con las películas del Oeste en tres jornadas hicimos la infancia tan peculiar de todos aquellos que tuvimos la suerte o la desgracia de nacer en aquel año de gracia de 1944 en que el mundo hizo el gran viraje del mundo. Los españoles somos gentes resignadas y conformista. Paris bien valía una misa y en Paris dijeron que habían entrado los americanos (las primeras columnas eran soldados españoles republicanos) y con esta conquista las relaciones Washington-Madrid se establecen en una trayectoria que no siempre fue la línea recta. Si no puedes vencerlos únete a ellos. Franco utilizó la maquiavélica fórmula y se unció al carro de los vencedores pero en contra de los rusos. “Donde yo esté no habrá nunca comunismo”. Era un hombre realista. Los apasionamientos y los fervorines suelen ser nefastos en política que no es otra cosa que el arte de lo posible. El embajador norteamericano Charlton Hayes se convierte entonces en una suerte de virrey. Hay declaraciones a UPI. “España nunca podría haber sido aliado de Alemania ni de ningún otro país que no tenga por norte la catolicidad”. Chúzate esa. Eran unas declaraciones que concede al delegado en Europa de la United Press International el 7 de noviembre de 1944. se trata de una exclusiva de excepción en la cual vamos a encontrar a un Franco sino diferente al menos novedoso. O por lo menos ansí lo pone de manifiesto el entrevista autor de la entrevista Anthony L. Bradford a quien recibe en el palacio del Pardo con toda suerte de honores y de boato. Piensa el periodista que este no debe de ser mi Franquito. Me lo trocaron. El marco es incomparable, majestuoso. Bradford se encuentra impresionado que creen ver en esta vis a vis más a un rey con el boato de toda su corte más que a un general. A lo largo de su carrera política Franco fue  entrevistado – era aficionado a las interviú personal- como doscientas veces. No dio una conferencia de prensa jamás. Pero los huéspedes norteamericanos de UPI quedaron harto impresionados por la munificencia y el boato del anfitrión. Por lo demás Franco en dicha entrevista hace un trazado de su política gubernamental en el marco del anticomunismo y la catolicidad, los valores occidentales. Anuncia una nueva amnistía e intensifica las garantías de la redención de penas por el trabajo lo que supone que prácticamente no fan a quedar presos políticos con delitos de sangre. Todos a la calle. Pero ni las entrevistas ni los gestos atemperan a Roosevelt el cual lo está apuñalando por la espalda. Francia es también un enemigo incómodo al otro lado de los Pirineos. El hostigamiento que llevan a cabo los maquis con apoyos logísticos y tácticos franceses constituyen para franco una desleal villanía: “jamás hubiera atacado españa a la Francia vencida aun cuando hubiésemos sido invitados a hacerlo en 1940. Esto no entra en nuestras tradiciones por ser  incompatible con nuestra hidalguía”. Además se lamenta el caudillo de la falta de juego limpio que observa entre los norteamericanos. Anuncia que respeta al gran pueblo yanqui pero que ni él ni su gobierno harán una política servil. Esta entereza, tales agallas, sorprenden al periodista de UPI. Franco no tiene pelos en la lengua. “Hemos declarado nuestra mentalidad y cual iba a ser la trayectoria desde 1938. Nunca haremos leña del árbol caído” decía las cosas claras y con elegancia pero nada de servilismos. Dice que España no es un estado totalitario sino totalitario y aduce como prueba de eso mismo los principios básicos del Movimiento que nada tiene que ver con el nazismo ni con el fascismo. Frente a la sinrazón opone Franco la sinrazón y su discurso resulta del todo congruente y articulado. Invoca los principios del Movimiento. Por el pan. Por la patria. Por la justicia. Un ideal de comunidad participativa en las enseñanzas del Evangelio. Ningún totalitarismo. Invoca al individuo, al ser real, a la persona humana. Intuía que se acercaba, aunque no hubiera leído a Huxley ni a Orwell, un tiempo de totalitarismos no sólo los de izquierda marxista sino también los del capitalismo salvaje que son dos patas de un mismo bando. Si para unos el hombre o la mujer son unidad de producción para os otros son unidades de consumo. Existes en cuanto compras y tanto eres tanto gastas. ¿Y los valores espirituales? La España de Franco se alzó contra el materialismo a sendos lado del espectro pero con este fiarse de las cosas del espíritu consiguió un bienestar económico como nunca lo había conseguido España en su historia. El programa de justicia social de los falangistas de Girón hasta aquí y hasta ahora nadie lo ha superado. Y con respecto al armisticio franco alemán entre Vichy y Berlín, “jamás lo cohonestamos”. España siempre deseó para sus vecinos la libertad y el orden y se abstuvo de cualquier ingerencia. En cuanto a la división azul, Franco dice que no fue más que una opción frente al comunismo. ¿Democracia? Nosotros tenemos nuestro propio concepto de democracia basado en los fueros y los derechos individuales que arrancan del Fuero Juzgo. Al fin y al cabo el mensaje es bien claro: los anglosajones no pueden a los españoles dar lecciones de democracia quien desde la edad media posee su carta magna los derechos y libertados basados en el municipio. Del rey abajo ninguno. La vara de los alcaldes. Los corregidores como brazo visible de la justicia. Los concejos que se reunían a la puerta de las iglesias, de las catedrales y los atrios románicos. “La división no implicó la idea de conquista. No queríamos tomar Rusia sino darle una lección a sus gobernantes comunistas. Y nuestra retirada en 1943 fue ordenada y aconsejada por los intereses diplomáticos españoles”. Franco hacía estas declaraciones con el encanto y la ingenuidad –en política casi resulta naif por lo anti retórico-que le caracterizaban. Su tono resulta convincente. Marca como principio cardinal de la acción de su gobierno la pacificación interior y el regreso de los refugiados políticos. “Les acogeremos con tal de que se abstengan de hacer proselitismo y que se atengan a las reglas del juego”. Otro tema que aborda en esta entrevista con la United Press es la eventual restauración de la monarquía. Pone una condición: “Que sea una monarquía diferente a la que tuvimos en España durante el siglo XIX y se atenga a los tiempos nuevos”. Esta entrevista es un echado de sentido común, de serenidad, de juicio y de capacidad de discernimiento. Franco estaba pensando en el hombre de la calle no en los políticos, en esa mayoría natural de las democracias cuya opinión no suele estar desencaminada. Vox populi. Vox dei. Pide a Roosevelt que tenga clemencia con los vencidos porque la munificencia y la liberalidad del vencedor suele ser un preludio de la paz. También pide voz y voto para la conferencia de Yalta donde se repartieron Europa y España es parte sustancial de Europa pero allí tampoco la dejaron hablar. Uno de los actos fallidos de los españoles de posguerra es un complejo de culpa que viene dado por el ostracismo político. Los españoles se siente en offside y como este es un pais pendular cuando se abren las compuertas vamos a estar en los lugares más inverosímiles y hasta en Afganistán. Nos apuntábamos a un bombardeo precisamente para resarcirnos de aquel tiempo de silencio y aislamiento que si bien se mira no lo fue tanto. Aznar sale en la foto de las Azores. Todas las misiones de paz. Hasta los norteamericanos se sorprenden de esta disposición a apuntarse incluso a un bombardeo. A Franco le negaron la entrada en Potsdam y en Yalta como todavía le dieron calabazas cuando quiso ingresar en la Logia zaragozana ¿y eso va a suponer un trauma? Quizás pero por el momento no habría clemencia  para con los vencidos. Franco que se crecía en las dificultades nunca tuvo esa conciencia de derrotado. Aguardaban a España siete años de bloqueo económico y de aislamiento internacional. Y de anatemas. Sería su mejor prueba de fuego pero Franco quería ser oído. Entonces nadie quiso escucharle. Sin embargo aquella entrevista con la que el general rompía cinco años de silencio marcó un hito y causó un gran impacto en el ámbito internacional. En Londres el Observer siempre tan reticente hacia el franquismo proclama en un editorial que “he is a hard guy to cope with”. En Inglaterra, tratándose de políticos españoles, no estaban acostumbrados a esta clase. Franco se expresaba un poco en el tono de Felipe II. No era un perrillo de aguas domesticado ni un monaguillo. El ministerio de Exteriores da un mentís rotundo a la noticia de la BBC de que cerca de quince mil soldados alemanes huyeron a España después de la derrota para ganarse la vida. Los ingleses, siempre tan perifrásticos, decían que algunos de ellos se habían alistado en la policía española. La verdad era sin embargo muy otra: únicamente 150 veteranos de la Wehrmacht y la Luftwaffe habían pedido asilo político y habían sido todos recluidos en el Campo de Internamiento de Miranda de Ebro con arreglo a las disposiciones internacionales sobre las leyes de acogida. Curiosamente después de las grandes crisis internaciones habidas en Europa ( las dos guerras mundiales y la caída del muro de Berlín) España es utilizado como portaviones o base de relanzamiento de estas corrientes de migración. A las fuerzas oscuras le interesan una españa de puertas abiertas. Esta idea explica las corrientes de migraciones masivas tanto del Este –rumanos, búlgaros, polacos, ucranios- como de Marruecos y del Subsahara. Es evidente y esta es la idea motriz de este libro que sin Franco ni Hill Stricker ni tantos y tantos judíos como a lo largo de nuestra residencia en los Estados Unidos hubieran podido tener la oportunidad de viajar a los USA. Tantos los verdugos como las victimas son acogidas con independencia de que luego puedan ser juzgados y esclarecidos sus delitos. Esta es en síntesis la idea del cristianismo y del mesianismo que es una de las características idiosincrásicas del perfil de España como nación católica. Rommel se suicida el 16 de octubre de 1944. fueron los funerales más espectaculares y grandiosos del III Reich. El juramento de lealtad el militar nazi lo había llevado hasta las últimas consecuencia. Se celebran las primeras elecciones sindicales en Zaragoza. Hay que moverse con arreglo a los nuevos vientos que soplan contra el horizonte. Es una forma de dar carrete y de hacer el paripé, tan importante en política donde la mujer del Cesar no sólo tiene que ser casta sino también parecerlo pero Franco ya lo había advertido en una entrevista: “Los españoles no están preparados para una democracia a la occidental. Aun. Pero tengan calma. Todo se andará”. El general Llague a través de la prensa pone en conocimiento de los españoles que su campaña contra el maquis fue un éxito. Los últimos reductos guerrilleros habían cruzado Roncesvalles y sólo le faltó añadir el parte lacónico de cautivo y desarmado el ejército rojo etc. Pero el laconismo con que informa este soldado soriano que se curtió en la legión poco explicita de la dureza de aquella guerra y de lo arduo y sangrientos de aquellos combates. Fueron guerra sucia. Son fusilados René Platón, consejero de Petain y Darquier de Pellepoix encargado de Asuntos Judíos del gobierno de Laval. Fuerzas de la Resistencia asaltaron todos los consulados y legaciones diplomáticas españolas en Francia. De Gaulle conquista a Francia. Con la ruptura de la Línea Sigfrido se produce el gran asalto hacia Berlín. Quedaba todavía medio año de guerra. Todas las legaciones diplomáticas españolas en Francia fueron asaltadas y quemadas. En Madrid se hablaba de la redención de penas por el trabajo y de la destilación molecular.

-         Un toro es algo muy serio – decía Manolete en una entrevista- Por eso yo no me río nunca en la plaza.

El director del Alcázar Laurentino Moreno Mungúia es destituido fulminantemente el 7 de septiembre de 1944 por un editorial en que criticaba a los norteamericanos. Ya no se podían hacer cantos epinicios a las potencias del Eje. Los españoles no se habían hecho a la idea de que estaba a punto de caer el III Reich. Los más se acomodaron al nuevo estado de cosas pero otros resistieron numantinamente como era el caso de Laurentino. La biología nos dice que sólo sobreviven las especies que se adaptan al medio. Las otras perecen. Esto no era más que la tapadera. En realidad el director de Alcázar no había sido fulminado por elogiar a los alemanes sino porque en un pequeño recuadro había hablado de un tema tabú: las encarnizadas luchas que tenía lugar en el Norte. Franco había ordenado la ley del silencio. Por eso ganó aquella guerra. Su instinto político le decía que era la única manera y es el sistema con que los ingleses y americanos ganaron todas sus guerras. Al enemigo ni agua. Por eso quizás la actual democracia tenga perdida la batalla con ETA a la que se da una preeminencia informativa y una importancia extrema. Unos cuantos pistoleros tienen secuestrados a todo un país. Las guerras terroristas sólo se vencen con enanos infiltrados, espías, picos palas y azadones y aplicando la ley de fugas. La censura aquel año del 44 se estaba empleando a fondo. Churchill manda horcar a Lord How-How. Fue descubierto por un soldado británico cuando confundido entre la multitud de desplazados se disponía a tomar un tren camino de Hamburgo. El coronel Ortega que era el encargado de la lucha contra los partisanos estaba pasando sus apuros pero la mayoría de los españoles estaban ignorantes de aquella encarnizada y sórdida lucha. Necio quid dicis. Ortega operaba en el Pirineo. Los legionarios y guardias civiles de Yagüe peinaban la cordillera cantábrica. Ambas facciones combaten a fondo y se emplean con una dureza extraordinaria. Todos eran veteranos de la guerra de España y entre los cuadros había unidades de la resistencia que habían liberado Paris. Era la columna Durruti. Sus milicianos habían luchado en el Ebro. La acción en las montañas se ve secundada por golpes de mano en el interior de la península. Varias bombas hacen explosión en la capital de España pero los periódicos dicen que ha explotado el gas. Los españoles temen a otra nueva guerra civil que fue evitada en parte por la indecisión de los aliados y también por el coraje del hombre que estaba al frente de los destinos de España. Franco creía en su estrella. Estaba imbuido de fe mesiánica. Factor a su favor: que tuviera tras sí al ejercito unido como una piña por más que la nómina de generales reticentes fuese amplia: Aranda, Kindelán, Yagüe, Vigón. A todos ellos los consigue silenciar en la lucha. Cerrada batalla dialéctica. Fuego graneado de conminaciones y de chantajes. El flexo del pardo continúa encendido en las noches oscuras de España. El senador Turmel en el congreso americano dice que España tiene derecho a la autodeterminación. Eso de las autodeterminaciones suena a noche de cuchillos. La pronuncias y empieza a correr la sangre. Cerca ya la navidad los alguaciles de don Samuel Hoare que no celebraba la navidad sino la janucha estaban trabajando en el proyecto de invasión militar. Los blindados de las motorizadas avanzarían desde Portugal y se plantarían en Talavera en un periquete. Coser y cantar. El pretexto del asilo político otorgado a refugiados alemanes (¿no habíamos quedado en que eran ciudadanos judíos en desgracia?) Sería el pretexto consabido para la ruptura de hostilidades. Justificaban la invasión. Sin embargo las declaraciones del Caudillo a UPI habían causado excelente impresión en América. El embajador inglés y el estadounidense por baraka de franco se llevaban a matar y Roosevelt no sabía a que carta quedarse; estaba demasiado enfermo para pensar. Lord Templewood es sustituido. La fortuna sigue trabajando a favor de Franco que siguió en su palacio del Pardo viéndolas venir. Cela acababa de publicar la tremebunda novela de “La familia de Pascual duarte”. Su firma aparecía en la nómina de colaboradores de Arriba. Trabajaba como censor en la calle Gastaminza de 9 a 2. el ex legionario de Padrón había conseguido una pequeña sinecura pues por entonces, incluso Franco, todos estaban un poco a verlas venir. Cela personaje indiscutible de la política y la literatura durante estos años fue muchas cosas. Desde vagabundo a cartero real. También se ofreció a Camilo alonso Vega para ir a la caza y captura de rojos. Luego acabó presidiendo la Sociedad de Amigos de Israel. Nunca hubo congruencia en su pensamiento política pero nunca traicionaría a su sentido del humor. Un humor del que ya haría gala con coraje en aquellos años cuando una mala burla podía ser pagada con la cárcel. Un día que tenían poco que hacer él y otro compañero merendaron y bebieron vino en cantidad. Y para divertirse se subieron a la mesa  alargada donde se exponían las galeradas de libros y de periódicos y empezaron a desfilar marcando el paso. De gastador iba Camilo y de turuta Víctor Ruiz Iriarte que era tan pequeñín que cuando estaba en el Café Gijón los pies los bamboleaba sobre la silla como los peques. Y así fueron pescados incontinenti por el jefe a la sazón Juan Aparicio. Víctor Ruiz Iriarte medía 1.63. Don Juan se quedó de un aire.

         -Pero ¿qué hacéis ahí pedazo de cabrones?

         -Estamos jugando a guardias y ladrones. Yo soy la guardia civil y al pequeñín lo llevamos preso.

El jefe de la censura  estalló en una gran carcajada y por fortuna la cosa no pasó a mayores. CJC pudo seguir publicando sus exquisitos artículos en la Prensa del Movimiento. “La idea de la novela-escribe en uno dellos- ha de llevarse dentro, como el sabor de las peras, el olor de las flores y la brisa del mar”. Pues muy bien. El 25 de noviembre de 1944 se produciría una nueva barajada en los cuadros de las jefaturas provinciales del Movimiento. Un nombre que saltaría en este reajuste sería el de Carlos Arias Navarro. Se le nombra gobernador civil de León. Aquel madrileño que había ingresado en la carrera fiscal en 1929 y que fue fiscal del ejercito en la guerra civil (el carnicero de Málaga le llamaba Raúl del Pozo) tuvo fama de juez duro pero al anunciar la muerte del General en 1975 era un viejo con la voz quebrada por las lagrimas. El 3 de diciembre el embajador Carlton Hayes y el canciller Lequerica suscriben un primer acuerdo para el trafico aéreo entre España y Estados Unidos. Dicho protocolo va a significar el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales. También empieza el turismo. La cultura de masas. El hombre lábil y móvil. España se convierte en punto de escala en los viajes transoceánicos hacia la Europa mediterránea y el Oriente Medio. Samuel Hoare a los pocos días de cesar como embajador ingles en Madrid pronuncia un discurso en los comunes de corte roussoniano en el que por primera vez reconoce la importante labor de Franco en la ayuda a los judíos en tránsito. Pero pide a éste que permita la libertad de culto y la supresión de los tribunales especiales. Hay  una crisis dentro del Consejo Mundial Judío. Los rabinos neoyorquinos S. Wise y Abrahán Hillel protestan ante el gobierno norteamericano por su poco apoyo a los refugiados y a las colectividades de pioneros israelíes en Palestina. El lobby judío no era por aquellas fechas tan poderoso como en la actualidad cuando se ha convertido en el arbitro de la acción exterior del Departamento de Estado.  Goebbels celebra su ultima noche vieja en el mundo con un canto de alabanza a su jefe: “Adolfo Hitler-dice- ve lo que otros no ven y espera cuando los demás desesperan.

