LOS MARROQUIES Y LOS TABORES DE REGULARES GANARON LA BATALLA DE BRUNETE LA BATALLA DE LA SED. LA QUINTA DE NAVARRA FUE UN FRACASO CON MILES DE BAJAS
Sigo enfrascado en la lectura de Plaza del Castillo mientras en la madrugada corren los mozos en el encierro. “por ser san Fermín bendito nuestro patrón de los navarricos un altar te tienen los multikos (mozos) en su corazón. Danos tu bendición” cantan los mozos moviendo un periódico arriba y abajo en sus manos un periódico en la calle la Estafeta.
Estalla acto seguido un chupinazo. No es que sea ésta obra una gran novela.
García Serrano irrefutable y contundente como articulista en el folio y medio adolece de ciertas carencias que no tuvieron otros grandes novelistas de la falange; Agustín de Foxá, Tomás Salvador, Rodrigo Royo, Emilio Romero.
La obra de Rafa es un Bildung roman o novela de iniciación que anuncia algo importante: el alistamiento de unos jóvenes carlistas y falangistas que carecían de conocimientos militares en las tropas que iban al frente, en este caso, la V de Navarra que tuvo muchas bajas en Somosierra y en en dicho puerto quedó estancada.
Tuvo muchísimas bajas. Entre ellos el propio autor. Un tiro de suerte le tuvo confinado a García Serrano en un hospital donde se pasó toda la guerra.
Luego la V de Navarra operó en Brunete junto con los “mariscos”, una división de voluntarios gallegos.
Todos ellos bisoños, no avezados a la lucha de trincheras.
Pudo con ellos el calor de aquel verano fatídico. El calor y la sed. Ellos venían del norte donde la climatología era mucho más suave.
Las riberas del Aulencia y del Guadarrama, los ríos que surcan esta parte de la provincia de Madrid, se llenaron de cadáveres de estos pobres mozos que bajaron a liberar Madrid, después de quitarse las alpargatas, el pantalón blanco y el pañuelo rojo después de correr por la calle la Estafeta y cantar a San Fermín.
Este extremo creo haberlo descubierto en mi libro “Remember Brunete la batalla de la Sed” aunque nadie me hiciera caso tanto el ayuntamiento de Brunete como el de Villanueva de la Cañada se negaron a promocionar mi libro que tuve que auto editar, es más, me prohibieron estos tíos de la Derechona su presentación cuando se lo propuse a al concejal de Cultura de la Cañada, un pordiosero adulador de Luis Partida de cuyo nombre no quiero acordarme, dar una conferencia sobre aquel acontecimiento histórico que tuvo por escenario los términos del pueblo.
¡Mamones¡
Los moros y legionarios que venían de las montañas del Rif y estaban habituados a soportar los calores africanos, a diferencia de gallegos, asturianos y navarricos feudatarios de las tierras de la borrina y del orvallo lucharon con más aguante.
La batalla de la sed que fue el preámbulo de la derrota social comunista fue ganada por los moros, varios tabores de regulares y un regimiento de tiradores de Sidi Ifni dejaron aquí la piel para derrotar a las fuerzas del ejército de maniobra a cargo de los generales Miaja, Rojo y Casado. Varela aquel general que hacía la guerra con guante blanco le echó muchos cojones para derrotar a los Internacionales que habían sido reclutados entre la juventud neoyorquina e inglesa en su mayor parte de extracción hebrea.
Murieron en quince días cerca de 50.000 combatientes.
Los historiadores, a posta, dejaron de darle importancia a la Batalla de la Sed y dijeron que donde se dirimió la suerte de la guerra civil fue en el Ebro pero yo pienso que no; que se desarrolló en las confluencias del Guadarrama y del Aulencia.
Los legionarios y los moros demostraron una mejor preparación que los mariscos del norte, los brigadistas y las variopintas formaciones rojas sin disciplina y sobre todo sin experiencia bélica. Parece ser que gracias a mi libro se ha puesto de moda el estudio de la Batalla de la Sed. Remember Brunete, que no vuelva a ocurrir. Bendito sea Dios
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