 

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Capítulo XI

ASALTO FINAL


 

Las declaraciones de Samuel Hoare van a provocar una fuerte polvareda en el Vaticano por lo que se refiere a la libertad de cultos en España que lord Templewood pidió con toda franqueza.  Era una clara injerencia en los asuntos internos de un país.  Libertad de cultos significaba que la sinagoga del transito de Toledo pudiese abrir sus puertas.  La fruta no estaba madura para eso.  El pariente de Disraeli no obstante había lanzado el guante y quedaba una cuestión pendiente y si bien Azaña había dicho aquellas fatídicas palabras de que España había dejado de ser católica siendo éste uno de los alicientes que desencadenaron la contienda del 36 la pera maduró en la huerta de la democracia y sería precisamente una hija de josefina Carabias que por aquellos días coqueteaba con los nazis y luego sería la corresponsal en Paris del diario de la calle Mateo Inurria, ya el periódico de los curas, la que quitara el crucifijo de las escuelas y pusiera al evangelio en pie de igualdad. Esta directora de asuntos religiosos Mercedes Rico se llamaba y no pasara a la historia por cosa tan poco brillante como “descristianizar” a la nación más católica del orbe por decreto cumplimentando así la profecía de que había dejado de ser católica.  Mar de fondo.  El consejo mundial no olvidaba la imagen de la reina católica a la que habían quemado en efigie.  Escupir sobre el crucifijo resulta para ellos todo un rito de iniciación.  Masones o judíos que más da.  De tal manera que el holocausto deviene en sus manos un arma arrojadiza, una coartada.  Carlton Hayes que es católico practicante y buen conocedor de los místicos no se siente muy complacido por las propuestas de Templewood.  Hay mar de fondo.  Los enemigos de la cruz hacen riza pero la historia parece de su parte y hay algo misterioso que torna el camino llano a los heraldos de las fuerzas oscuras en su ir y venir por las veredas del mundo que llaman acarrear.  EL QUINCE DE ENERO DE 1945 Washington ordena la retirada del embajador Hayes.  Fue el único valedor que tuvo Franco en tiempos tan recios.  Era un hombre alto, magro de carnes, profesor de Harvard. El pintor Zuloaga había pintado al embajador poco antes de su cese.  Se había entusiasmado con España a través de las lecturas de Washington Irving de james Lowell y de Longfellow, el poeta norteamericano que tradujo al inglés los versos de Jorge Manrique.  En su discurso de despedida dispensó grandes elogios a España, “un país que volverá a ser pórtico de entrada a Europa. Mis compatriotas norteamericanos cuando viajaban al viejo continente casi siempre lo hacían a través de Portugal y España.  Nosotros hemos sentido siempre la fascinante llamada de España.  Yo les recuerdo a ustedes que el castellano es el idioma extranjero que más se enseña en mi país.  Creo que tendremos que contemplar en el futuro un sitio para Shakespeare y para Lope”.  Era un humanista más que un político.  Por eso congenió bien con Franco.  Era un estadounidense profundamente enamorado de España.  Antes de partir para Nueva York desde donde había salido en un barco portando consigo una enorme biblioteca va a ponerse de rodillas ante el sepulcro del Apóstol Santiago.  Un hispanófilo a carta cabal.  Dicen que las humanidades no sirven para nada u de hecho han sido descabalgadas de los modernos planes de estudios.  Sin embargo hubo humanistas como Mr..  Hayes que evitaron que se desencadenase otra guerra en España tal y conforme pretendían Churchill y Roosevelt.  Se prepara el asalto final al bunker pero Hitler el 32 de enero de 1945 hace alarde de numantinismo y anuncia que venderá cara sus piel: “No retrocederemos ante nada ni ante nadie. El bolchevismo judío trata de devorar al mundo entero”.  Cae Budapest.  El embajador español González Suárez que había alojado en su caso en tandas a más de 3000 hebreos perseguidos abandona la capital húngara por carretera iniciando un viaje de retorno a la patria bastante azaroso.  Francia era un hervidero de maquis.  Por todas partes caos.  Salteadores de caminos.  Terrorismo.  Alemania estaba siendo masacrada y violada en nombre de la democracia.  La primera oleada de asalto a Berlín estaba integrada por mongoles y siberianos que no sabían lo que era un grifo.  Desmontaban los lavabos y se los llevaban a sus casas.  Las mujeres alemanas eran violadas sistemáticamente por los nuevos hunos pero tales atropellos no ocurrieron sólo en el Este. En el Oeste los franceses habían preparado batallones de senegaleses cuya misión principal era incendiar, arrasar y violar a todas las alemanas que se encontraran en el camino desde las más niñas hasta las ancianas. En nombre de la Democracia.  Puro horror.  Furia infernal.  El Señor escondía su rostro.  Los españoles, confusos e inseguros del inquietante porvenir, miran para otra parte. El interés de la opinión pública se fija en el hongo sanalotodo que trajo Manolete de Mexico o en el invento de la penicilina.  El doctor Fleming sería uno de los hombres más populares en España junto con el diestro cordobés.  El día de la Candelaria ya están los rusos en los suburbios de Berlín.  La consigna que imparten los comisarios a sus soldados es violar y matar alemanas para que se extinga la maldita raza.  El mundo no había conocido mayor barbarie desde las guerras de religión que asolaron Westfalia.  Miles de refugiados se ponen en camino hacia el Oeste huyendo de los ruskis.  Las orugas de los carros de combaten allanan moradas con los inquilinos muertos y si ven a una hilera de refugiados por el camino sencillamente pasan sobre ellos y los aplastan.  Mucho se ha hablado del holocausto pero las barbaridades que tuvieron que padecer las mujeres niños y ancianos sobre los que se cebó la horda no son para contar.  Vivir en Alemania se ha convertido en una atroz pesadilla.  Hay zonas como la de Assen y Possen que son teas vivientes.  En estos campos cataláunicos están muriendo siglos enteros de cultura europea” escribe uno de los pocos corresponsales españoles que quedan en la capital del Reich Gonzalo Rodríguez del Castillo.  El hambre es tan atroz que las autoridades del ayuntamiento de Paris prohíben la proyección de películas en las cuales se celebre algún banquete porque hubo casos en los que los espectadores hambrientos se abalanzaron sobre los escenarios y al no poderse llevar a la boca los exquisitos mamares que se reproducían quemaron la sala.  En el estadillo de nuevos inventos figura uno sensacional: la industria de la fabricación de explosivos ha permitido el hallazgo de una sustancia capaz de ser replica perfecta del ojo humano.  Con resina empiezan a fabricarse ojos de cristal.  Ningún problema para los tuertos.  La guerra hizo muchos que podrán consolarse con tales prótesis.  El que no se consuela es porque no quiere.  Habría un tuerto que se haría famoso en la política de los años 60.  Se trata del piloto de la RAF el rhodesiano Ian Smith cuyo Douglas fue abatido sobre Egipto en la batalla del Alamein.  Le extirparon el ojo herido y le pusieron un ojo de cristal pero la mirada del héroe ya no era igual.  Y Pombo angular en una de sus novelas narra la patética escena del encuentro de uno de estos jóvenes pilotos con su amada; ella va a verle al hospital y encuentra a su novio que estaba mirando para la pared y al sentirla vuelve la cara y ésta prorrumpe en un grito de horro: media faz era normal pero la otra mitad la que tenía oculta era el cuévano vacío de una calavera.  Otro tuerto de guerra: el general de Gaulle queda excluido de la participación de la conferencia de Yalta con otras potencias que se reparten el pastel. Nunca perdonó a los americanos aquella faena y a los ingleses les trató siempre de felones como lo que son. Por eso su política de grandeur quiso enhebrar un nuevo orden en el mundo por su cuenta.  Haría su propia Ostpolitik de aproximación a Rusia.  Criticaría la intervención de los norteamericanos en Vietnam patrocinado por los señores de la guerra como siempre - el clan judío- y mantendría el veto a la entrada de Inglaterra en la CEE.  “Le Etat ce est moi”.  Los tuertos suelen ser gente genial y los cojos meten los goles que ganan los partidos de los grandes campeonatos.  El Papa Pacelli es una personalidad luminaria y un faro de salvación mediante la luz de su sotana luce más blanca en tan tenebrosos tiempos.  Fue otro gran papa que ayudó a salvar estrellas amarillas pero el pago fue el escarnio y las acusaciones de filo nazi y antisemita.  Un caso parecido al de Franco y es que hay algunos que desconocen lo que significa la palabra agradecimiento.  Al hilo de esto se produce un hecho muy singular como es el bautizo del rabino de roma, Israel Poli, en la iglesia de Santa María de los ángeles.  El nuevo converso adopta el nombre de Eugenio en honor al papa Pacelli para honrar su memoria “ y por lo mucho que hizo este papa para ayudar a los judíos en los tiempos de recia persecución”.  El neófito ese sí que entendía la gratitud.  En la misma ceremonia toma las aguas crismales su esposa Emma que adopta el nombre de María para honrar a la Madre de los Cielos a la que debe su conversión salvífica.  María puerta de salvación.  El profesor Poli era un hombre muy estimado en los ambientes culturales de roma.  Hablaba diez idiomas.  El primer tratamiento con penicilina es aplicado en España a la enferma Paca Santamaría Altuzana una mujer de Logroño aquejada de fiebres pauperales y de septicemia.  Como la paciente repela se produce una verdadera avalancha de solicitudes de este fármaco.  Todos buscan el tarro maravilloso.  Es la autentica panacea.  España se llena de calles y de monumentos al Dr.  Fleming.  Gracias a él se libran de la muerte los toreros sino que fueron millones los heridos de guerra los que van a recuperar la salud gracias al antídoto.  Pero un problema encontrar el fármaco.  Se pide a Estados unidos.  Cuando no se encuentra se acude a remedios sucedáneos como el “hongo que Manolete trajo de Mexico”.  En el Oder los rusos hacen prisioneros a un niño alemán que servía una sección de ametralladoras con tan solo once años.  El general Schorner aprestó la defensa de Berlín valiéndose tan solo de las Juventudes Hitlerianas.  La última condecoración que impone el Führer seria para este general de ingenieros que mandó el dispositivo de resistencia del cerco de Berlín.  Es también la última vez que aparece Hitler en público.  El 17 de febrero es nombrado Norman Armour nuevo embajador estadounidense en España.  En el Pardo se acoge la designación con alivio pues el hecho de que no retirase el poderoso país a su representante conjuraba el peligro de invasión que se venía temiendo.  Las intrigas entre las diferencias políticas, la lucha por el poder y las penurias ocasionadas por el bloqueo estaban haciendo tambalearse al Régimen.  Se rumoreaba que la llamada al antiguo embajador se debía a la actitud en excesos amistosa que mantenía Hayes con respecto al Pardo y se temía  que precediera a una declaración de guerra al gobierno fascista.

Sin embargo, el anuncio de que venia Mr.  Armour del que luego haría chanza y chacota Berlanga en su película “Bienvenido Mr.  Marshall” en su película rodada en Guadalix de la Sierra, Manolo Morán,

 Pepe Isbert, y las fuentes con chorrito, qué gran papel, tranquilizaría a la gente, de momento.  En este periodo la política exterior USA es confusa y titubeante. Debido ello a la arteriosclerosis de su presidente así como a la poca coherencia de su secretario de Estado, Stettinius. A decir de los entendidos nuca fue la política exterior americana tan titubeante y tan falta de ideas como en este periodo.  Stettinius no era más que un granjero de Arkansas de origen lituano.  Roosevelt había sido el hombre del New Deal o del gran pacto social pero, valetudinario y en silla de ruedas, era un hombre acabado.  Churchill por su parte tenía `problemas con la botella.  Stalin por su parte estaba en el paroxismo de su gloria.  A costa de la vida de millones de rusos había derrotado a Hitler.  Yalta sería su gran oportunidad al aprovecharse de los errores y vacilaciones de su contraparte occidental.  Los periódicos de Madrid “coinciden en señalar” (digámoslo con un tópico) por una lado el peligro estalinista para Europa y por otro que cualquier intento por derribar a Franco sería una victoria del “oso ruso”.  Hay un gran reportaje de Ernesto Jiménez Caballero de la matanza perpetrada por los rusos en Katyn.  Fueron asesinados indiscriminadamente miles de polacos y enterrados en masas comunes en 1943.  Pero la versión soviética es que los autores de la masacra fueron alemanes.  Se juzgó por el suceso a tres eclesiásticos búlgaros que fueron condenados a muerte. El ejercito rojo está ya a las puertas de Koenigsnerg la patria de Kant a la que los rusos rebautizan como Kaliningrado.  La firma del tratado de navegación aérea con Estados Unidos supone el levantamiento paulatino del embargo de combustible que había pesado sobre España durante la segunda guerra mundial.  A tal situación se deben fenómenos como el hambre, el estraperlo y la penuria que caracteriza a toda la década de los cuarenta y parte de los 59.  Como represalia por haber apoyado al Eje también se nos excluye del plan Marshall.  Se nos quiso rendir por hambre.  Los ingleses pedían a los norteamericanos que se estrechase el cerco económico contra Franco pero ellos mismos tampoco lo estaban pasando mucho mejor.  En Inglaterra también se daba el hambre y las cartillas de racionamiento.  Cuando Attlee derrotó a Churchill en las elecciones una de las primeras medidas incoadas por los gobiernos laboristas fue un incoar una política de “comida barata” que vendría principalmente de las colonias.  Sanear la economía se convierte en prioridad para franco que empieza el proceso de industrialización.  Bajo su mandato España dejó de ser rural para convertirse en un país urbano.  Las relaciones por mar con EE.UU. también se intensifican.  Todos los meses cinco buques de la naviera del Marqués de comillas parten de Barcelona o de Cádiz cargados de refugiados casi todos ellos judíos y regresan con cargamentos de trigo y de comida.  Eran los tiempos del “Exodus” aquel trasatlántico que cuando se dirigía a Palestina con un pasaje integrado por hebreo  no pudo atracar en Haifa por orden del gobernador británico.  Hitler acusó en su último discurso por Radio Berlín a las potencias occidentales de haber pactado con el diablo y que al fin el bolchevismo y el judaísmo minarían a Europa por de dentro.  “Los pueblos europeos serán victimas de su osadía y serían destruidos” Hitler creía que al igual que la célula viva la humanidad funciona y se muda en septenados.  Al cabo de siete septenados esto es en 1994 el cristianismo sería destruido por el judaísmo y el Islam.  Pero que nunca la historia conocerá atrocidades como las que ha conocido el pueblo alemán y buscarán subterfugios, mentiras y engaños.  Así se escribirá la historia”.  Estas palabras proféticas del Fúhrer que se pegaría un tiro en el bunker a los pocos días leerlas en la actualidad causa escalofríos.  En parte sus palabras parecen haberse cumplido.  El nuevo orden democrático no traería la libertad, el miedo, el odio de unos a otros.  La arribada masiva de emigrantes en horda y que parece estar siendo propiciadas por el gobierno norteamericano e Israel aunque se busca el pretexto de las famosas mafias de las que todo el mundo señala pero al que todos desconocen.  Cuando rescribo estas paginas acaban de llegar hoy 26 de noviembre de 2007 domingo cerca de mil subsaharianos a las playas canarias.  Los prebostes que controlan la información parecen regodearse en esta tragedia de los cayucos y al español de la calle el hombre normal al que intoxican todos los días los medios con violencia de genero hedonismo y esa sangría constante de la guerra de Iraq se le paran los pulsos.  Piensa que esta es una verdadera invasión.  España no ha dejado solamente de ser católica sino de ser también a España. ¿Son las fuerzas oscuras las artífices de esa venganza? ¿Es por esto por lo que con tanta machaconería se nos predica desde los púlpitos mediáticos los versículos del Holocausto? ¿Serán los cayucos la versión moderna de Exodus? Cunde la idea de que vivimos sobre un volcán sino en las plenas vísperas.  Aquí se asaltan las sedes de Falange.  Tras el fracaso de las guerrillas maquinas el PC ordena la estrategia terrorista.  Son abajadas por comandos especiales varias sedes de Falange de Madrid, el edificio donde estaba la censura de prensa e imprenta y varias entidades bancarias.  Concretamente el 27 de febrero se produce un acto de tales características contra la sede del partido oficial en Cuatro Caminos.  Dos jóvenes falangistas que se encontraban de guardia en el local, Martín Mora Bernaldez y David Jara Martínez, resultaron muertos. ¿Andaría por esas fechas como un enano infiltrado don Jorge Semprún el que luego llegaría a ministro de Cultura en la Idiocracia?  En sus obras el entonces activista y luego novelista y ministro se jactaría de haber llevado a cabo “bonitos” golpes de mano recién egresado de los campos.  Vivir para ver.  Luego llegarían los especuladores para arruinar las viejas formas de vida y Google cambiaría al mundo.  Era la Era del Terror.  Tormentas sociales y conflictos.  La mentira en el aquifolio del mundo en aras de una lucratividad efímera.  Ha caído el cristianismo y se rinde culto con los sermones del Holocausto a la antigua diosa Némesis.  Némesis es la deidad que ejemplariza la venganza y la justicia distributiva pero también la enemiga de la concordia y de la felicidad.  Sus golpes de efecto no pueden ser más altruistas.  Los que justifican su adoración en aras del progreso se constituyen en una especie de santones mercuriales, unos aguafiestas que cada atardecer repasan el estado de sus cajas fuertes.  Hacen joggy para fatigar su cuerpo, controlar la grasa pero preferido es el recuento del papel moneda.  Vivir para ver y para acogerse a la sombra de Shylock. ¿Qué diría Hilaire Belloc, si levantara otra vez cabeza de sus queridas iglesias normandas esparcidas por la campiña inglesa con el letrero de “se vende” y al ver los templos vacíos?  Lo que no consiguió el comunismo lo ha logrado la economía de mercado al ordenar la destrucción del Spiritu que conforma a Europa, esto es el cristianismo.  Y la cosa no tiene otra vuelta de hoja.  Durante la revolución del 17 Zinoviev un israelita proyectó con animo de liberar al idioma ruso del tufo de sacristía de la reforma de la lengua rusa y mandó quitar la palabra Bog(Dios) de todos los diccionarios y que en adelante se escribiese con minúscula.  Entretanto Trotsky, otro judío movilizara a sus comisarios para que los bellos templos ortodoxos de tres y hasta seis cúpulas fueran transformados en hangares, en silo de trigo o en muladares. Franco restauró por la restauración del cristianismo ¿Perdió él también la batalla?  El tiempo lo dirá. Pero volviendo al asunto que nos ocupa, la manifestación de duelo de los falangistas asesinados en la sede de Cuatro Caminos fue impresionante. La respuesta al terrorismo fue sin embargo muy contundente. En una combinación de brazo fuerte y de cortina de silencio se trató de neutralizar a los elementos subversivos aplicándoles la ley de fugas.  Era la ley del Talión, la misma que aplica hoy Israel para sobrevivir rodeado por más de doscientos millones de árabes fanáticos.  El ultimo día de febrero del 45 fueron ejecutados sumariamente 16 terroristas que habían sido habidos previamente por números de la Guardia Civil en escaramuzas con el maquis.  El coronel Vive, primer director de Aviación Civil, se hace cargo en Seattle de una partida de cuatro aviones Douglas que iban a constituir el contingente de la flota de Iberia.  El vuelo Nueva York Madrid con varias escalas duraba 19 horas.  1945 iba a ser el año de la aviación.  Con motivo de cumplirse el décimo aniversario de la muerte de Fernando Pessoa ocurrida en 1935 Arriba e Informaciones dedicaron un suplemento literario a estudiar la figura del poeta lusitano de origen judío.  Decían que era el vate que mejor supo entender la modernidad y el que cantó en sus miserias y en sus grandezas al siglo XX.  Su poesía había quedado dispersa en periódicos y en revistas.  Escribía en dos idiomas: en portugués y en inglés.  Se le describía como un caballero de paso, cabellos lisos, monóculo y aspecto enlutado.  Geraldo Brenan el famoso escritor inglés afincado en Granada desde 1926 fue por aquellos días protagonista de una polémica.  El autor de “Laberinto español” escribe una carta a The Times vilipendiando al gobierno español y hablaba de la necesidad de una intervención armada para liquidarlo.  En su injuriosa carta comete un error al manifestar que las obras de las Hermanas BRONTË estaban prohibidas en España por ser ambas escritoras protestantes. ¡Caray con don Geraldo!  Pero la contesta a vuelta de correo el obispo de Ramsgate que dice que “Cumbres borrascosas” fue vertida al castellano (él era el traductor) y estaba publicada en la editorial La Nave.  A Mr.  Brenan no lo expulsaron del país ni le allanaron la casa.  Uno de los sambenitos que tuvo que soportar la Oprobiosa fue el de haber perseguido a los intelectuales.  El episodio de Brenan demuestra todo lo contrario.  En Rusia lo hubieran mandado para un gulag y en Inglaterra de haber hablado mal de la Reina lo hubieran proscrito pero en España todo lo contrario.  Ganó publicidad y no repudio.  Pudo seguir viviendo don Geraldo tan ricamente en su alhaurín el Grande.  Luego la Junta de Andalucía mandó rescatarlo de aquel hospital geriátrico de Londres y lo trajo a morir a su querida Granada.  España no debe de ser tan mal país ni tan fiero el león como lo pintan.  Vivió muchos años después y dijo que él estaba en España por el sol y por los libros.  Lo más probable es que detrás de su fachada de escritor se ocultase un agente de los británicos como la mayor parte de los escritores ingleses afincados en la Península.  Alhaurín está bastante cerca Gibraltar.  Y España siempre ha tratado mejor a los foráneos que a los autóctonos.  De ello ya se quejaban algunos escritores castellanos en el siglo XVII.  Ser español es venir al mundo con complejo. ¿Hemos nacido para odiarnos y despreciarnos entre nosotros mismos? ¡Pobre España! ¿Por qué se califica como un delito ser español? ¿Pecado grande habrán cometido nuestros antepasados y la pena la pagamos nosotros?  A pesar de todo hay voluntad de triunfo y vocación de sacrificio.  Una de las armas del partido político es la retórica de las palabras que suenen bien al oído pero vacías de contenido.  Pugna por la semántica.  Lucha por el pan y la justicia.  Gibraltar a la vista, espías británicos a los que no solamente se les condona la deuda sino que se les condecora: Phylby.  Brenan.  Koestler.  España la grande alhaurín el Chico.  Nunca nos cansaremos de insistir en la importancia e interés capitalizado por los ingleses hacia nosotros en el decurso de los últimos siglos.  A la guerra de la independencia ellos la llaman “the Península war”.  Periódicos caballo de Troya u ahora parece ser que estoy viendo aquel mochilero canario con su bolsón negro por las calles de Londres al que llamábamos el Polisario.  El tuercebotas dirige hoy una editorial y muchos de nosotros pululamos, despreciados y conscriptos, por el exilio interior.  Habíamos denunciado la gran maniobra de Auntie.- la España del meneo u de l cachondeo contrasta con la España seria, pensante y la que encabó una labor civilizadora.  Moros en la costa.  Piratas ingleses.  El ruedo ibérico.  Nuestra hacienda por un plato de lentejas.  Los demonios familiares.  Los enanos de la comunicación.  Quedará siempre la palabra.  Sólo nos queda la palabra como dijo el poeta.  Y el vino.  Puede que ni eso.  Voluntad de triunfo.  Vocación de sacrificio..  Vidal Saura cesa en los primeros de marzo como embajador en Berlín.  Su regreso será una odisea anónima como la de tantos y tantos desplazados al igual que su magnífica gestión al frente de la embajada española en Berlín en una hora difícil cuando soplaban vientos recios.  Se da a conocer la noticia de que solamente en Polonia  con la ocupación alemana y rusa perecieron diez millones de personas sobre una población de treinta y cinco: el 28 por ciento.  Las pérdidas materiales en ese país resultan incalculables.  Norman Armour llega por fin a Madrid vía Casablanca.  El avión del legado americano es el primero de aterrizar en la pista del recién inaugurado aeródromo de Barajas.  De esta forma entra en vigor el primer acuerdo comercial España-Usa.  Franco en vísperas del armisticio rompe relaciones diplomáticos con Japón para congraciarse con Washington. Pero hay una razón firme que sustenta tal decisión: la matanza de varios misioneros españoles en Manila.  Un total de 37 sacerdotes fueron quemados vivos.  Encarnación Campoy superviniente de la masacre contaría escenas espeluznantes de cómo los japoneses violaron y mataron a sus tres hijas.  El 8 de abril cuando se preparaban los fastos de la Victoria la BBC lanza la noticia de que submarinos alemanes habían atracado en la concha de Artedo (Asturias) y que Franco estaba ayudando a los marinos germanos en dificultades aprovisionandoles de víveres y de pertrechos.  Asimismo en la Conferencia de San Francisco que será la piedra de toque del nacimiento de la ONU se elige al idioma español como lengua oficial de aquel foro.  El idioma de Nebrija reúne todas las calidades necesarias para que puedan entenderse los delegados: claridad y precisión.  Un alud de refugiados polacos se abate sobre España.  En Barcelona se funda el Hogar Polaco y el 10 de abril se produce un llamamiento de socorro de las Mujeres polacas pidiendo ayuda al mundo.  Las autoridades polacas dirigen por su parte un telegrama a Franco agradeciendole la inusitada hospitalidad.  Paradójicamente España y Polonia pueden que sean los países con raíces judías más firmes -askenazíes y sefarditas- y donde con más fuerza ha aricado el catolicismo converso.  Varios artículos publicados en la prensa hacen referencia al “martirio de Polonia”.  El 13 de abril de 1945 la cabecera de todos los periódicos del mundo se tiñen de luto.  Ha muerto Roosevelt.  Se sintió indispuesto cuando posaba para un pintor que habría de hacerle un retrato para la posterioridad.  Promulga Berlín una orden del día (17-4-45): El enemigo mortal judeo bolchevique con sus masas humanas trata de reducir Alemania a un montón de ruinas.  Mujeres, ancianos y niños son asesinados por la horda asiática sin piedad.  Las mujeres son vilipendiadas y los soldados hechos prisioneros y deportados a Siberia.  Denunciad a los oficiales que desertan.  Alemania nunca será judaica.  Formado: Adolfo Hitler.  Es elegido Enrique Truman quien en su primera alocución dice que no podrá haber paz sin justicia.  Es internado en la cárcel todo el personal de la embajada japonesa en Madrid curiosamente el mismo día en que la tropa de Montgomery libera a los encarcelados del Campo de Buchenwald.  Todas las naciones empiezan a tener informes de primera mano sobre los horrores del nazismo.  El 19 de abril se levanta la censura para los corresponsales extranjeros destacados en Madrid.  La muerte de Roosevelt significa un respiro para Franco.  Con Truman el entendimiento sería  si no más fácil por lo menos pragmático.  Truman aparece como un enemigo de los comunistas.  Sigue el tiempo de lutos.  La gente que va al fútbol al estadio metropolitano baja por la cuesta de Reina Victoria luciendo brazaletes negros en sus abrigos.  A todos se les había muerto alguien.  El 20 de abril Hitler celebra su cumpleaños pero es ya un guiñapo a causa del veronal y del Parkinson. Goebbels en su mensaje por radio Berlín acusa a la conspiración judeo bolchevique de haber llevado a Alemania al caos.  Ciudades y pueblos florecientes habían quedado convertidos en una paisaje lunar.  Empieza la racha de suicidios. Unos se matan con la ampolla de veneno debajo de la lengua.  Otros se pegan un tiro.  En Madrid empiezan a faltar los alimentos, escasea el tabaco.  Para muchos fumadores empedernidos este hecho sería mucho más importante que la caída del III Reich.  Franco inaugura la emisora de onda corta de que transmite en bandas con longitudes de 31 metros en alemán portugués e inglés árabe e italiano.  Tenía una potencia de 40 kilowatios.  La primera noticia que transmitiría la Radio Nacional por sus nuevas instalaciones sería precisamente el suicidio de Hitler y que su lugarteniente Himmler había asumido el bando.  Cuando el almirante Doenitz se dispone a firmar la capitulación la BBC dice que lo que queda de la marina alemana había encontrado apostadero en Baleares y que se había construido un aeropuerto en son San Juan para facilitar la fuga de los militares a puntos de Suramérica.  Era el primero de mayo.  Una fecha histórica.  Hitler acaba de morir. Ese mismo día fallece en ginebra el embajador Ginés Vidal y Saura.  Tenía tan sólo 54 años.  Un infarto.  Preparaba la repatriación a España de varios miles de españoles.  Don Ginés era un humanista e historiador.  Había publicado varios trabajos sobre la historia de España.  Formaba parte de la carrera diplomática desde 1910.  Su gestión al frente de la legación española en Berlín se distinguió por la entrega de salvoconducto a judíos alemanes. ¿Estará su nombre escrito con letras de oro en el libro de la vida?  Pocos españoles guardaron luto por Hitler.  Hubo claro está excepciones notables.  Ernesto Jiménez Caballero acudió a la embajada alemana a firmar en el libro de condolencias.  Parece que le estoy viendo al creador de la gaceta literaria un obrero de la literatura.  Concebía la palabra como tajo y fue el primero que utilizó el constructivismo.  Soldadito en Marruecos anarquista.  Dio una conferencia en Londres.  Delgado, hético ¿Cómo se las apaña para lucir tan bien don Ernesto?  Hijo muchas duchas de agua fría.  También escribió una articulo en el país sobre los judíos pero vino a los suyos y los suyos no le recibieron. Los hombres de buena fe los escritores de raza nada tienen que hacer en la lucha política.  También a él lo ningunearon. Creía ya digo en Sefarad. Debió de ser que no le perdonaron el acudir a la embajada alemana a escribir en el cuaderno de firmas.  Era voluble como buen artista.  No era un político.  Creer en Sefarad me dijo es creer en España.  Radio Berlín estuvo las veinticuatro horas tocando música de Wagner y al fondo se escuchaban rompedores los organillos de Stalin.  Caían niños entre las ruinas de Unter Den Linden.  Las alemanas desde los 8 años hasta los ochenta casadas viudas monjas madres y abuelas eran detenidas y violadas sistemáticamente en los cuartelillos de las avanzadillas.  Los soldados de la infantería de asalto dejaban el subfusil por unos momentos y se los veía salir de la alcantarilla y los cobertizos abrochándose la bragueta. ¿No era esto también otro holocausto?  A los españoles más que la suerte de Hitler y sus aláteres lo que les causaba compasión eran los dolores del pueblo alemán.  Los organillos  de Stalin ponían contrapunto a los tétricos y magistrales libretos de Wagner. Era el ocaso de los dioses.  Von Rundedt el héroe de las Ardenas se rinde a los americanos.  Pronuncia una frase: “muerto Hitler,  no hay razón ninguna para  continuar resistiendo.  8 de mayo en Londres se celebra el Victory Day.  Un millón de personas se congregan en la plaza de trafalgar.  Un submarino alemán entra en la bahía de Gibraltar para rendirse.  Los fastos en la colonia británica también fueron arrasadores.  Se dispararon los 21 cañonazos de ordenanza desde lo alto de la roca calpense.  Ni que decir tiene que se asustaron un poco los monos pero luego se les pasó.  Muchos llanitos se fueron de juerga a málaga.  Enrique Rubio el dibujante de Amanecer se lo toma con filosofía.  Aparecen dos novios en la viñeta y la novia le dice al novio.  Bueno se acabó la guerra de cuba, ya no pegan tiros en África concluyó la guerra mundial. ¿Nos podemos casar ya?  Aquí el triunfo de los aliados se vivió como un acontecimiento distante. Preocupaba y mucho la pertinaz sequía.  En Zaragoza se organizaron rogativas y se sacó en procesión a san isidro.  Al día siguiente llovió con fuerza en los Monegros.  San isidro labrador se cisca en tíos.  Y es que es un santo que no falla.  El general Eissenhower se queja en. Unas declaraciones del trato demasiado amable que daban a los POW alemanes las fuerzas americanas.  En muchas partes existía hacia ellos un sentimiento de admiración.  Pero Eissenhower que es precisamente de origen alemán dice que eso no puede ser.  La prensa occidental los nombres de Treblinka, Buchenwald y Dachau.  A primera vista todo parece una maniobra publicitaria una tenaza de propaganda para prender en las mentes y en las conciencias luego ese santo se va a convertir en un dogma de fe.  El gobierno americano estaba alarmado y había que crear el odio y el miedo hacia los nazis.  Asimismo el gobierno español ha de lanzar mentís acerca de los supuestos horrores cometidos en el campo de concentración de Nanclares de la Oca.  En España también hubo KZ pero al parecer no hubo crematorios de gas.  La BBC aúlla horrores en el más puro estilo Auntie pretencioso y petulante. Al día siguiente Franco concede la amnistía a todos los prisioneros políticos que no estuvieran implicados en delitos de sangre.  Pero en Nanclares de la Oca, que cosas, solo había prófugos judíos y desertores de la Wehrmacht.  La BBC buscaba pelea y franco reacciona mandando a los presos políticos todos a casa.  Mientes más que la gaceta y por entonces se decía mientes mas que la BBC precisamente si lo de los campos de concentración de Auschwitz y otros KZ se parecen a la historia de Nanclares de la Oca todas las bases históricas del Holocausto se vendrían abajo pero la historia la escriben los vencedores.  Pero la perfidia inglesa azuzando los ánimos y creando la confusión e incluso la desesperación redundará en pro de un luctuoso suceso que veremos después.  Estaba en pie la furia sanguinaria y el deseo de revancha que había determinado el rapto de Europa.  El año 1945 va a marcar el punto de declive de una civilización.  En este contexto se explican por ejemplo las palabras de Joseph Pulitzer el magnate neoyorquino de origen judío accionista de la cadena Hearst el cual escribe una artículo en el NYT aplaudiendo el llamamiento del presidente Eissenhower a no confraternizar con los alemanes vencidos.  He aquí sus líneas: no todos los nazis son criminales pero habría que fusilar a millón y medio de alemanes para evitar una tercera guerra mundial.  Estas palabras vindicativas del magnate periodístico norteamericano y padre de la Estatua de la Libertad se oyeron en el Carneghie Hall el 24 de abril de 1945.  Para un mundo desgarrado y famélico la estreptomicina se convertiría en áncora de salvación.  Poco a poco se alza el telón del embargo y los yanquis empiezan a enviar a España sus remesas de algodón, petróleo y tabaco. Las marcas de cigarrillo de Virginia el rubio puro sabor americano se imponen sobre las labores peninsulares.  Todo el mundo fumaba por aquel entonces.  Enrique Himmler se suicida el 25 de mayo ampolla de cianuro.  El mariscal von Friedburg se entrega a otro mariscal de su mismo rango Montgomery. El nombre de Monty con su nariz larga sus ojos azules inexpresivos el aire espartano de inglés pensativo se convierte en un héroe de las masas y en Londres en su honor se componen canciones.  El propio general de Gaulle pide para él la Legión de Honor francesa.  Montgomery fue el militar que le ganó a Churchill la guerra.  Un soldado de excepción.  Había que seguir adelante. En la racha de suicidio que subsigue a la caída del Reich merece tenerse en cuenta la muerte del editor de Hitler un tal Adolfo Müller que había dado a la estampa el “Mein Kampf” y fue director del diario Volkische Beoabachter.  Le unía una gran amistad con su amo.  Para más INRI Müller también era austriaco y de origen judío.  Otro suicidio que causó sensación fue el de Grisenberg espía alemán y embajador en Vichy.  Para no ser menos que su amo se suicidio en el sótano de su vivienda y en compañía de una rubia.  Se descubrió que el jefe de la GESTAPO enrique Himmler tenía aporcionados en su casa algo así como un millón de dólares en monedas de diferentes países.  Estaba tramando la fuga.  El juez Jackson es nombrado por Truman para presidente del tribunal de los juicios de Nuremberg.  Una acusación que se escucha por primera vez en los cargos: crímenes contra la humanidad.  En España no es que cunda el pánico pero sí la desorientación política.  La única ambición tanto de los de arriba como la de los de abajo es el ir tirando.  Los ingleses cambian de rumbo y sustituyen su táctica del garrotazo por la de la zanahoria.  El 30 de mayo se promulga la firma de una acuerdo intercultural entre Gran Bretaña y España.  El protocolo se ratifica en Toledo donde Franco precisamente preside la procesión del Corpus. En la paz española de lo que se trata es de buscar los perentorios arrimos del Vaticano.  Hacer virtud de la necesidad se llama esta figura.  El gobierno trata de evitar cualquier confrontación con los aliados.  Toda la política de Francisco Franco gira en torno a la equidistancia y al pensamiento sin pasión.  El 8 de junio empieza a sonar el nombre del Duque de alba para embajador en la Corte de San Jaime.  El caballero es más británico que los propios británicos.  Es una personalidad importante este anglófilo para entender la España moderna y hacer una aproximación racional y nada demagógica al franquismo.  Pero aquel primer Duque de alba no era el Marqués de Santa Cruz de sus momentos finales el que entregaba notas de protesta ante el Foreign Office con el beneplácito de Castiella y contra los criterios y el buen concepto que le tiene el Generalísimo se va a unir a los conspiradores a favor de Don Juan.  Dura en el cargo tan sólo unos meses.  Un primo carnal del Generalísimo José María Franco Villalobos almirante de la armada y gentilhombre de Cámara de SM el Rey fallece en Ferrol. Contra lo que era su costumbre Franco asiste a este funeral y allí estaba su hermano mayor Nicolás al que dice haciendo gala de un humor galaico lo siguientes:

- Nicolás, los Franco somos todos longevos y en este negocio guardamos bien el turno y el escalafón.  Tú, primero.

Operación puente. Siguen llegando emigrantes a nuestras fronteras.  La frontera de Francia por Gerona y Donosti están colapsadas.  El 12 de junio se va a dar a conocer un dato importante. Nada menos que cinco mil pilotos de los ejércitos aliados habían estado utilizando la península ibérica como base logística de operaciones.  A perro viejo no hay tustus. Franco se la había estado jugando a los alemanes negociando con los ingleses por el patio de atrás.  Ten compasión y lástima amigo Winston. Pero nada el inglés con cara de bebito el sempiterno habano a flor de labios y el vaso de aguardiente al alcance no está por la labor de los sentimentalismos.  Inglaterra no cree en las lágrimas.  Iba a perder sin embargo las elecciones.  Los ingleses también estaban un poco hartos de Churchill que con su faz inocente de bulldog inocente era un dictador de tan férrea calaña como aquellos a los que combatía: el ruso y el germano.  En Berlín de los cien mil judíos que había en 1935 sólo quedan ocho mil en 1945.  El 27 de julio en la sinagoga de Alexander Platz se celebra un acto de acción de gracias. ¡Vivos!  Han sobrevivido a la gran persecución.  En un hotel de la capital alemana ondea por primera vez la bandera azul con recuadro negro enmarcando a la estrella de David por primera vez desde 1933.  Es la enseña que diseñara Teodoro Herzl.  La Providencia se muestra de parte de los judíos.  Y hubo reencuentros y sorpresas.  Abrazos.  Sonrisas y lágrimas.  Personas a las que se creía difuntas o gaseadas en la cámara de gas aparecieron con vida.  Como por ejemplo Emma Laguardia hermana del alcalde neoyorquino familia sefardí que fue encontrada por los rusos en Berlín.  También aparece en Buchenwald Largo Caballero.  El exterminio no fue por tanto total.  Emma había tenido mientras estaba presa una niña que acababa de cumplir seis meses.  La vida sigue.  El 7 de julio zarpa rumbo a Israel un buque el “Caritas” con alimentos y medicinas para los judíos que han decidido emigrar a Israel. En sus bodegas van cajones repletas de 200.000 paquetes. Arribaban como zombis. La guerra había determinado una masa ingente desarrapados. Europa se estaba despertando de la gran zozobra. Por todas las partes cundía el pánico y la desesperación. Era el sálvese quien pueda y cada uno hacía su atadijo buscando albergada en los lugares más disímiles del planeta. Hubo alemanes que llegaron a Estados unidos andando a través de China y de Siberia como fue el caso del que sería luego secretario del Tesoro David Blumenthall y arribaron a Alaska. Ni que decir tiene que a la vista de semejante de proezas los judíos han de contar forzosamente con la protección del Altísimo. ¿La Providencia? ¿La casualidad? Cualquiera sabe. Todo alemana era un punto de fuga. Rumbo a América. Los arios buscan la querencia del sur. Los judíos quieren emigrar al Norte. Es lo mismo: todos querían marcharse. El Chicago Times dio la noticia el 18 de julio de 1945 de que Hitler y Eva Braun, disfrazada de hombre y él de anciano, habían alcanzado las costras de la Bahía de la Plata a bordo de un submarino alemán U-550. Se trata de una noticia que nunca ha podido ser desmentida y que ha contribuido como tantas otras al mito del paradero de Hitler. Pierre Laval se equivocó con Franco. El capitoste francés creía que éste le iba a dar refugio. Sin embargo inmediatamente que pasa la frontera francesa es detenido e internado en Nanclares y a los pocos días entregado a las autoridades del país vecino donde es juzgado como criminal de guerra. Había aterrizado en el aeropuerto barcelonés del Prat a bordo de un bunker de la Luftwaffe. Fue una demostración palpable de que el Régimen no cohonestaba los crímenes cometidos por los colaboracionistas y sus secuaces. Winston Churchill decide pasar unos días de vacaciones en san Juan de Luz en uno hotel que tenía unos pasadizos secretos con la frontera española y por donde pasaban a España tanto los refugiados alemanes como los maquis. La estancia veraniega del líder británico dio rienda a una serie de especulaciones de una posible reunión en la cumbre con el Caudillo pero el vis a vis nunca llegaría a celebrarse. Al despedirse de la localidad veraniega hizo la v de la victoria con los dos dedos y cuando le preguntaron sobre su encuentro con el dictador español dijo por todo comentario:

-         “I ll never meet that Franco.

-         Pues vale, señor caudillo británico.

Se conoce que aquel día se había levantado de la cama con resaca. A pesar de su apariencia de hombre con voluntad de hierro el bulldog inglés tenía un carácter desigual. En mayo de 1944 había pronunciado un discurso de alabanza en los Comunes hacia el líder español. Franco con la idea de verse con su colega había adelantado sus vacaciones a San Sebastián.  El desaire sin embargo no le cogió de sorpresa. Franco sabía que los ingleses eran petulantes e impredecibles. El famoso premier de ka cabeza monda y redondo y el puro eterno a flor de labio no podía ser menos y como él bien aseguraba:

         -Leche de cabra.

Miraban a media humanidad por encima del hombro. Inglaterra y USA asumen la administración de los bienes alemanes en España y se confiscan todas las posesiones germanas como indemnización de guerra. La embajada del Reich es incautada por los ingleses. Para tramitar este negocio es nombrado nuevo embajador inglés en Madrid, Victor Mallet que había trabajado como liquidador en una firma fiduciaria de la City. Hubo otro suceso que va a complicar las cosas. Y es el cierre de la frontera francesa. Un tres que venía en dirección a España es asaltado y desvalijado por facciosa a la altura de Chambery. En el tren viajaban Gastarbeiter que habían ido a trabajar en plan de obreros invitados del reich. Mueren cincuenta personas en el atentado terrorista llevado a cabo por el maquis. También venían diplomáticos y judíos evacuados. El maquinista se había conchabado con los salteadores y cuando el convoy entró en agujas en Chambery al grito de “abajo Franco” y mueran los traidores Tomaron los vagones al abordaje desvalijando a los viajeros. Algunas mujeres fueron violadas y una dama de la alta sociedad la cortaron los cabellos al rape y la emplumaron después de haber sido forzada en presencia de su marido y de sus hijos. La bailarina Nati Morales que venía de actuar en Berlín en compañía de su guitarrista Miguel Iglesias fue objeto de toda clase de abusos deshonestos. Entre los miembros de la expedición de regreso se encontraba el corresponsal de EFE en Berlín Félix Ruiz Abascal y Juan Cano cónsul de España en Bratislava quien acompañaba a un grupo de sefardíes a los que había sacado de un campo de concentración. El diplomático diría después que el comportamiento de aquellos bandoleros que se hacían pasar por comunistas y no eran más que malos franceses y perores españoles había sido mucho peor que el de los campos de concentración alemanes. Se cometieron autenticas salvajadas. Al que veían con dientes de oro le abrían la boca y se le arrancaban  la pieza ipso ipso con unas tenazas. Cincuenta muertos y más de un centenar de heridos es como para pensar que también los franceses de la resistencia  actuaron de forma mucho más criminal que los agentes de Himmler. Los gendarmes franceses, como siempre, se inhibieron dejando hacer a los piratas ferroviarios. Al día siguiente el legado español en Paris miguel de Lojendio presenta una dura nota de protesta ante el Eliseo. En la nota se hacía un mentis de que en el convoy viajasen militares de la Blau. Dicha agrupación, precisa la nota, fue disuelta en 1943 y los que quedaron en Alemania lo hicieron por su cuenta y riesgo o habían sido deportados a Siberia a trabajos forzados. Pero Paris contesta a Madrid en los mismos términos acusando al régimen de franco de colaboracionismo con los alemanes y advierte que no podrá en adelante garantizar la seguridad de estos trenes. La inmediata española es cerrar la frontera. La medida se va a prolongar hasta bien entrado el año 47. los supervivientes del tren de chambery fueron llevados a un campo de internamiento suizo. Pero Francia vivía un clima de guerra civil con la sublevación argelina. Eran tiempos sin rumbo y Churchill se levantó de su escaño y habló y dijo: “El mundo están hecho un desastre”, los derrotados soldados alemanes deambulaban como espectros por los caminos de lo que fuera el Tercer Reich luciendo sus muñones a los vencedores que les mostraban su compasión arrojándoles chicle y cigarrillos de puro sabor americano. “Caminaría cien millas por un camel” rezaba uno de los anuncios de cigarrillo puro sabor americano. There is a world in disarray Churchill dixit y no había r para ello precisamente un lince. 1945 se terminaba la guerra pero las hostilidades sobre una Europa arrasada habían quedado tendidos más de cincuenta millones de personas aparte de los cientos de miles con los hogares destruidos y los desplazados en viaje a ninguna parte. Al monstruo de la destrucción le había crecido otra cabeza: el de la guerra nuclear. El régimen de Franco con su credibilidad política mermada inicia una maniobra de aproximación hacia la Santa Sede pensando que en Roma pudiera estar el áncora de salvación y en efecto los estuvo. Era la alborada de la era nuclear. Con una credibilidad política arrasada y muy escasa en el exterior, con problemas de hambre, subdesarrollo y lutos por los muertos en el interior, el régimen franquista se acoge a altana. Busca el asilo en la Iglesia. Es tiempo de grandes conversiones y arrepentimientos. La aproximación a roma estaría llena de meandros, curvas, altibajos, pero culminaría con la rúbrica del Concordato con la Santa Sede seis años más tarde. Nunca desde Carlomagno en ningún estado hubo una simbiosis tan perfecta y una compenetración tan cabal entre lo temporal y lo espiritual por los que los curas empiezan a mandar y mandan mucho. Las mujeres si entraban en la iglesia en manga corta o luciendo la pantorrilla eran despedidas desde el púlpito con cajas destempladas por un celoso párroco que por lo general era un hombre gordo y rollizo, tenía una voz fuerte y tonante y en su rectoral solía ser atendido por su ama, una moza – picaban siempre la mejor flor- de buen ver que siempre decían que eran sus sobrinas. Haz lo que yo diga u no hagas lo que yo haga. Llega el nacional catolicismo en fin. Si uno no iba a misa un domingo le caía una multa de un duro. Si blasfemaba, la multa era de tres pesetas. España se ensimisma. Se hace clerical. Huele toda ella a sacristía y por doquier se escuchan los trisagios y los suspiros de las beatas. Franco que en su juventud era descreído, por influencia de su asesor más íntimo, Carero Blanco, se hace de comunión diaria y un capellán le dice misa a las ocho en el Pardo. Al quiebro de los nuevos planteamientos han de ser sacrificados los viejos idearios. El falangismo es el primer caído. Todos los falangistas se apuntan a acción Católica y hacen cursillos de cristiandad. Hace su acto de aparición la gran retórica. Los ministros fuertes son Martín Atrajo y Joaquín Ruiz Jiménez militante a la sazón del movimiento “Pax romana”. El poder real va a situarse en los aledaños de la Santa Casa. Todo un plantel de brillantes periodistas que formaban la plantilla del Arriba se pasan al YA con armas y bagajes causando baja en el Falangismo y alta en la Democracia Cristiana. Un ejemplo significativo fue el del zamorano Bartolomé Mostaza que había escrito artículos tan rimbombantes como “Por el imperio hacia dios”. En el grupo de tránsfugas se encuentran Pedro Gómez Aparicio y los hermanos Ortiz Muñoz y Pedro Claver (a los dos juntos les vi yo dar clases en la escuela de Periodismo al alimón). La clave de este cambio la encontramos en una frase del Caudillo: “La batalla que nosotros emprendimos hace nueve años es una batalla que no se pierde pues se trata de la guerra de dios”. A renglón seguido se procede a una condena taxativa del nazismo con arreglo a los planeamientos expresados en la encíclica Mit brennender Sorge de Pío XI en la cual se condenaba por esotéricas las creencias racistas de Alfredo Rosemberg el ideólogo del nazismo. Artículos periodísticos y reportajes ponen en berlina la concepción del mundo nacida a los pechos de Hitler y de sus secuaces que profesaba una serie de ideas en colisión con la fe cristiana. Son condenadas por aberrantes todas las abominaciones de Mister X y sus secuaces. En la prensa de la mano de la Iglesia vuelve a surgir el fantasma de la Inquisición. Desde los púlpitos algunos sacerdotes desconsiderados torturan a la masa infantil con sus sermones alusivos al infierno y a la condenación eterna. No pocos españoles que la tenían guardada pero que no se habían atrevido a condenar abiertamente al nazismo ahora toman su desquite sin paliativos. Vox populi vox dei. Acontece una desmitificación de los viejos ídolos al modo castizo y en ese talante tan español, tan pendular, dado a los extremismos y donde se repudian los comedios. En 1935 –es ejemplo que se cita- un templo católico en Torgen dedicado a San Miguel fue consagrado como iglesia de exaltación germánica por expreso deseo de Rudolf Hess. El lugarteniente de Hitler se jactaba de que para la supervivencia de Alemania “era condición sine qua el que la cruz cayera de sus peanas”. Había que sustituir la conciencia de un dios personal por un dios colectivo. Ideológicamente Rosemberg lo que hizo fue heñir un armadijo doctrinal donde la doctrina de Nietzsche se diera la mano con las doctrinas esotéricas. Se dio de bruces y así resultó la cosa. Y aunque la astrología estuvo prohibida los magos merodeaban como cuervos antojadizos en torno a la cancillería. Sólo cuando los consejos de los arúspices no surtieron los resultados apetecidos recurrió Mr X al veronal y a la estricnina u a juzgar por el parkinson temblón que le acució en sus últimos días eso de la superioridad de la raza aria no era más que una falacia. El nazismo con sus ritos de iniciación y el culto a la Valhala era una secta ocultista basada en ciertos poderes mágicos. Franco por su parte echa mano del brazo de la Santa. Era el excrex de toda una tradición católica y afirma su catolicidad ore rotundo. Catolicidad interior que ratifica la presencia de Cristo en el mundo. Los hijos de Israel no son fruto de la circuncisión sino del bautismo. A todos sus nietos los manda cristianar con aguas traídas por los franciscanos del río Jordán. Un buen español jamás podrá ser un antisemita. Tampoco es para devanarse los sesos con el mito de Zion. El Mesías prometido vino a los suyos y los suyos no le recibieron. San Juan lo expresa de forma inapelable en la última epístola que paradójicamente seria apeada del rito romano en las misas después del Vaticano II que dejaron de ser misas para pasar a llamarse eucaristías. Franco hubiera sido un buen monje del medievo. Pertenecía al elenco de los monjes templarios que batallaban por la Cruz como ideal de vida. He ahí los excrez evangélicos o donaciones que hizo el Esposo a su Iglesia la verdadera Iglesia. A veces dejaba colgado en el ropero su uniforme militar y se ponía el traje cutí que no le quedaba tan garboso. El cristianismo no es un sistema político sino una concepción plena del mundo. Una mística. ¿Hitler? Tal haya el que tal fizo. Fue un resurgir del catolicismo el que nosotros conocimos gracias a Franco. La concinidad de los cantos. La majestad de los ritos litúrgicos. Una espiritualidad hacia adentro. Pero luego regresaron otra vez los vendedores de biblias. Los teólogos franceses que dieron la vuelta al reloj y llenaron las iglesias del humo de Satanás. Algunos padres conciliares ostentaban en la mano a manera de báculo un segote con el que cortaron mucha hierba florecida a lo largo de los siglos. Quisieron reformar y destruyeron. Ese es el panorama de ruinas que contemplo mirando hacia atrás con ira. Toda aquella noticiosa. Aquel clamor de campanas que no tocaban a gloria. Repicaban a muerto. Viltroteábamos por las veredas de nuestra capital de provincias y escribíamos la prosopografía de aquella sociedad en aquel tiempo dado la beca roja cruzada al pecho y la abolla de estudiantes de Alcalá. No se puede volver atrás y nosotros queríamos regresar al medioevo. Fue nuestra peripecia vital. El 16 de julio de 1945 en medio de impresionantes medidas de seguridad y en un palacio próximo a Berlín tiene lugar el encuentro en la cumbre de la Conferencia de Potsdam con Truman, Stalin y Churchill como protagonistas. El corresponsal de la BBC Richard Dimbleby fue el primer en dar la noticia del encuentro cumbre que había sido preparado con gran sigilo. Las tres potencias vencedores se iban a repartir los despojos del mundo partiendo zonas de influencia, dividiendo países y trazando nuevas fronteras. Stalin llevaba una regla en el bolsillo y Churchill fumaba puros mientras Truman miraba para sus dos interlocutores con ojos de corneja. Aquel verano Churchill pierde las elecciones. Toda una sorpresa. Vienen los laboristas. El pueblo británico estaba harto de guerras. La enjundia de todo lo tratado en Potsdam que no trasciende hasta el 4 de agosto causa consternación en España que queda excluida de la ayuda económica de posguerra. La neutralidad beligerante se consideró no como una tal neutralidad sino una  toma de partido a favor de los hitlerianos. Franco recibe la noticia con la impavidez que le caracteriza y esa frialdad que dominaba su carácter en las altas ocasiones. Se limita a prorrumpir por todo comentario: “Cuando se serenen las pasiones de la guerra las aguas volverán a su cauce”. En Potsdam se firma el acta de defunción del viejo régimen. El mundo humanista y filosófico cede vez al tecnológico. Allí Europa dejaría de de ser cuna natal de civilizaciones. El centro de gravedad se desplazaría hacia el Oeste. Surge el gigante estadounidense. La Urss fue sólo un pretexto en ese nuevo orden haciendo de sparring en la partida de boxeo. En el predominio de lo anglosajón puede ser que Hitler no fuera más que un pretexto. Su megalomanía visionaria fue uno de los motivos de la destrucción europea. Sin embargo el declive sería lento y casi imperceptible hasta el 1989 en que hace entrada el ordenador. Creo que el Daily Mirror cuando en un editorial se preguntaba si los norteamericanos que habían resultado los vencedores de la contienda no se estuvieran comportando como vencidos estaba cometiendo un error de cálculo. De la Conferencia berlinesa nacerían las superpotencias. Churchill tal vez –eso sí- sería el gran derrotado. Él fue el primero en darse cuenta de lo que estaba sucediendo pero cuando quiso dar marcha atrás ya era tarde. A consecuencia de ello el caudillo británico hablaría del “poder de la bestia sin rostro”.  Churchill había víctima de su propio éxito. Su frase admite múltiples lecturas. Hizo frío aquel agosto de 1945. continuaron las especulaciones como serpientes de verano en torno al paradero de Adolfo Hitler. Una versión era que no había muerto en el bunker sino que se escondía con alguno de sus colaboradores más íntimos en los bosques de Heidelberg y que estaba protegido por bandas de partisanos de la Organización Wehrwolfe. Estas conjeturas se basaban en las declaraciones de su hermanastro Alos quien, detenido en Hamburgo, depuso contra su hermano. Dijo que nunca había tenido nada que ver con aquel hombre el cual le había olvidado completamente. Alos había sido camarero de un restaurante vienés. Truman a bordo del bombardero Kiel sorprendió al mundo con la noticia de que la aviación estadounidense había bombardeado las ciudades de Hiroshima y Nagasaki con bombas nucleares. El presidente USA parecía pedir disculpas a la comunidad internacional por aquel acto pero su gobierno lo había hecho llevado por el estado de necesidad. Se inauguraba la era atómica. El estilo frío y cortante de aquel hombre pequeñito con gafas de montura dorada contrastaba con el gesto histriónico y enfurecido de Hitler. El uno ladraba pero el otro las mataba callando. Con su aspecto jovial podía pasar por un tendero de Kansas pero guardaba cartas bajo la manga que acaso le acreditasen como ángel exterminador. Muchos hombres de bien pensaron que se estaba acercando la era del Apocalipsis. El ciclo que se inicia sobre los lados del triangulo (Yalta-Potsdam-Hiroshima) es el chupinazo de salida de la carrera de armamentos. La amenaza del exterminio global no era una utopía sino algo hacedero que debía de entrar en los cálculos de una cierta mentalidad satánica. Los que nacimos entonces crecimos bajo el síndrome de tener que vivir con la bomba. La verdad entraba en crisis. En el horizonte bailaban los espectros. Harry Truman  se justificó de aquella matanza que iba contra las leyes de la guerra contra dos ciudades niponas elegidas al azar y en el que murieron cien mil personas la mayor parte mujeres niños y ancianos sin contar con aquellos que perecieron después a causa de la radiactividad diciendo que era la única manera que sus mandos militares habían encontrado para acabar pronto la guerra obligando a los japoneses a rendirse. En efecto el emperador Hito firmó la capitulación en días subsiguientes pero la palabra holocausto merece ser aplicada con todas las garantías a semejante acto de barbarie. Truman dijo que la bomba atómica ahorró muchas vidas norteamericanas. ¿Es que la de los japoneses no valían nada? Ya estamos con los baremos imprecisos. Con los muertos de primera fila. El mausoleo y la fosa común. El “Enola Bay” al despegar aquel día de agosto en su misión se disponía a perpetrar un acto implacable contra toda ética y moral. Habrá quien defienda las guerras como un aditamento inherente a la condición humana (son una medida higiénica contra la demografía y suelen galvanizar el desarrollo tecnológico) pero Hiroshima y Nagasaki integran la denominación de hecatombe universal. La hora de Moloch. La oportunidad de la bestia a la que se refería un Winston Churrillo cansado y algo esotérico. El Holocausto no sólo estuvo en Auschwitz. Precísamelos conceptos y esas masacres fueron perpetradas por las denominadas democracias occidentales. A partir de Potsdam crecen los partidarios de la leyenda negra contra Franco y contra españa desde las páginas de dos periódicos judíos: el NYT y el New York Herald arropados por los republicanos españoles en el exilio. En la Ciudad de los Rascacielos se inhalaron Negrín, Indalecio Prieto y Álvarez del Bayo. Prieto que seguramente nunca perdió su españolidad y su decencia dejó de hacer causa común con las fuerzas del contubernio y se fue a vivir a Méjico. Tampoco se une al coro el ex embajador Charlton Hayes quien publica Misión de Tiempos de Guerra en España combatiendo la leyenda negra. Pero este libro es acogido con frialdad en los ambientes neoyorquinos. A este respecto cabe registrar, asimismo, la celebración del Congreso Mundial Judío celebrado en noviembre en Atlantic City. Al final del mismo el 24 de noviembre se redacta una nota de gratitud hacia España, la Santa Sede, Suecia y Suiza “ por la protección que dispensaron en circunstancias difíciles tales estados a los judíos de Hungría”. A mayor abundamiento el presidente de dicho congreso, Isaac Weissmann, leyó un comunicado en el cual elogiaba al embajador español en Lisboa, Nicolás  Franco “gracias a cuya mediación personal fue posible la liberación de 400 sefarditas que se encontraba internados en el campo de concentración de Haidari (Grecia)”. Los buenos oficios del hermano de Franco evitaron que se les enviara a una muerte segura en Polonia. Nicolás Franco se entrevistó con Mr. Dexter del Departamento de Refugiados de Guerra para la puesta en libertad de estos individuos a los que se concedió pasaporte español. La gestión tuvo éxito lo mismo que la del embajador español en Hungría Sanz Bricio. El Congreso Mundial Judío calificó de “providencial” la intervención del diplomático. Poco después Isaac Weissmann viaja a España desde Londres y se entrevista con Franco en el Pardo. Al final de esta entrevista el prestigioso rabino hizo las siguientes declaraciones:

         “Jamás olvidaremos los detalles que tuvo España. Es el suyo un gesto humanitario y generoso. Con este país estaremos siempre los judíos en deuda de gratitud”.

 Con motivo de sus viaje también se acordó que dos mil niños judíos huérfanos pudieran ser acogidos por familias españolas. El marqués de Villaba ofreció sus casas para alojarlos a todos. Muchos de ellos fueron a parar a Valencia. El propio gobierno francés con el que no había relaciones diplomática al estar la frontera cerrada agradeció al gobierno español el gesto de hospitalidad.

Al llegar a este punto cabe hacerse una consideración: la historia de los pueblos, la historia grande y con mayúsculas, suele escribirse en minúsculas. No se hace a base de grandes gestos, moratorias y declaraciones programáticas sino que es el resultado de l labor sencilla y callada de unos pocos seres anónimos que no suelen salir en los periódicos y trabajan desde la sombra. Son los justos de Israel. Los hijos del reino futuro se esfuierzan en el magno combte. El Señor los protege. Speret Israel in Domino[19] . y con ello se explica toda la historia. Adjutoriun nostrum in nomine Domine[20] . otra verdad como un templo. No se comprende cómo aquel hombre pudo resistir a las acechanzas del enemigo. Los historiadores de la hora undécima, ultima mesada, tuvieron a gala meterse con él y con su familia. Magnificando sus defectos y despreciando sus virtudes qiepèrmitieron la salvación de noche pero insistiendo en lo mismo el agradecimiento sólo lo tienen los perros. Franco se atrinchera. Era un militar de blacao. Un numantino y se desentiende de las insidiasnorteamewricanas y británicas. Las promesas hechas por churchill a través del duque de alba no se cumpieron. Tampoco Roosevelt que leescribió una carta personal asegurándole que manteniendo una neutralidad no beligarante el goboierno norteamericano le ayudaría cuando llegase la paz tampoco se cumplieron. Como solución, España se reploega sobre sí misma, hurga en sus adentros  para proyectar su espíritu sobre las quimeras del pàsado y siente el renacer de su espíritu quijotesco. Es condenada al ostracismo pero el español es uno de esos pocos pueblos que sabe crecerse ante las dificultades. La cerrazón exterior y la intolerancia en el patio de butacas de Naciones Unidas desaborla cualquier conato de apertura. Los hispanos se repliegan en la concha del caracol en torno a la figura del Caudillo. Nunca la unidad de España fuetan formidable como en aquella hora de enemigo forastero al acecho. Nunca las franjas quie ahora se sienten tan indepèndentistas se adhiririeron al gobierno central. El bloqueo en cierta forma permitió esa cohesión que los españoles rara vez han tenido a lo largo de la historia. Para los españoles de posguerra Franco se convirtió en un salvador. Fue una forma aquel ostracismo internacional de consolidar el régimen, de darle coherencia. Con independencia de lo que dijeran los gobierno y haciendo honor al lema de Spàin is diferente para los extranjeros España se convierte en una nación con personalidad, atrayente al turista. Los primeros que aterrizan en Madrid de la mano de Orson Wells y de Ernest Hemingay que empiezan a venir a los sanfermines  fueron los norteamericanos. La linea aerea New York Madrid transborda un total de mil viajeros a la semana. Los billetes no estaban al alcance de cualquier bolsillo. Casi seiscientos dólares costaba el pasaje. Ya era dinero para aquellos tiempos. El 14 de noviembre de 1945 se vuelve a producir otro llamado israelita a la generosidad de España mediante una entrevista en Liksboa del presidente del Congreso Mundial judio el ya aluduido Isaac Wiessmann y el embajdor Nicolás Franco. Le pide que se acojan en nuestro país más niños hebreos. La petición es aceptada. El cupo se eleva a 15000 y en las navidades empiezan a llegar nuestros contingentes de desplazados. La hispitalidad española contrasta con la hosquedad de Gran Bretaña que cierra las fronteras a los extranjeros a los que se denomina con el termino peyorativo y racista de “Aliens”. Los judeios no eran bien quistos. Se les acusaba de terroristas y de revolucionarios por los movimientos de liberación que habían iniciado en Palestina contra Gran Bretaña la potencia colonizadora. A los miembros del Likud y del Stern se les ahorcaba en plena via publica por las tropas británicas del ejercito del alto Comisario de Jerusalén. Inglaterra estaba jugando a gran potencia. Y los omngleses alivian su hambre gracias a los colonias puesto que para ellos la posguerra fue dura. Renace el colonialismo. Haciendo honor a su tradicional política de balanza de poderes y de perficia diabólica los ingleses predicarán srmones sobre los derechos humanos siempre que la cosa no afecte a sus intereses. Si padecen norma o detrimento, Albión pactará con Satanás para defender su insula barataria. Por aquellos días surgen unas declaraciones reveladoras de esta actitud. El general británico uno de los que había engtrado en Berlin llegó a afirmar en una entrevista que las matanzas de judíos en Polonia no eran ciertos y que lo de los campos de concentración había sido un montaje. Así que sir Frederick Morgan que ejercía a la sazón como jefe de la UNRAA para los refugiados de guerra bajo supervisión del gobierno de Londres pone en tela de juicio el mismo Holocausto. Sus declaraciones del 3 de enero de 1946 son inteopretadas por algunos como la resurrección del espiritu de los protocolos de los Siete Sabios de Sión. Sus palabras conmocional al mundo y ponen a Jerusalén en pie de guerra contra los ingleses. Para el Jerusalén Post y para Majerit lo que dijo el militarbritanico era una blasfemia. Hubo rasgamientos de vestiduras ante el agravio histórico y por las calles de Jerusalén aparecieron pinads instando a la rebelión y pidiendo la marcha de los ingleses. En virtud de la Declaración Balfour del 24 de diciembre de 1917 se fundaba un “hogar judío en Palest ina”. El general Allenb y echa a los turcos de Tierra Santa  y permite los asentamientos en las riberas del Jordán. Sin embargo, Golda Meir que la oblicuidad y ambigüedad de los ingleses fue causa determinante de no pocos derramamientos de sangre. La señora Meir toda su vida acusó a los ingleses de ineptos y como potencia colonial fueron nefastos en Palestina. En 1946  es declarado ilegal el Libro Blanco que había permitido la entrada escalonada en Tierra Santa de cien mil judios a lo largo de un lustro. Las vacilaciones  de  Truman al respecto  tambien contribuyeron a la caótica situación. En ewste estado de cosas los mares se llenaban de ubiques fantasmas en los que iban a bordo miles de israletias a los queno se les permitía la entrada en ningún país. De una forma declarada Londres seoponía sin tapujops a la construcción de más asentamientos en los Santos Lugares. En Washington donde la política era aun más ambivalente se cruzaron prácticamente de brazos cuando los judíos estban siendo expulsados de media europa en una actitud de wait and see. Se habló primero de buscar un centro de acogida para ellos en Argel y luego en Gibraltar. Hitler había querido encontrar un hogar judío en Madagascar y Stalin fundó una republica en siberia poblada únicamente por hebreos. Semejante pasividad de la Administración Truman irritó al lobby judío que ya empezaba a ser poderoso. Un millar de rabinos proyectó una marcha swobre Washington para protestar por esta inactividad ante el encuentro en la cumbre Truman-Attlee en la Casa Blanca. Los rabíes exigen que se acepte un cupo de inmigración ce cien mil judíos por año y que se derogue el Libro Blanco británico de 1931 que restringía el regreso de los hebreos a la tierra Prometida. Tambien exigen al general Morgan que se retracte de sus “espantosas declaraciones” pero lejos de hacerlo el gorra de plato inglés contestó que los judíos querían someter a los cristianos a la esclavitud y dominar el mundo. Nadie como aquel aquel inglés habló sin tapujos de los peligros del Sionismo. En la actualidad lo más probable es que estuviera entre rejas pero nos encontramos en un tiempo de laisser faire laisser passer”. En Washington estaba a punto de empezar la caza de brujas y por aquellas fechas la mayor parte de los perseguidos habían militado en el partido comunista o eran refugiados políticos. La prensa madrileña sigue glosando el libro del embajador Hayes que tampoco tiene desperdicio y habla sin tapujos y les canta las cuarenta a sus jefes aun a riesgo de perder el puesto: que Franco estuvoi dispuesto a impedir la entrada de la Wehrmacht incluso con las armas y que se hubiera pasado al bando de los aliados pero se lo impidieron los británuicos. Y que las medidas de bloqueo decretadas por Roosevelt habían sido un fracaso. “Con el embargo de petroleo a españa hemos hecho el ridículo y que ha dado lugar a la proliferación de una serie de nuevos ricos, los avispados del estraperlo. Sólo habían logrado las medidas de castigo ponérselo más difícil a las clases de abajo, a los menos favorecidos y que el pueblo español había cerrado filas en torno a su jefe. Luis ortiz muñoz es nombrado secretario de educación popular. Era un demócrata cristiano y periodista de la escuela del Debate y el 12 de enero de 1946 cesa Juan aparicio como director general de prensa y es sustituido por Tomás Cerro Garrochano  un hombre que tambien tiene una anécdota a causa del choque que tuvo por cela. Y a Pedro Rocamora, un neutro, un poeta, le hacen director general de propaganda. Nicolas Franco el legado en Lisboa en realidad hacía las veces de embajador volante. Era el Kissinger del regimen. Su acción es acertada y nada desdeñable, pese a ser psicológicamebnte el polo opuesto a su ehermano mujeriego y jaranero. Era el cachondo mental de la familia junto con su hermana Pilar y el más judío y gracias al embajador no pocos se salvaron. Fue el artífice del socorro a los refugiados y el que orquestó la maniobra de aproximación a don Juan de borbón. Su acción demuestra que Franco quería restaurar la monarquía. Nicolás, más diplomatrico, sabía moverse en los salones y paró muchos golpes en aquellos años duros del bloqueo norteamericano. Nada tiene tampoco de extrañar amen de su fama de mujeriego y casquivano la de corruptible. Desde Lisboa parece ser que supo hacer buenos negocios y que murió rico. En eso tampoco se parecía demasiado a su her,mano francisco. Ramón había sido el rojo de la familia, el bohemio y de un temple también muy diferente a sus hermanos. Tanto nicolás como ramon eran campechabnos porque aquel llegó a ser amigo incluso de don juan de borbón y culytivó la amistad de dolores ibarruri. Francisco era mucho más reservado.  “No se nos quiere”. Esto lo dice Franco en un ciscurso pronunciado en Segovia el 2 de febrero de 1946. es una perorata numantino una andanada contra los agentes del cerco:

“Segovianos, castellanos viejos. Nuestra revolución son los brazos abiertos. No los puños cerrados. Nuestra revolución es la elevación moral de nuestros. La extirpación del paro. La explotación del campo y sus riquezas inacabables. Si los demás no saben hacer revoluciones más que en lo material nosotros sabemos hacerlas en lo espiritual. En lo patriótico. En lo social. Y haremos brillar la luz. La luz de españa. No se nos quiere porque nosotros estamos en el camino de la verdad”

(muy bien. Ap`lausos)

Toda la población de la pequeña ciudad castellana uno de losnucleos más importantes de los judios que se quedaron se echó a la calle y plaudió emodionada. Hay en este discurso una serie de alusiones constantes a la luz. Franco hablaba el lenguaje de la luz que es el de israel. Pero tambien aludia a la revolución de los espiritus al vino y al pan a la espigas. Fue un discurso tan memorable como bíblico. Brotaba la sabiduría por su boca. La sacia del pueblo elegido. Tambien revelaba un espiritu indomable. Precisamente en un tiempo en que se trataba de rendir al pueblño por hambre él salta. No se  sabe a ciencia cierta qué pudo pasar pero la hostilidad de las potencias triunfales  resultó contraproducente en el caso español. Puede este ser uno de los estigma heredado de la prsencia del pueblo elegido en Sefarad; éste sabe ser tenaz y crecerse ante las dificultades. Paradójicamente el estado de Israel va a nacer un año más tarde bajo el epígrafe del laicidsmo con un Ben Gurion a que se incluyera la palabra dios en su discurso fundacional. Los hebreos se cuidan muy mucho de nombrar al sumo hacedor por su nombre y se andan con muchos eodeos y remilgos en sus conversaciones para evitar contravenir una de las normas del decálogo: “no pronunciarás mi nombre en vano”! y potra paradoja en la lenguia arcaica lo que quiere decir Isarael es el que se opone y lucha contra dios para implentar sus planes de la creación del mundo que no es un compartimento estanco esta creación sino un devenir evolutivo. Todo lo contrario a la teología catócia para la cual la creación es un hecho en sí. Israel era uno de los arcángeles que se sumaron a la rebelión de Luzbel y lucharon contra Miguel el signifero, el portaestandarte de los ejercitos de la dsivinidad, si tenemos que dar carta de credibilidad a algunos episodios de la mitología del Ganesis. Por tanto Ben Gurion que se proclamaba a sí mismo ateo evitó pronunciar la palabra Yahvé. ¿Quis sicut Deus? Digamos nosotros al alzar la espada contra el contubernio y la rebelión. El primer ministro israelí sólo se limitó a alusiones a la Roca de Israel. El hebreo clásico y el yiddish fueron proclamados lenguas ficiales del nuevo estado. ¿Por qué no el ladino que era el idioma más hablñado a la sazón? La prensa española recoge con angustia y admiración el tenor de la lucha de Israel por alcanzar la independencia y zafarse del mandato británico en los Santos Lugares. Se había constituido un grupo de defensa (Hsgsnnsh) asesorado por otro que denominaban la Institución (Mossad) para el transporte clandestino de emigrantes judíos a Palestina. Las simpatías españolas en esta hora estuvieron de parte del pueblo elegido para el cual los campos de concentración en Lárnaca y en Berlín –nadie alude a ellos en la actualidad pero también fueron KZ controlados por los vencedores- reunían unas condiciones de vida tan deplorables como el de Auschwitz o el de Bergen-Belsone. Dacha o Mauthaussen aunque en ellos no hubiese hornos crematorios. Se los miraba con simpatía y con admiración porque supieron combatir y vencer a los ingleses y entonces nosotros teníamos a Gibraltar como la cuestión pendiente y que era el eje sobre el cual empezó a girar la política exterior durante el tiempo del bloqueo. No podía ser de otra manera pues aparte de un cierta solidaridad de raza que viene de la larga presencia de ese pueblo en España, existía una cierta admiración a los judíos por su tenacidad. Al judio siempre se le consideró gente lista y diferente a los demás. Claro está que quizás por eso mismo se le atacaba. Esta solidaridad romántica era toda una afdirmación política, una declaración de princiopios quye nunca quiso aceptarse en el otro lado pero que es un hecho que está ahí. El antisemitismo español nunca obedeció a moticos de piel sino a cuestiones teologicas. Se decía que el puebklo de Israel también tenía derecho con la que se había reencontrado al cabo de un exido de dos mil años. El Arriba trae una entrevista de agencia con unos de los máximos dirigentes de la Hagannah en las que se afirman que en sus histilidades contra los inglesews predominará el carácter militar y selectivos. “Nosotros nunca haremos daño contra civiles”. Y eso es cierto: la acción directa israeló a difer4encia del terrorismo del IRA, del ETARRA o del de los fundamentalistas musulmanes siempre se hizo buscando objetivos tácticos de carácter militar. Pero hay todavía movimientos más a la derecha como el “Irgun Zvai Leumi” que estaba presidido por el polaco Manahén Bejín que llegaría luego a alcanzar el puesto de primer ministo. El grupo Stern (estrella) se especializaba en acciones de sabotaje. Los periodicos hablaban de terrorismo. Estabamos entrando en la edad moderna. El primero de marzo de 1946 el gobierno de Leon Blun cierra la puerta a la importación de productos españoles como medida de castigo a un regimen obsoleto y William Thomas Walsh publicaría dos obras que sería muy leidas por aquelklas calendas “Isabella of Spain” y “Teresa de Ávila”- el autor desde  las paginas del diario británico Thew Tablet que dirigía un yerno de Gregorio Marañón hace una encendida defensa de España cmo cuna de la civilización occidental. “España- aduce Mr. Hayes- constituye un objetivo soviético porque domina las rutas occidentales del Mediterráneo”. Y advierte que, con España entre sus países satélites, los rusos serían capaces de descuartizar el imperio inglés. Este artículo debió de cusar impacto en ek Foreign Office puesto que a partir de entonces el premier laborista Ernest Bevin va a dulcificar su postura con respecto a España liado como estaba en su lucha contra los activistas sionistas rebeldes en paletina. Pese a todo la campaña antiespañola no deja. Varios periódicos de londres publican el bulo dse que en una caja de naranjas españolas desembarcadas en southhampton habían sido descubiertas bombas de mano. Pero churchill en el hervor de la campaña antiespañola le lanza un capote a franco: “no creo que a los orgulosos españoles les guste que les digan lo que tienen que hacer”. La exclusión de la onu y el cierre de la frontera francsa  que por arbitrarios e inesperados pillaron a mucha gente en Madrid copn el pie cambiado. No faltaron quiens, echando balones fuera, hablaban de ir a por los franceses e incluso asesinar a su presidente el judio León Blum y quien había pagado con ingratitud el favor que le hicimos al salvarle la vida cuando estba en la lista negra de la GESTAPO. Franco a pesar de lo recio de la tempestadsigue empuñando el timón de la nave y no pierde la cabeza. Era partidario de convencer a los contrincantes con la fuerza de la razón y no con la razón de la fuerza. Pese a sus pocas cualidades para la oratoia (aquella vocecilla atiplada) en sus discursos conmueve a las audiencias. Les hace derramar lágrimas pero ante todo aspiraba a contagiar a sus oyentes con la luz de la verdad. Eran frases escogidas por él en sus apariciones en publico sentencias como las siguientes: “A la larga prevalecerá la luz de la verdad pues contra la verdad nop hay fuerza mayor en el mundo”. Curiosamente con palabras como éstas muchos mártires de la fe cristiana se habían acercado a la toza del verdugo. Sin embargo cada va por el mundo aferrado a su verdad y en esta particularización de las verdades –una suma de descalabros aunque su orden no altere el producto no implicaun valor añadido de aciertos- cada uno va con la suya a cuestas que poco o nada tiene que ver con la verdad. La imagen que da a España en los primeros días del 47 era la de Jesucristo con la cruz a cuestas por el empedrado de la Vía Dolorosa. Hay que ser serenos, dice Franco, pero contumaces. Al provocador no se le contesta con el grito sino con serenos razonamientos. Tambien a la calumnia hay que desnmascararlas con fríos raciocinios y nada de virulencias. Se apoya el regimen en la prensa pero sobre todo en la radio y eso que a la sazón los medios de comunicación no habían alcanzado el auge que tienen en la actualidad. Tambien estaban inventadas las técnicas de la disuasión  a los que los ale,manes llamaban propaganda y los americanos publicidad. Nos meterían sus productos por los ojos. Nos venderían la burra y al final todos acabaríamos ingeriendo Cocacola. Bajo la fusta de un buen cornaca cae de rodillas un elefante. Goebbels fue el profeta de los medios de comunicación antes de que Guttrember y MacLuhan hiciern acto de presencia en el mundo. En 1946 el sefardita Carlos J. Nestry oriundo de Tánger publica un libro ewn la editorial MRF La Verité de Franco et les juifs que redunda en lo que venimos asistiendo: la mediación de Franco a favor del pueblo perseguido. En este caso tambien le tienen no poco que agradecer los judíos del norte de Äfrica.

 

 

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CAPÍTULO XII


 

COPADOS PERO ENCASTILLADOS EN NUESTRO ORGULLO


 

LA venida a barcelona del Barçon Rotshschild el banquero de europa y el hombre más poderoso del mundo que residía en estoril y que era tan amigo de reyes como de anarquistas –otra vez la eterna dualidad judía puesta a disecar- es tratado por los periódicos como un acontecimiento de renombre, habda cuenta de la persobalidad carismárica del personaje, y de sus buienas aldabas crca de la Casa blanca. Mucho se esperaba del acaudalado ricachón quien pod´çia haber levantado el bloqueo en un decir Jesús pero éste no soltó prenda. Una orden suya y se huboiera abierto la frontera francesa. Era de suponer que diera gracias a franco por haber salvado a tanta gente de su raza. Sin embargo el barón de la Casa del Puño y la rosa con rodos sus milones dijo que no era el mesías y que noi podía levantar autos de procesamiento internacionales así como así. La gente se hacía lengua de su fortuna y en tiempos de hambruna como aquella los curiosos habladoas decían que comía en vajilñla de plata y que losa pomos del grifo de su inodoro eran todos ellos de oro pero que era más agarrado que un chotis. Su tacañería llegaba al extremo de haber candado sus teléfonos para que su servidumbre no le gorronease la factura con telefónica. Corría el dicho de que eres más rico que Rochild pero este rey midas demostró que no era don bienvenido mister marcha sino un avaro que sabía mirar bien la peseta. Vino a visitar la agencia de refugiados que operaba en barcelona y ni siquiera recibió a los periodistas. No apareció con semblante de muy mal huimor porque desembarcó en el puerto de la ciudad condal en silla de ruedas. Henri James Nathaniel Charles Rotshschild  doctor en Medina estaba viejo y enfermo a causa de las penalidades del campo de concentración. Salió de él sobornando a los carceleros. Pasó mucha hambre y sed pero sobre todo pasó mucho miedo. Le cuidaba una enfermera francesa. Y se fue por donde había venido a convalecer a Estoril. La paz mundial-se decía-volvía a correr peligro. Polonia nada menos que polonia (aun no había aparecido Wojtyla) acusa a españa de haberse convertido en una amenaza para la paz mundial. El delegado polaco afirmó ore rotunde aporreando la mandera del pupitre de su escaño en naciones unidas que en un pueblo de toledo estaban fabricando la bomba atómica. Por lo visto unos científicos alemanes a los que franco había dado cobijo se divertían con los neutrones y protones en sus tubos de ensayo. Eso no te lo crees ni tú. Truman que no se destacaba precisamente por su hispanofilia tampoco se lo creía y el delegado americano en onu acusó formalmente al ministro exteriores ruso que por entonces ya era andrei Gromyko de haber fabricado semejante bola haciendo que el delegado de uno de sus paises satelites del Telón de Acero hjablase por boca de gfanso. Los contramaestres del miedo la soflama y la contumelia. Aquellas acechanzas en españa sembraron la hilaridad y apareció el Jabalí – un jabalí que se llamaba perez madrigal que todos los viernes hablaba desde los micrófonos de Radio Nacional de España- y publicaría un artículo intitulado Los onus y los otros. Mientras tanto el  veto puesto por israel  al ingreso de españa en el coro de naciones unidas cayó como un mazazo. Nadie se lo esperaba pero de desagradecidos dice el refrán está el mundo lleno. A mayor abundamiento el NYT publica una información ´- y no era dia de Inocentes- en la que los conspiradores vueleven a la carga. Una bomba atomica en portugaleta. La están construyendo. Ya no era illescas. El rumor se esparce por pasillos de la ONU donde hay mucho fresco y mucho lobby y Oscar Lange que era entonces el secretario general se descolgó con la andanada de que españa no podía pedir el ingreso porque representábamos una amenaza para la paz mundial. Dicho en otras palabras a finales de los 40 era un poco lo que es hoy Corea del Norte en 2007. asi que de Santurce a Bilbao y una parada en algun chigre de Portugalete a echar un trago. El gobernador civil de Vizcaya invcitó a un grupo de periodistas americanos a un viaje por la provimncia, lews convidó a sardinas a la brasa, probaron marmitaco en algunos figones del puerto y tan es así que luego escribieron de otra forma. Portugalete efectivamente no era alma Gordo en Nuievo México. Allí sí que se fabroicaba una bomba verdaderamente y con las gloroias de les fueron las memorias. En los programas de musica dedicada muy populares en las emisoras del país se retransmitía un aire de la tierra muy poipular Tengo una vaca lechera y el Buen Menú señor que cantaba como un zortzico el Trío Calavceras. La bomba atomica. Que los españoles ternemos en nuestro poder el arma nuclear. Especies tales y cocimientos de duras patrañas deben de ser muy del agrado de los analistas del Pentágono pues tambuien le acusaron a Nasser de going nuclear, luego al sha de persia y por ultimo a Sadam que acabaría con su pescuezo colgado de una soga y tambien iran por lo visto tiene la “catapulta”. Es una vieja táctica pues está visto que un santo no pinta nada en un campo de batalla porque los santos no den de ir a la guerra ni se puede aspirar a una hornacina desde la sala oval. Hay que mentir y engañar. Las mentiras en ese caso suelen dar buenos resultados. El corresponsal de la EFE en Nueva York Francisco Lujcientes escribió por tales fechas una serie de crónicas que son un dechado de perfección informativa. Fuentes despilfarra ewn estos reportajes a costa de Lange. Bonnet, Gromyko y los editorialistas judios del sesudo NYT dosis de buen humor. A la campaña de una bomba atomica en Tolledo se sumó Fernando de los Ríos al que llamaban el “maleante universitario” y que sería otro de los fabricantes del mito Picasso y del mito García Lorca dos santos laicos de la españa actual. Indalecio prieto el honrado lider socialista al principio hizo causa común con el grupo de intrigantes pero al ver por donde iban los tiros retiró su firma. las cosas se estaban poniendo feas. se supo que stalin había enviado como legado a Nueva York a Andrei Gromyko por ser partidario de resolver “el caso español” manu militar. Por eso en aquel tiempo en los estrados de la ONU se metía tanta bulla. El presidente en funciones de la republica Alvaro de Albornoz entregó un memorando al secretario general diciendo que sólo en 1946 habían sido fusiladas 127 personas por motivos políticos. Tambien se decía que el 50 por cineto el presupuesto español era destinado a sufragar los gastos de un gran ejercito y a la fabricación de las armas secretas. El que firmaba semejante documento hacía abstracción de que bajo su mandato desde las Constituyentes de febrero de 1936 hasta junio del mismo año y bajo su presidencia habían sido quemadas 160 iglesias, hubo 349 asesinaros políticos más de dos mil atracos y agfresiones físicas a mano armada y las sedes de diez periodicos resultaron incendiadas. las reacciones contra Oscar lange a este lado del charco alcanzan un tinte furibundo y descomedido.  El 13 de novciembre de 1947 joaquin perez madrigal por las antenas de RNE llama al polaco de porte siniestro poco menos que hideputa: En la ONU ha comenzado el tintirimbimbi. Oscar Lange, el Fregolí de las nacionalidades, primero polaco, luego yanqui y ahora otra vez polaco de los que abrazan a la otrva madre Rusia, yo no sé cuantas madres tiene pero ha mostrado coraje en poner sobre el tapete el caso español. A este oscar lange de mala y cambiante raza – no se llamaba lange sino seidenbaum apellido judeoaleman- le han salido al paso unos cuantos señores delegados de noble y clara estirpe. Aquellos cuyos pueblos no olvidan que espña les acunó como a niñós, les instruyó, les respetó.

Muchos periodistas viajan a portgalete para ver más de cerca la realidad. Querian hacer una toma de contacto con el primer átomo desintegrado pero han de llevarse un chasco. La tal fabrica sólo existe en la imagin pruiriente de venganza de los Negróin, los firal, los Jiménez de asua, los trifón gómez y en la del Padre Olasso que predica encendias arengas desde Radio Pirenaica.. el 9 de noviembre de 1946 se produce la gran manifestación a favor del regimen de franciso franco en la plaza de oriente. La prensa española parece que estaba desmadrada. No contesta a las provocaciones con la circumspección que recomendara el Conde de Jordana años atrás. Se grita, se despotrica, se agrefr. Al enemigo ni agua y caña al mono. Franco asume una actitud más ponderada uy replica  que a los enemigos de la patria se les respomnde con kusticia social. La respuesta a las insidias onaninanas se hace numantina y cabal. España se encastilla y cierra filas en torno a su jefe. Cualquier signo de debilidad en tales instantes hubiera sido contraproducente. El humilde flexo del Pardo quedaba encendido. Estaba visto que el ejecutivo de España no quería ser un goboerno quislin. No lo fue en los tiempos de Hitler ni tampoco ahora de las potencias occidentales. España quería encontrar su propio hueco. El que había tenido siempre en la historia. Y en esta demanda se mopstraron unidos y apiñados todos los españoles como quedó evidente en la larga del 9 de diciembre sobre la Plaza de Oriente. El programa no era otro que pan paz y juscticia social. Una idea en que se vuelve a insistir en el discurso del 13 de marzo de 1947:

La evolución política de las naciones está hoy caracterizada por los grandes movimientos sociales. La política hoy a pocos interesa; hoy importa lo social. El ansia de justicia social se ha convertido en el actual motor del mundo. Es la idea maestra que instiga revoluciones y transformaciones. El mundo marcha tan deprisa que a veces nos marea y nos confunde en su movimiento. Es el vértigo de la Historia. Así, lo que ayer sosteníamos frente a un mundo incomprensible y hostil hoy lo vemos plasmado, reconocido y aun esgrimido como argumento propio de los otros pueblos. Por eso algún día habrá de resplandecer la luz y se podrá comprobar la nobleza de nuestra conducta. Lo importante en esta hora de confusión universal será servir a España por el camino recto y seguro de la Verdad, por el que los españoles sabemos bien hacia adonde vamos. Toirpemente se engañan los que supoinen que por el signo católico de nuestra Cruzada y por haber formado en nuestras filas durante las primeras horas fuerzas  empleadas en el artificioso campo de las derechas, las viejas derechas, pretenden asignar a nuestro Mnovimiento un tono reaccionario o derechista que hoy carece de sentido en nuestra Patria. Precisamente la característica de nuestro Movimiento fue aniquilar aquel viejo artificio derechista y el haber dado estado, desde la primera hora, a las inquietudes populares y a esos imperativos de orden social que hoy toman cuerpo en las diversas latitudes del Univero.

Se ve a las claras el pensamiento falangista que late en estas frases y el aborrecimiento de la política con minúsculas, ese sentido venial de las derechas egoístas que llevó, a través de las trifulcas parlamentarias, al desastre de los años de la República. Franco solí decir a los que le iban con alguna queja “no se meta usted en política”. Ciertamente era uno de los males del tiempo de la Restauración. Tiempos de caiquismo, hambres e insolidaridad con los deprimidos. Para Franco la Política tenía un grado de sustantivo con mayúsculas. Era un acto de servicio. Todo lo contrario a la corrupción, el politiqueo y las trifulcas de campanario que animan la vida española al cerrar el último tranco de 2007. en haber palnteado la reforma de las instituciones y en sus reivindicaciones sociales con la abolición del “ansíen regime” reside uno de los puntos clave del carisma de su personalidad. En sus plantemientos Franco deviene algo mesiánico. No era un dictador al uso sino un reformista, tal vewz un arbitro, el auriga que maneja las riendas del carro y conjuga las fuerzas opuestas. Esta critica a las derechas encontraría hoy al cabo de sesenta años de aquel discurso un ámbito actual. Pocos gobernantes españoles podrán jactarse de hechoi tanto por el pueblo como él, que pretendió una revolución desde arriba, aunque luego le traicionarán los de siempre – este país es un coto privado de las Cien Familias- las derechas mostrenca e insulsos y tambuién porque no decirlo una Iglesia a la que sacó del atolladero y en los últimos estadios de su gobernación sería uno de los factores que contriburían a la caída –despues de muerto- de su régimen. Fue la Iglesia postconciliar que al traicionar a Franco se hizo traición a sí misma y ahora se ve como se ve.

La pléyade retornados prosigue sin pausa. Alberto Insua el gran novelista cubano vuelve. Poco después se registra la llegada José Ortega y Gasset. La prensa le saluda al filosofo con una frase cidiana:

         Viejo venís, buen Cid, viejo venís y florido.

El famoso escritor pronuncia una conferencia en el Ateneo de las que hacen época. A la sazón se descolgó con una párrafo célebre. Dice don José: “España tiene ante sí un horizonte histórico universal y despejado”-

Pero las acusaciones de Oscar Lange seguiáin convirtiendo al Guernica en un signo de libertad. Los intelectuales empezaron a pronunciar los nombres de Pisacco y de García Lorca y se les hacía la boca agua. Nacía el mito y va a ocurrir que los franquistas habiendo ganado la guerra pierden la paz merced a los sutiles manejos de la propaganda universal.

Medio milón de judíos se arrastraban como parias por los caminos de Europa. En los balances de año viejo se dice que unos 200.000 habían embarcado, después de cruzar España, en Lisboa rumbo al nuevo mundo. La mayor parte de ellos eran judíos ingleses. Franco y Golda Meir coinciden por entonces en una idea: su repulsa al gobierno laborista de Ernsto Bevin que había cerrado a los hebreos las puertas de la Tierra Prometido y los pasaporta hacia américa. Pero así como la postura de la activista israeli está llena de rabia Franco esgrime una actitud serena. Dice que “algún día nuestra razón se abrirá paso frente a la sinrazón”.

El 6 de mayo de 1946 el subsecretario de Asuntos Exteriores Tomás Suñer hace unas declaraciones en Nueva York donde anuncia la taimada actiduf del polaco Oscar Lange, Secretario General de la ONU: Nosotros hemos salvado a miles de judíos polacos y hemos considerado a Polonia como la nación mártir. ¿Por qué se nos paga con esta moneda de ingratitud? ¿Qué es lo que hemos podido hacer nostorso los españoles que haya causado tanto enojo en Varsovia? No hicimos más que el bien y repartimos ayuda humanitaria por todas partes y luego se nos declara enemigos de la Humanidad y se nos dice que somos una amenaza a la paz mundial.

Las palabras del hombre de confianza de Javier Martín Artajo debieron de abladar a más de un corazón. España seguía siendo admirada pero a distancia como dicen que hizo Nicomdemus con Jesús cuando a éste le persewguía el Sanedrín. En algunos periodicos españoles se publica un reportaje con la conmovedora historia de Bela Raphael una niña de tres años que fue adoptada por el sargento Simons, de raza negra. Sus padres habían pereciso en Ausschwitz  y el militar norteamericano la adopta y la lleva a vivir con su familia en su casa de Broklyn. Habían llegado a barcelona a bordo del vapor “Sister” con una expedición de refugiados que había zarpado de Genova. Los huerfanitos fueron alojados y atendidos con solicitud por distintas familias de la calle Coll y Bonanova en la Barcelonetta. A los huérfanos se les llevó después a veranear en un campo del Frente de Juventudes en el Pirineo. Se sientan divinamente en medio del sol y el aire catalán de San Feliú de Guixols y esta estancia les hace olvidar las tristezas de la guerra. Una de las niñas refuiadas asegura estar viviendo un verdadero cuento de hadas. De su transporte y alocación se encarga la Dirección General de Beneficiencia y de Auxilio Social que dirigía M. Martínez de Tena. Eran los eternos niños judíos de la diáspora, los huérfanos de la guerra. Bardelona de la que decía Cervantes ser espejo de la cortesía acoge a los prófugos con beneplácito.

Antón Brunner, respomnsable de la deportación de miles de judios austriacos es ahorcado en la plaza publica de Viena. Antes de subir al cadalso como última voluntad el reo pide un pitillo. Esta noticia triste contrasta con la cara alegre del pequeño Kolecko, niño varsoviano, que acaba de llegar a Barcelona a un centro de acogida y mira para los zapatos nuevos y al abrigo que le han regalado. La estancia de estos niños en nuestros paises era de seis meses pero algunos encontraron acomodo en españa para siempre bajo la tutela  del Patronato de Protección de Menores o de las damas de la Sección Femenina. Esto ocurría mientra la ONU y el nuevo estado de Israel haciendo causa común con Polonia y con la Unión sovietico nos veta el ingreso en la ONU. Se entienden a la luz de esto las dolidas quejas del Subsecretario de Exteriores. Nuestra generosidad era acogida con desplantes.

Más entrevistas. Poniendo en práctica su criterio de entrevistas personales en lugar de ruedas de prensa, Franco convoca al corresponsal de reuters en Madrid para que acuda a comer con él en el pardo. En gran bretaña sehabía publicado el libro “rebecca” en el que sir samuekl hoare ataca personalmente al caudillo. Henry bucle el 18 de julio de 1946 decimo aniversario del Alzamiento encuentra al general que llevó sobre sus espaldas el peso de la guerra civil algo envejecido para un hombre de 54 años y metido en carnes. Lleva una vida de semirecluso y recibe a poca gente. Le gusta la vida campestre y encuentra solaz en sus largos paseos cinegeticos por el monte del pardo. Buckley apunta que su personaje no fuma ni bebe. No hace vida social y es muy celoso de guardas sus asuntos personales y los relativos a su familia. Le describe como un hombre debuen humor que dse ríedebuena gana. Le gusta el dialogo y acepta las opiniones contrarias sin malhumorarse, reserva hecha de los comunistas a los cuales no los tolera. Es un católico devoto que pasa largas horas y a veces las noches ante el Sagrario. Era difícil hacerle perder su serenidad y su presencia de ánimo. Es lector ávido sobre todo cuestiones deeconomía y de estrategia militar. Este es el retrato que efectúa el periodista británico el cual advierte que se trata de un allego afablew y sencillo quehabla como un paisano de las Rias Bajas y en él no se advierte ningún rasgo de psicopatía o tara mental. “Parece muy rozanoble perceptico y dotado de un gran sentido común” añade. Los broitanicos lo llaman common saense y en política es todo un rago de jerarquía este atributo.

La semejanza difiere mucho de la prosopografía que de él hace Sir Samuel Hoare. Ewl embajador británico descendiente deDisraeli y que lleva el titulo nobiliario de Lord Templewood. Debía de estar dolido porque franco se opuso a que el legado inglés hiciera poco menos que un virreinato de la embada británica. Describe a franco con trazas bnegras como un segundo felipe II un hombre inicuo y sanguinario. Pero buckley noi aoprecia semejante cualidad en él. Antes bien lo representa como un hombre de estado al que no le gusta tratar de vuesiones veniales y marginales en polítrica. Celoso guardian de su privaxcy y de conducta intachable le gusta la soledad y rehuye los saraos. Eso só; una vez por semana se reune con sus viejos compañeros de armas. Templewood onsiste en la idea de que debiera de ser eliminado mediante la acción directa. Pero la idea no era suya. Había sido lanzada meses antes por León Bñum.

Entretanto, estaba naciendo en medio de convulsiones violentas y atentados un nuevo estado: Israel. La lucha tenaz por la emancipación de los grupos de resistencia judía (Haganah, Likud, Stern) es aplaudida  en España por la opinión pública ya que combatían a un enemigo común Inglaterra cuyo primer ministro era un hombre que no les caía bien a los españoles: Ernest Bevin pues lo mismo repartía mandobles antisionistas y mandaba ahorcar activistas judios en tierra santa que axcuaba a franco de colaborar con los nazis. Era uno de esos ingless para quienes la política y la vida misma son pura contradicción y que constantemente tienen que desdecirse. Los periodicos españoles catalogan al Irgun como un movimiento de liberación. El día que estos activistas bajo la dirección de Manahéwn Beguin vuelan el cuartel general británico sito en el hotel david dejerusalen un 27 de julio de 1946 muchos son españa los que se alegan en lo que se perfila una victoria de la tenacidad judía frente a la petulancia de los ingleses. Tambien se admira el ardor combativo y la de de aquellos hombres qyue, llevados al cadalso o sentados ante el banquillo, recitaban pasajes bíblicos de carrerilla. El 15 de mayo de1948 va a ser una de las jornadas más importantes del siglo XX. En un acto sencillo en Tel Aviv sin grandes alharacas queda constituido el estado judio bajo la presidencia de Ariel Sharon. Se canta la  hativka himno hebreo en realidad una marcha fúnebre de chopín muy bewlla. Un rabino pronuncia la Shema Israel la oración más importante del devocionario hebreo pero Ben Gurion se abstiene de pronunciar la palabra dios en la ceremonia. Sólo alude a la roca de israel. “La roca de israel fue el lugar natal del pueblo judio. Aquí se formó su identidad moral y religiosa. Aquí se escribió y dio luz al mundo el libro e los libros”. Era el 15 de mayo del calendario cicil. Para los calculos rabínico el 14 del mes de Iyor del año 5.708 de laceración del mundo. La ceremonia tuvo lugar en el museo del holocausto de Tel Aviv. Un mensaje del presidente Truman aquellas misma noche daba recoinocimiento expreso al nuevo estado. Con ello los norteamricanos se adelñantaron a todos los paisesdel mundo a formular su adhesión o al menos eso creyeron en wasgington pero en las actas fundacionales figura guatemala que por medio de su presidente que estaba en nueva york – jorge garcía granados- figura como el país más madrugador. Ben Gurion aquel judío nacido en una aldea polaca que había emigrado a palestina en 1906 se convirtió en el ultimo de los profetas deisrael. Con su proclamación estatal concluía una diaspora que había durado dos milenios. El refimen de franco se abstuvo, dadas las circunstancias, de exopresar su adhesión por problemas políticos y acaso por ese matiz de amor y odio de atracción y de repulsa que marca las relaciones hispanohebreas. Creo que en el mutismo de franco estaba presente su enojo contra oscar lange y león Blum que tanto habían maltratado a españa en el transcurso de las ultimas semanas. Eso en apariencia. Después trascendió que previamente al acto ben guriopn había desdeñado una carta quele escribió el caudillo y a la cual no dio acuse de recibo. Muy típico y luego se negó a restablecer relaciones diplomatricas con España. Estas nop se implantaron hasta el advenimiento de la democracia. ¿Moneda de ingratidu? Por lo que respecta a los intereses españoles cabe añadir que desde ese establecimiento la unidad nacional va por malos pasos. Se sospecha que israel ha apopyado la secesión delas periferias con dineros bancarios en cataluña vascongadas y la misma galicia. Otra avctitud tipica. Se dice qye ben Gurion dijo en una opvasión nos cargaremos esa unidad que conseguió  isabel la catolica la que expulsó a los judios. ¿Palabras profeticas? Cierto que ewl lider israeli descamisado y melenudo tenía bastantes agallas y el apoyo del lobby judio pero con franco que quizas las tuviera más esa amenaza no hubiera ocurridoi. Fue una inmensa decepción para aquellos que confiaban en que las viejas heridas se restañasen pero los hebreos dela diaspora querían establecer sus relaciones cuando y como les viniese ewbn gana y desde una actitud de poderío y de prestancia. Los amores y las amistades tampoco los agradecimientos existen en política internacional. Sólo intereses. Pero ben Gurion aparte de obcecado no estaba bien informado. Luego isaac shamitr cuando en su calidad de ministro de asuntos exteriores anuncia el establecimiento de relaciones Tel Aviva-Madrid el 18 de enero de 1986 dijo que ben guruion cometió un error y queluego se produjo el acercamiento de Franco al mundo arabe.

Pero el nacimiento deisrael no fue un parto sin dolor. Se produijo en un mundo convulso y trufado de odios. El padre de isral era un hombre de mentalidd complicada y rencoroso. Golda meir así lo reconoció tambien más tarde. En su negativa a establecer lasrelaciones con España les da tambien cantonada a los judios de origen sefardies siendo él askenazi lo que abre una brecha aun abierta en el tejido social del estado hebreo. En él los sefardies estaban considerados como ciudadanos de segunda. Sin embargo Benjamín Gurion sabía muy bien castellana y leía con frecuencia el Quijotre. Otro contrasentido. Otro contrastr. Porque entonces aquella discriminación para con los oriundos de sefarad. Sion y sefarad parecen condenadas de por vida a no entenderse.

En abril de 1973 tuve ocasión de ser testigo de la complejidad y emotividad del contencioso que ha suscitado el mero nombre de España en el mundo judío. Fu en la conferencia que dio a la sazon la premier Golda Meir en un hotel de Londres. Más de 500 periodistas se habían congregado en torno a la venerable dama, un icino en la lucha por la libertad y la independencia del pueblo hebreo. Las preguntas se centraban sobre Oriente Medio después de la guerra de Yom Kippur. Como corresponsal de un gran diario y de una cadena de perióicos española abriendome paso entre una multitud de colegas exaltados le formulé una pregunta a la señora Meir:

         -=Para cuando las relaciones diplomáticas con España?

Pareció sorprendida. La miré de reojo y noté que se parecía un poco a mi abuela y a algunas señoras algo mayores de mi pueblo. Con su bolso, siempre vestidas de negros, un poco gordas y con esas faldsas castellanas que recordaban a las aljubas moriscas. Me miró sorprendida con sus ojos grandes entre maternales y cansados, extrajo de una cajetilla de “Gitanes”-fumaba tabaco nego- el enésimo pitillo y dijo

         -Para nosotros España no es un país como los demás. El mero nombre de Sefarad siempre ha suscitado añoranzas y controversias en nuestro pueblo. Pero el paso lo tendrían que dar ahora ustedes. Esperemos que esa normakización se produzca algún, aunque le aseguro que no abriremos embajada en Madrid mientras esté vivo el dictador.

No me había dado una respuesta. Había trazado todo un esquema para un libro de geopolítica la señora Meir. Otra vez esa relación amor/odio de la hispanofobia y de la judeofobia que a mí siempre me parecieron dos caras de una misma moneda pues como va dicho los españoles tenemos mucho en nuestra mentalidad de judíos, unos judíos que no están en una diaspora yu que se extraviaron hace mucho tiempo en 1492 y que nunca regresarán al redil de Sion pues piensan que la mejor Tierra Prometida es la que encontramos en nuestro corazón. Además el Mesías ya pisó la tierra y nuestros conversos al topmar las aguas del bautismo así lo reconocieron como dios y señor. Eso no lo persdonan algunos circulos ortodoxos del Talmud.

Después la señora Meir se quedó pensativa mirandome a los ojos. Un mechón de sus cabellos antes rojizos y ahora algo blancos se alzó en rebeldía sobre su rizada cabellera y repuso por lo bajo en un inglés con fuerte acento americano:

         -I think…

Y al expresar este “yo creo” sonrió con cierta treisteza. Mrs Meur antigua militante del partido socialista había asistido como ponente a aquel congreso del partido convocado por León Blñum en evian-les-bains en 1937 para tratar un bloque conjuntyo de ayuda al frente popular que evitase la caída de madrid. De dicho congreso nacieron las brigads internacionales. Allí surgiría el primer gesto de recelo hacia los ingleses por parte de la Meir, quien no pudo nunca soportar a ernesto bevin. El inglés nunca pudo disimular sus inquinas antisemitas. Dijo el secretario de los Laboristas:

         -Inglaterra nunca irá a la guerra con Vds., los judíos.

La hija del carpintero de Kiev que miegó a los estados unidos cuando Golda tenía  nueve años hab ía participado en las luchbas contra el zar. Era un marxista convencido. Un revolucionario típico que alzado sobre yn cajón de botellas de cerveza arengaba a las masas y cantaba la Internacional. Rebelde e indomable. Estuvo perseguido por el FBI cuando estalló la caza de brujas. Ella había heredado el espuruty rebelde de su padre y el angel de su madre que la convertiría en la perfecta mama judía. Emigro a Israel con los pionerosy amiga de ben gurion que la hizo ministro de educación. Se decía de ella que era la que llevaba los pantalones en el seno del gabinete. Pese a su pariencia hosca era una mujer muy emotiva y humana. Pero gran oradora procuraba dirigir su dialectica a los predios de la razón más que a los del corazón donde ella creía tener aunque lo disimulara el talón de Aquiles. Su receta: lo principal es no excitarse demasiado, conservar la sangre fía. Prefiero a los predicadores de agora que convencen a su auditorio antes que aquellos que suben a la tribuna para arancar de sus oyentes lágrimas emotivas.

A pesar de haber sidoi una de las figuras históricas que más han hecho por la emancipación de la mujer era enemiga de las enemigas ad lib. He dedicado mi existencia a la promoción de la mujer pero no soy admiradora de esa clase de feminismo que provoca la quema de sostenes, odia a los hombres y se enfrasca en campañas contra la maternidad. El grito de hijos sí maridos no me horroiza. La abuela judía era una de esas mujeres que daba que pensar. Su rostro era duro pero viejo como la humnidad misma rugoso y cordial como u pergamino donde se parchea la cronología de los siglos en sus avatares de ir y venir. En su dureza y adustez resultaba familiar. Yo habñia visto aquella cara en alguna parte. Nadie podr´ña maldecir de los judíos sin condenarse y maldecirse a sí mismo. En aquellos ojos cansados de vieja ucraniana pero que al mismo tiempo podía ser castellano se consumaba la alerta de los siglos. Era un faz inolvidable de aspecto benigno y tolerante, erxenta de todo fanatismo. Sin embargo en sus años mozos fue sufraguoista y había renunciado a la carrera de magisterio por la política. Contradicciones. Nadie lo diría. Inspiraba confianza con aquellos ojos ggrandes algo picaros que se reían solos. Sin embargo en la guerra de los Seis Días había mandado bombardear los pueblos de cisjordania sin compasión –indiscriminadamente- por lo que tuvo sus más y sus menos con el general Dayan. Era ella fue la que llevó los pantalones en el gabinete de Ben Gurion y la que llevó los pantalones de Israel. Luego tendría imitadoras pero a la Thahtcher le faltaba su sentiudo del humor y la simpatía que tenía doña golda y Margaret albright se portó en la guerra de Yugoslavia como una asesina, precisamente lo contrario de lo que era la Meir. Una paradoja siempre de luto y fumadora en cadena. Una señora que iba por el mundo con unos bolsos horriblews coomo las de las chahcas de Cuatro Caminois en la tarde libre que jamás se maquillaba y que contaba chistes. Uno no podría por menos de adorarla. A veces maldecirla. Su exaltado sioniusmo echaba la verdad un poco para atrás pero estaba tamizado por la delicadeza del woman touch de las mujeres fuertes del Viejo Testamento. A Judit. Ester. Rebeca. Podría mandar sus tanques para que cortasen la cabeza a Sadat pero al mismo tiempo compadecerse de los huérfanos de la Intoifida, hacerle un corte de manga a Nasser y enviarle camiones con cajas de mantequilla. Doña golda era la plena contradicción. Una contradicción judía. Producto de una época. Era realista y en aquella tarde de primavera del 73 me pareció incluso un poco desengañada como de vuelta de tgodo. Para ella el socialismo no era otra cosa que el laborismo israelí. Todos sus hijos los que no muerieon en las sucesivas guerras que tuvo Israel después de su independencia y por los que llevaba luto perenne se fueron al kibbutz y ella misma era un pionera. El vocablo lo adoptó Israel de los rusos. Quizas cuando la faltaban menos de dos lustros para despedirse de la vida ella estaba diciendo adios a sus sueños. Quizás pensara que la humanidad nunca cambiará. Ello e3s imposible. Había dedicado toda su vida a la construcción de un hogar judío donde su gente pudiera vivir tranquila lejos de los pogroms y de los insultos. Un pueblo que gemía bajo el peso de la culpa y que estaba harto de escuchar el sinsulto de deicidas. Consideraba que el problema hebreo era algo de lo cual las naciones del occidente gtendrían que avergonzarse. Aunque los historiadores siempre son dados a exagerar en tal supuesto existe una parte de verdad. Los judios fueron siempre envidiados por su familiaridad con los negocios porque eran letrados en medio de los analfabetos y mal quistos. Cuando me levanté para decir mi nombre en aquella rueda de prfensa doña Golda pareció mirarme a la vez con ojos reprobadores y compasivos. Sus ojos lo habían visto todo y sus oidos no se asustaban. Tgampoco le temblaría el pulso al apretar el garillo. Además ella era la que llevaba los pantalones en su gobierno. Hay en muchos judíos que he conocido algo de repelente y atractivo. Shylock no es más un cliché. La belleza de _Absalón sigue prfesente en Iusrael. Poca gente tan dulce como Isaac Rabin que recordaba un poco al Maestro Jesús con sus aires de rabí ruso y sham ir tan corto de estatura era como debió de ser zaqueo poco aventajado de estatura y moviendo con mucho rumbo los brazos al caminar cuando se subió a la hiuguera para ver mejor al Maestro entre la multidud. Individualmente maravillosos, guapos, elegantes, gente de carácter pero cuando esta gente se junta ¿Qué? Por otra parte la impresión que me dio la señora Meir es que ella tampoco creía en el sionismo. Se apreciaba un cierto desencanto. Sin embargo la mentaban la palabra Franco o diuctradora y saltaba como una pantera. Pewro había cosas que ella no entendía aunque secretamenta concediera que el general español había emulado el sueño de Ben Gurion de hacer florecer el desierto del Nevgev con el plan Bajadoz y el deseo de transformar el secano en regadío. Claro Franco no era un lingfuista ni había poasado por el cenculo de la dispora. El fundador del Estrado de Israel conocía veinte idioma desde el ladino- dicen que leía todos los días el Quijote- el arabe y el chino hasta el aleman y por supuesto el ruso y el polaco pero cuando alguien le hacía una pregunta únicamente contestaba en hebreo y, a lo puro, en yiddish.

Pero cunado se conteja la personalidad del Caudillo con la de los pioneros israelís soin muiy ewvidentes lasw coincidencias. En el planteamiemnto vital, o en lareciedumbre argumental del carácter judío lo que unido a su tenacidad le vuelve casi invencible. Si a esto se añade el sentido mesiánico de la existrenciaq se comprenderá el error de Golda Mewir al descalificar a Franco como su antípoda. Resulta digno de señalar que los fundadores del Estrado de Israel procedían todos de rujsia y de Polonia. Los discípulos de Teodoro Herzl al dar cohesión al sueño sionista se habían olvidado de otras comunidades de la dispara: los judíos marroquíes, irakíes, chinos y de todo el Golfo Pérsico. Prepinderan los askenazies y al principio hubo castas y hasta una cierta segregación entre judios del Este y los del Oeste. Losdel Oeste, sefardíes en su mayor parte, eran los parias. Gurion era polaco. Meir ucraniana. Greenbaum, ruso. Shertok venía de Turquía. Fishman de Inglaterra y Aron Zirbig era hunbgaro. Sólo había un sefardita: Moisés Zafiro al que se encomendó la cartera de Jujsticia. Pero la mayor parte de los ministros eran rusos. La Urss sería el primer estado en reconocer al gobierno de Tgel Aviv. Ls señoras Meir es enviada de embajadora a la Unión sovietica. Stalin estaba en el poder. Estuvoi un semestre y de alli vuelde desencatada pues dice que Stalin el padre del ateismo perseguía con saña a todas las religiones fyeran cristianos judios o musulmanes. Parece ser que en Moscú tiene un encontronazo con Ilyaq ehrenburg que tambien era judiuo pero al que ewl Poadrecito había condedido patente de corswo para mnoverse por el mundo y que luego se libraríua de los purgas. Ehrenburg que fue corresponsal y una apasionado de España durante la guerra civil escribía para el dictador editoriales en el Pravda. “Cuando le conocí en una recepción.declara la primer ministro israelí en sus memorias- estaba completamente borracho. Le hablé en inglés y me contestó grosero que no le gustaban las judias rusas que parlaban en inglés”.

El regreso de la joven embajadora israeli a su pais la maleta llena de curiosisdades y dec desencanto va a determinar el desvío de los pioneros del comunismo para abrazar el socialismop a la británica esto es erl laborismo y a partir de ahí empieza el extrrañammiento de Israel con sus orígenes rojos. Los israelíes se desovietizan para anglosajonizarse plenamente. Los E·stadops Unidos serían desde entonces su reserva espiritual y ecnomica pero hasta Stalin no fue así. El asesinato dee Tgrotsky a los mandatarios que creían en la revoluciuón mundial y que ha de tener un carácter permanente les hizo cambiar de rumbo. Las heridas por intereses de supervivencia abiuertas con la potgencia colonial cicatrizan y pronto se olvida el nombre de los activistas del Irgun que fueron ahorcados u ostrtizados. Priman los intereses mercuruiales de los  banqueros de Lombard o de Wall Street. Hasta la valuta israelí va a americanizarse y se llama libra israelí. Ern la era de las comunicaciones los dirgentes del Conejo Judío determinan que resulta de todo punto crucial el dominio de los medios de comunicación, de las variedades, del entrenimiento, la prensa, los libros. En esa esfera van a despegar su determinación inquebrantable y su poder omnímodo. Quizas soñaran en un mundo bajo su control, un hecho que casi se ha cumplido con la llegada de Internet, otro invento judio. En el rostro de la señora Meir que parecía un rugoso pergamino yo vi plasmado lo que había sido el siglo XX con sus dos guerras mundiales, la llegada de la robótica, el terrorismo, el tercer mundo, el petroleo, el cambio climático. El 14 de mayo de 1948 al establecerse el cimiento fundamental de la Roca de Israel empieza una nueva era para la humanidad.

Pero “yo no vine a traer paz sino la guerra”. Baste con decir que al día siguiente de su fundación entró en guerra con sus vecinos los árabes y de esa manera queda todo dicho. Loss arabes bajo la tutel del mufti se habían alzado en armas. Les habían echado de sus tierras. Unas mediante compras otras con trampas y la mayor parte incoivando el derecho de conquista basado en el mandato bíblico de regreso a la Tierra Porometida. A las profecíoas de Ezequiel. Algo dramático, traumatico y a la vez misterioso. Con el grito de guerra de los arabes se ecucha tambi´ñen una frase: “Israel noi tiene ningun derecho a existir. Es un anacronismo. Un despropósito histórico. Esta razón, excusa, pretexto, está detrás en la media docena de guerras que ha habido en Oriente Próximo y las que seguirán.

Después del portazo de bengurion España continua haciendo lobbinbg en los ingluyentes sectores del clan en Estados Unidos pero esto va a llevar a otros desencuentros de la misma índole. Comop prueba de esta aproximación el 9 de enero de 1949 se firma un decreto por el cual se concede nacional española a todos los descendientes de las personas de religión cmosaica expulsados del territorio en julio de 1492 raqtificandose así los protocolos firmados con grecia y egipto en 1935 a resultas de la política incoada por el dr. Pulido. De tales garantías se ebenficiaropn no pocas personas que vivían bajo la jurisdicción del imperio otomano. Aquel año concluía el regimen de capitaluaciones del acuerdo de montreux de 1837 reglamentado con una vigencia de 112 años. Es importante el detalle porque en dicho documento se basaron muchas familias judeoespañolas de Bulgaria, rumanía para evitar como ciudadanos españoles de pleno derecho a ser deportados a alemania y Polonia. Este detalle, pese a todo, no consiguió ablandar el corazón de los influyentes ecotres norteamericanos entre los cuales parece que subyace de por vida un recelo inveterado hacia las cosas de España ni suprimir tampoco la enemiga que le tenían a Franco los nucelos próximos a la viuda de presidente roosevet un señora judía de origen holandés. La gran oportunidad de entonces quedó desaprovechada. En nueva york los judíos que sabían la verdad del caso español no consiguieron romper el cerco ni abrir los ojos de la administración Truman que había heredado de Roosevetl esa línea de prejuicios y de tópicos establecidas por ex brigadistyas de la columna Lincoln, la que operó en Bruinete. Gentes como Erhart Eissler que había organizado las terribles checas de Fomento y Bellas artes, profesional del agit propo, seguia alzando la bandera roja y eraaltamente influyente con sus articulos en el NYT cargados de vitriolo. Pedía que se asesinase sin más al dictador y creó un ambiente de desinformación en el que resaltaban los prejuicios y la gran cargazón de calumnias. La fruta no estaba madura aun. Sin em,bargo el anticomunismo de Francisco Franco causaba notables en el hombre de la calle norteamericano. En definitiva, se había desaprovechado una gran oportunidad y se abrió una brecha infranqueable que tardaría muchos años en soldarse. En aquella batahola de palabras adversas hubo excpeciones notanbles como la del citado embajador Carlton Hayes. Un articulo suyo en el vespertino Evening Standard el 12 de enero de 1949 ponía a caldo a los detractores antiespañoles del NYT y arremtía contra el secretario de Estado Acheson al que tildaba de tener una política corta de vista para con España. Cuyos eran estos párrafos que entresacamos:

El sefardismo nuevamente. Con él Franco reabre uno de los capítulos más interesan tes de la historia ewuropea. Para hacerse una idea de su verdadero significado sería recomendable justipreciar el valor u contenido de una serie de hechos antecedentes que se remontan a cónico siglos atrás. Los sefardies eran los aristócratas del mundo judío occidental. De su seno salieron los altos cargos del estado español, los comerciantes de solera, los mercaderes de Flances que establecieron en Medina del campo su centro de operaciones, los ecleiásticos más significados, los méwdicos y cirujanos de los reyes, los boticarios honorables, los cardenales de tronío, los escritores de rango. Despu´ñes de su expulsión los llamados “spagnoli” y tambiuén francos encontraron refugio en Grecia Egipto y turquía estableciéndose por la cuenca mediterránea. Un tronco de aquellas ramas desgajadas del arbol de Jetsé se desplazaron a Ámsterdam, Londres, Budapest y en la fundación de la ciudad de Nueva York intervinieron hombres de negocio sefarditas. Otros descendientes fueron Benjamín Disraeli, los Mendelsohn alemanes y los Nenbdez portugueses- procedentes de Asturias- doña Gracia Nassi y Baruj Espinosa. Franco verdaderamente conoce bien la hustoria de su patria” termina diciendo el articulo del Standard.

Canría preguntarse si este artículo se debía a una publicidad pagada por el Palacio de Santa Cruz. Parece ser que no. Este tgexto que zanajaba una cuestión preliminar fue uno de los pocos reconocimientos que uno encuentra hacioa España al visitar las hemerotecas norteamericanas. No se obvia la ascendencia judía del dictador y sobre todo el gran peso especifico que tuvieron los conversos en la hiustgoria de españa. Eso lo pensaban desde luego muchos hebreos residentes en Norteamérica pero sólo se atrevían a decirlo con la boca pequeña por miedo a que les colocaran el capillo de políticamente incorrectos que ya pñor entonces empezaba a ser materia de anatemas y empezaba a truncar algunas carreras. Nos daba por entonces ventaja en este tgema las reticencias  británicas que tambiénb hacian lobby en Washington para no inclinar la balanza de las política exterior del Departamento de estado del lado israelí como ocurre en la actualidad. Inglaterra se opon´ñia a resignar su mandato en Tierra Santa y frenaría algunas iniciatiuvas de Dean Rusk en ese sentido. Esta roncería a un pleno reconocimiento de la ayuda al estado de nueva fundación provocaría una marcha de protesta de rfabinos sobre la casa blanca. Con anterioridfad Hillell Silvermann en un discurso del 5 de marzo de 1948 había atacado la política de doble pauta de los americanos con respecto a Israel. “Nosotros –dijo- coinstruiremos el nuevo estado de Iusrael por las buenas o por las malas”.

En España vuelve a ganar consistencia y peso especifico la figura del almirante Carrero blanco el gran valido de Franco. Ya se le cotiza como el “hombre del poder en la sombra”. Carrero es gtemido y odiado. Tiene su propia corte. Una de ellos fue el simpatizante de los nazis José Ramón alonso y al que ya conocemos de oidas en este libro por sus crónicas desde Vichy. Fue nombrado redactor jefe del Arriba encargado de la sección de editoriales. Por entonc es don Josaé Ramón no había aun cambiado de chaqueta y atruena las linotipias de la cala Larre con un comentario al libro de Carrero recien publica El Espíritu de Lepanto con párrafos de esta gujisa:

“De Londres a Constantinopla corren los más temiblews emisarios del poder de España: el judaísmo y la masonería. En aquellas circunstancias existió una conspiración judía contre españa promovida por judios de renombre como Nassi y Juan Saetz. Nassi fue el primero que lanza la idea de la promoción de un hogar judío y de la constitución de una rez internacional antiespañola que extendería sus tentáculos por todo el mundo. Sus mejores agentes serían Marcus Peretz y el almirante Coligny ambos asesores de Guillermo de Orange presidente de la primera tenida masónica registrada. El encuentro se celebró en Colonia. Ellos en comandata con los Fuggerr lanzarían contra España la famosa leyenda negra”

Los Fugger o fucar fueron los banqueros de Carlos V y se establecieron en Almagro. Con respecto al tal Nessi fue un antepasado de don Pío Baroja al que curiosamente luego sus enemigos le acusaron de filonazi por un artículo que escribió contra los judios franceses en 1938. cosas de la vida. Que escarbar en los rencores del pasado viene a ser un pasatiempo nacional entre nosotros. La postura de Carrera sin contempolaciones demuestra el orgullo herido de Franco. Segubn Poliakov los “marranops” eran muy orgullosos y no olvidab an con facilidad las afrentas. Pero ¿es un pecado ser altivo? Espaqña que no había enviado a los judios a las camaras de gas ni encerrados a sus rbinos en los gulags siberianos es medido con el mismo rasero que la Rusia stalinana y la alemania nazi.

En asturias quedan sin embargo muchos –Mendez descendientes de aquellos Mendes que comerciaron con la nuez moscada que trajo Colón de america y se hicieron ricos. Francisco y Diego Mendez. El primero había casado con B eatriz  de Luna dama desdendiente de una de las casas ducales del viejo Reinop de León y que había llegado a flandes huyendo de la Inquisición en 1536. en Ámsterdam abrazaría de nuevo su fieja fe – un reencuentro- y pasaría a llamarse Gracia. Vgracia Nessi comnocida como la Señora pues protegió a los judíos mecesnas de las artes y de las letras y p`rotectora de los judios que vivían en turquía por la amiustad que tgenía con soleiman. Así que losd judios en la historia estuvieron yendo y viniendo. Unas veces disfrazados y otras a cara descubierta. Sus descendientes amistaron con los venecianos y genoveses. Aquella b erciana debió de tener buen cacumen para los negocios. Fue una de las primeras fortunas del mundo moderno. Odiando la cruz a muerte cultivó la amistad de los enemigos del papa Pío IV que fue en realidad el que inventó baldones capirotes y creuces de sanb andres que habían de llevar los condenados de la Inquisición. Ella esatableció lugas con Inglaterra en contra de España y a favor del Turco. A la señora o Ha Caberte (en hebreo) le caían mal los españoles e hizo lo posible por inflamar a los herejes alemanes contra Carlos V. Estos datos acercoran de que a lo mejor Franco era un iluso y que la brecha de carácter religioso entre España y Sefarad era insondable. Madrid llevaba las de perder porque estos enemigos tan influeyntres que se había ganado en el mundo como la tal doña Gracia eran los que tenían lña bolsa.

Trifón Gomez desde Paris y don Salvador de Madariaga estaban no menos soliviantasos y no paraban de gritar pidiendo desde el exilio la restauración del gobierno constitucional. Roma por su parte condena la ocupación de los Santos Lugares por el régimen sionista. Pio XII en su encíclica “Redemptoris Nostgri” reclama la internacionalización de Jerusalén como una ciudad abierta. Empieza como replica una persecución por parte de las autoridades hebreas contra los cristianos. Por lo menos asi lo declara el guardian del convento de franciscos de Belén el P. Gori: “La negac ión de las auitrioruidades de Tela Aviv para ejercitar nuestros derechos y el ataque sistematico a nuestras propiedades la confiscación de nuestras propiedcades es algo que nos entristece y anula nuestra confiamnza hacia gentes que debieran mirarnos con gratitud puesto que hasta hace poco expusimois nuestras vidas por defenderlos”.

Pero ya venimos insistiendo en la frase de Winston Churchill la gratitud es una flaqueza propia de los perros vaganbundos. En el periodo 1947-1953 la acción Exterior va a respaldar la postura del Vaticano en los Santos Lugares con gran enojo por parte de los pioneros de Ben Gjurios que se declaran unas veces marxistas y optras ateos.  La presencia de españa en los Santos Lugares es algo que se remonta al siglo XIII cuando todos los reinos cristianos  después de lña ocupación turca mantuvieron alguna presencia significativa en tierras de Palestina. Los Austrias se volcaron en esta política de socorro a los Santos Lugares en especial Felipe II y Felipe IV.

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                                         




[1] Hada madrina
[2] Se solía decir: ¿Quién es masón? El que va delante de mí en el escalafón. Pertenecer a la logia en el estamento castrense era signo de prestigio.
[3] La Mística Doctora era de origen converso
[4] paz
[5] En Nueva York aprendí que eso de la libertad informativa no es sino un desideratum o wishful thinking
[6] Queipo de Llano le llamaba despectivamente “Paca la culona”
[7] Nombre que se da a la sede de la ONU en la orilla del Hudson. También recibe el nombre de la caja de cerillas
[8] No me gusta España
[9] Su padre era intendente de la Armada
 
[10] Los soldados españoles muy bien. Son bravos
[11] Arrese sería una de las piezas del diábolo franquista. Estaría yendo y viniendo, subiendo y bajando a las alturas. Se hizo proverbial la frase para calibrar la normalidad perentoria y mesocrática del régimen: entran los de Arrese. Salen los de Solís. O a la inversa.
[12] Fue sin duda el mejor canciller de España desde los tiempos de Felipe II. Los ingleses al menos no se reían de él.
[13] dedo
[14] otro titula profético en forma de novela corta
[15] Horda asiática  era su formula preferida para referirse al pueblo ruso
[16] Tel Aviv 1972
[17] Espía ( en alemán y en ruso)
[18] Viejecita
[19] Confie Israel en su Señor
[20] Nuestro auxilio está en el Señor